Yendo a buscar a Pilar, Mateo pensaba:

«Claro, Gerona ofrece muchas resistencias… Cosme Vila lo que hara sera agotar los nervios… Provocar el desgaste, crear malestar. Y de repente, entrara en liza espectacularmente. Alguna decision subita, como todos los iluminados.»

Aquel dia Pilar se alegro lo indecible al ver a Mateo. Pilar temia lo peor cuando estaban separados. Por fortuna, continuaba leyendo novelas rosas; pero todo el mundo le asustaba. El nerviosismo de la gente, un libro de profecias de la Madre Rafols, que las monjas le habian prestado para que Carmen Elgazu las leyera; las zancadas, cada dia mas largas, de mosen Francisco, y, sobre todo, la seriedad de Marta.

– ?Temes por tu padre? -le preguntaba Pilar a su amiga.

Marta contestaba que si, a pesar de que, en su casa, el comandante Martinez de Soria, les decia a las mujeres: «No seais tontas. Se llevaran una sorpresa. Se llevara una sorpresa incluso el general. No podran nada contra mi, ni siquiera conseguir una orden de traslado».

A Mateo esto le daba animo. Esto y la decision de sus camaradas, sin exceptuar el hijo de don Jorge. Mateo, a traves de Marta, iba teniendo confianza en el comandante Martinez de Soria. «Tal vez sea menos superficial de lo que pensaba -se decia a si mismo-. Sin olvidar que dio un hijo, que un hijo suyo monta guardia al otro lado.»

Ignacio vivia con identica tension que sus amigos, acrecentada por el temperamento, ahora mas pesimista que nunca, del subdirector del Banco. Este le decia que el principal culpable de todo lo que pudiera ocurrir en Gerona seria el doctor Relken. «Es mason -explicaba-. Conducira la ciudad a la catastrofe. No hay nada mas terrible que los agentes extranjeros. ?Que les importa el pais? En el hotel ha pedido ya la mejor habitacion. Todo el mundo le obedece, sin darse cuenta. Antes de un ano habra conseguido todo lo que busca».

»Se llevara de aqui la cartera llena y un album fotografico de todas las ruinas e incendios. -Luego anadio-: Y los que creeis que todo esto tardara en llegar, estais equivocados.»

Ignacio solo se sentia aliviado cuando conseguia hacer sonreir a Marta. Entonces los nubarrones desaparecian y volvia a sentirse un hombre; un hombre con vida personal. Tambien para Marta el amor era el elemento estimulante. Continuaban subiendo a las murallas; los dias se alargaban, el valle de San Daniel se ofrecia a su mirada con mas nitidez que nunca. Muchas veces contemplaban desde el puente del tren el lugar exacto en que cayo al rio el espejo, pequeno y redondo.

CAPITULO LXVII

El Responsable y Porvenir estaban convencidos de que si el Frente Popular habia ganado, era gracias a los anarquistas. Si el millon y medio de afiliados se hubiesen abstenido, como en 1933, la derrota hubiera sido total.

Ello los hacia plenamente conscientes de sus derechos. Y su caracter violento les impedia aceptar una lenta evolucion de las condiciones sociales. Por si esto fuera poco, recibieron la visita de los anarquistas de Barcelona, los cuales les dijeron: «Camaradas, teneis que ayudarnos. Es preciso hacer un ensayo en Gerona». En consecuencia, presentaron a la Inspeccion de Trabajo, con caracter conminatorio, unas bases pidiendo el control obrero en las Empresas, reparto equitativo de beneficios, salario a los patronos, etc. En caso de no aceptar, se declararia la huelga general ilimitada.

Estas bases fueron hechas publicas y la ciudad entera se escandalizo. Los murcianos que trabajaban en S'Agaro abandonaron sus barracas al leerlas y se trasladaron a Gerona, por cuyas calles desfilaron con carteles que ponian: «?Saludamos a las Bases CNT-FAI y a la emancipacion del obrero!»

Casal, Cosme Vila, los Costa y las autoridades tomaron aquello a chacota. «Son unos imbeciles», dijo Casal. El Inspector de Trabajo -flamante Inspector llegado a Gerona, amigo personal de Largo Caballero- llamo al Responsable y en tono de indignacion le dijo:

– Pero ?que se ha creido usted? ?Cree usted que la gente regala asi como asi la caja de caudales, y que una fabrica se dirige como quien dirige un coche? A los dos meses de esta confiscacion, no quedarian mas que unas cuantas maquinas destartaladas y la gente pidiendo que comer. ?Reparto de beneficios! ?Por que no repartir tambien las mujeres? Lo mejor que puede usted hacer es… ?que se yo! Publicar otra nota en El Democrata. Aplazar este asunto. Usted es inteligente y encontrara la formula.

El Responsable, que liaba un cigarrillo, no se inmuto.

– ?Eso es todo? -pregunto.

– Eso es todo.

El Responsable salio y convoco Asamblea General.

– ?Camaradas… desde 1933 un Gobierno cavernicola nos ha tenido asi! -Hizo ademan de enroscar un tornillo-. ?Ahora el pueblo gana las elecciones, la CNT presenta sus Bases y se nos contesta que los patronos no soltaran eso y que nosotros lo echariamos todo a rodar! ?Camaradas, en Gerona hay tres mil familias trabajando para una docena de propietarios! ?La CNT se lanza al combate y declara la huelga general!

Huelga, huelga… La palabra llego inmediatamente a oidos de la poblacion.

Julio, al leer la noticia, llamo por telefono al Gimnasio.

– Sois unos idiotas -dijo, sin preambulo-. Me obligareis a sacar las fuerzas de Asalto.

Le respondio Santi, que era el unico anarquista que habia quedado de guardia. Santi puso el auricular boca abajo e hizo: ?Uh, uh!…

A los anarquistas de la ciudad se unieron inmediatamente los de la periferia, asi como algunos descontentos por la premiosidad con que actuaba la UGT.

Cabia la esperanza de que el movimiento fuera caotico, sin sentido; pero esta se desvanecio pronto. La huelga fue organizada segun los metodos mas ortodoxos. El Responsable entendia de aquello mas de lo que el Inspector de Trabajo suponia.

Cosme Vila y Casal publicaron una nota dirigida a sus afiliados respectivos. «Acudid al trabajo, excepto en el caso de que los huelguistas usen de la violencia.»

El Responsable medito un minuto largo… Sus hijas estaban a su lado. «Si te rajas, te habras lucido.»

El Responsable dijo: «A las doce en punto, todos reunidos en el puente de Piedra».

La orden fue cumplida estrictamente. A medida que se acercaba la hora, el grupo iba aumentando en numero. Laura desde el balcon calculo en mil individuos los que se concentraban.

Los obreros que no se habian solidarizado con la huelga tomaban la cosa a broma. «Si no sacais los tanques…»

Y, no obstante, pronto tendrian que cambiar de opinion. A las doce y cuarto, a una orden de Porvenir, cada grupo salio disparado hacia una direccion que le habia sido fijada previamente. Unos carros se les habian anticipado, descargando en las aceras sacos de arena, piedras y ladrillos. A la vista de este material el entusiasmo de los amotinados crecio. El Responsable movia sus ojos a uno y otro lado.

En un santiamen, ante cada puerta de fabrica y taller, broto una barricada. Las piedras y los ladrillos estaban en el suelo, al alcance de la mano.

Entre los edificios ocupados se contaban la Central Electrica mas importante de la ciudad, la Fabrica de Gas y el Suministro de Agua, si bien el Responsable habia ordenado que de momento se asegurara el funcionamiento de estos Servicios.

La ciudad entera quedo asombrada ante aquella subita demostracion de fuerza. Cosme Vila y Casal comprobaron que ni un solo establecimiento industrial habia sido olvidado. «Por lo menos el fichero de que disponen es tan completo como el nuestro», admitieron.

Los mas asombrados… los Costa. Los Costa se dieron cuenta de que a ellos no se les exceptuaba ni se les diferenciaba de patronos monarquicos como don Pedro Oriol. La fundicion fue bloqueada, asi como las canteras y los hornos de cal. Entonces comprendieron la alusion del cantero el dia de la comida de hermandad. Sin embargo, no era cosa de permitir que los pisotearan. «Vamos a poner los puntos sobre las ies.»

Los Costa visitaron a Julio. Julio los recibio acariciando a Berta, lo cual los dejo perplejo. Los dos industriales ilustraron a Julio sobre las perdidas que para ellos y la ciudad acarraeria aquella huelga estupida. Julio les contesto:

– No puedo decirles sino una cosa. Hablare con el Comisario, con el Alcalde, con todo el mundo. Intentaremos hacer entrar en razon a los huelguistas. Sin embargo, he de recordarles que la huelga es un derecho, y que si se

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