puno se elevo como un poste humano, prieto y energico, arrastrando consigo los punos de todos los asistentes. Los acordes del himno electrizaron a la concurrencia. Se veia la inmensa cabeza de Teo asomando, con la sonrisa en los labios, en el fondo del escenario, rozando la parte inferior del medallon de Lenin. La valenciana, increiblemente endomingada, aparecia en primer termino. De Gorki no se veian mas que su pequena barriga y sus escrutadores ojos. Los bigotes de foca de Murillo cosquilleaban a un dirigente de Barcelona. A la derecha del ruso, la cabeza iluminada de Cosme Vila.
Entre los dirigentes de Barcelona habia dos o tres bajitos, directamente surgidos del pueblo, de boca esquinada. Llevaban gorro de ferroviario y ello causo entre el pueblo la mejor impresion. Casal, David y Olga ocupaban las sillas extremas de la izquierda. A Olga los reflectores la favorecian mucho. Estaba hermosa.
Terminada
Hablo un camarada de Barcelona. Felicito al camarada Cosme Vila por haber conseguido levantar en una ciudad retrograda y eclesiastica como Gerona la bandera revolucionaria. Ya las fuerzas burguesas de la ciudad y provincia debian de sentir en sus carteras -que llevaban en el sitio del corazon- y en sus trabucos -que guardaban en las sacristias- el avance implacable de la nueva fuerza, del Partido Comunista.
El orador aseguro a los gerundenses que no estaban solos en la lucha. En toda Espana, grupos de proletarios se unian en sus centros, en otros teatros. En todo el Mediterraneo, y en Extremadura, Asturias y Galicia. En Madrid, centro del territorio, y en Zaragoza, en muchos pueblos casi desconocidos, celulas comunistas extendian su red, para dar fin al imperio de aquellas carteras y de aquellos trabucos.
– No estais solos, camaradas gerundenses. Los dirigentes catalanes y nacionales del Partido, estan pidiendo en estos momentos la nacionalizacion democratica de la Banca, de la industria pesada, de los ferrocarriles. Se pide la substitucion de la fuerza publica, que practicamente tiene bloqueadas las calles, y que representa una carga insoportable para el Estado, por una milicia popular, por una fuerza proletaria armada que, al ejemplo de las milicias bolcheviques en Rusia, garanticen el…
Una ensordecedora ovacion acogio estas palabras. Cosme Vila miraba hacia las butacas y los palcos como buscando a alguien. Su suegro, situado en el gallinero, estiraba el cuello convencido de que le buscaba a el. Cosme Vila estaba satisfecho porque habia reconocido en uno de los pasillos laterales a los estudiantes de matematicas y, cerca de la entrada, al profesor del Instituto.
Tambien el porcentaje de mujeres le satisfacia. Sabia que estas constituian una fuerza. Sin embargo, consideraba que la valenciana habia cometido un error gravisimo poniendose aquel vestido espectacular.
Todos los oradores de Barcelona siguieron la misma linea, reservando visiblemente para Cosme Vila el honor de presentar las bases locales. Ridiculizaron a Gil Robles y a Calvo Sotelo. Atacaron a Mussolini y a Hitler, y durisimamente, a Oliveira Salazar, «uno de los obstaculos que habia de vencer el proletario para conseguir la union iberica». Atacaron a Azana y a Casares Quiroga, «burgueses disfrazados, que se hacen los sordos cuando se les habla de que se prepara un levantamiento militar». Atacaron a Prieto y se mostraron mas bien amables con Largo Caballero. Ensalzaron a los heroes del Partido, especialmente a Dolores Ibarruri, la Pasionaria.
Uno de los oradores era un hombre extrano, de aspecto mistico. A los pocos momentos de iniciado su discurso, la multitud advirtio que le faltaba un brazo. La manga flotante se convirtio en obsesion para todos. El hombre explico que el brazo lo habia perdido en la revolucion de octubre. Aquello dio a todas sus palabras un tono de predestinacion. Cuando explico que estudiaba ruso desde muchos anos antes, que pensaba hacer un viaje a Moscu, invitado por el camarada Vasiliev, que tal vez podria incluso, con la mano que le quedaba, estrechar la diestra del propio camarada Stalin, parecian surgir autenticas llamas de las hileras de butacas.
– Si consigo ver al camarada Stalin -dijo el orador-, le contare de viva voz el agradecimiento del pueblo espanol por su ayuda. Le contare como hemos vivido hasta ahora, como han vivido nuestros pueblos, nuestros padres, como vivirian nuestros hijos si el pueblo ruso no se hubiera puesto en marcha. Continuariamos humillados y explotados por caciques como Calvo Sotelo, que aun ayer en el Parlamento aseguraba que el Ejercito es la columna vertebral de la Patria. ?Nosotros solo tenemos una Patria, la de todos, la del proletariado universal, Rusia…!
– Camaradas de Gerona… yo aprovecho esta ocasion para proponeros el envio al camarada Stalin de un telegrama de adhesion. Estad seguros de que llegara a sus manos, pues para el…
Le fue imposible continuar. A nadie se le habia ocurrido la posibilidad de comunicar directamente con Stalin. La sola idea enardecio de tal modo a todos, que muchas mujeres tenian los ojos llenos de lagrimas. Personalmente, Teo sintio que a gusto hubiera salido en el acto con su carro, camino de Moscu. El orador de aspecto mistico se retiro a su silla en medio del mas frenetico entusiasmo.
Fue entonces cuando se levanto Cosme Vila. Y en el acto, la gente se sintio transportada a la realidad. Del viaje a Moscu y por las altas esferas, a la vista del jefe local, los asistentes regresaron a la ciudad, a Gerona, a las bases.
Cosme Vila no era orador enfatico. Al contrario, era eficaz, por realista. Desde la primera palabra electrizo el ambiente, porque opero por sorpresa. En vez de confirmar lo de sus predecesores y decir que todo iba bien, empezo afirmando que todo iba mal.
– Nuestro camarada de Barcelona ha hecho muy bien proponiendo mandar un telegrama al camarada Stalin. Todos estamos de acuerdo. Sin embargo, he de poner un reparo. Ahora, en estos momentos, no podemos hacerlo. No por falta de ganas, sino porque no somos dignos de hacerlo. ?Por que?… Porque no estamos limpios, porque entre nosotros hay un traidor.
Todo el mundo quedo inmovilizado en su puesto.
– Para mandar un telegrama al camarada Stalin es preciso que todos los firmantes estemos limpios, hayamos cumplido con las reglas del Partido, con la disciplina, el esfuerzo, y sobre todo, con la honradez. Explotar el Partido o beneficiarse de el es ponerse al nivel de los burgueses. Entre nosotros hay alguien que no esta limpio, y considero que mientras este alguien no haya recibido la leccion que merece, no podemos honradamente rendir homenaje al camarada Stalin, ni presentamos con la cabeza alta ante su representante entre nosotros, el camarada Vasiliev.
Cosme Vila continuo:
– Todos vosotros habeis oido hablar de esa bomba que todos llamamos la numero cuatro. Pues bien. Yo ordene su colocacion. Lo admito y lo afirmo, y aun digo que lo haria mil veces. Estimo que hasta que en todos los Museos de esta indole no se haya hecho otro tanto, no tendremos verdaderamente posibilidad de avanzar. Ahora bien, a consecuencia de este acto de servicio, un miembro del Partido se ha procurado una retribucion economica.
Murillo se puso rigido. Tan rigido que el cuerpo no obedecio su intencion de abrirse paso entre los dirigentes de Barcelona y huir. Por lo demas, no le hubiera dado tiempo. Cosme Vila le senalaba con el indice, en medio de un silencio impresionante, se acercaba a el con lentitud, de un tiron le arrancaba las insignias del Partido y pedia a la Asamblea autorizacion para expulsarle del Partido y del local.
Hileras de punos en alto manifestaron al acusado el sentimiento que la denuncia formal del jefe habia despertado en ellos. Dos o tres muchachos jovenes iniciaron un movimiento como para irrumpir en el escenario; Cosme Vila los detuvo con un ademan, y continuo mirando fijamente al ex decorador del taller Bernat, que, palido de rabia, se dirigio retadoramente al jefe, luego a la sala y bruscamente, dando media vuelta, se abrio paso, tropezando con la valenciana, y desaparecio.
Una ensordecedora ovacion premio la energia demostrada por Cosme Vila. A partir de aquel momento su mongolica cabeza mantuvo hipnotizados a todos.
Cosme Vila se saco del bolsillo unos papeles, que extendio sobre la mesa, y sin perdida de tiempo hizo publicas las bases que el Comite Ejecutivo habia redactado.
– En caso de ser aceptadas, podremos declarar que nuestra obra ha sido eficaz. En caso negativo, nos veremos obligados a decretar la huelga general, de duracion ilimitada.
El Partido Comunista se apoyaba en los nueve puntos que en su dia Cosme Vila habia leido en la barberia. En el plano social exigia la inmediata implantacion de la jornada de seis horas, el control obligatorio en las empresas y la participacion obrera en los beneficios. Las Bases del Responsable, poco mas o menos.
En el plano politico, se pedia la inmediata destitucion de todas las autoridades -Comisario, jefe de Policia, etc… – y la convocatoria de elecciones populares para proveer dichos cargos, elecciones en las que solo podria votar quien presentara carnet de trabajador.
En el plano economico, se exigia la creacion de tres Cooperativas Obreras: patatas, pan y aceite, y la
