municipalizacion de los servicios publicos. Toda familia provista de carnet del Partido Comunista o de un Sindicato obrero -Socialista o CNT-, disfrutaria de ellos gratis.
Al llegar al apartado de la ensenanza, Cosme Vila informo que en este aspecto el Partido Comunista depositaba un crecido margen de confianza en los camaradas David y Olga, presentes.
Cosme Vila se refirio entonces al problema religioso. El anuncio de este tema desperto inusitado interes. El jefe dijo que razones psicologicas que no podian ser desestimadas, impedian llegar en este aspecto, de un solo golpe, al ideal, que seria la completa exterminacion de la fabrica de embustes que era la Iglesia Catolica. Ello no se habia conseguido ni siquiera en la Union Sovietica. Ahora bien, se pedia la inmediata prohibicion del uso de la sotana a los sacerdotes y la clausura de todos los conventos que no se dedicaran a obras beneficas. Los locales sobrantes, lo mismo que el de la CEDA, el de la Liga Catalana y demas partidos fascistas, servirian para la instalacion de las Organizaciones Obreras.
Cosme Vila habia leido todo aquello con voz pausada. Dejo el papel y prosiguio:
– Faltan muchas cosas aun. Todos vosotros sabeis que se han encontrado armas en casa de unos ciento cincuenta fascistas, de los cuales solo unos diez estan en la carcel. ?Que significa esto? Que los registros se han efectuado a la ligera, y que no se les castiga. Todos sabemos que no hay un solo derechista que no posea armas. Asi pues, estimamos que no podemos dejarnos sorprender. El camarada Hernandez, de Barcelona, ha aludido a la Milicia Popular Armada. ?Exigimos la creacion de esta Milicia en Gerona, pues todos sabeis que los militares quieren sublevarse!
La reaccion fue unanime. Gritos de «?Ar…mas! ?Ar…mas!» empezaron a tronar en el local. A poco, el teatro entero repetia estas palabras. La palidez de Teo obsesionaba a todo el mundo, asi como la manga flotante del orador de Barcelona.
Luego Cosme Vila continuo:
– Camaradas, al llegar a vuestras casas, reflexionad sobre cada uno de los puntos que exigimos. Entonces vereis que la confianza que nos habeis depositado no queda defraudada. Son reivindicaciones elementales en el programa proletario. Constituyen la primera etapa: Espana puede ponerse en cabeza de la revolucion, junto con la Union Sovietica. Debeis de estar dispuestos a luchar por todos los medios para que nuestra voz sea oida. Si no nos oyen, entonces son los demas los que tienen que estar dispuestos… a conocer nuestra voluntad implacable.
Cosme Vila fue de nuevo premiado con gritos de «?Viva el Partido Comunista Espanol! ?Viva Rusia!» A los militantes veteranos solo les habia extranado un detalle: Cosme Vila no habia atacado ni una sola vez a los anarquistas, como era de esperar. Al contrario, incluso les habia alargado una mano, lo mismo que a Casal. Algunos supusieron que era una cuestion tactica.
Al ponerse en pie, el camarada Vasiliev interrumpio aquellas especulaciones. El dirigente ruso recobro la sequedad con que entro en el escenario. Recibio la ovacion de la masa, sin mover un musculo de su rostro. Solo de vez en cuando asentia con la cabeza o levantaba el puno.
Todo el mundo se preguntaba en que idioma iba a hablar. Se decia que el espanol resultaba terriblemente dificil a los rusos. Por ello, cuando el camarada Vasiliev pronuncio las primeras palabras de saludo en catalan, la multitud se enardecio. El dirigente ruso hablaba penosamente, pero en forma clara. Tenia que meditar cada palabra y la manera de pronunciarla. Ello surtia un gran efecto. Cada silaba que despues de aquel esfuerzo brotaba de sus labios, cobraba importancia excepcional. Asi que su discurso, en realidad muy breve, duro mucho.
– Camaradas… Catalanes. Yo, en nombre Union Sovietica… os traigo saludo Rusia. Felicito… camarada Cosme Vila, vuestro jefe. Por… su… inteligencia, por… su lealtad. Su… gesto expulsar… camarada… me ha conmovido… pienso dar parte… a jefes Union Sovietica. Camaradas… apruebo programa… revolucionario… que… vosotros… habeis… tambien… aprobado. Se acerca… momento triunfo… proletariado. Camarada Stalin… me ha encargado… salude pueblo… espanol… y catalan. Luchad… liberad a vuestros hermanos. Todos los paises… estan con vosotros. Espana… muy atrasada… por culpa… religion… y dictadura burguesa. Pero… Union Sovietica… hermana Espana. Camaradas… de… Gerona. Disciplina… y… heroismo. ?Viva… el… proletariado universal! ?Viva… Rusia! ?Viva… el Partido… Comunista… Espanol!
CAPITULO LXXIII
Hubo varias personas a las que el caracter clara y ferozmente revolucionario de aquellas bases, no sorprendio. Entre ellas el profesor Civil. El profesor Civil pensaba que ni por un momento Cosme Vila habia supuesto que las autoridades las aceptarian; estaba seguro de antemano de que, exceptuando tal vez lo relativo a lo religioso, las rechazarian una por una. Pero, a su entender, la negativa era precisamente lo que Cosme Vila buscaba. Denegadas las aspiraciones del pueblo, decretaria la huelga general, que coincidiria con la de los anarquistas. Absoluta confusion en la ciudad; a las autoridades se les escaparia el orden publico de las manos, se enlazaria con los movimientos revolucionarios que se anunciaban en Barcelona. El profesor Civil estimaba que Cosme Vila conseguiria su maxima aspiracion: que su aliada la negra miseria cundiera en la ciudad.
Por su parte el comandante Martinez de Soria presto especial atencion a la entrega de armas del Ejercito a las organizaciones obreras, y a la creacion de la Milicia Popular armada. Pidio audiencia al general y al coronel Munoz. Consiguio verles juntos, en el Gobierno Militar. Ambos jefes pensaban que queria interceder en favor del teniente Martin, lo cual no era cierto. «La propuesta de Cosme Vila -dijo- constituye un ultraje al honor del Ejercito. Por otra parte, de no accederse a la creacion de esta Milicia Popular, las Organizaciones Obreras procederan a la desmoralizacion de los cuarteles. Gran numero de soldados asistieron a la Asamblea, y al parecer algunos de ellos, al salir, pisotearon su gorro militar. Yo suplicaria al general que tomara las medidas necesarias para garantizar la integridad del Ejercito en la plaza.»
El comandante Martinez de Soria vio que sus palabras surtian efecto, y que el general y el coronel Munoz no estaban seguros ni mucho menos de que exagerara. El general, bajo y cuadrado, despidio llamas por los ojos y se paseo de arriba abajo soltando interjecciones. El coronel Munoz tenia mas dominio de si. Por otra parte, llevaba muchos sabados entendiendoselas en la Sala de Armas con el comandante. Le dijo a este:
– El general ha recibido una copia de las bases y esta estudiando la respuesta adecuada. Por mi parte no me siento autorizado para darle al general ningun consejo, maxime teniendo en cuenta que se que no lo ha pedido a nadie. Me consta que resolvera lo mejor.
El comandante Martinez de Soria insistio. El general, bruscamente, pidio que le dejaran solo. El comandante y el coronel salieron juntos del despacho. Entonces el comandante Martinez de Soria dijo a su acompanante:
– Coronel, le ruego que en bien de todos reflexione sobre mis palabras.
Y se retiro.
«La Voz de Alerta» recibio en la carcel la noticia de las bases, como si efectivamente el gitano le hubiera arrancado el diente con un cordel. Tuvo la impresion de que no saldria de aquellas paredes, de que de un momento a otro subiria Cosme Vila y acabaria con el, con don Jorge, con los propietarios que cumplian la condena. Le entro un panico indescriptible. De un lado penso que habia errado prohibiendo a Laura que hiciera intervenir en el asunto a los Costa. De otro lado, se reprochaba no haber tenido nunca un gesto generoso con sus semejantes, como no fuera con su criada Dolores, la cual ahora le subia el cesto de la comida con puntualidad ejemplar. Cualquier ruido no familiar, provocado por el gitano o por el baston de don Jorge le sobresaltaba.
«Si estuviese fuera…», pensaba. Se sentia capaz de convencer al comandante Martinez de Soria de la necesidad de hacer un viaje a Madrid y hablar con otros militares de confianza. ?Porque lo dificil era saber que jefes estarian dispuestos verdaderamente a dar el golpe que no quiso darse en octubre, y cuales chaquetearian a ultima hora! Don Jorge no confiaba en esto. Y por su parte habia agotado sus reservas de colera. No pensaba sino en los dos colonos suyos detenidos cuando lo de octubre, a los que consideraba instigadores de su actual encierro. En el ultimo parrafo de las bases habia leido: «Las propuestas para la transformacion agricola seran anunciadas en breve plazo». Don Jorge no creia que la turba irrumpiera en la carcel, pero estaba seguro de que se incautaria de sus propiedades. Sentiase fatigado y habia pedido al director que, teniendo en cuenta su edad, ya que no su condicion, se le permitiera comer en mesa con mantel y dormir en la enfermeria. El director le satisfizo en lo ultimo; en cuanto a la mesa con mantel, el reglamento de la carcel lo prohibia.
Mateo fue otro de los no sorprendidos. Sin embargo, al leer las bases tuvo una crisis de desfallecimiento. Al
