Godo, arquitecto de Barcelona, al que considero hermano, admitio que si, porque estaba enterado de los avances rusos en el Baltico y en Rumania, de los bombardeos masivos contra Inglaterra y de la existencia de hombres como Mateo, que concedian valor absoluto a los credos opinables. Pero penso que 'aqui abajo' habia tambien pedazos de cielo. A veces, en el cuarto de una modesta pension, a una hora avanzada de la noche.

CAPITULO XXXVII

Julio y agosto. El segundo verano de posguerra habia llegado y la dispersion de los gerundenses fue mucho mas numerosa que la del ano anterior. La fiebre de las vacaciones empezo a subir, como ocurriera antes de 1936. Los obreros, los 'productores', deberian contentarse con gozarlas en la ciudad, holgando, durmiendo hasta las tantas y, si acaso, paseandose los domingos con la familia por las orillas del Ter o el valle de San Daniel. Tampoco la clase media, civil y activa, podria alquilar ningun chalet en la costa o en la montana; pero el numero de 'privilegiados' aumento considerablemente, y entre estos se contaban los estraperlistas de la ciudad que durante el invierno habian conseguido evitar que las autoridades les echaran el guante; la mayoria de los concejales; el camarada Arjona, Delegado Sindical; el jefe de Obras Publicas; etcetera.

Mateo se fue con su campamento juvenil, que ese ano llevo el nombre de Campamento Haro, en memoria del falangista Eduardo Haro, fusilado por los 'rojos', y que no se instalo en San Telmo, sino en la comarca idilica de Arbucias, en un paraje hacia el interior, 'pues era bueno que los muchachos cambiaran de lugar y fueran conociendo la oxigenante diversidad de la provincia'. Mateo se fue tranquilo, pues Pilar permaneceria en Gerona, trabajando y preparando como siempre su ajuar de novia -octubre se acercaba- y cuidando de don Emilio Santos.

Marta partio tambien a instalar, como estaba programado, su albergue juvenil en Palamos, entre los pinos. Ciento veinte ninas, reclutadas en su mayoria en los pueblos, a propuesta de los jefes locales de Falange, vivirian alli, por turno, en tiendas de campana, banandose, aprendiendo, contestando al test habitual y cantando himnos mientras se izaba la bandera. Marta, antes de partir, se despidio de Ignacio procurando contener las lagrimas. '?Iras a verme?'. Ignacio contesto: '?Claro que si, mujer! Aunque ya sabes que estoy ocupadisimo'.

El camarada Rossello decidio tomarse igualmente unas vacaciones, pero no para pescar ni para pegar saltos en el bosque, sino para visitar el Penal del Puerto de Santa Maria. El Gobernador hizo las oportunas gestiones para conseguir que al doctor Rossello le fuera permitido ver a su hijo, y tuvo exito. De modo que Miguel Rossello se dispuso a cruzar en coche, solo, Espana de Norte a Sur, hasta Cadiz, conmovido ante la idea de abrazar a su padre, a quien suponia vestido con traje de presidiario.

'La Voz de Alerta' se marcho tambien por una quincena. Se marcho a Puigcerda, centro elegante, en la Cerdana. 'La Voz de Alerta' no podia imaginar nunca que aquel viaje iba a ser decisivo para el; que en el hotel donde se alojaria, y en el Club de Golf anexo, conoceria a una muchacha de veintiocho anos, de Barcelona, rica heredera y poseedora de un titulo de nobleza, condesa de Rubi, con la que haria tan buenas migas que el hombre olvidaria por completo sus escarceos matrimoniales con la viuda de don Pedro Oriol… Lo cierto es que la pareja se entendio tan de maravilla, que la muchacha, llamada Carlota, tuvo la impresion de que las 'Ventanas al mundo' que escribia el alcalde gerundense le iban destinadas en exclusiva; y por su parte 'La Voz de Alerta' envio una postal a su amigo pamplonica, don Anselmo Ichaso, en la que le decia: 'Acabo de conocer a una criatura deliciosa, que entiende de monarquia mas que usted y que yo. Lo sorprendente es que, en la cartera que lleva en el bolso, junto a la efigie de Alfonso XIII ha colocado un retrato mio'.

Con todo, el mas impensado veraneo lo disfruto Paz… En efecto, la muchacha, aupada hasta el maximo por sus amores con Pachin, desde el dia en que este la convirtio en mujer a los pies de las murallas, sobre la hierba, habia tenido el presentimiento de que algo bueno le iba a ocurrir, que haria dar un completo viraje a su vida. Y acerto. Lo que nunca pudo imaginar es que el alegre disparo llegara por donde le llego.

Acontecio que Damian el director y trompetista de la Gerona Jazz, en un viaje que hizo a Barcelona vio en un 'dancing' a una rubia que animaba a la orquesta cantando por el microfono. Y le paso por la mente incorporar la idea a la Gerona Jazz. Ambrosio, el del contrabajo, ya mayor, siempre asmatico y pesimista, le dijo: 'Eso no gustara por aqui'. Pero Damian se burlo de el, como siempre. Y se paso dos dias rumiando y acariciandole su alegre bigote.

Hasta que, como cae un rayo, se acordo de Paz. Damian habia visto a la chica, cuando las Ferias, en la barraca que Perfumeria Diana instalo en la Gran Via, y se acordo de su voz, rota y profunda… '?Perfumeria Diana regala jabon a todo el mundo, sin distincion de categorias!'. Se acordo de su facha, de sus desplantes a los soldados, de su uniforme de color verde y de su gracioso casquete. ?No era lo que andaba buscando?

Fue cosa de coser… ?y cantar! Damian se persono en Perfumeria Diana y sin ambages le dijo a Paz:

– Van a empezar las Fiestas Mayores de los pueblos. Necesito una vocalista. Con un mes de ensayo me comprometo a convertirte en una supervedette, mas popular que Pachin.

Los ojos de Paz, ?cansada de vivir con estrecheces!, se abrieron de par en par. Accedio a someterse a una prueba, con microfono, en casa del propio Damian. Y el resultado fue el que debia ser.

– Lo dicho, chiquilla. Armaras la de San Quintin. Todo salio a pedir de boca. Pachin reacciono como los buenos. '?De acuerdo, no faltaria mas! ?Menuda pareja! Tu y yo, los amos…' Tambien Damaso, el patron de la Perfumeria Diana, comprendio que debia darle facilidades, '?Adelante, pequena! Por la tienda no te preocupes'. En el piso de la Rambla se armo el natural alboroto, que Matias, divertido con la peripecia de su sobrina, corto diciendo: 'Pero ?que mal hay en ello? ?No echan mano del microfono los predicadores?'. Hasta Gol, el gato de Paz, parecio alegrarse y salto a sus brazos y le lamio la mano. El presentimiento feliz, la loteria '?Gerona Jazz, con la sensacional vocalista PAZ ALVEAR!'. La ciudad quedo en un santiamen repleta de carteles con su nombre en letras grandes y rojas, carteles que sustituyeron a los de la Semana Santa, ya ajados. Y pronto dicho nombre se estampo aqui y alla, por toda la provincia.

Hermoso veraneo el de Paz. De pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta. Darnius, Celra, Vilajuiga, Llagostera, Agullana, Camprodon, Tossa de Mar… La muchacha sabia mover el talle y calzaba sandalias doradas, de tacon alto. Su cabellera les recordaba a los mozos los trigales. Su busto era provocador. Cuando, acercandose al microfono, lo cogia y miraba la sala con fingida timidez, inclinando un poco la cabeza, se oia: '?y ole la madre que te pario!'. Entonces Paz pegaba como un grito… y por unos instantes la sala quedaba hipnotizada, mientras Fermin, el de la bateria, ponia los ojos en blanco y ensenaba los dientes. Y cuando Paz hacia mutis y cogia las maracas, moviendose a compas, las parejas que abarrotaban el entoldado se dejaban embrujar por aquel ritmo y vivian momentos de plenitud.

Por su parte, Paz descubrio que 'aquello' le gustaba. Que le gustaban las anacronicas colgaduras y los palcos de dichos entoldados, los carteles con su nombre y hasta el olor y el sudor de la carne que bailaba. Fuera de eso, cada pueblo era un mundo. Aparentemente, todos eran iguales. El mismo bullicio, los mismos vendedores ambulantes, los mismos campesinos endomingados fumando 'caliquenos' y bebiendo ron. Pero existia algo distinto en cada lugar: el amor. En Celra, el novio le ofrecia a la novia una cinta para el pelo; en Agullana, una baratija. En Vilajuiga, mozo y moza de pronto salian fuera y desaparecian entre los pajares; en Palamos, entre las barcas. El amor, segun el sitio, se convertia en gaseosa, en cerveza, o en porron de vino tinto. Tal vez las diferencias se debieran a la tradicion; tal vez a los vientos; tal vez a la manera como los perros le ladraban a la luna.

Como fuere, la vida de Paz cobro en aquel verano, gracias al disparo alegre de la Gerona Jazz, una nueva dimension. Gozo mucho mas que Marta, muchisimo mas que el camarada Rossello e igual que Mateo, que 'La Voz de Alerta' y que los estraperlistas que alquilaron confortables chales.

– ?Estas contenta? -le preguntaba Damian, el hombre del bigote negro y de la trompeta ironica, que se habia convertido en su mentor.

– Mucho…

– Manana, en Hostalrich, cuando toquemos la primera rumba, enciendes un pitillo…

Las fiestas acostumbraban a terminar muy tarde, a una hora avanzada. Entonces, cuando todo el mundo se iba y quedaban por el suelo las serpentinas rotas, los cascos de las botellas y los cucuruchos de papel, una extrana nostalgia invadia los entoldados, parecida a los de los Circos despues de la funcion. La tapa del piano, al cerrarse, hacia ?cloc! como el clavo de un ataud.

Poco despues la Gerona Jazz iniciaba el regreso a Gerona, siempre en el mismo taxi de ocho plazas, con un

Вы читаете Ha estallado la paz
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату