pensaba para si: '?Pues si que estamos buenos! Lo dije en broma y va a resultar verdad: a ese me lo meten en el Seminario…'
El otro problema de Paz era Pachin. Pachin la queria mas que nunca. Le decia en todos los tonos inimaginables: 'Sin ti no podria vivir'. Pero habian surgido dos amenazas. Una, Pachin terminaria en agosto el servicio militar y su familia residia en Asturias. Otra, el Club de Futbol Barcelona habia declarado publicamente que queria ficharlo para la proxima temporada. Pachin, gracias a sus testarazos, era el maximo goleador de Segunda Division. Un dirigente del Barcelona lo habia estado vigilando por esos campos de Espana y habia dicho: 'Es una tonteria que ese chico se pudra en Segunda Division. Tiene madera de jugador internacional'. ?Internacional? La palabra le habia gustado a Paz, por aquello del himno del mismo nombre que ella canturreaba por lo bajines en Perfumeria Diana. Pero si Pachin fichaba por el Club de Futbol Barcelona, ?que iba a ocurrir? O se casaban -y Pachin no hablaba nunca de ello, 'porque era muy joven y porque no le convenia engordar'-, o ella se iba tras el. De lo contrario, si te he visto no me acuerdo.
Pachin le decia que era pronto para preocuparse. 'Estamos en mayo. Faltan tres meses para licenciarme. No tomare ninguna decision sin contar contigo. ?Que mas puedo decirte? Pero tengo derecho a mejorar, ?no? Ya buscaremos una solucion…'
Paz descubrio que era muy celosa. Nunca lo hubiera imaginado. Era celosa no solo de Pachin, sino de todo cuanto se refiriese a todos aquellos a quienes queria. Por ejemplo, ultimamente tenia celos de Adela, porque un dia advirtio que Ignacio al mencionarla lo hacia con una excitacion especial. '?Que le encuentras a esa mujer…? Le quitas la faja y sales huyendo…' Ignacio se rio. Bueno, se rio solo a medias, puesto que llevaba mucho tiempo sin poder abrazar a Adela, debido a que las sospechas de Marcos no se habian disipado.
En cambio, la muchacha habia resuelto favorablemente el asunto del piso que andaba buscando. La Agencia Gerunda, a traves de la Torre de Babel, acababa de conseguirle uno en la calle del Carmen, del que podria tomar posesion en agosto. Por cierto que la Torre de Babel retenia a Paz innecesariamente en la oficina, pues el muchacho se estremecia de pies a cabeza al ver a la prima de Ignacio. Por ello le daba largas al asunto. 'Vuelve el sabado… Seguramente habra algo'. 'Pasate por aqui el martes. ?Te acordaras?'. Hasta que Paz le dijo, haciendo un ademan chulesco: 'Ya esta bien, rico. Que el piso no va a ser para ti…'
Tambien resolvio favorablemente su proposito de incrementar sus ingresos, a sabiendas de que con ello se distanciaba todavia mas de sus antiguos slogans de la UGT. Aparte de que con la primavera la Gerona Jazz, habia reanudado sus actividades -cada pueblo celebraria nuevamente la Fiesta Mayor-, la muchacha se aseguro sin gran esfuerzo otro sueldo no despreciable: se convirtio en la modelo de Cefe, el pintor de desnudos, gracias a los anuncios que este, al igual que sus colegas, habia ido publicando al respecto en Amanecer.
– Pero, ?diablos! -exclamo el pintor, al ver a Paz-. No sabia yo que en Gerona existiera una sirena de esta categoria…
– No sera porque me haya quedado encerrada en casita, ?verdad?
El acuerdo fue completo, entre otras razones porque Cefe no solo pagaba bien, sino que trabajaba sin malicia. Paz se dio cuenta de ello en seguida y simpatizo con el pintor, con el que charlaba a gusto a lo largo de las sesiones.
Y es que Ceferino Borras -este era su nombre- era un tipo singular. Se habia criado en el Hospicio. Ahora tenia ya cincuenta anos cumplidos y su mujer, al terminar la guerra, se le habia ido a Francia con una de las Brigadas Internacionales. Estudio en Bellas Artes, en Barcelona, y era figurativo ciento por ciento, especializado en el retrato femenino.
– Cuando la Dictadura de Primo de Rivera -le contaba a Paz-, me hinche de pintar senoras con clavel en el escote; pero luego, cuando vinieron los tuyos, el Frente Popular, el negocio se fue al carajo.
Ahora la epoca le ofrecia de nuevo grandes perspectivas. 'Si, si, que vengan condesitas a Gerona… Tarde o temprano, todas pasaran por este taller'.
Se ejercitaba en el desnudo, precisamente porque exponer desnudos estaba prohibido y habian surgido compradores clandestinos, que no regateaban el precio. El trato con Paz habia sido tajante: nadie la reconoceria, pues le cambiaria la cabeza. 'Pero ese cuerpo… Tienes un cuerpo delicioso, pequena. ?Ojala te hubiera conocido yo a los veinticinco anos! A ti no te hubiera dejado escapar…' Paz se reia. '?Cefe, que ya no estas para estos trotes…!'. '?Ay, mi querida Paz! -exclamaba el pintor, mirandola de arriba abajo con un ojo cerrado y el pulgar en el aire-. ?Como voy a contradecirte? No se me ocurre mas que una palabra: Amen'.
El pintor Ceferino Borras llevaba lacito negro, de mariposa, en el cuello. Y una cabellera para ser esculpida. Era distraido, bohemio y charlatan: el topico por excelencia. No le gustaba la politica. Decia que si en los cuarteles la gente hiciera la instruccion con pinceles en vez de hacerla con fusiles, no habria guerra ni en el aire, ni en la tierra, ni en el mar. 'Y esos alemanes… ?que no me destruyan ahora una sola estatua de Grecia!
Si lo hacen, me uno a Inglaterra con mi arma secreta: la no-violencia'.
Paz aprendia mucho con Cefe. Este no se cansaba de asegurarle que lo bonito era no odiar a nadie y tener una vision virginal del mundo. 'De esta forma se vive tranquilo y las arrugas tardan en llegar. No me gusta que te metas en jaleos de Socorro Rojo y demas, ni que clasifiques a las personas de buenas a primeras. ?Por que? Todo el mundo es como es, ?no te parece?
– ?Tu no odias a nadie, Cefe? -le preguntaba Paz.
– ?Yo? ?Que voy a odiar? Odiar es perder el tiempo. ?A ver ese busto…? Asi… No odio ni siquiera a los cubistas, fijate. Lo que pasa es que me dan lastima, eso es. Porque, vamos. Mientras haya mujeres como tu… ?a mi que me den academia, mucha academia!
Paz temblaba a veces ante la posibilidad de que Pachin se enterase de que ella posaba para Cefe. ?No era lo mismo ser vocalista -Pachin habia dicho: '?Adelante! ?Tu y yo, los amos!'- que desnudarse ante otro hombre, aunque este se llamase Ceferino Borras! Pero no habia peligro, de momento. ?Pachin estaba tan seguro de si!
En cambio, y sin saber como, se entero de ello Ignacio. E Ignacio, que se llevaba muy bien con su prima, hasta el punto de que no pasaba nunca enfrente de Perfumeria Diana sin detenerse para saludar a la chica desde fuera, le afeo su conducta.
– ?No comprendes que Gerona es una ciudad carca y que esto te puede perjudicar?
Paz se defendio.
– ?Pero si no lo sabe nadie! A menos que tu vayas por ahi pregonandolo…
– ?Que tonteria! Pero Gerona es un panuelo…
Paz se mordio la punta de la lengua.
– Claro, claro… -acepto. Y volvio a lo suyo-: ?Si se entera Pachin!
Al oir este nombre Ignacio tuvo una reaccion inesperada. Movio la cabeza de forma tal que Paz se dio cuenta de que Pachin no le caia en gracia al muchacho. Alguna vez lo habia sospechado, puesto que Ignacio no le hablaba nunca de el; pero ahora la cosa no dejaba lugar a dudas.
Ignacio se franqueo con Paz en este sentido.
– ?Que voy a decirte? Le conozco poco. Pero creo que podrias aspirar a algo mejor…
Paz se pico de tal suerte que le contesto:
– ?Algo mejor? ?Que quieres? ?Que me busque por ahi un Jorge de Batlle?
Ignacio procuro calmarla. El muchacho queria a Paz y herirla no fue ni seria nunca su proposito. Todo lo contrario. Ignacio se explico. Le repitio lo que le habia dicho en innumerables ocasiones, lo que Paz debia hacer era alternar con personas que pudieran elevar su nivel. En otras palabras, cultivarse. Cultivar su inteligencia, como habia cultivado su voz y sus 'tablas' en los escenarios, con la Gerona Jazz. La chica cometia horribles faltas de ortografia y lo mas seguro era que ignorase el nombre del presidente de los Estados Unidos.
– ?Crees que Pachin te solucionara esto? Ayer lo vi en el bar Montana… ?Si, es un atleta! Pero ?que mas? ?Te has preguntado alguna vez que sera de el el dia que tenga que colgar las botas?
Paz tuvo uno de sus desplantes.
– ?Colgar las botas? ?Hay tela para rato, querido! ?Sabias que el Barcelona quiere ficharlo para la proxima temporada? Pues enterate de una vez… Ademas, le quiero, ?comprendes? Le quiero y se acabo.
Paz anadio, despues de una pausa:
– Por favor, Ignacio, no hablemos de cambiar de pareja… Mejor no tocar este asunto, creeme…
Esta vez quien se mordio la lengua fue Ignacio.
– De acuerdo, querida. Tu ganas.
