darle un empujon a la industria de los aglomerados de corcho -de ahi que necesitase el pequeno puerto de San Feliu de Guixols- y en hacer combinaciones con las Companias de Seguros. Los planes que les habia expuesto a los Costa eran tantalicos… y casi ofensivos. 'Ustedes se andan por las ramas, amigos mios -les habia dicho Gaspar Ley-. ?Construir una carcel! ?Explotar una fundicion… y canteras de piedra! Lo siento, senores, pero don Rosendo Sarro, cuando habla en la intimidad, les llama a ustedes… Zos picapedreros'.
Los Costa se tragaban todo esto con dificultad. Aunque comprendian que Gaspar Ley tenia razon. No obstante, su defensa era buena. '?Es que puede usted comparar la situacion de don Rosendo con la nuestra? Nosotros somos ciudadanos de tercera, como esas cartillas de racionamiento… Cada sabado tenemos que presentarnos a la Policia'. 'Nada, nada -insistia Gaspar Ley-. Que continuan ustedes con la mentalidad de antes de la guerra'.
El amor propio de los Costa rugia… Por de pronto, apartaron por completo de los negocios a sus esposas, aunque estas, por ser 'adictas', seguian firmando todos los papeles, y cuando, los domingos, los dos hermanos se iban a Palamos y encontraban a aquellas jugando al bridge con otras senoronas veraneantes -influencia de Esther-, ellos ponian cara de circunstancias.
– ?Si por lo menos aprendierais a jugar! -les reprochaban ellas-. Podriais tomar parte en los campeonatos…
– ?En los campeonatos? ?Si manana hemos de estar en Gerona otra vez, a primera hora!
– ?Oh, perdon! Se nos habia olvidado.
Otra pareja que abandono la ciudad: Jorge y Chelo. De entre todas las masias que aquel poseia eligieron una cerca de Arbucias, rodeada de inmensos prados, y empezaron a acondicionarla a su gusto. Carlos Godo fue precisamente el arquitecto que, a sugerencia de Agustin Lago, les hizo el proyecto, que les encanto. Por supuesto, instalaron en la casa calefaccion. Y en unos terrenos aparte, junto a la vivienda de los colonos, la granja… Por fin Jorge habia confesado que si, que no le importaria permanecer muchos dias del ano en la masia y poner en ella una granja. ?Ay, las vueltas que daba el mundo! El ex aviador Jorge de Batlle, que habia sonado con volar sobre Moscu, sueno que ahora hubiera podido realizar, de haberse alistado en las escuadrillas de la Division Azul, se pasaba el dia rodeado de libros de Avicultura. ?Los 'desafectos' de Gerona podian estar tranquilos! Jorge no los iba a perseguir ni a denunciar. Le interesaban mas las incubadoras, las mezclas alimenticias y la posibilidad de conseguir huevos de dos yemas.
Chelo le decia:
– ?Sabes que cada dia tienes mejor aspecto?
Era verdad. Jorge mejoraba. Los aires de Arbucias, pueblo al que los 'rojos' habian mandado a tantos y tantos ninos para protegerlos de los bombardeos, ninos que luego fueron llevados a Rusia y cuya suerte preocupaba ahora a Cosme Vila, le sentaban bien. Por otra parte, adoraba a Chelo.
– Has sido mi angel. Eres a la vez Marta y Maria.
– ?Eh, cuidado…! Soy Chelo nada mas.
Solo una nube en el horizonte de Chelo: habia recibido una carta de su hermana, Antonia, fechada en el noviciado, en la que esta le decia: 'Me ha escrito papa desde el Penal. Se nota que esta muy triste. ?Recemos por el!'. A gusto Chelo hubiera hecho un viaje al Puerto para visitar a su padre. Pero no se atrevio a proponerselo a Jorge. En este caso concreto, no sabia como el iba a responder.
Una veraneante feliz: Adela. La guapetona Adela habia convencido a su marido, Marcos, para que le alquilara una casita en Playa de Aro para todo el mes de agosto. Marcos se habia resistido a ello, por la sencilla razon de que el tenia sus vacaciones en septiembre. Pero Adela, pensando en Ignacio -ambos se deseaban con el ardor de siempre-, le objeto que en septiembre a veces el tiempo se ponia malo. 'Y yo necesito banos de sol, ya lo sabes. El medico me lo ha dicho'.
?Adela, en Playa de Aro, tendida sobre la dorada arena…! En cuanto los guardias civiles de que Julio Garcia habia hecho mencion en su carta se descuidaban, ?zas!, se quitaba el albornoz. Y le ofrecia al sol -en espera de Ignacio- su piel todavia tersa. Incluso por las tardes se subia a la azotea y alli, sin mas testigo que el cielo, se desnudaba por completo y se tendia sobre un colchon rojo, de goma, pensando, pensando…
Otro veraneante feliz: la Torre de Babel. La Torre de Babel se iba todos los fines de semana a Llafranch, con un Topolino que le habia tocado en un concurso organizado precisamente por Caldo Potax. Caldo Potax habia convocado un facil concurso -la altitud exacta, sobre el nivel del mar, del Santuario de Nuestra Senora de Fatima-, ofreciendo como premio el diminuto coche. Los acertantes fueron muchos y se procedio a efectuar entre ellos el consabido sorteo, saliendo favorecido el ex empleado del Banco Arus, que sin duda estaba de buenas. ?Los gerundenses se reian viendo a la Torre de Babel en el Topolino! Pero todo era propaganda para la Agencia Gerunda. La Torre de Babel, dada su estatura, para entrar en el vehiculo se veia obligado a encogerse como mosen Iguacen ante el senor obispo, y para conducir debia separar grotescamente las piernas. Pero la Torre de Babel hacia todo eso con gusto y silbaba por esas benditas carreteras, rumbo a Llafranch… A veces -muy pocas- silbaba antiguas canciones de la UGT.
Dispersion veraniega… En las grandes plazas de toros, la llamada Fiesta Nacional iba recobrando el auge de otros tiempos. El senor Grote, en el Cafe Nacional, afirmaba que dicho auge coincidia siempre con las dictaduras, las cuales hurgaban con admirable ahinco en la llamada entrana de la raza. 'Y en Espana, amigos, ya se sabe. Si hurgamos, de verdad de verdad, en la entrana de la raza, encontramos un toro'.
En cambio, el futbol se habia concedido una tregua hasta el otono, excepto la celebracion de un partido internacional con la 'nacion hermana', Portugal. Dicha tregua influyo decisivamente en la conducta del capitan Sanchez Bravo, presidente del Gerona Club de Futbol, el cual hizo saber a los restantes miembros de la Junta Directiva que hasta el 1 de septiembre no queria oir hablar ni de jugadores, ni de arbitros, ni de cesped verde. 'Necesito ocuparme de mis cosas, ?comprenden?', alego. '?No faltaba mas!'. Ah, las 'cosas' del capitan Sanchez Bravo eran sencillas: el poquer, los Concursos Hipicos… y darle el golpe de gracia a su padre en el asunto de la construccion de los cuarteles. Podia decirse que el pleito estaba practicamente resuelto a favor de la empresa Emer, de modo que el capitan esperaba que le cayeran de un momento a otro cien mil pesetas, en billetes sin estrenar. Mientras, se dedicaba a lo dicho y a Silvia, la manicura; es decir, competia, en circunstancias ventajosas, con Padrosa. Porque Silvia se pirraba por los uniformes. Por los uniformes y por actuar en el cine. Habia leido en La Vanguardia que la productora Vizcaya Films ofrecia oportunidades a las senoritas de 17 a 25 anos que quisieran ser estrellas. 'Desde el lunes proximo -decia La Vanguardia- puede usted ser estrella de cine. Presentese en Barcelona, calle Aribau, 150, bajos, y empezara su carrera'. Silvia estaba dispuesta a hacer el viaje; pero el capitan Sanchez Bravo le dijo: 'Mucho cuidado. Lo mas probable es que el gerente de Vizcaya Films sea un tipo gordo, mucho mas bajito que yo, con ojos de satiro'. '?Jesus! -exclamo Silvia, juntando las piernas-. No me asuste usted, capitan…'
Los ninos que no habian tenido cabida en los Campamentos, tambien holgaban. Y se dedicaban a banarse en el Ter, a jugar a matar rusos -ya no mataban ingleses- y a apedrear los trenes que pasaban. Esto ultimo constituyo una novedad, que solo el doctor Andujar hubiera podido interpretar.
Paz Alvear, en cambio, no solo no holgaba sino que podia decirse de ella que trabaja a destajo. ?La Gerona Jazzl El dueno de Perfumeria Diana le concedio las debidas vacaciones y por su parte la muchacha le dijo a Cefe: 'Cefe, hasta octubre no me veras el pelo… y todo lo demas'. Pero la Gerona Jazz le ocupaba todo el tiempo. A veces, por la tarde, tocaban en un sitio, y por la noche, en otro, lo que a los musicos les iba de perlas para el trasiego de productos alimenticios en el compartimiento del taxi y en el interior del bombo, bombo cuyas dimensiones eran tales que Paz temia que acabara llamando la atencion. Damian, el director, sabia muy bien que el exito de la orquesta se debia en gran parte a Paz. ?Pero esta se mostraba caprichosa y le planteaba problemas! ultimamente, por ejemplo, se habia empenado en recibir lecciones de canto. 'Pero ?es que no lo comprendes? -se desganifaba Damian-. Si tu fuerza consiste precisamente en que tu voz es inaguantable… No aspiraras a cantar en el Liceo, ?verdad?'. Paz acabo dandole la razon. Lo malo de Damian era eso: que siempre tenia razon, que siempre la aconsejaba cuerdamente.
Mes de agosto, pues, triunfal para la prima de Ignacio. ?Tomo posesion del piso que le habia proporcionado Agencia Gerunda, piso bonito y alegre, aunque desamueblado por el momento! Sin embargo, llego lo que tenia que llegar: el conflicto Pachin. Este obtuvo la licencia prevista, causo baja en el Ejercito y se marcho de Gerona rumbo a Asturias, a visitar a su familia, familia minera, en el pueblo de Cangas de Onis. Se despidio de Paz mas enamorado que nunca. Loco por ella. Y prometiendole regresar pronto y discutir juntos, como habian acordado, el porvenir… Pero a las tres semanas Paz no habia recibido mas que un par de cartas del chico, y precisamente en una de ellas este le comunicaba que su fichaje por el Club de Futbol Barcelona, para la temporada venidera, podia
