– El de conducirnos a una guerra… europea o mundial.

Tal afirmacion, que coincidia con la que en el Cafe Nacional habia hecho Galindo, funcionario de Obras Publicas, provoco estupor unanime y disipo como por encanto la aureola que el profesor se habia ganado a pulso. El unico que semicerro los ojos en actitud reflexiva fue 'La Voz de Alerta'. Los demas acosaron al profesor.

– ?Como? ?Que dice usted?

El profesor demostro, en este asunto, estar bien informado. El tono de su voz cambio. Ya no era un moralista; era un historiador. Apoyose en datos. Paso revista a las ultimas anexiones efectuadas por los dos paises -el Sarre, Austria, Checoslovaquia, etcetera- y acabo afirmando que era obvio que Hitler y Mussolini se habian fijado unos objetivos y que no retrocederian ante nada. Cito una frase de Hitler que figuraba en el libro de este, Mi Lucha: 'El arado se convertira en espada'. Y otra de Mussolini: 'La violencia es util, caballeresca y necesaria'. Si, algo fatal e irreversible parecia empujar a esos dos hombres a la guerra, lo cual, en el fondo, para quien creyera -como el doctor Chaos- en la psicologia profunda, no era de extranar. Mussolini, ya de nino, andaba a pedradas con sus condiscipulos y perseguia a los mochuelos. Y en cuanto a Hitler, no habia mas que verle los ojos en cualquier fotografia de las que publicaba la revista 'Signal'…

El camarada Rossello habia vuelto a su mutismo. En cambio, el Gobernador reacciono con firmeza. Manifesto de nuevo su respeto por cuanto el profesor Civil hablo con anterioridad; pero su ultima tesis le resultaba intolerable, probablemente porque no se trataba de una opinion personal sino de un slogan difundido por una organizacion ducha en estos menesteres: la BBC, de Londres. Slogan, por lo tanto, calumnioso y de mala fe.

No, no era cierto que Alemania e Italia quisieran la guerra. Decir eso era pegar un golpe bajo. Simplemente los dos paises estaban cansados de la humillacion que suponia el Tratado de Versalles, buscaban materias primas para su expansion y, sobre todo, producian y se armaban para defenderse del comunismo, puesto que las democracias coqueteaban con el. Eso era todo. De modo que Hitler con sus espadas y Mussolini con su odio a los mochuelos -la alusion habia sido de campeonato- lo que pretendian era simplemente evitar que Stalin se sintiera el amo y en consecuencia se plantara, en el plazo de dos anos, en Berlin, en Roma… y en el piso del propio profesor Civil. '?Oh, si, profesor, esto es lo que le sucederia a usted! Los rusos se meterian en su casa… sin advertirle de antemano, puesto que segun dijo no tiene usted telefono'.

El profesor Civil abrio los brazos como diciendo helas! Y se limito a responder que lo unico que deseaba era equivocarse en su proposito.

Probablemente, la tension que efectivamente reinaba en el coche se hubiera prolongado ya hasta Barcelona, a no ser porque el doctor Chaos, repentinamente cansado de tanta polemica, Propuso abandonar el tema y contemplar, ya que no la hierba, por lo menos el mar…

Costo cierto esfuerzo aceptar la propuesta, adecuar el animo; pero al fin se consiguio. Y es que, en verdad, el mar que se extendia a la izquierda del coche era hermoso. Todos se dieron cuenta de ello al prestarle la atencion debida. Era un mar ancho y azul, por el que surcaban bergantines invisibles y palabras de concordia. No muy lejos habia algunas barcas, barcas tranquilas, de linea latina, ajenas a la deificacion de los Estados y al bloqueo de los pensamientos del pueblo. Algunos nidos de ametralladoras emplazados en las playas recordaban la contienda pasada; sin duda su interior estaba lleno de excrementos, con algun que otro corazon grabado en la pared y algun que otro ?Muera!…

?GIBRALTAR PARA ESPANA! ?VIVA EL CONDE CIANO! ?Campanas repuestas en la torre de la iglesia de Mongat, en las iglesias de Badalona!

'La Voz de Alerta' intervino de pronto y sus palabras resonaron como un disparo, sobre todo, ?otra vez!, en el cerebro del doctor Chaos.

– Doctor Chaos… -dijo-. Al margen de las teorias del profesor Civil, ?no le parece excesivo el culto que, sobre todo los alemanes, rinden a la Virilidad, a lo masculino?

El doctor Chaos, ?por fin!, hizo sonar sus dedos: crac-crac. Miro a 'La Voz de Alerta'. Pero este le sostuvo la mirada sin quitarse como otras veces las gafas para limpiar con la gamuza los cristales.

Paralelamente a la carretera, avanzaban hacia Barcelona los dos trenes especiales que se habian formado en Gerona para trasladar a la 'enfervorizada masa' que queria presenciar la llegada del conde Ciano. El viaje era agotador. Las locomotoras debian de tener tambien sus ideas y parecian resistirse a cumplir con su cometido. Por otra parte, las traviesas de la via no ofrecian ninguna seguridad y los maquinistas daban bruscos frenazos. ?Y a cada estacion subia mas gente con insignias patrioticas en la solapa!

Pese a todo, y de acuerdo con lo previsto, el denominador comun eran las canciones y las bromas de toda indole, especialmente en el furgon de cola del primer tren, el destinado a ganado, que ocupaban Marta, Pilar y el resto de las camaradas dirigentes de la Seccion Femenina.

En ese coche la algazara era general. El apelotonamiento de las muchachas era tal que, para respirar un poco de aire puro, se veian obligadas a acercarse por turnos al ventanuco enrejado que comunicaba con el exterior. Asi lo hacian, regresando luego a sus puestos y sentandose en el suelo.

Ahora bien, el viaje fue haciendose tan largo que hubo tiempo para todo, incluso para las confidencias. Si, a diferencia de lo que ocurrio en el coche del Gobernador, alli no se hablo solo de politica. Los dialogos se deslizaron tambien por otras vertientes. Al fin y al cabo, la politica era invencion moderna, en tanto que las muchachas tenian un corazon que llevaba siglos latiendo por amor.

Marta, jefa provincial de la Seccion Femenina, hubiera debido sentir verguenza. Olvido por completo el motivo del viaje y la camisa azul, y se desahogo con Pilar, largamente, sobre un tema unico: Ignacio. Imaginar a este en Perpinan la turbaba de una manera extrana. ?Que estaria haciendo alli? ?Si pudiera verle! Seguro que pasaba menos calor, tal vez en un cafe con aire acondicionado. ?Y si se chiflaba por alguna francesa?

– Pilar, estoy contenta. Temi que Ignacio no quisiera ingresar en Falange; pues ya esta. Ya tiene el carnet. Mi madre estaba segura de que un dia u otro se decidiria, pero yo no. ?Le gusta tanto llevar la contraria! Pero se porta bien, muy bien… Cuando llego a Esquiadores pretendio asustarme. Me llevo cerca de la Plaza de Toros y me dijo algo asi como que la guerra mata por dentro a los hombres que la hacen. ?Pamplinas!, puesto que luego anadio que el no seria feliz si no hacia en la vida algo que beneficiara a los demas. Y es que Ignacio es bueno, buenisimo… Conmigo, un sol. Y el trabajo en Fronteras le gusta. ?Os dijo lo de recuperar barcos? ?Ah, claro…! Hermosa tarea, ?verdad? Estas cosas lo entusiasman. Y tiene muchos planes. Me ha encargado que pase por la Universidad, pues al parecer en septiembre habra unos examenes 'muy complacientes' para los que hicieron la guerra, y quiere saber la fecha exacta. ?Tercer curso de abogado! Oye… ?Es cierto que estudia como un loco? Ayer me dijo que tuvo la luz encendida hasta las tres. ?Es cierto, si? ?Cuanto me alegro! Le quiero, Pilar. Han pasado muchas cosas entre los dos y durante un tiempo dude de el y de mi; pero ahora le quiero de veras. ?Si pudiera verlo en estos momentos, a traves de esas rejas! Seguro que estara fumandose un 'gauloise'… ?Otra cosa me preocupa! Tengo la impresion de que no acaba de simpatizar con mi hermano, con Jose Luis… Seria una pena ?no crees? ?Me gustaria tanto que llegaramos a formar todos una gran familia! ?Y sabes donde me gustaria vivir cuando me case? Pasada la via del tren, cerca de la Dehesa. Claro que aquello pilla un poco lejos; pero es alegre, sobre todo en este tiempo. Ademas, le he prometido cuidar del piso como si se tratase de mi piel… Por cierto, ?sabes lo que dice de mi flequillo? Que me tapa la frente, pero que por lo mismo evita que las ideas brillantes se me escapen. Es un guason… Si, ha venido de Esquiadores mucho mas guason que antes… ?Bueno, perdona! Voy a ver si respiro un poquitin de aire del campo.

Marta se levanto y se acerco al ventanuco. Pilar habia asentido a todo. No hubiera desalentado a Marta por nada del mundo. 'Claro que si, mujer', le habia dicho a su amiga una y otra vez. Por nada del mundo Pilar hubiera delatado a Ignacio, diciendole a Marta que todo aquello era mentira y que el chico no habia abierto todavia un libro y que se pasaba las horas tumbado, pensando en las musaranas. ?Para que? Pilar se daba cuenta de que su hermano atravesaba una honda crisis, como otros muchos chicos llegados del frente. Ella se lo notaba en mil detalles; a menudo volvia de Figueras llevando el billete del tren entre los dientes… Tiraba la servilleta, sin plegar, a un lado de la mesa… Y, sobre todo, cerraba la puerta de su cuarto dando un portazo. Eso era lo mas peculiar. Era senal de que, una vez dentro, se tumbaria en la cama en cualquier postura y que pronto se le oiria resoplar. Por si fuera poco, por lo menos habia recibido dos postales de Ana Maria… Pilar no habia podido leerlas, pero estaba segura de que el las habia contestado. ?Oh, si, Ignacio era perfectamente capaz de vivir varias vidas a un tiempo! De ser holgazan en casa, eficaz en la Jefatura de Fronteras y un ser completamente aparte cuando estaba al lado de Marta. Probablemente en cada caso era sincero y solo se enganaba a si mismo. Pilar penso que, de todas las ilusiones de Marta, tal vez solo una se apareaba con la realidad: Ignacio era bueno, buenisimo… Y por supuesto, apto, algun dia, para hacer feliz a la mujer que eligiera definitivamente, llevara o no llevara flequillo, viviera o no viviera cerca de la Dehesa, pasada la via del tren.

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