– De acuerdo, Regina… No todo puede ser un lecho de rosas, ?verdad?
– Eso digo yo…
El dia en que Regina les notifico que acababan de salir de Moscu tres camaradas espanoles, cuyos nombres se callaba, con la orden de instalarse en Mejico y asesinar a Trotsky, Cosme Vila irguio el busto y tenso su ancho cinturon.
– ?Y tu como sabes eso?
Regina hizo un mohin.
– ?Ah, ja…! ?Tengo un pajarito que me lo cuenta todo!
Regina era una mujer culta. Sabia muchas cosas de Rusia, ademas de dominar ya el idioma, y a menudo gozaba poniendo en apuros a sus anfitriones, asi como en San Sebastian gozo 'La Voz de Alerta' poniendo en apuros a Javier Ichaso.
– ?A que no sabeis lo que significa vodka?
– No…
– Significa 'aguilla', y ello por la facilidad con que los rusos la beben…
– ?Menuda aguilla! -exclamaba la mujer de Cosme Vila.
Regina continuaba:
– ?A que no sabeis quien construyo el Kremlin?
– Arquitectos rusos, es de suponer…
– Pues os equivocais… La fortaleza la construyeron artistas italianos, contratados por Ivan III. Artistas del Renacimiento… ?Bueno, no es para ponerse asi, hombres! Consolaos pensando que las cinco torres las construyo mas tarde un ingles llamado Gallosway…
La mujer de Cosme Vila exclamo en esta ocasion:
– ?Ah! ?Entonces esa mole que tanto asusta a mi crio no es rusa?
La mujer de Cosme Vila… Era, tal vez, el problema mas arduo con que habia de enfrentarse el ex jefe comunista gerundense. Mas menudita que nunca, se afanaba cuanto podia, pero la habia invadido la anoranza. Nunca habia comprendido, ni siquiera en Gerona, lo que era el comunismo, lo que pretendia; pero ahora la cosa la desbordaba por todos lados. Cada dia, cuando a primera hora de la manana los hombres salian para ir a la Escuela y se quedaba ella sola en casa con el nino, le entraba una tristeza infinita y unas ganas locas de ver a sus padres, que debian de morirse de pena en Toulouse. No conseguia situar en su mente la posicion de Rusia en el mapa del mundo; solo sabia que estaba muy lejos y que no habia perspectivas de retornar a Gerona. ?Por que todo aquello? ?Por que Cosme Vila no continuo trabajando en el Banco Arus? Los arboles de la Dehesa, en aquella epoca, deberian de estar hermosos… No podia ir al cine; no podia recorrer tiendas, porque no las habia; no tenia amigas -Regina Suarez, la maestra, apenas si le hacia caso-; las ocupaciones de sus vecinas, su indumentaria, su gesticulacion y su aire resignado la desconcertaban, y cuando a veces la saludaban desde la ventana con una inclinacion de cabeza, no acertaba a corresponder con naturalidad. Aquello era un hormiguero. Y por si fuera poco, Ruano, el madrileno, de tarde en tarde, si Cosme Vila se ausentaba un momento, la miraba con descarada procacidad… pese a que ella no podia siquiera pintarse los labios. ?Y a quien recurriria si se ponia enferma? ?Y cuando llegara el invierno, el famoso invierno de que la maestra hablaba siempre? ?Que significaban Plan Quinquenal, koljos, Academia Frunze, estepa? Nunca oia hablar de amor.
Sentia una secreta admiracion: el Campesino. Y es que, segun les conto Regina Suarez, la primera vez que le dijeron al guerrillero extremeno, como a todos los demas, que debia olvidarse de que era espanol, contesto rotundamente: 'Eso no…' Asi debian ser los hombres. Tampoco ella olvidaria nunca donde nacio. Ella, menudita, y confundiendo las letras rusas del periodico con patitas de mosca, no se rusificaria jamas y haria lo imposible para que su hijo imitase su ejemplo. Su hijo, su querido hijo, al que Cosme llamaba, medio en broma, Wladimir, pero que para ella seguia llamandose 'mi rey', aun cuando no pudiera encontrar para su delicada piel ni tan solo un bote de polvos de talco.
El dia de la capitulacion de Polonia -Cosme Vila llevaba ya cerca de cuatro meses en Rusia-, el ex jefe gerundense se acordo especialmente de Gerona, de su tierra natal. Se acordo incluso de los campanarios de la Catedral y de San Felix, 'que debian de estar presidiendo, junto con 'La Voz de Alerta', los avalares diarios de la dictadura de Franco en la ciudad'. Cosme Vila se paso toda la manana con el animo un tanto excitado, hasta el punto que les escribio a sus suegros, que continuaban en Toulouse, una carta carinosa, amen de otra carta a Gorki, un poco mas explicativa que las anteriores. Y por la noche, en la Radio, se dirigio a los hipoteticos oyentes de Gerona, con una voz distinta a la de los demas dias, y les dijo: 'Aqui, Radio Moscu. Emisora al servicio del Proletariado. Camaradas de Gerona, no os desespereis. Sabotead cuanto podais las ordenes de vuestros verdugos. Estamos con vosotros. Os enviamos un saludo desde la Plaza Roja, donde en estos momentos brillan las cinco estrellas en las cinco torres del Kremlin, fortaleza sin par, construida por arquitectos rusos que ya en su epoca presentian la Revolucion. Rusia esta a vuestro lado, desde Odesa al maravilloso lago Baikal, y para liberaros un dia de la tirania fascista sus doscientos millones de habitantes, unidos fraternalmente, trabajan en las minas y en los colectivos, en los campos uberrimos y en la ciudad, y estudian en las Universidades, sin distincion de clases. Ahora estos esfuerzos os parecen lejanos; pero todos convergen hacia un fin premeditado en la mente de nuestro jefe, el camarada Stalin. Y llegara un dia en que se producira la eclosion. Entonces, radioescuchas de Gerona, no solo dichos esfuerzos os pareceran justificados, sino que en el mundo entero se iniciara la epoca gloriosa del socialismo, en la que no tendran cabida ni las proclamas de los obispos ni las procesiones de Corpus, que invitan a la resignacion. ?Salud, camaradas de Gerona! ?Sabotead las ordenes de vuestros verdugos! ?Os habla Moscu! Y luchad contra las viles democracias Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, que cuando vuestra guerra civil os traicionaron y os dejaron indefensos a merced de los moros y de la pandilla de Franco'.
CAPITULO XXI
En la fecha anunciada, el veintiseis de septiembre, Ignacio y Mateo aprobaron en Barcelona el tercer curso de Derecho. Todo ocurrio como estaba previsto; los examenes fueron 'patrioticos', no hubo dificultad. Ignacio se presento a ellos con camisa azul y cuatro condecoraciones de guerra; Mateo, con la estrella de alferez y una retahila de emblemas y simbolos. Ademas, rubricaron con aparatosos ?Arriba Espana! cada uno de los ejercicios escritos. Aprobados. Fueron examenes colectivos, como las absoluciones en caso de emergencia. Colectivos y alegres. En las aulas, bromas y risas. Y fuera, a la salida -les dieron las notas en el acto-, himnos y canciones. Los cafes proximos a la Universidad se llenaron de aupas a la Revolucion Nacionalsindicalista. En realidad, los aprobados fueron tantos que el porvenir juridico de la region parecia garantizado por mucho tiempo. La nota mas original la dio un ex legionario. Era tal su euforia que, blandiendo la papeleta, miro a todo el mundo y grito:
'?Viva la Muerte!'.
Ignacio comunico la noticia por telefono a Ana Maria. No le quedaba tiempo para salir con ella, pues, por orden del coronel Triguero, tenia que regresar a Gerona aquella misma noche. 'Ademas, he venido en el coche oficial de Mateo, y Mateo quiere regresar tambien en seguida. Hazte cargo…' Ana Maria no se hizo cargo. Supuso que el muchacho habia dado un paso atras con respecto a su actitud amorosa en San Feliu de Guixols, en aquella gloriosa manana de playa. Pero no se desmoralizo. Se encerro en su cuarto -el padre de la muchacha habia adquirido una esplendida torre en Sarria- y le escribio una larga carta a Ignacio. Carta que, antes de echarla al buzon, enseno a Charo, la esposa de Gaspar Ley, la cual comento: 'Chica, si despues de un madrigal de este calibre el jovenzuelo no pica, es mejor que te metas en un convento'.
En el trayecto Barcelona-Gerona los dos muchachos, Mateo e Ignacio, sostuvieron un dialogo abierto, cordialisimo, como en sus mejores tiempos. Hablaron de Pilar. Mateo estaba dispuesto a casarse con ella pronto, aunque le preocupaba la situacion internacional. Hablaron de Marta, quien habia tenido el gesto de ayudar a Esther a consolidar en Gerona, contra todo pronostico, tres mesas de bridge. Hablaron del doctor Andujar, el psiquiatra recien llegado a la ciudad para hacerse cargo del Manicomio. 'Me causo una gran impresion -dijo Ignacio-. Claro que a mi los medicos me la causan siempre. Pero de veras tiene algo especial. Es digno. Debe de ser un hombre de valor'. 'Al parecer -anadio Mateo-, tiene la mania de los Viaticos. En cuanto ve pasar al sacerdote con el monaguillo y el paraguas, se une a ellos y sube a casa del enfermo. Yo he conocido a su hija mayor. Se llama Gracia y te juro que el nombre le va como anillo al dedo'. Hablaron de Paz, la prima de Ignacio. Segun rumores, entre los muchos varones que andaban locos por ella figuraba Jose Luis. 'Creo que por
