– Por culpa del liberalismo y la democracia.

– ?Que son el liberalismo y la democracia?

– Los sistemas politicos que estan deshaciendo al mundo.

– ?Que es la nueva Espana?

– Un estado totalitario destinado a ser el ejemplo de todas las naciones.

Etcetera…

Paz le decia a Manuel:

– Pero ?te das cuenta, so tonto? ?Pobres como ratas, y a rehacer el Imperio! ?Y que ejemplo vamos a dar al mundo? ?Es que ya no te acuerdas de los fusilamientos en la carretera de Miraflores? ?Y sabes lo que cobro yo por trabajar ocho horas en la fabrica de lejia? ?Y lo que cobran los peones ferroviarios, sin derecho a protestar ni ir a la huelga? ?No has estado nunca en el Palacio del Obispo?

?Y el libro de Historia Sagrada! ?La Virgen se habia subido despues de muerta bonitamente al cielo, entre una nube de angeles! ?Una pareja de cada especie animal cupo holgadamente en el Arca de Noe! ?Cristo se bajo a los infiernos!

– Por favor, Manuel… Abre un poco los ojos y no te dejes embaucar.

La gran crisis, precursora de otras muchas que tendrian lugar en aquel piso que fue del Cojo, llego en el dia llamado Dia de la Madre, instituido por la Seccion Femenina. En el Grupo Escolar San Narciso se obligo a cada alumno a redactar una felicitacion que decia: 'A mi madre, con todo carino'. Felicitacion ilustrada con un dibujo que representaba los campanarios de la Catedral y de San Felix, ambos enlazados en el aire por la bandera nacional.

Cuando Conchi, la madre de Manuel, recibio de manos de su hijo aquel cartoncito, sin pensarlo un segundo rasgo el dibujo en mil pedazos. ?Los campanarios! ?La bandera!

Pero entonces ocurrio lo insolito. Manuel no se echo a llorar. Se agacho, recogio del suelo los pedacitos en que podia leerse: 'A mi madre, con todo carino', apartando el resto, y calmoso y digno volvio a ponerlos en manos de su madre. Esta entonces, entre sollozos, atrajo hacia si a su hijo y lo acaricio y lo lleno de besos.

– Es que no quiero perderte ?sabes, hijo? No quiero que te vayas con 'ellos'. Son unos canallas. Es por tu bien…

Entretanto, Paz habia encontrado en la cartera de Manuel una poesia copiada de puno y letra del muchacho y que decia asi:

?Gibraltar! ?Gibraltar! ?Avanzada de nuestra Nacion! ?No es bastante nuestra hazana si es inglesa la bandera del Penon! ?A la lid con valor! ?Empunemos de nuevo el fusil! ?A luchar con ardor que en tus rocas sabremos morir!

Paz le dijo a su madre, blandiendo el papel:

– Dejale… Alla el si no nos hace caso. Le daran un fusil y lo mandaran a morir en las rocas de Gibraltar.

Manuel se refugio en su cuarto y se sento al borde de la cama. Paz se fue al lavabo y se peino, pues de acuerdo con el estribillo del encargado de la fabrica de lejia: 'esto no es para ti', queria presentarse a la centrica Perfumeria Diana, en la que segun un anuncio aparecido en el periodico, en Amanecer, necesitaban una 'dependienta de buena presencia'.

CAPITULO XXIV

El otono seguia avanzando, disparatado y contradictorio como, las ideas de Manuel. Tan pronto se apoderaban del cielo de Gerona las nubes como el viento del Ampurdan, la tramontana, se las llevaba de un escobazo, oxigenando los pulmones. Era una lucha de poder a poder, como caballos en una disputada carrera. Algunas de esas nubes flotaban prenadas de una dureza extremada, como en visperas de inundacion. En tal caso la gente no forjaba proyectos, como vaticinara 'La Voz de Alerta', sino que por el contrario decia: 'Tengo un dia pesado'. '?Caray con mis piernas! Parecen de plomo'.

El doctor Andujar, que habia abierto ya su consulta particular, empezo a recibir los primeros clientes, entre los que no podia faltar, de acuerdo con la mas pura logica, el gran huerfano de la ciudad: Jorge de Batlle. Jorge de Batlle le dijo simplemente: 'Doctor, no puedo con mi alma'. El doctor Andujar vacilo un instante, pese a su experiencia. La frase 'no puedo con mi alma' le habia impresionado siempre de un modo especial.

En los dias de viento todo era distinto. El viento excitaba la fantasia y arrancaba de la gente frases de este tenor: '?No te gustaria ir a Australia?'. O bien: '?A ver si se cae una cornisa y le rompe la crisma a alguien!'.

Tal fantasia repercutio, inopinadamente, en beneficio de Paz. En efecto, Damaso, dueno por partida doble de la barberia de lujo inaugurada en un entresuelo de la Rambla y de la Perfumeria Diana, acepto a Paz en calidad de dependienta, sin rechistar. Con solo ver a la muchacha y oirle unas palabras, asintio con la cabeza. '?Cuando quieres empezar, muneca? ?Manana?'. Damaso, un lince para los negocios, tuvo la corazonada de que la explosiva Paz dispararia, mas que el viento, la imaginacion de los muchos varones gerundenses que usaban masaje Floid.

El general Sanchez Bravo, que a menudo demostraba una gran sensibilidad para el paisaje -fruto, segun el, de la obligada observacion de los accidentes del terreno durante la guerra-, preferia con mucho el viento a las nubes, sobre todo porque aquel, de noche, despejaba el firmamento y le permitia contemplar a gusto, con el telescopio, las estrellas.

– Ya conoces mi mania ?verdad, Nebulosa?

– Si, mi general.

A Marcos, el aprensivo, le ocurria a la inversa. El viento le daba miedo, mas aun que a Maria del Mar. Sobre todo por esa posibilidad de que se cayera alguna cornisa…

– Hay que ver -lo atosigaba Adela, su vital mujer-. Ya estas pensando en que si se cae una elegira precisamente tu cabeza. ?Por que, si puede saberse? Llevamos catorce anos casados y no he advertido en ella nada especial. ?Que Dios me castigue si miento!

Si la pregunta '?No te gustaria ir a Australia?', se la formulaban a Ramon, camarero del Cafe Nacional, el muchacho contestaba inmediatamente: '?Ya lo creo! Y de pasada me llegaria a Vladivostok…'

Fuera de Gerona, alla lejos, al otro lado de los Pirineos, vencian las nubes, vencia 'el plomo'. Europa tenia un otono pesado y ganas de morir. La guerra no solo proseguia, sino que se extendia con caracteres alarmantes por el aire y en el mar. La capitulacion de Polonia no habia traido como consecuencia el anhelado armisticio. El conflicto llevaba trazas de complicarse en gran escala. Los submarinos alemanes, con agilidad que Radio Gerona y Amanecer calificaban de 'felina', surcaban los oceanos y hundian dia tras dia buques ingleses y franceses. Se habian producido algunos combates aereos y se rumoreaba que Alemania concentraba tropas en el Oeste. ?Que pretenderia el Fuhrer, hijo de un aduanero de la frontera bavara? Las emisoras aliadas afirmaban que los Paises Bajos se temian un ataque por sorpresa -el ataque que, en la intimidad de su corazon, deseaba Pilar-, y que debido a ello los ingenieros holandeses habian montado un plan defensivo de tanta efectividad que con solo apretar un boton podian inundar extensas zonas de su territorio. Nadie comprendia que razon podria aducir Hitler en el caso de atacar a Holanda, y la opinion en los medios oficiales gerundenses era que se trataba de un bulo que las democracias hacian circular. 'Que Alemania atacara a Rumania, en busca de petroleo, de acuerdo. Pero ?que se le ha perdido en Holanda?'.

Por otra parte, Francia seguia movilizando mas gente y muchos de los puestos de trabajo abandonados por los soldados eran cubiertos, sobre todo en el campo, por exiliados espanoles.

?Por que ocurrian esas cosas? ?Por culpa del viento, por culpa de las nubes? La gente vivia zarandeada. Matias decidio encerrarse de momento en su caparazon y hacer la novena a Santa Teresita del Nino Jesus, suplicandole que sanara de su dolencia a Carmen Elgazu. Antonia Rossello habia decidido lo opuesto: olvidarse de si misma y, pensando solo en los demas, ingresar sin demora en el noviciado del Buen Amor, de Avila, con el proposito de irse a misiones. Aunque tal vez el ideal fuera -caso de la Torre de Babel- adoptar ambas posturas a un tiempo y por un lado escuchar Radio Pirenaica y Radio Moscu, para enterarse de 'la verdad' de los acontecimientos mundiales, y por otro lado decirle a Padrosa, el otro veterano del Banco Arus: 'Creo que estamos perdiendo el tiempo en esta maldita oficina. Deberiamos emanciparnos. Deberiamos montar una Agencia propia. ?Hacer algo!'.

Al contrario que Matias, Europa estaba definitivamente decidida a no encerrarse inmovil en su caparazon.

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