– No me gusta que el chico, a sus anos, haga juegos de palabras con la vida y la muerte.
No eran juegos de palabras… Muy pronto las cronicas de Mateo, que el dia 19 llego con su sequito a Alicante, demostrarian que en ciertas ocasiones era valido relacionar a cualquier edad ambos extremos. La primera de esas cronicas, muy escueta, tuvo la virtud de hacerse enormemente popular, hasta el punto que personas tan inmunizadas contra el entusiasmo, como podian serlo mosen Iguacen o el ginecologo doctor Morell, la devoraron y sintieron en la espina dorsal lo que la madre de Marta, la viuda Martinez de Soria, llamo 'el escalofrio de la autenticidad'.
Decia asi: 'Aqui, Alicante. En el dia de hoy, 20 de noviembre, Dia del Dolor, han sido exhumados los restos mortales de Jose Antonio. Hemos tenido el privilegio de presenciar la ceremonia, mientras las baterias instaladas en el castillo de Santa Barbara hacian las salvas de ordenanza, los buques de guerra del puerto disparaban sus canones y ciento cincuenta barcas de pesca tocaban sus sirenas, con la tripulacion formada sobre cubierta. Imposible describir nuestra emocion. Aquellos despojos de apariencia inutil pertenecian al hombre que nos enseno a los espanoles la doctrina y el ritmo, al hombre que presintio correctamente la hora de Espana en el mundo. Inmediatamente se ha procedido a la formacion del cortejo funebre, que avanzara por las rutas de Espana precedido siempre por varias cruces, simbolo del martirio de Jose Antonio. Los cazas han volado sobre el feretro dejando caer encima de el flores y laureles. ?Camaradas de Gerona! Alguien, un muchacho de quince anos, escribio hace poco que Jose Antonio no habia muerto. ?Es cierto! ?Esta presente! Gritad conmigo: ?Jose Antonio, presente!'. Vuestro jefe, Mateo Santos.
La segunda cronica fue mas personal: 'Aqui, dia 21, en ruta hacia El Escorial. El feretro es llevado a hombros de doce falangistas, que se relevan cada cuatrocientos metros aproximadamente. A nosotros nos ha tocado el turno en las inmediaciones del pueblo de Elda. El frio era intensisimo y habia un gran silencio en la carretera. Solo se oia el crujir de la escarcha bajo los pies. El peso de la caja mortuoria era leve, aunque nos obligaba a andar encorvados. De pronto, nuestras botas no han pisado alquitran sino flores. Los campesinos de la comarca habian tendido una alfombra de flores silvestres en la carretera, para que Jose Antonio, que tanto amo la tierra yerma de Espana, caminara sobre su propio amor. A nuestro lado iba un anciano, que habia perdido un hijo en la guerra y que cumplia su promesa de hacer todo el trayecto a pie, alimentandose solo de pan y agua. A trechos encontrabamos, en las cunetas, mujeres arrodilladas que se santiguaban a nuestro paso. En el momento de ceder el puesto a otros camaradas, nos hemos apartado a un lado y hemos visto como el cortejo seguia avanzando con una vibracion y una fuerza incontenibles. Entonces hemos comprendido mas que nunca que la Falange es esto: milicia y relevo, escarcha y flor, yugo y solidaridad. El cortejo en estos momentos ha rebasado el pueblo de Sax. Y mientras tanto, y segun noticias, alla en una cantera cercana a Segovia se esta extrayendo un bloque de piedra de veinticinco toneladas, que milagrosamente no presenta ninguna grieta y que ha sido elegido Para construir el sepulcro que albergara en El Escorial los severos restos del Fundador'.
El dia 22, Mateo escribio en singular, puesto que el resto de la delegacion, incluida Puar, regreso a Gerona. Dijo que se sentia abrumado por el hecho de haberse quedado solo representando a la ciudad. 'Dos ojos, sobre todo si estan humedecidos por las lagrimas, no bastan para captar lo que ocurre. En la iglesia de cada pueblo el feretro es depositado en el altar y se canta el salmo De profundis y se entona un responso. Luego prosigue la marcha y no es raro que el vecindario del pueblo correspondiente se una a la comitiva por espacio de varios quilometros. Siempre se encuentra a alguien que conocio a Jose Antonio: una mujer que lo alojo en su posada, un sacerdote que le dio la comunion. A veces cuelgan de los balcones mantones de raso, o simples cruces de arpillera. Cuando una representacion falangista regional le cede a otra las andas, los camaradas se miran unos a otros con sobrecogedora dignidad. Hoy el cortejo ha encontrado, junto a un mojon de la carretera, un perro que ladraba. Un nino ha corrido a su lado y, acariciandolo, lo ha hecho callar. Entonces ha vuelto a oirse el crujir de los pies sobre el camino helado y, como la luz menguaba, los acompanantes han encendido los hachones y las farolas. Alla lejos esperaba, iluminado, un arco con la inscripcion ?Arriba Espana!'.
La peregrinacion habia de durar once dias. Mateo se mantuvo en su linea de austeridad. De vez en cuando aludia a la ausencia del camarada Rossello, o de Marta, o de Pablito. Por supuesto, daba testimonio de que la adhesion popular era masiva, sobre todo en Albacete, donde una inmensa multitud se concentro en los alrededores del Parque de Canalejas para esperar la llegada del feretro. Millares de hombres, de mujeres y de ninos, cada uno con una oracion en los labios; y la carretera salpicada de ramas de resinoso pinar. El frio seguia siendo intensisimo, por lo que en las colinas circundantes, y aun en lo alto de los lejanos picos, la gente llegada muchas horas antes para presenciar el paso de la comitiva encendia fogatas para calentarse, fogatas que adquirian caracteres de holocausto. En una bocacalle de Villatobas, en un lugar donde Jose Antonio se habia detenido a hablar con unos aldeanos, se levanto un obelisco que decia: 'En el sitio donde te vimos por primera vez, te levantamos este monumento como recuerdo de que tu espiritu quedo con nosotros'. Pero lo mas fascinante tenia lugar cuando la noche cerraba del todo. Entonces los hachones fulguraban, tintineaban las arandelas de los ciriales y la blanca indumentaria de los monaguillos fosforecia en la oscuridad. Y las innumerables hogueras rojas aparecidas en las cumbres poblaban el paisaje de centinelas espectrales. Todo ello bajo una gran luna amarillenta que desde arriba se derramaba sobre la Espana dolorida.
La entrada y el paso por Madrid constituyeron un espectaculo impar. Todas las campanas de la ciudad doblaron simultaneamente, mientras la artilleria disparaba las salvas correspondientes a los honores de capitan general con mando en plaza otorgados a los restos de Jose Antonio. No se produjeron gritos ni vitores; simplemente sollozos y plegarias. En la plaza de la Cibeles se oyo de pronto un toque de atencion: eran los clarines de una seccion de Caballeria. En ese momento se acercaron al feretro gran numero de mutilados de guerra llevando una gran corona de flores, con cintas rojinegras. En la plaza de Espana esperaban el Gobierno y los Consejeros Nacionales, entre ellos, Salazar y Nunez Maza. En el Parque del Oeste la comitiva avanzo por entre las ruinas y destrozos que a ambos lados de la carretera daban fe de los duros combates alli habidos. El trayecto comprendido entre la llamada Casita de Abajo y El Escorial era una alfombra de flores inmensamente mayor que la encontrada en las proximidades de Elda. El anciano que habia hecho el trayecto con solo pan y agua, cogio una de aquellas flores y la beso. Y en El Escorial, la indescriptible ceremonia de la inhumacion, a la que asistio en pleno el Cuerpo Diplomatico. La presidio el Caudillo. Destacaban, entre las luces, cuatro banderas con la cruz gamada enviadas por el Fuhrer y seis banderines enviados por Mussolini, a los que el embajador de Francia, el mariscal Petain, que fue el ultimo en llegar, saludo. En el suelo esperaba, en efecto, la piedra del sepulcro, la milagrosa piedra extraida de una cantera proxima a Segovia y que no presentaba ninguna grieta.
La ultima cronica de Mateo fue la mas breve. 'Aqui, El Escorial. Dia 1 de diciembre. A las seis de la tarde iniciose el acto de la inhumacion. Mientras la losa sepulcral cubria el feretro de Jose Antonio, el Caudillo ha repetido las ya clasicas palabras: 'Que Dios te de el eterno descanso y a nosotros nos lo niegue hasta que hayamos sabido ganar para Espana la cosecha que siembra tu muerte'.
CAPITULO XXV
No todo, por fortuna, habia de ser guerra y trasiego de cadaveres. La vida multiple ofrecia tambien aspectos estimulantes. Uno de ellos, las Ferias y Fiestas del patron de Gerona, San Narciso; las ferias y fiestas que con tanto fervor habia preparado la Comision de Festejos del municipio.
Fue un acontecimiento que mudo por unos dias la faz de la ciudad. Las norias, los tiovivos, las barracas, que efectivamente acudieron en gran numero, se instalaron a lo largo de la Gran Via. Desde el balcon de la Delegacion de Abastecimientos, Pilar podia contemplar el bullicio humano; la bobaliconeria de los campesinos llegados en autocar, vistiendo el traje dominguero; el frenesi de los ninos. Durante toda la semana quedo patente que los gerundenses, de acuerdo con los deseos del Gobernador y del general Sanchez Bravo, querian recuperar el tiempo perdido, divertirse. La Andaluza podia dar fe de ello. 'Como esto siga asi -dijo-, no me quedara mas remedio que traerme aqui un contable'.
Varias personas triunfaron en aquellas fiestas. La primera, 'La Voz de Alerta'. 'La Voz de Alerta', como alcalde, izo la bandera de cobertura de las obras de la Plaza de Abastos -la promesa se convertia en realidad-, sita a orillas del Onar, por el lado de los cuarteles de Artilleria. En el Cafe Nacional, Galindo, Marcos y el senor Grote bromearon lo suyo a costa del emplazamiento elegido, dado que justo alli se erguia el monumento a los Heroes de la Independencia, con un leon en lo alto de la columna. 'Ese leon -dijeron- bajara por las noches y se zampara toda la carne guardada en las camaras frigorificas'. Otra persona triunfante fue Esther, la esposa de
