atacar Rusia, 'se hizo el abanderado de la civilizacion cristiana'. Que hacer? El doctor Gregorio Lascasas pestaneo, puesto que el nuncio de la Santa Sede, monsenor Cicognani, a partir de la entrada de los Estados Unidos en guerra invito a todo el episcopado espanol a hablar con claridad sobre el nazismo racial y antirreligioso. Y algunos obispos pusieron manos a la obra, por ejemplo, el de Calahorra, quien imprimio una pastoral que se extendio por toda Espana como un reguero de polvora, de la que los britanicos imprimieron quinientos mil ejemplares para ser distribuidos entre la poblacion. Jaime, el librero, fue a pedirle un centenar al consul britanico, mister Collins, convencido de que las venderia en el acto y haria el gran negocio; y fracaso. Facundo, su dependiente, el ex anarquista de los ojos de lince, se lo habia advertido. 'Pierde usted el tiempo -le dijo-. En Espana, el ochenta por ciento de la poblacion es germanofila. Estan en contra de Hitler cuatro jerarcas y cuatro intelectuales; el resto, viva el tercer Reich!'.
– Y tu, anarquista, con quien estas? -le pregunto Jaime.
– Yo estoy con el Responsable, que esta armando la gorda en Venezuela y que en la zona de Maracaibo se pasa la vida matando bichitos.
El doctor Gregorio Lascasas estaba mas de acuerdo con el padre Jaraiz y con Facundo que con el padre Forteza y mosen Alberto. El nacional-catolicismo, como empezaba a llamarse, le iba de perlas. 'La cuestion es que la gente oiga hablar machaconamente de Dios y de las verdades de la fe. No hay peligro de empacho. Por desgracia, el enemigo no cesa, y partiendo de algunos excesos de Hitler se inclina por Moscu. Menos mal que el gobernador esta al quite y de vez en cuando, pese a su indiferencia religiosa, pone los puntos sobre las ies y nos ayuda en nuestra mision'.
El senor obispo hablaba de este modo porque acababa de bautizar a una serie de ninos nacidos durante la guerra y que no habian recibido el sacramento inicial, y el camarada Montaraz se avino a apadrinarlos. Igualmente apadrino a varias parejas que vivian juntas sin haber pasado por la Iglesia, y que 'a la fuerza' o 'para no caer en desgracia' habian decidido pedir la bendicion. La mayoria de ellos no sabian hacer la senal de la cruz y habian olvidado el Padrenuestro y, por descontado, el Credo. 'Pero el sacramento es el sacramento, obra sobre las almas y el gesto del senor gobernador es de agradecer'. El senor obispo ignoraba que cuando mosen Alberto le comunico al camarada Montaraz que, canonicamente, en virtud del padrinazgo, habia contraido una grave responsabilidad, el gobernador le contesto: 'Responsabilidades yo…? Ya se cuidaran de esos catecumenos el propio obispo y Agustin Lago'. El gobernador cito a Agustin Lago porque en Madrid se hablaba ya mucho, aunque en circulos minoritarios, del Opus Dei.
Como fuere, el doctor Gregorio Lascasas, pese a sus achaques, de los que cuidaba el doctor Andujar, por considerar este que en gran parte eran de origen psiquico -'un resfriado puede ser sintoma de depresion'-, vivia momentos de plenitud sacerdotal. Espana habia vuelto por sus fueros. Ordeno que se entronizara el Sagrado Corazon en todos los bancos, por lo que Gaspar Ley, director del Banco Arus, quedo estupefactp, pero tuvo que arrodillarse, lo mismo que todos los empleados, y recibir la bendicion. La idea le vino al enterarse de que era proposito del Caudillo construir cuatrocientas iglesias en Espana y dedicar varios templos al Sagrado Corazon. Se obligo a los empresarios a conceder permiso a los productores que quisieran hacer ejercicios espirituales. En Las Palmas, con motivo de la construccion de un estadio deportivo del Frente de Juventudes, se intento colocar unas estatuas que simbolizaran a los atletas olimpicos de la antigua Grecia, y que naturalmente aparecian desnudos. El obispo Pildain protesto. En Avila las autoridades habian prohibido, por inmorales, los bailes publicos y privados, excepto la jota serrana, de tanto sabor en la provincia. Habian sido rendidos honores de capitan general a la Virgen de la Fuenciscla, de Segovia. Para el proximo verano estaban previstos trajes de bano femeninos modelo padre Laburu, trajes disenados por el famoso predicador y que por su anchura y largura se hincharian como globos cuando la mujer entrase en el agua. Catecismos al uso: el del padre Astete o del padre Claret. Parrafo de un sermon catequistico, que al doctor Gregorio Lascasas se le antojo excesivo: 'Ah, no creais, queridos ninos, que el purgatorio es ninguna bicoca! Santa Catalina de Siena, con todo lo santa que era, sono que pasaba diez anos en el purgatorio con terribles tormentos porque un dia, durante unos breves segundos, se acordo con delectacion de un joven mancebo que habia conocido en su juventud'. Amenazas de castigos eternos por la masturbacion. Los serenos de Gerona habian recuperado la antigua costumbre de anadir, al cantar la hora, el 'Ave Maria Purisima', lo que hizo estremecer de emocion, en la cama, a Carmen Elgazu. Habia un juego de la oca con la vida del cristiano: bautizo, confirmacion, primera comunion, etc. Al final, el cielo. Reparto masivo de medallas de la Virgen del Pilar, que Jaime censuro, alegando que hubieran debido ser de la Moreneta. La Andaluza, los domingos, iba a misa con todas las chicas vestidas de negro, aunque el padre Jaraiz las obligaba a ocupar la ultima fila de los bancos del templo. Campana misionera en Barcelona: un cuarto de millon de personas. Asimismo, el doctor Gregorio Lascasas recibio una consigna de las jerarquias para que rezara por un fin concreto. Preocupaba mucho al Estado espanol la salud espiritual de los subditos de Guinea. Y preocupaba tanto que se procuraba aumentar el numero de conversiones con la mayor celeridad. Al cabo de un tiempo se supo que unos noventa mil indigenas se habian convertido al catolicismo. 'Esta comprobado que cuanto mas catolicos, menos discolos se muestran hacia sus jefes blancos, lo cual tiene sus ventajas'. El doctor Gregorio Lascasas dijo: 'Por ahi no paso. Esa consigna, al archivo y si te he visto no me acuerdo'. Etcetera.
Mosen Alberto estaba decepcionado. Era el unico contraopinante del senor obispo, el unico al que este, por su autoridad moral, consentia que le formulara reservas.
– De verdad cree usted, senor obispo, que la poblacion no sufrira un empacho? Piense que durante la guerra hubo sacerdotes que frotaban con una medalla de la Virgen las balas, para hacer mejor punteria…
– No veo el empacho por ninguna parte -replicaba el doctor Gregorio Lascasas-. Lea esta noticia: mil novecientos ferroviarios han hecho ejercicios espirituales cerrados, impartidos en colegios y fabricas.
– Pero eso son manifestaciones externas, como los ninos que usted bautizo y las parejas que unio en matrimonio. Si no estoy equivocado, lo que importa es la conversion interior. Los efectos de la mision de Barcelona no seran probablemente mayores que los de los bautismos en masa de san Francisco Javier en Asia, a finales del siglo XVI.
– Entonces, que querria usted? -el doctor Gregorio Lascasas se sono con estrepito-. A misa los domingos y sanseacabo?
– Nada de eso. Pero entiendo que deberiamos dosificar las cosas. Hemos pasado de un extremo a otro extremo, como ya ocurrio con los Reyes Catolicos, Isabel y Fernando…
– Que tiene usted en contra de los Reyes Catolicos? -y el obispo se acaricio el pectoral.
– Que olvidaron que catolicismo significa universalidad. La religion paso a ser una secta nacional y ello impregno toda su politica de expansion y represion, como ocurre ahora con el general Franco. Por eso me permito recordarle una frase de Castelar: No hay nada mas espantoso que aquel gran Imperio espanol que era un sudario que se extendia sobre el planeta. No tenemos agricultura, porque expulsamos a los moriscos; no tenemos industria, porque expulsamos a los judios; no tenemos ciencia, porque encendimos las hogueras de la Inquisicion…
– Ah, mi querido mosen Alberto! Le gustan a usted ese tipo de sintesis, verdad? Yo podria contestarle con otras… A quien hemos expulsado nosotros de Espana? A los rojos, que estuvieron a punto de matarle a usted, aunque tuvieron que contentarse con matar a sus dos sirvientas… Dejando aparte al insigne Castelar, ha leido usted un curioso libro del arcipreste de Ribadeo, titulado Futura grandeza de Espana segun notables profecias?
– No, lo siento… Tiene algo que ver con lo que estamos hablando?
– Estimo que si… Ahi estan recogidas las profecias de los videntes mas variados. La madre Rafols, Isabel Canori, santa Brigida, el beato Factor, etcetera. Todos apuntan en la misma direccion: la grandeza de Espana ha de llegar, y llegar del brazo del catolicismo mas acendrado, sin que haya lugar para ninguna otra religion. Pues bien, pese a algunos excesos, creo que estamos en el buen camino… Y le voy a repetir a usted una frase de un hombre poco sospechoso!: Indalecio Prieto. Indalecio Prieto acaba de declarar en Mejico, y eso lo he sabido por el padre Jaraiz: Mucho, demasiado nos pesan los cadaveres de los trece obispos asesinados y los de los millares de sacerdotes. Ello significa que se han dado cuenta de que aquella semilla de martires esta ahora dando fruto…
Mosen Alberto, de repente, se sintio cansado. A veces pensaba que no habia nacido para enfrentamientos dialecticos, sino para enriquecer el Museo Diocesano y recorrer la provincia junto al hijo del gobernador, Angel, fotografiando los monumentos romanicos. Ambos habian iniciado su labor, pese al frio reinante y a que anochecia temprano. Las pocas horas de luz les obligaban a madrugar, como cuando mosen Alberto tenia que celebrar aquella misa a las cuatro de la manana para los cazadores. En varias 'Alabanzas al Creador', publicadas en
