atravesando con su estoque un paquete de billetes de mil.

CAPITULO VI

ALFONSO REYES, el ex cajero del Banco Arus, que tanto ayudo a Ignacio al estallar la guerra civil -fue un amigo fiel, como lo fue Ezequiel para Marta-, continuaba redimiendo penas en Cuelgamuros, en el Valle de los Caidos, la gigantesca obra que Franco habia concebido y que seria, segun sus propias palabras, un nuevo Escorial, el monumento erigido por Felipe II para conmemorar la batalla de San Quintin.

Mateo y Pilar habian visitado Cuelgamuros a raiz de su viaje de bodas, en compania de Nunez Maza. No se habia avanzado mucho desde entonces, porque la roca era la roca, la piedra era la piedra y los barrenos y los picos cantaban su cancion. A Pilar el lugar elegido le parecio tetrico y Mateo le habia dicho: 'Es que Espana es asi…' Continuaban trabajando en la carretera de acceso y el constructor Banus se quejaba de la lentitud de las obras. No era culpa de los 'trabajadores', la mitad de los cuales procedia de las empresas constructoras -don Anselmo Ichaso, de Pamplona, tenia algo que ver con ellas-, y la otra mitad eran presos que redimian penas. Dos dias de pena por cada dia de trabajo. Alfonso Reyes senalaba con un lapiz rojo los dias del calendario, y trabajaba con mas ahinco cuando recibia carta de Gerona.

A veces le escribia su hijo, Felix, el muchacho dibujante, alumno del pintor Cefe y a la sazon ahijado de Padrosa. Este, desde la Agencia Gerunda, le escribia que Felix era un encanto de criatura, con dotes portentosas para el arte y que daria mucho que hablar. Felix le decia con insistencia: 'Padre, no te preocupes por mi. Estoy muy bien. Padrosa y su madre me atienden como si fuera de la familia. Son estupendos. Y Cefe, no digamos. Con su lacito en el cuello y su larga cabellera, va corrigiendo mis fallos y me dice que puedo llegar a ser un artista como el. Me gustaria poder ir a verte, pero no me dan permiso. A ver si ahora lo consigo con el nuevo gobernador, que a veces le da por ser generoso y que hace poco inauguro los nuevos locales penitenciarios que se han construido en Salt. Ahi te mando un retrato tuyo dibujado por mi al carbon. El modelo ha sido la ultima fotografia que me enviaste, por la que deduzco que pasas mucho frio. Cuidate y ya sabes que tu hijo te adora y espera con ansia que te dejen en libertad'.

Otras veces le escribia Padrosa, robandole un tiempo a la incansable labor que, junto con la Torre de Babel, desarrollaba en la Agencia Gerunda. 'Cefe no se da cuenta, porque es mas vanidoso que el comisario Dieguez, el del clavel blanco en la solapa. Pero pronto el alumno superara al maestro. Ultimamente les ha vendido un cuadro a los hermanos Costa, un cuadro representando las preciosas casas colgando sobre el rio Onar, y ahora se dispone a pintarle un retrato a Silvia, una manicura que tu no conoces y que, por cierto, esta a punto de contestar 'si' a mis honestas proposiciones. No se si ahi lees periodicos. Si llega alguno, presta atencion. Esos japoneses se meten donde no les llaman! Y los Estados Unidos, claro, no han tenido mas remedio que gritar: 'salvese quien pueda'. Recuerdos de la Torre de Babel, que todavia sigue creciendo. Un abrazo, Padrosa'.

Tambien a veces recibia carta de Ignacio. Este parecia rebosante e intentaba darle animo. 'Me alegro mucho de que estes bien, y de que gracias a haber trabajado en el Banco Arus ahora te hayan destinado al economato, dejando el pico y la pala. Descansa todo lo que puedas y no fumes demasiado. El dia que me case con Ana Maria -no se cuando sera- iremos a verte, si nos dan permiso, que espero que si. Hay mucha nieve en la Sierra? Mateo me dijo que teniais todos una gota helada en la nariz. Es curioso que algunos obtengais permiso para ir al cine a El Escorial y a las fiestas del Guadarrama. No te imagino bailando la conga, aunque, quien sabe… La vida tiene sus caprichos. Podias imaginar que Padrosa y la Torre de Babel tendrian un dia mucho liquido en el banco? Pues ahi estan. Agencia Gerunda. El no va mas. Te envio el ultimo recorte de Amanecer en el que anuncian su gestoria. Agencia Gerunda lo resuelve todo. Lastima que no puedan resolver con un papel y una poliza tus seis anos y un dia. Pero se habla de un indulto para la proxima Navidad. Ojala sea asi. Es cierto que te has dejado creer la barba? Yo me deje crecer el bigote, aunque a Ana Maria no le gusta mucho. Mi gratitud, como siempre. Ya lo sabes. Un fuerte abrazo, Ignacio'.

Alfonso Reyes, al recibir estas cartas, respiraba hondo, aprovechando que, en efecto, ya no trabajaba donde los barrenos, cuya polvareda destrozaba los pulmones. Tampoco estaba expuesto, como tantos otros, a la silicosis. Llevaba un gorro que le habia regalado un ex legionario y en el economato tenia estufa. El ambiente en Cuelgamuros era de camaraderia y hermandad, a menudo incluso con los guardianes. Se podia dejar un billete de cinco duros en la ventana con la seguridad de que nadie lo cogeria.

Y si alguien necesitaba algo, los voluntarios acudian al instante. Dentro de la dureza de las obras, el reglamento se habia suavizado. Las esposas de los prisioneros podian pasar con ellos los domingos y las parejas se hacian el amor bajo los arboles o detras de las rocas. Continuaban sin alambradas para evitar las huidas, pues se demostro que nadie tenia este proposito, a sabiendas de que no llegaria lejos. Un par de anarquistas que lo intentaron, se jugaron el pellejo. Lo mismo que en el frente, terminado el trabajo cada preso demostraba su aptitud. Habia un campesino gallego que sabia hacer sombras chinescas en la pared. Un tal Esparrago, alto y delgado, tocaba la guitarra. Alfonso Reyes habia descubierto que, valiendose de los dedos y de los labios, podia imitar onomatopeyicamente toda clase de animales, desde el gallo tempranero hasta el lobo de las estepas. Un hombre mayor, Federico, de Castellon de la Plana, que pergenaba poesias -'Romancero de la tierra'-, les leyo lo ultimo que escribio Miguel Hernandez, que acababa de morir, el 28 de marzo, en la carcel de Alicante: Adios, cantaradas y amigos. Despedidme del sol y de los trigos. Este 'Romancero de la tierra' eran cantos a la clandestinidad y los papeles iban a parar a la hoguera despues de ser recitados. Federico lloro por la muerte de Miguel Hernandez, al que consideraba una sintesis de Lorca y de Machado.

Aquellas gentes querian vivir. Rebasaban el millar, de suerte que habia muchos pueblos en Espana con un censo inferior. Angustias, congelaciones, mareos. Y tres o cuatro accidentes mortales. Los muertos no pudieron ser enterrados en aquel valle, que estaba destinado a los vencedores. El arquitecto, don Pedro Muguruza, lo visitaba con mucha frecuencia. Tambien el general Moscardo, detras de sus gafas impenetrables y el general Millan Astray, que se las arreglaba para combinar distribucion de tabaco y arengas. Y por descontado, Franco visitaba tambien su 'mausoleo', al que muchos consideraban su 'querida'. Franco llegaba de improviso, con su escolta de metralletas y ante su aparicion todo quedaba paralizado. Siempre hacia algun donativo a los presos y se pasaba largos ratos contemplando Cuelgamuros desde todas las perspectivas. La cruz iba a tener, en efecto, ciento veinte metros y se la suponia la mas alta de la cristiandad. Franco decia que habia que hacer 'el monumento que simbolizara, que representara plasticamente las virtudes raciales, como las del heroismo, el ascetismo, el espiritu aventurero, el afan de conquista, que definian lo espanol como una unidad de esencia sublime y una permanente aspiracion hacia lo eterno'. Segun el, 'el Valle de los Caidos era algo insolito, algo que rebasaba lo normal. Era una pretension con dimensiones de historia. Debia ser nada mas y nada menos que el altar de Espana, de la Espana heroica, de la Espana mistica, de la Espana eterna'.

Felix tenia quince anos, aunque parecia mayor. Su vida eran el dibujo y la pintura. Ya no dibujaba bicicletas en el mar. Seguia los consejos de Cefe: 'Academia, mucha academia'. En casa de Padrosa, la madre de este, viuda, cuidaba de los dos. Padrosa era bajito y vanidosillo y llevaba siempre corbata roja. Felix, un buen dia, al entrar en el estudio de Cefe, se encontro con una modelo, una muy joven pupila de la Andaluza, posando desnuda. Era la primera mujer desnuda que veia al margen de los libros de arte. Su impresion fue fortisima. Se conocio a si mismo e intuyo que el mundo era mas ancho de lo que habia imaginado. Cefe le dijo: 'Ya es hora de que vayas acostumbrandote'. La pupila comento: 'Vaya consejos! No comprendes que a esta edad no pueden pagar? La Andaluza le daria una tableta de chocolate…' Felix no era muy fuerte y tenia los pies planos. Padrosa le dijo: 'Tanto mejor. Asi no tendras que hacer la mili'.

* * *

Entretanto, Manuel Alvear, la espina que, aparte de Pachin, Paz llevaba clavada, decidio por fin que si, que lo del seminario le iba. No se atrevia a decirselo a su hermana y pensaba: 'A final de curso lo sabra'. Mosen Alberto le interrogo a fondo temiendo que su pretendida vocacion fuera un acto de rebeldia contra el ateismo que habia vivido en su hogar.

– Cuando notaste que te gustaba la sotana? -le pregunto el sacerdote.

El muchacho, expansivo cuando hablaba de los demas, titubeaba al hablar de si mismo. En esta ocasion acaricio la boina vasca que le regalo 'tio Matias' y que posaba en sus rodillas'.

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