Ignacio asintio, lo mismo que Ana Maria y Carmen Elgazu desaparecio en la cocina. Ana Maria se disponia a sentarse, pero Matias se le dirigio de nuevo.

– Ven un momento, que quiero ensenarte nuestro Amazonas, el rio Onar.

Se acerco al ventanal y Ana Maria quedo a su lado, mirando. Habia llovido bastante y el agua cubria el rio de parte a parte.

– Te das cuenta? -anadio Matias-. Desde aqui, cuando no hace tanto frio, me dedico a pescar en cana.

– Si, ya lo se -se anticipo Ana Maria-. Y a veces el pescado va directamente del rio a la sarten…

Matias solto una carcajada.

– Ah, ese Ignacio! Te lo ha contado todo, verdad?

– Todo, no creo; pero si bastantes cosas… -Ana Maria hizo un mohin-. Supongo, claro…

– Como que supongo?

– Todavia no me ha dicho como se las arregla usted para ganar siempre al domino…

El resto de la velada fue feliz, sin el menor incidente, todos y cada uno comportandose de la forma mas natural. Carmen Elgazu detecto al instante que Ana Maria llevaba cadenilla con una cruz colgada del cuello, y Matias, prestando atencion a sus pendientes, que brillaban como el sol y a algun que otro gesto de la muchacha andaba rumiando: 'Por supuesto, no es de nuestra clase'. Esto le preocupo. Pero solo un momento. El amor - amor, amor- con que miraba a Ignacio y el embobamiento de este valian mas que cualquier especulacion dialectica.

Ignacio habia advertido a su madre: 'No le digas que hemos instalado una ducha nueva… En cambio, puedes hablarle del telefono, puesto que ya tiene el numero y desde ahora sonara con frecuencia'.

Carmen Elgazu no le hablo de ninguna de las dos cosas. En cambio, le hablo de Eloy, que estaba en la escuela. 'Es nuestra mascota particular. Fijate lo que me regalo el Dia de la Madre!', y Carmen Elgazu fue en busca del balon con la firma del entrenador y de los once titulares del Gerona Club de Futbol.

Ana Maria se encontro con el balon en las manos e iba dandole vueltas lentamente para observar las firmas. Tenia nociones da grafologia y penso: 'Ninguno de estos ha hecho siquiera el bachillerato'. Por fin Ignacio le libro del balon y lo hizo rodar por el pasillo hasta el vestibulo.

Carmen Elgazu se abstuvo de ensenarle el resto de la casa -cocina, alcoba conyugal, etc.-, pero, en cambio, Matias se empeno en que viera el futbolin. Fueron a verlo y de pronto Ana Maria, rodando la vista por aquellas paredes atestadas de libros, con una mesa de buen tamano y dos camas individuales, pregunto:

– Pero, este es tu cuarto, Ignacio?

– El mio y el de Eloy… Se puede compaginar el meter goles con el Codigo Penal, no crees?

Ella le cogio del brazo y asintio.

Si, Ana Maria se movio a gusto entre aquellos seres. Comprendio que deberia adaptarse a determinadas costumbres; pero esto ya lo sabia de antemano, con solo tratar a Ignacio. Por lo demas, Matias le parecio mucho mas educado que Rosendo Sarro, su padre por la gracia de Dios.

La despedida fue emotiva. Ya en la puerta, de pronto Ana Maria dio media vuelta y mirando a Matias y levantando el indice dijo: Caldo Potax. Matias quedo mudo de asombro hasta que pudo balbucear: Caldo Potax…

La ronda se remato en la plaza de la Estacion, en el piso de Mateo y Pilar. Todo se produjo con naturalidad, ante la sorpresa de Ana Maria, quien habia imaginado qne Pilar la recibiria de unas por su intima amistad con Marta. Pilar habia tambien doblado esta pagina… Por supuesto, se dedico a observar a Ana Maria como Moncho los bichitos en el microscopio. Y dijo para si: 'No es una hija de papa. Es carinosa y sabra adaptarse. Y es alegre! No me sorprende que Ignacio la haya preferido. Ah, Marta, que lastima, que lastima de su camisa azul!'.

Mateo estuvo un poco ausente, lo que molesto a Ignacio. A veces le ocurria esto a Mateo y seguramente provenia de algun problema que le habia surgido en los cargos que ostentaba en la Falange. Sin embargo, el ex divisionario hizo un esfuerzo y se fue a la alcoba y regreso con el pequeno Cesar llevandolo en alto como si fuese una bandera.

– Ahi teneis! Es mi mejor condecoracion…

Pilar le agradecio estas palabras. Rodearon al crio y los demas temas huyeron por la ventana. A Ignacio siempre le habia preocupado que la presencia de un bebe hipnotizara de tal modo a los mayores que estos olvidaban todas sus ideas y se convertian en seres de puro instinto, meramente zoologicos. Los diminutivos: 'Ay, que monada! Que hermosura de crio! A ver, a ver, como te llamas? Cuantos anos tienes?', le habian parecido siempre idiotas. Moncho compartia esta opinion y por ello, de acuerdo con Eva -por ello, y por razones mas profundas-, no quiso tener hijos.

La tertulia se acabo. Tiempo tendrian de conversar, de confrontar opiniones, de comentar la guerra, la paz y de censurar la suciedad de Gerona, pese a los esfuerzos del camarada Montaraz. Por de pronto ya se habian conocido, por mas que Pilar habia visto ya muchas fotos de Ana Maria -fotos sacadas por Ezequiel- y ya tenia una idea. De Ana Maria le gustaron especialmente los ojos y la voz. Ana Maria tenia una voz mate, suave y su marcado acento catalan aumentaba todavia su encanto.

Se despidieron dandose los besos de costumbre. Mateo ayudo a Ana Maria a ponerse el abrigo de pieles. Y en cuanto estuvieron fuera Mateo dijo escuetamente: 'Aprobado'.

Pilar respiro. Sin embargo, le pregunto:

– Se puede saber por que estabas un poco ausente? Ignacio, por supuesto, se ha dado cuenta…

Mateo se sento en la mecedora que pertenecio a don Emilio Santos.

– He recibido malas noticias. Me ha llamado por telefono Nunez Maza… Le ha escrito una carta a Franco dimitiendo de su cargo de consejero nacional y poniendo al Regimen a parir. Y parece ser que el castigo sera desterrarlo a cualquier sitio inhospito, cuando lo que el necesitaria seria descansar y reponerse de su enfermedad.

CAPITULO XIII

EL PRONOSTICO SE CUMPLIO. Nunez Maza, al regresar de la Division Azul, escribio efectivamente una carta, muy meditada, al Caudillo, diciendole que los muertos de la Division Azul hubieran podido ser muchos menos si el mando aleman no les hubiera escamoteado la aviacion. Al margen de esto, al regresar se habia encontrado con una Falange rotundamente desviada de los principios de Jose Antonio, en los que predominaba sobre cualquier otro capitulo la redencion del trabajador. Espana se habia convertido en un pais oligarquico, con una minoria que ostentaba el poder y se repartia las prebendas y una mayoria que vivia de nabos y zanahorias y empenaba el alma en los Montes de Piedad.

El, como camisa vieja y como ex divisionario, no podia permanecer impasible ante semejante traicion. Consideraba un deber exponerselo al Caudillo de Espana, fuera cual fuera la decision que este tuviera a bien tomar. Era posible que Espana, maltrecha y cansada despues de la guerra civil, aclamara a Su Excelencia en los viajes; pero se estaba incubando un profundo descontento, aparte de que la vision global del mundo, del meollo de la sociedad, aconsejaban el pluralismo, en contra del decalogo de las naciones del Pacto Tripartito. Los alemanes perderian la guerra -el lo vio con claridad en Rusia-, y entonces las democracias pasarian factura y lo que pudo haber sido la culminacion faustica de una gesta historica -la guerra civil-, podria convertirse en un 'Salvese quien pueda', y que de nuevo y para siempre las de perder recaerian posiblemente sobre los menos responsables. 'Sin mas que anadir le presento. Excelencia, mis respetos. Luche en las filas de la Falange inicial, y volveria a hacerlo; pero yo esperaba que la doctrina de Jose Antonio no seria enterrada con el'. Firmado: Alejandro Nunez Maza.

Segun el camarada Salazar, quien habia regresado ya de Rusia y que llamo por telefono a Mateo, Franco dudo entre mandar a Nunez Maza al paredon o desterrarlo. Por fin lo desterro a Ronda, siempre teniendo en cuenta el clima, que podia serle beneficioso para su recuperacion. Nunez Maza era un poco una figura mitica dentro del Movimiento y Franco no quiso fabricar otro heroe. Bastante le pesaba Jose Antonio, puesto que seguia vigente la tesis de que se nego a canjearle durante la guerra civil.

Salazar dio a entender a Mateo que personalmente el no estaba en absoluto de acuerdo con la postura adoptada por Nunez Maza. 'Cuando me enseno la carta discuti violentamente con el. Lo lamente mucho. Considero que su acto es una rebelion y no comprendo que mosca le ha picado para venir ahora con el pluralismo

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