Ezequiel, el del Fotomaton barcelones que escondio en su domicilio a mosen Francisco y a Marta, y que saludaba siempre con nombres de peliculas -ultimamente, Loca por la musica, de Diana Durbin-, paso unos dias en Gerona, en casa de sus amigos Charo y Gaspar Ley, quienes le colmaron de atenciones. Ezequiel era tambien caricaturista y los caricaturistas le sacaban siempre punta a cualquier situacion.
Ignacio, al enterarse, fue inmediatamente a verle.
– Ezequiel…!
– Ignacio!
– Cuantos dias vas a estar aqui?
– Hasta que me echen…
Charo intervino, sonriendo:
– Pues, hasta que termine la guerra mundial…
Entonces Ignacio tuvo un ademan entusiasta.
– Pues vendras a almorzar a casa. Quiero que conozcas a mi familia.
Ezequiel estaba al corriente de la ejecutoria de Ignacio, a traves de Ana Maria. Le felicito. Lo unico que le echo en cara -el era hombre de lenguaje directo-, que no hiciera las paces con Marta.
– Te casaras con Ana Maria, de acuerdo Pero no es motivo para que tu y Marta no os saludeis siquiera. En una ciudad pequena como Gerona ello debe ser una tortura.
– Lo es -admitio Ignacio, mudando de expresion-. Pero que hacer? Quien le pone el cascabel al gato?
Ezequiel, como siempre, hizo con dos dedos la V de la victoria.
– Descuida… Yo me encargo de eso.
Ezequiel les trajo muchas noticias de Barcelona, que desde Gerona -y con solo La Vanguardia como enlace- no se podian siquiera imaginar. Habia miseria hasta en los tejados y de ahi que hubieran detenido a dos chavales por matar palomas con tiradores de goma. Habian reaparecido los viejos coches de caballos, porque faltaban taxis y el gasogeno -Matias llamaba gasogenos a las mujeres gordas-, no era ninguna solucion. 'El ayuntamiento ha fijado tarifas para los faetones a traccion animal, y tambien para los taxi-ciclo, que funcionan a pedales arrastrando una especie de banera con cabida para dos personas. Los novios se han habituado a estos medios de transporte y lo pasan barbaro viendo como sudan los demas'. Habia muchos meubles y los delincuentes comunes descubrieron un filon: atracarlos, aprovechandose del panico que se apoderaba de las parejas, las cuales preferian darlo todo antes que salir en los periodicos. Muchas mujeres tenian hijos contra su voluntad y los abandonaban. 'Reserva espiritual de Occidente! La policia hace gigantescas redadas de menesterosos y ninos abandonados'. Por lo demas, era la epoca del sobre. Con el sobre se conseguian muchas cosas. Los mas facilmente sobornables, al parecer, eran los inspectores de Hacienda, entre los que habia muchos mutilados de guerra. En las esquinas se oia el sonsonete de los estraperlistas callejeros: 'Vendo tabaco rubio con pena de muerte'. 'Vendo pan blanco con reclusion perpetua'. Y a todo esto, el gobernador, camarada Correa Veglison, habia decretado una semana 'a la exaltacion del boniato'. Los viajantes y los comisionistas, si iban vestidos de Falange con el uniforme de gala impresionaban mucho a los comerciantes y tenian el pedido asegurado. Etcetera.
– Y los vieneses? -le pregunto Charo, quien ahora echaba de menos la vida de Barcelona.
– Oh, triunfo, triunfo! Melodias del Danubio, Suenos de Viena, Todo por el corazon… Se van renovando. Las vicetiples espanolas nunca se ponen de acuerdo a la hora de levantar las piernas; las de los vieneses, si. Ademas de la luminotecnia, hay incluso cuadros en los que se patina sobre hielo… Triunfo, triunfo! A esto le llamo yo una revolucion…
Ignacio le dijo a Ezequiel que el gobernador de Gerona, camarada Montaraz, habia ido a Barcelona a ver una comedia de Tono y Mihura, Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario, y que manifesto haber salido del teatro oxigenado, rejuvenecido. 'Ah, claro! -comento Ezequiel-. Son dos humoristas de primera linea. Cataluna, y lamento decirlo, no ha tenido jamas humoristas de tanta calidad'.
Noticia positiva: empezaba a haber mujeres en las universidades. La mayoria, filosofia y letras; pero tambien habia surgido una notaria, algunos medicos y alguna dentista.
Ignacio sonrio.
– No me imagino yo a Ana Maria, casada y con un par de hijos, haciendole la competencia a la Voz de Alerta…
– Ah, son los tiempos! -exclamo Ezequiel, jugueteando con un lapiz en la mano-. Tampoco podias imaginar que en Sevilla pudiera ocurrir lo que ha ocurrido: que han ofrendado a Franco el alma de Andalucia…
Gaspar Ley quedo boquiabierto. Le gustaba tener a Ezequiel, pues a solas con Charo discutian siempre. El matrimonio no se llevaba bien. Charo era extravertida, queria bailar al son de Esther, de Maria Fernanda, de la condesa de Rubi; y Gaspar Ley parecia contentarse con ganar dinero a traves de los hermanos Costa y de don Rosendo Sarro. 'Como se me ocurriria casarme con un banquero?'. Ezequiel, lo mismo que Ignacio, estaba al corriente de esa desavenencia conyugal y ambos iban a procurar, mientras durara la estancia de aquel en Gerona, distender la situacion de la pareja.
El dueno del Fotomaton fue invitado a casa de los Alvear y Carmen Elgazu quedo encantada con el. Ezequiel, acordandose de que Matias trabajaba en Telegrafos, le dijo: 'Pues este usted al aparato, que pronto le llegara la noticia de que la aviacion aliada ha bombardeado Roma'. Carmen Elgazu se llevo las manos a la cabeza y tuvo un acceso de tos. 'Pero, y el Vaticano? Que puede ocurrir?'. 'Pues, ya se lo puede usted figurar…' Luego, al enterarse de que Eloy se pirraba por el futbol le comunico que por primera vez en la historia se habia jugado un partido de noche, con luz artificial: en el estadio del Atletico Aviacion, en el encuentro de este contra el Valencia. Eloy se mordio las unas. 'De modo que…! Con luz artificial! Eso debe ser la repanocha'.
En la noche del sabado fueron todos al Teatro Municipal, a ver la obra de Peman, El divino impaciente: la vida de san Francisco Javier. Carmen Elgazu lloro a moco tendido y tambien, un poco, Pilar. El domingo por la tarde, volvieron todos al mismo sitio a oir al famoso charlista Garcia Sanchiz, el de la cabeza leonina. El teatro estaba lleno a reventar. El tema: Viaje hacia el Imperio. Hablo de todas las rutas de todos los mares. Todos confluian en Espana. Hablo de la Hispanidad. Espana se autollamaba Madre Patria, y a mucha honra. Exportaria a los paises de America Hispana sus ideas, su concepcion del Estado. Refiriendose a Franco dijo que era 'la mejor estilografica de Dios'.
Matias consiguio a duras penas contener la carcajada; en cambio, en los palcos del proscenio vio, aplaudiendo a rabiar, al camarada Montaraz, a la Voz de Alerta y sus respectivas mujeres, y a mosen Falco, quien fue el primero en gritar: 'Bravo!'. A la salida, Ignacio comento que esta clase de delito debia de estar tipificado en el Codigo Penal.
Un minuto despues se produjo lo inesperado. Entre el batiburrillo de gente que se agolpo, Ezequiel y Marta quedaron codo con codo. 'Marta! Ezequiel…!'. Este beso a la chica en ambas mejillas y le dijo: 'Sigueme…'; e intento conducirla hasta el lugar en que se encontraba Ignacio.
Marta, que iba acompanada de Gracia Andujar -la que iba camino de convertirse en su cunada-, al advertir la presencia de Ignacio mudo la expresion. No dio tiempo a ningun tipo de insistencia. 'Adios, Ezequiel…! Ven a verme cuando quieras! -y se escabullo entre el gentio.
Ezequiel se quedo de una pieza. Ignacio no se habia percatado de lo ocurrido, pues estaba hablando con Gaspar Ley, quien no cesaba de poner por las nubes a Garcia Sanchiz, que era de verdad 'un pico de oro'. Que podia hacer el dueno del Fotomaton? Nada, absolutamente nada. Pese a estar convencido de que, por parte de Ignacio, el enfrentamiento no hubiera durado mas de dos minutos.
Todo el mundo, terminado el Viaje hacia el Imperio, se fue a su casa. Los ultimos personajes que Ignacio vio salir, con cara feliz, fueron los hermanos Costa.
Pero estaba escrito que los deseos de Ezequiel se verian satisfechos. En la manana del miercoles, Marta, como cada semana, acudio a despachar con Mateo los asuntos de la Seccion Femenina. Mateo estaba en su despacho y prestaba mucha atencion a lo que le contaba la chica, que estaba contentisima porque el mismisimo Arrese le habia escrito una carta felicitandola por su labor en la provincia.
Y he aqui que, poco despues, llamaron con los nudillos a la puerta, esta se abrio y aparecio Ignacio.
Marta se levanto y se quedo rigida. Ignacio estuvo a punto de retroceder y volver en otra ocasion. Pero
