comercio. Para Navidad anunciaron ' la Venta del duro'. Centenares de objetos valian un duro: zapatos, lamparas, cinturones de piel, estilograficas, seis pastillas de jabon, etc. Ah, si Madrid estuviera mas cerca! Pero, como decia el notario Noguer -y como habia dicho muchas veces el profesor Civil-, Madrid pillaba siempre lejos…
En casa de los Alvear se celebro la Navidad como Dios les dio a entender. Se reunieron Matias y Carmen, Pilar, Mateo y el pequeno Cesar, Ignacio y Ana Maria, ademas del renacuajo Eloy y del seminarista Manuel. Habian invitado tambien a Paz, pero Paz y la Torre de Babel se iban con Padrosa y Silvia a un restaurante de lujo gastronomico recien abierto en Arbucias. Pero Paz, por la manana, tuvo la delicadeza de pasar por el piso de la Rambla y felicitar a Matias y a Carmen, a la que obsequio con unos sobres perfumados que decian: 'Santa Isabel, reina de Portugal, patrona de los perfumistas'. Matias comento: 'Que tendria dona Isabel? Olia mejor que los demas?'. Paz se rio. 'En todo caso, no creo que oliera mejor que yo…' Y se fue tarareando una cancion de Juanita Reina, que estaba de moda y a la que llamaban Solera de Espana.
El almuerzo discurrio con el mejor humor. Matias levanto varias veces el indice e Ignacio contesto: Caldos Potax. Matias estaba especialmente euforico, segun su version, porque se habia descubierto que un espanol, Manuel Dazo, en 1897 habia inventado una bomba volante -precursora de las V-I y de las V-II-, que se llamaba toxpiro. Las pruebas fueron satisfactorias y al no recibir la ayuda necesaria el negocio se fue al carajo. 'Pero conste que, como siempre, los espanoles hemos sido los adelantados'.
Carmen Elgazu estaba contenta porque habia adquirido mucha fama un cantante cubano llamado Antonio Machin, que hacia gala de un tal sentido del ritmo que incluso a ella le daban ganas de bailar. Sobre todo una de sus canciones se hizo popularisima, Los angelitos negros. Antonio Machin se quejaba de que en las iglesias solo aparecian bellos angelitos blancos, siendo asi que 'a los angelitos negros tambien los quiere Dios'. Carmen Elgazu informo a la concurrencia de que, a resultas de esta cancion, el padre Forteza habia mandado pintar cuatro angelitos negros en el altar mayor de la iglesia del Sagrado Corazon.
Pilar estaba contenta porque habia superado el trauma del parto fallido y porque Cesar era el nino mas sano de la ciudad, segun el parecer del doctor Morell. Angel, el hijo del gobernador, le habia sacado unas fotografias en las que el nino, rubio de oro, parecia un principe. Tales fotografias circularon de mano en mano en el comedor arrancando exclamaciones admirativas. Ignacio penso para si: 'Es la viva estampa de mi hermano, de Cesar'; y acercandose al pequeno lo izo en brazos y le estampo un sonoro beso en la frente.
Mateo estaba encantado con su hijo. No parecia el mismo que en el despacho de Falange daba ordenes o arrancaba secretos de los alemanes en Caldas de Malavella. Era un papa, papa. Le decia a Cesar 'rey mio', 'monada' y otras lindezas por el estilo. Le habian acostumbrado a aplaudirse a si mismo si hacia pis en el orinal y a ser reganado si se ensuciaba los pantalones. Mateo, llegada la ocasion, aplaudia con todas sus fuerzas y a Pilar, viendolo, se le humedecian los ojos.
Ana Maria hubiera deseado poder soltar en la mesa: 'Nosotros tambien esperamos un hijo!'. Pero el hijo no llegaba. Con todo, Ana Maria e Ignacio estaban alegres. Ignacio cada dia mas impuesto en su profesion, mas ponderado, mas dueno de sus propias reacciones. Ana Maria, todavia inadaptada en Gerona, pero esforzandose por encajar, sobre todo con respecto a la familia. En aquel almuerzo se mostro especialmente brillante y arranco aplausos de los presentes cuando, despues del postre y el champan, fue a buscar la guitarra e hizo brotar de sus cuerdas, aunque con algun que otro fallo, varias tonadillas catalanas. Ah, si, Ana Maria recibia lecciones de Sebastian Estrada, consumado maestro! 'Sera del Opus Dei -decia la muchacha-, pero a mi no me obliga a decir in aeternum y no regatea un cuarto de hora, habida cuenta de mi aficion'.
La cancion Baixant de la jont del gat fue coreada por todos, marcando el ritmo, con la natural excepcion de Cesar que se puso a berrear.
El mas callado de todos fue Manuel Alvear, el seminarista. Echaba de menos, en la reunion, a su hermana, Paz. Por lo demas, se sentia feliz porque precisamente aquel dia, en la portada de Amanecer, aparecia su fotografia como ganador del concurso de belenes que habia organizado Accion Catolica, cuyo presidente era Jorge de Batlle. Los belenes estaban expuestos en la amplia sala de la Biblioteca Municipal y Manuel Alvear tuvo la peregrina idea de presentar el portal con todos los elementos del caso, utilizando el corcho, pero con la Virgen acostada en el pesebre, en posicion horizontal. Mosen Alberto voto en contra, y Dios sabe lo que le costo!, porque la Virgen horizontal era de raiz protestante; pero el resto del jurado premio la originalidad de Manuel Alvear y le concedio el primer premio.
De pronto, Ignacio fue al vestibulo y regreso al comedor con un tocadiscos portatil, regalo para sus padres. Con una docena de zarzuelas y otra docena de chotis. Carmen Elgazu grito eureka! y rompio a aplaudir, por lo mucho que disfrutaria Matias con aquella aportacion. Matias encendio el cigarro puro y se dispuso a oir La verbena de la paloma. Marcos Redondo se adueno del piso de los Alvear. Todo fueron vivas!, como si fuese verdad que cada uno podia construirse su propio mundo, al margen de la guerra y de los bombardeos que asolaban Europa.
Tal vez el mas feliz de todos fuese Eloy. A lo largo del almuerzo estuvo casi tan callado como Manuel, y su fotografia no habia salido en la portada de Amanecer; pero, al terminarse el numero del tocadiscos, corrio a su cuarto y regreso con una miniatura, hecha con palillos, de un clasico caserio vasco, sin que faltara detalle y se lo ofrecio a Carmen Elgazu.
Esta se seco los ojos con el panuelo y admiro aquella pieza sin atreverse siquiera a tocarla. Eloy salio muy pronto al paso de posibles maledicencias. 'Como podeis suponer, el caserio no lo he hecho yo. Ha sido Pedro Ibanez. Pero la idea fue mia, que conste'.
Todos le felicitaron y para el resto de la velada Eloy fue el centro de la reunion.
El ano 1945 entro como de puntillas en la vida de los gerundenses. 'Ano nuevo, vida nueva'. Seria verdad? Posiblemente. Se presentian hechos decisivos referidos a la guerra; pero, en tanto estos no llegaran -los japoneses, en el Pacifico, eran duros de roer-, cada cual tenia derecho a paladear como mejor pudiera los minutos de cada dia.
Hacia frio, mucho frio. La tramontana que venia del Norte, de Francia y que inclinaba los canaverales hacia buena la prevision de la Voz de Alerta con respecto al Monte de Piedad. La gente andaba de prisa, enfundada en cualquier prenda y cruzar cualquier puente significaba una heroicidad. Matias, para ir a Telegrafos, debia sostenerse el sombrero gris perla que colgaba siempre del perchero del vestibulo. Al llegar a la oficina encontraba a su colega Marcos arrimado a la estufa de serrin y tiritando. 'Que tal Adela? Cual es el sistema de calefaccion que le puedes ofrecer?'. Marcos hacia un guino picaresco y contestaba: 'En lo que a mi atane, no creo que se pueda quejar'.
La vispera de Reyes discurrio como el ano anterior. La cabalgata, con los tres ex divisionarios, impuestos otra vez de su papel. A Carmen Elgazu el rey negro -Evaristo Rojas- le recordo la cancion de Machin; a Jaime, el librero, la presencia del trio 'homicida' le recordaba la paliza que le dieron y que le hizo sangrar. Algun dia se tomaria la revancha! La llevaba anotada en su agenda mental, como Oscar Benitez los sucesos mas sobresalientes de su peregrinar. Ultimamente la gente, ademas de seguir leyendo El Coyote, los tebeos y las novelas detectivescas, leia aquellas novelas francesas para senoritas que habian anunciado en Amanecer.
El librero Jaime le decia a Facundo que Espana era, sin duda, el pais mas onanista de Europa, el que se masturbaba masivamente. 'Sobre todo las chicas, no tienen ocasion de desahogarse y se masturban mientras contemplan cualquier fotografia de su galan de cine preferido'. Facundo, el primer onanista de la ciudad, al sonreir ensenaba unos incisivos que le daban aspecto de vampiro.
La vida seguia su curso, y tambien lo seguia don Rosendo Sarro. Este anduvo demasiado lejos en sus negocios fraudulentos y llego un momento en que se sintio acorralado. Cometio un desliz. En Madrid intento sobornar a un coronel del Ministerio de la Guerra, por indicacion del coronel Triguero, desterrado en Albacete y con el que mantenia relacion, y el coronel de marras, don Roberto Echarri, le tendio una trampa y don Rosendo cayo en ella como un novato. Se trataba del famoso truco de asegurar un barco que transportaba armas a Inglaterra y provocar en el un incendio hasta hacerlo naufragar, como si hubiera tropezado con una mina. El coronel Echarri le dijo a don Rosendo Sarro: 'Eso le va a costar muy caro. Ademas, tirare de la manta y veremos lo que sale'.
Don Rosendo Sarro tuvo el tiempo justo para tomar las de Villadiego. Pasaporte para trasladarse a Portugal y desde Portugal al Brasil, donde pediria permiso de residencia. La excusa para la familia y los amigos y socios - Gaspar Ley, los hermanos Costa, etc.- fue 'viaje de negocios'. Su mujer, Leocadia, arrugo el ceno, porque le vio
