– No puedo dormir.
El ruido de las sabanas le indico que se estaba incorporando en la cama.
– En realidad no deberia despertarte por eso -se disculpo.
– No, no pasa nada. Seamos sinceros, esta claro que me alegro de que me llames. Tienes que llamarme siempre que te apetezca. Da igual la hora. ?Donde estas?
– En casa. -Se hizo el silencio-. Nils esta durmiendo -le explico atajando su pregunta-. He desenchufado el telefono del dormitorio. Ademas, a esta hora de la noche duerme siempre como un tronco. Esta acostumbrado a que yo me despierte y deambule un poco. No creo que le importe.
– ?Que tal la cena?
– Fue agradable hasta que llegamos al cafe. Luego se puso otra vez a dar la lata. No entiendo que es lo que quiere de ese chico. Fue bastante descarado, asi que tuve que ponerlo en su sitio. No creo que vuelva a tener noticias suyas.
– Si, la verdad es que parecias bastante cabreada cuando te fuiste.
– ?Cuando me fui? ?Como lo sabes?
– Te fuiste del sitio exactamente a las 22.04, y saliste corriendo en direccion a tu casa.
Se rio un poco, como para disculparse.
– ?Sinverguenza! ?Me estabas espiando?
Karen estaba indignada y halagada al mismo tiempo.
– No, no te estaba espiando, te cuidaba. Fue un frio placer. Tres horas en un portal de Grunerlokka no son de lo mas apetecible. -Hizo una pausa involuntaria y, sin querer, estornudo dos veces-. Mierda, me he resfriado. Deberias estarme agradecida.
– ?Por que no me dijiste nada cuando sali? -Hakon no respondio-. ?Creias que me iba a enfadar?
– No descartaba esa posibilidad, la verdad. ?Tal y como estabas ayer por telefono!
– Que rico eres. Eres rico de verdad. Seguro que me hubiera cogido un buen cabreo. Pero me alegra pensar que estabas alli cuidandome todo el rato. ?Estabas como policia o como Hakon?
En la pregunta subyacia una sutil invitacion. Si hubiera sido de dia, el se habria expresado con elegancia, tal y como sabia que a ella le gustaba. Pero eran las tantas de la madrugada, y dijo lo que pensaba, sin mas.
– Los fiscales adjuntos no hacen de guardaespaldas, Karen. Los fiscales adjuntos de la Policia se quedan en sus despachos y les importa un bledo todo lo que no sean los documentos o los juicios. Era yo el que estaba de guardia. Estaba celoso y estaba preocupado. Y te amo. Por eso estaba alli.
Estaba tranquilo y satisfecho, que ella reaccionara como quisiera. Y su reaccion fue tan sorprendente que casi lo tumba.
– Tal vez yo tambien este un poco enamorada de ti, Hakon.
De pronto Karen rompio a llorar, el no sabia que decir.
– ?No llores!
– Pues si, lloro si quiero -sollozo-. Lloro porque no se que voy a hacer.
Habia empezado a llorar desconsoladamente. Hakon tenia problemas para entender lo que decia, por eso dejo que acabara de llorar.
Le llevo diez minutos.
– Vaya chorrada en la que gastar telefono -murmuro Karen finalmente.
– Por la noche el telefono casi no gasta. Seguro que te lo puedes permitir.
Ya estaba mas tranquila.
– Estoy planeando marcharme de viaje -dijo-. Irme a la casa de la montana, yo sola. Me voy a llevar al perro y unos cuantos libros. Tengo la sensacion de que aqui en la ciudad no consigo pensar. Al menos no aqui en el piso, y en la oficina no me da tiempo mas que a intentar resolver los asuntos del trabajo, y casi ni eso consigo hacer.
El lloriqueo volvio a intensificarse.
– ?Cuando te vas?
– No lo se. Te prometo llamarte antes de irme. Puede que me lleve una semana o dos. Tienes que prometerme que no me llamaras. Hasta ahora lo has hecho muy bien.
– Te lo prometo. Palabra de honor. Pero, oye, ?podrias volver a decirlo?
Tras una breve pausa, lo dijo.
– Tal vez este un poco enamorada, Hakon. Tal vez. Buenas noches.
Martes, 10 de noviembre
– Vaya perdida de tiempo.
Wilhelmsen habia sido lo bastante sensata como para amarrar los documentos del caso con dos gruesas gomas. Ahora tenian el aspecto de un tentador regalito de Navidad. Un regalo que aguantaba que lo arrojaran.
– Ya hemos investigado a Olsen y a Lavik. Nada.
– ?Nada? ?Nada de nada?
Sand estaba sorprendido. Resultaba mas llamativo que no dieran con nada de interes que si hubieran encontrado alguna cosilla; por pequena que fuese. Muy poca gente soportaba la mirada critica de la Policia sin que se les descubriera alguna que otra cosa.
– Por cierto, hay una cosa curiosa que me llama mucho la atencion -dijo Hanne-. No tenemos acceso a las cuentas bancarias de Lavik, puesto que no esta acusado, pero mira sus declaraciones de la renta de los ultimos anos.
Era una hoja con unos numeros que no le decian nada. No entendia una palabra, mas alla del hecho de que el tipo tenia unos ingresos anuales que hubieran conseguido que cualquier representante del Ministerio Fiscal palideciera de envidia.
– Da la impresion de que ha desaparecido dinero -dijo Hanne a modo de explicacion. -?Desaparecido?
– Pues si, resulta que el dinero que dice que ha ganado no se corresponde con su patrimonio. O bien el tipo tiene unos gastos cotidianos enormes, o bien tiene dinero escondido en algun sitio.
– Pero ?por que iba a esconder el dinero que gana legalmente?
– Pues solo existe una explicacion logica: evasion de impuestos sobre el patrimonio. Pero para el nivel que tiene el impuesto sobre el patrimonio en este pais me parece bastante estupido, ademas de poco plausible. No me encaja que se vaya a arriesgar a evadir impuestos sobre el patrimonio por unas pocas coronas. Sus cuentas estan en orden, y el inspector se las aprueba todos los anos. Aqui hay algo que no acabo de entender.
Se quedaron mirandose el uno al otro. Hakon se metio un poco de rape en la boca.
– ?Has empezado a usar esa guarrada? -dijo Hanne con cara de asco.
– Solo es un intento de no volver a caer en los cigarrillos. Es puramente temporal -se disculpo el, y escupio los restos del tabaco por la habitacion.
– Eso te destroza las encias. Y ademas huele fatal.
– A mi no me va a oler nadie -replico el-. Bueno, juguemos a la pelota. ?Que te llevaria a ti a esconder dinero?
– Pues esconderia dinero negro o dinero completamente ilegal. En Suiza, quiza. Eso hacen en las novelas policiacas. Pero con los bancos suizos no tenemos nada que hacer. No tienes ni que dar tu nombre para tener una cuenta, basta con un numero.
– ?Hemos registrado algun viaje a Suiza?
– No, pero tampoco le hace falta viajar hasta alli. Los bancos suizos tienen filiales en muchos de los paises a los que ha viajado. Ademas no se me quita de la cabeza que tiene que haber algo en sus negocios en Oriente. Drogas. Eso encaja con nuestra teoria. Es una pena que tenga una explicacion tan buena, y legitima, para sus viajes. Los hoteles estan ahi.
Llamaron a la puerta y, sin aguardar respuesta, un agente rubio abrio. Hakon se molesto, pero no dijo nada.
– Aqui estan los papeles que me has pedido -dijo el policia tendiendole a Hanne cinco paginas impresas de
