Me pregunto donde estaba Patricia cuando ocurrio la explosion, penso ella. Me pregunto si se asusto mucho.
Del articulo se deducia que el club de alterne no habia sufrido graves danos. Se sorprendio al sentirse aliviada.
Se volvio y siguio por Agnegatan hasta Kungsholmsstrand. Al llegar al agua torcio a la izquierda y aumento la velocidad. Relativamente pronto sintio una punzada en los pulmones, estaba totalmente desentrenada. Dejo que las zapatillas golpearan el asfalto del camino cada vez con mas intensidad, no se preocupo del dolor. Al ver el palacete de Karlberg frente a ella, a su derecha, acelero el paso. El pecho se elevaba como un fuelle, el sudor le caia en los ojos. Al regresar tomo Lindhagensgatan, a traves de Ralamhovsparken y subio por Kungsholmstorg. Cuando al final de aquel entrenamiento entro en la ducha, estaba tan cansada que estuvo a punto de desmayarse.
Tengo que cuidarme, penso. Tengo que entrenar con mas regularidad, de lo contrario no aguantare. Las piernas le temblaban al subir lentamente las escaleras hasta su apartamento.
Llego a la redaccion justo antes del almuerzo. Berit aun no habia regresado, Annika volvio a tomar prestada su mesa.
Su contribucion al periodico del dia consistia en un articulo sobre el apartamento del ministro. El titular era llamativo: «
Christer Lundgren vive junto al lugar del crimen. Tiene un apartamento secreto a solo 50 metros del cementerio.
Ni siquiera la secretaria de prensa de Lundgren sabia de su existencia.
– ?Como me ha encontrado? -pregunto el ministro cuando el Kvallspressen le visito ayer en su pequeno estudio.
A continuacion seguia una descripcion de la vivienda, datos sobre el interrogatorio a todos los inquilinos del inmueble y luego la cita de Daniella: «Como si el fuera un asesino, es una locura. No es una persona agresiva».
Habia omitido su tacaneria.
Siguieron unas lineas cripticas en torno a que la policia, a pesar de todo, se interesaba mas por el ministro que por el resto de los que vivian en el edificio. Ella habia mantenido ese fragmento escueto, ya que no tenia certeza de lo que la policia buscaba.
Mariana, la dragona con traje sastre y apellido aristocratico, habia escrito una resena sobre que el lugar de trabajo de Josefin era un club llamado Studio Sex.
Berit tenia una pequena cronica en la que el presidente del parlamento negaba cualquier conocimiento del asunto IB.
Una persona desconocida estaba sentada a la mesa de redaccion con el telefono de Spiken pegado a la oreja. Annika encendio el ordenador y observo por encima de la pantalla. ?Sabia el quien era ella? Comprendio que debia acercarse y saludar, titubeo, se paso la mano por el cabello a medio secar. Cuando colgo, se acerco a el. Justo cuando habia tomado aliento para presentarse al jefe por la espalda, el telefono volvio a sonar, el lo cogio inmediatamente. Annika se quedo de pie detras de la silla, la boca seca y la mirada perdida. Entonces vio el
– ?Como cono pudimos perder ese angulo? ?Quiza me lo puedas explicar!
Annika levanto la vista, encontro la fria mirada del jefe de la mesa de redaccion. Ella se paso la lengua por los labios y alargo su mano.
– Annika Bengtzon, encantada de conocerte -dijo algo forzada.
El jefe de la mesa de redaccion aparto la vista, estrecho apresurado su mano y murmuro su nombre, Ingvar Johansson. Cogio el Konkurrenten y se lo mostro a Annika.
– Por lo que se, tu te has encargado de cubrir esto. ?Como cono se nos pudo pasar que fuera una puta?
Annika sintio como su pulso se desbocaba, la boca totalmente seca.
– No era una puta -contesto con voz temblorosa-. Bailaba en el club de su novio.
– Si, completamente desnuda.
– No, llevaba las bragas puestas. El novio seguia escrupulosamente la ley.
El jefe de la mesa de redaccion la miro fijamente.
– ?Si lo sabias, por que no escribiste nada sobre eso?
Ella trago saliva, los latidos del corazon retumbaban en sus oidos.
– Bueno, yo seguramente hice… mal. Pense que no era importante.
El telefono sono de nuevo y el jefe de la mesa de rediaccion se volvio. Annika carraspeo y sintio como las lagrimas le crecian. Joder. Joder. Joder. Ahora la he fastidiado. La he cagado.
Se volvio y se dirigio hacia la mesa de Berit, el suelo se le movia. ?En este periodico, al parecer, no podia hacer nada bien!
El telefono de la mesa de Berit sonaba sin parar, se apresuro, suspiro y contesto.
– Hola, soy Lisbeth -dijo una voz de mujer madura.
Annika se dejo caer en la silla, cerro los ojos e intento controlar un incipiente ataque de hiperventilacion.
– ?Quien? -pregunto desconcertada.
– Lisbeth, la asistente social.
La voz se habia vuelto recriminadora. Annika suspiro en silencio.
– Si, claro -respondio-. De la casa de la juventud de Taby. ?En que te puedo ayudar?
– Los jovenes van a realizar hoy su manifestacion contra la violencia -informo-. Saldran de aqui en tres autobuses a las dos de la tarde. Seguramente llegaran al lugar del crimen a las dos y media.
Annika se froto la frente.
– A las dos y media -repitio.
– Bueno, pense que os gustaria saberlo -dijo Lisbeth.
– Si, muy bien, gracias -replico Annika y colgo.
Se dirigio al cuarto de bano, se enjuago el rostro y las munecas con agua fria. El panico desaparecio poco a poco.
Cono, en realidad no es para tanto, penso. Tengo que ser mas distante con las cosas. Es normal que la gente piense que lo he hecho mal, so what?
Se aliso el pelo, fue a la cafeteria y se compro un bocadillo. Quiza ella tuviera razon, desde una perspectiva completamente etico-periodistica.
Valia la pena investigarlo.
Se llevo el bocadillo y una Fanta Light a la mesa de Berit. El defensor del lector del dia resulto ser una mujer.
– Me gustaria presentar una denuncia -dijo Annika.
– Si, claro, ?eres tu la afectada? -pregunto la defensora del lector.
– No, es una chica que ha muerto.
La defensora del lector era simpatica y paciente.
– Entonces son los parientes los que deben hacer la denuncia, o tu tienes que obtener su permiso.
Annika recapacito.
– Se trata, por un lado, de un periodico y, por otro, de un programa de radio, ?podeis encargaros de ambos?
– Nosotros podemos estudiar el articulo periodistico, pero no el programa de radio. De eso se ocupa la Comision de Control de Radio y Television.
Annika resoplo.
– ?Pero ahi solo se ocupan de la imparcialidad y la objetividad!
– Si, es cierto que se ocupan de esos asuntos, pero tambien se encargan de cuestiones eticas y de
