personas sin que todavia haya un sospechoso directo, pero teneis mas pistas sobre las que trabajar.
– Mas o menos -dijo la fuente.
Annika colgo con un amargo sabor a desilusion en la boca. El idiota que habia puesto el titular sobre los codigos de alarmas habia estropeado un trabajo de varios anos. La confianza se habia roto; ahora el Kvallspressen ya no seria el primero en recibir la informacion. Ahora no la habian informado de nada, nada, nothing, la tradicional
En ese mismo momento, Berit y Patrik asomaron la cabeza por la puerta.
– ?Estas ocupada?
– No, entrad. Sentaos, poned mis cosas en el suelo. De todas formas, ya estan asquerosas.
– ?Donde has estado? -pregunto Berit y colgo el sucio abrigo de Annika de un gancho.
– En el barro que rodea al comite de los Juegos Olimpicos. Espero que os haya ido mejor que a mi -dijo fatigada.
Hizo un pequeno resumen de la conversacion con su fuente.
– Accidente de trabajo -contesto Berit-. Esas cosas pasan.
Annika suspiro.
– Yes, entonces sigamos. ?Que escribes hoy, Berit?
– Bueno, he hablado con el chofer privado, esta bastante bien. Y tambien he llamado a mi informador, pero pasa algo raro. Nadie quiere decir adonde fue Christina despues de la fiesta. Las horas entre la medianoche y las tres y diecisiete son cada vez mas misteriosas.
– Okey, tienes dos cosas; «Christina temia a las bombas. Habla el chofer particular», y «Sus ultimas horas. Crece el misterio». ?Patrik?
– Bueno, acabo de llegar, pero he tenido tiempo de hacer unas llamadas. Esta noche Tigern estara en busca y captura en Interpol.
– Vaya -dijo Annika-. ?En todo el mundo?
– Si, eso creo. Zona dos, dijeron.
– Eso es Europa -dijeron Berit y Annika a la vez y comenzaron a reir.
– ?Algun pais en particular?
– No lo se -respondio Patrik.
– Bueno, tu te encargaras de lo que ocurra durante la noche -informo Annika-. Yo no tengo mucho de que escribir, pero me he enterado de unas cuantas sorpresas. ?Escuchad!
Les hablo sobre el primer marido de Christina Furhage, el viejo y riquisimo director, su hijo muerto y la hija piromana, sobre la devastadora relacion amorosa de Evert Danielsson y su incierto futuro, sobre el inesperado arrebato de Helena Starke y que era lesbiana militante.
– ?Por que remueves esas cosas? -pregunto Patrik esceptico.
Annika le miro con indulgencia.
– Porque, bonito, este tipo de research humano es el que al final desemboca en lo mejor del periodismo: causa y efecto, el conocimiento de la persona en particular y su influencia en la sociedad. Lo aprenderas con los anos.
Patrik parecia no creerla.
– Yo solo quiero escribir titulares -respondio.
Annika esbozo una sonrisa.
– Bien. ?Hemos terminado?
Berit y Patrik se fueron. Ella escucho el Eko antes de ir a la «reunion de las seis», como la gente la llamaba. Eko continuo con la noticia del Morgontidningen sobre las minucias juridicas y a continuacion dedico mucho tiempo a las elecciones parlamentarias de Pakistan. Annika apago la radio.
Paso por la cocina y se bebio un gran vaso de agua camino de la reunion. El mareo del glogg, gracias a Dios, habia desaparecido.
El director estaba solo cuando ella entro. Parecia de buen humor.
– ?Buenas noticias?
– No demasiado. Dicen que venden muy poco. He tenido un maravilloso combate con la gente de marketing, y eso siempre anima. ?Y a ti, como te va?
– El titular sobre los codigos de alarmas en el periodico de hoy ha sido muy desafortunado; iba a sacarlo en la reunion. He tenido un pequeno follon. Y ademas he descubierto algunos trapos sucios que Furhage tenia guardados. Quiza te lo pueda contar despues, si tienes tiempo…
Ingvar Johansson, Pelle Oscarsson y Spiken, el segundo jefe de noche, entraron al mismo tiempo. Hablaban en voz alta y ruidosamente, se reian como hacen los hombres entre si. Annika estaba sentada en silencio y esperaba a que los demas hicieran lo mismo.
– Hay una cosa que quiero discutir primero -anuncio Anders Schyman, saco una silla y se sento-. Se que nadie de esta habitacion tiene que ver con ello, pero hago la pregunta en un plano general. Es acerca del titular en las paginas seis y siete de hoy, que dice «La solucion esta en los codigos de alarma». Esas ultimas palabras no debian utilizarse, no podia haber ninguna duda despues de la discusion de ayer. Sin embargo, el titular aparecio en el periodico y fue una gilipollez. Voy a llamar a Jansson a su casa despues de la reunion para preguntarle que fue lo que paso.
Annika sintio que las mejillas se le enrojecian a medida que el director hablaba. Luchaba por parecer despreocupada pero no lo conseguia. Todos en la habitacion tenian claro que conflicto asumia el director, y de que lado estaba.
– Maldita sea, es extrano que necesite decir estas cosas. Creia que estaba completamente claro que las decisiones que se toman en estas reuniones y las ordenes que doy, debian cumplirse. A veces ocurre que sabemos cosas que no escribimos, y es decision mia cuando debe hacerse. El compromiso de Annika con su fuente era no nombrar los codigos de alarmas, cosa que ella hizo. Sin embargo ha pasado. ?Como cono pudo ocurrir?
Nadie respondio, Annika miraba fijamente a la mesa. Se indigno al sentir que los ojos se le empezaban a llenar de lagrimas, pero trago y las obligo a retroceder.
– Okey -dijo Anders Schyman-. Ya que nadie tiene respuesta a esto aprendamos la leccion y que no vuelva a ocurrir nunca mas, ?estamos de acuerdo?
Los hombres murmuraron algo sin articular, Annika volvio a tragar.
– Entonces comenzamos por los puntos del dia -anuncio el director-. Annika, ?que pasa en la redaccion de sucesos?
Los labios de Ingvar Johansson esbozaron una mueca cuando ella irguio la espalda y carraspeo.
– Berit escribe dos articulos: por un lado ha estado con el chofer particular de Christina y le ha contado que ella tenia miedo a las bombas; por otro investiga lo que hizo Christina en sus ultimas horas. Patrik tiene informacion de que esta noche saldra una orden de busca y captura contra Tigern a traves de Interpol. El escribira sobre la caza policial, mis fuentes ahora estan muy frias. He estado con Evert Danielsson, el colaborador mas cercano de Furhage, que hoy ha sido desplazado…
Callo y miro la mesa.
– Parece prometedor, pero manana no habra titular de la explosion -anuncio Schyman y penso en el experto en cifras. Segun sus calculos ninguna noticia vendia mas de dos dias, como mucho tres, sin importar su magnitud.
– Es el cuarto dia y tenemos que cambiar de linea. ?Que titulares ponemos, en cambio?
– ?Vamos a abandonar de verdad la hipotesis terrorista? -pregunto Spiken-. Creo que nos hemos olvidado por completo de ese lado de la noticia.
– ?Que quieres decir? -inquirio el director.
– Todos los otros periodicos han tenido muy buena documentacion sobre los diferentes actos terroristas en la historia de los Juegos Olimpicos; se ha especulado sobre que grupos podrian ser los responsables. Nosotros ni siquiera lo hemos mencionado.
– Se que no has trabajado estos ultimos dias, pero seguro que el periodico llega al kiosco de prensa de Jarfalla -dijo Anders Schyman con tranquilidad.
Spiken se mordio el labio.
