– Bueno, estoy lista -anuncio Annika. Sus dedos estaban helados y le dolian, se los apreto discretamente bajo la mesa.
Beata se habia acomodado en una silla un par de metros mas alla. En una mano sostenia la pila, en la otra el cable verde y amarillo. Apoyo la espalda contra la pared. Cruzo las piernas; parecia encontrarse comoda.
– Bien. Quiero que esto salga lo mejor posible.
– Okey, seguro -respondio Annika y comenzo a escribir.
– Pero tienes que hacer que quede bien, sea facil de leer y que tambien tenga estilo.
Annika dejo de escribir y miro a la otra mujer.
– Beata, confia en mi. Hago esto todos los dias. ?Empezamos?
El Dinamitero se enderezo.
«La Maldad esta en todas partes. Se come a las personas por dentro. Sus apostoles en la tierra buscan el corazon de la humanidad y lo lapidan. La lucha deja desechos sangrientos en el espacio, pues el Destino lucha en su contra. A su lado la Verdad tiene un caballero, una persona de carne y hueso…»
– Perdona que te interrumpa -dijo Annika-. Esto suena un poco embrollado. El lector va a tener problemas para seguir tus pensamientos.
Beata la miro sorprendida.
– ?Por que?
Annika recapacito, ahora era el momento de elegir sus palabras.
– Muchas personas no han llegado tan lejos y no tienen tus conocimientos. No te van a entender, y entonces el articulo no tendra sentido. La intencion es que ellos esten mas cerca de la verdad, ?o no?
– Claro -respondio Beata, y ahora era ella la desconcertada.
– Quiza deberiamos esperar un poco con el Destino y la Maldad y en cambio contarlo todo en orden cronologico. Asi sera mas facil para los lectores llegar a la verdad, ?okey?
Beata asintio ansiosa.
– Habia pensado que quiza pueda hacerte unas preguntas, para que tu respondas lo que quieras.
– Eso ayuda al lector a verte como una nina y asi puede identificarse contigo.
– Vaya. ?Que te cuento, entonces?
– Lo que quieras -contesto Annika-. Donde creciste, quienes eran tus padres, si tenias hermanos, animales domesticos, juguetes especiales, como te fue en la escuela, todo eso…
Beata la miro un buen rato. Annika vio en los ojos de la mujer que sus pensamientos retrocedian en el tiempo. Comenzo a hablar, y Annika redacto el relato para que fuera un cuento legible.
– Creci en Djursholm, mis padres eran medicos. Son medicos, todavia; ambos trabajan y viven en la misma casa detras de la verja de hierro. Tengo un hermano mayor y una hermana pequena, mi infancia fue relativamente feliz. Mi madre trabajaba a tiempo parcial como psicologa infantil, mi padre tenia consulta privada. Teniamos nineras que nos cuidaban y tambien nineros. Eran los setenta y mis padres eran igualitarios y abiertos a las nuevas ideas.
»Yo comence pronto a interesarme por las casas. Teniamos una cabana en el jardin, mi hermana y sus amigas solian encerrarme ahi dentro. Durante las largas tardes en la penumbra comenzamos a hablar, mi casita y yo. Las nineras sabian que me solian encerrar en la cabana, asi que siempre venian despues de un rato y descorrian el cerrojo. A veces reganaban a mi hermana, pero a mi no me importaba.
Beata enmudecio y Annika dejo de escribir. Se soplo las manos, hacia mucho frio.
– ?Puedes hablar de tus suenos de juventud? -pregunto Annika-. ?Que paso con tus hermanos?
El Dinamitero continuo.
– Mi hermano se hizo medico, igual que nuestros padres, y mi hermana pequena estudio para profesora de gimnasia medica. Se caso con Nasse, un amigo de la infancia, y no necesita trabajar. Viven con sus hijos en una casa, en Taby.
»Yo rompi un poco la tradicion familiar, pues estudie arquitectura. Mis padres no querian, pensaban que me resultaria mejor estudiar magisterio o para terapeuta. Pero no me lo impidieron, eran personas modernas. Estudie en la KTH y acabe como una de los mejores.
»?Por que elegi trabajar con casas? ?Adoro los edificios! Te hablan de una manera inmediata y sincera. Me encanta viajar, solo para poder hablar con las casas de los nuevos lugares, sus formas, sus ventanas, sus colores y sus brillos. Los patios me excitan sexualmente. Me entran escalofrios por la espalda cuando voy en tren atravesando los suburbios de las ciudades, la colada colgada junto a la via del tren y los balcones inclinandose. Nunca miro hacia delante cuando paseo, sino hacia arriba. He chocado con las senales de trafico y las barreras arquitectonicas de toda la ciudad por estudiar las fachadas. Los edificios son, simplemente, de gran interes para mi. Queria trabajar con lo que es mi gran pasion. Durante muchos anos aprendi a dibujar casas.
»Cuando acabe comprendi que me habia equivocado de eleccion. Las casas en el papel no hablan. Los planos de las casas son un prototipo de lo autentico. Asi que regrese a la escuela superior despues de trabajar un ano y estudie ingenieria. Me tomo varios anos mas. Cuando termine estaban contratando a personal para la compania municipal que se encargaria de construir el nuevo estadio olimpico de Sodra Hammarbyhamnen. Consegui un empleo ahi, y asi fue como vi a Christina Furhage por primera vez.
Beata guardo silencio, Annika permanecio sentada un buen rato y espero a que continuara.
– ?Quieres leerlo? -pregunto Annika al cabo, pero Beata nego con la cabeza.
– Se que lo haces bien. Lo leere despues, cuando hayas terminado.
Suspiro y continuo.
– Por supuesto, sabia quien era. La habia visto en los periodicos muchisimas veces, desde que comenzo la campana de los Juegos Olimpicos hasta que Suecia gano la adjudicacion y a ella la nombraron directora general de todo el proyecto.
»?Donde vivi durante este tiempo? Pues donde vivo ahora, en una maravillosa casita, arriba, en el Skinnarviksparken, en Soder. ?Conoces la zona de alrededor de Tvargrand? Es una casa declarada patrimonio cultural, por lo que debo tener cuidado con las reformas. Mi hogar es importante para mi, es la casa en la que respiro y vivo. Nos hablamos cada dia, mi casa y yo. Intercambiamos experiencia y sabiduria. ?Necesito contarte que yo soy la aprendiz? Mi casa ha estado en la colina desde finales de 1700, asi que en nuestras conversaciones yo escucho y aprendo. Christina Furhage me visito ahi una vez, me parecio bien que conociera mi casa. Mas tarde me ayudo en mi dificil decision.
La mujer callo de nuevo.
– ?En que trabajabas? -pregunto Annika.
– ?Es realmente importante? -respondio Beata sorprendida.
«No, ni una mierda, pero gano tiempo», penso Annika.
– Si, por supuesto -contesto-. Mucha gente trabaja. Quieren saber que funciones desempenabas, que pensabas cuando las realizabas, todo eso…
Beata se enderezo.
– Si, claro. Lo entiendo.
«Jodida egocentrica de mierda», penso Annika y sonrio.
– No se lo que sabras sobre la construccion, quiza no sepas como se realiza una compra. Bueno, en este caso no importa, la construccion del estadio Victoria fue tan especial que en realidad las reglas habituales no valian.
»Estocolmo consiguio la nominacion como sede de los Juegos Olimpicos bajo la direccion de Christina Furhage. No fue una decision facil, ella tuvo que luchar por el puesto.
»Christina era realmente fantastica. Daba gusto verla dirigir a los viejos de los Juegos. Nosotras las mujeres disfrutabamos verdaderamente con una jefa asi. Bueno, yo no la veia mucho, pero como ella controlaba todos los detalles de la organizacion, me la encontraba de vez en cuando.
