– ?Que has dicho?
– ?Apaga los motores! ?Deten la embarcacion ahora mismo!
La voz de Pitt era tan afilada como un sable de esgrima, y Gunn se apresuro a obedecer la orden, poniendo los aceleradores en punto muerto. Luego Pitt le grito a Giordino, que se encontraba en la cocina con Ford y Dodge, tomando cafe y un trozo de tarta:
– ?Al, trae mi equipo de buceo!
– ?Se puede saber que pasa? -pregunto Gunn, al tiempo que salia de la timonera.
Renee y Dodge tambien aparecieron en la cubierta, desconcertados por los gritos de Pitt.
– No estoy muy seguro, pero sospecho que podemos tener una bomba a bordo.
– ?Como has llegado a semejante conclusion? -lo interrogo Dodge con una expresion esceptica.
– El conductor de la camioneta no veia la hora de largarse. ?A que venia tanta prisa? Tiene que haber una razon.
– Si estas en lo cierto -dijo Dodge-, sera mejor que comencemos a buscarla.
– Soy de la misma opinion -afirmo Pitt, sin vacilar-. Rudi: tu, Renee y Patrick buscad hasta en el ultimo rincon de los camarotes. Al, encargate de la sala de maquinas. Yo me sumergire, porque quiza este colocada debajo del casco.
– Manos a la obra -exclamo Al-. Los explosivos pueden estar conectados a un temporizador para que detonen en cuanto salgamos del puerto y entremos en aguas profundas.
– No lo creo. -Pitt sacudio la cabeza-. Existia la posibilidad de que nos hubiesemos quedado en el muelle hasta el amanecer. Es imposible que alguien pudiera saber el momento en que decidiriamos zarpar y salir a mar abierto. Creo que cuando pasemos la bocana, un transmisor colocado en alguna de las boyas del canal activara el receptor conectado a los explosivos.
– Creo que tienes el cerebro un tanto pasado de vueltas -comento Renee con tono de duda-. Por mucho que lo intente, soy incapaz de imaginar que haya motivo para matarnos a todos y hundir la embarcacion.
– Alguien tiene miedo de lo que podamos encontrar -respondio Pitt-. Hasta que se demuestre lo contrario, los tipos de Odyssey son nuestros principales sospechosos. Su servicio de inteligencia debe de ser muy bueno si han conseguido descubrir la maniobra del almirante para meternos a nosotros cinco y al barco en Bluefields.
Giordino salio a cubierta con el equipo de buceo de Pitt. No necesitaba explicaciones para aceptar la teoria de su companero. Gracias a los muchos anos que llevaban juntos desde la escuela primaria, sabia que Pitt muy pocas veces malinterpretaba las situaciones. La mutua confianza en la vision del otro era mas que un simple vinculo; en numerosas ocasiones sus mentes habian actuado como una sola.
– Es mejor que actuemos rapidamente -insistio Pitt-. Cuanto mas nos demoremos, antes sabran nuestros amigos que les hemos descubierto las intenciones. Estan esperando ver la exhibicion de fuegos de artificio en los proximos diez minutos.
Todos comprendieron el mensaje. No necesitaban de mas estimulos. Coordinaron rapidamente sus esfuerzos y cada uno escogio una seccion del barco mientras Pitt se quitaba la camisa y se sujetaba las botellas de aire a la espalda. Luego se coloco la mascara. No se preocupo por vestirse con el traje de buceo, ni tenia tiempo para eso. Tampoco necesitaba el cinto de lastre, dado que no tenia que compensar la flotabilidad del traje. Sujeto la boquilla del respirador con los dientes, se ato una pequena bolsa de herramientas en la pierna izquierda y, tras coger una linterna con la mano derecha, salto al agua desde la popa.
El agua estaba mas caliente que el aire. La visibilidad era casi perfecta. Alumbro con la linterna hacia abajo y vio el fondo llano y arenoso a una profundidad de veinticinco metros. Pitt se sintio muy comodo en el agua casi tibia. El casco debajo de la linea de flotacion estaba limpio de incrustaciones y algas, dado que lo habian limpiado en el astillero antes de que Sandecker ordenara que llevaran al
Avanzo desde el timon y las helices hacia proa, al tiempo que alumbraba el casco con un movimiento de vaiven, yendo de babor a estribor. Siempre existia el peligro de que algun tiburon curioso se acercara a la luz; pero en los muchos anos de buceo Pitt se habia encontrado pocas veces con los asesinos de las profundidades.
Se concentro en cambio en el objeto que acababa de alumbrar, que sobresalia como un tumor en medio del casco. Confirmadas sus sospechas, movio las aletas para acercarse lentamente a lo que sabia sin el menor asomo de duda que se trataba de un artefacto explosivo.
No era una chapuza. Un recipiente ovalado de casi un metro de largo y unos veinte centimetros de ancho estaba sujeto al casco de aluminio alli donde se unia con la quilla. La persona que habia colocado la bomba la habia sujetado con una cinta adhesiva impermeable y lo bastante fuerte como para no despegarse por efecto de la friccion contra el agua mientras el barco navegaba por el canal.
No tenia manera de saber el tipo de explosivo que habian utilizado, pero a el le parecio que era el clasico caso de exageracion. Habria explosivos mas que suficientes para reducir el
Sujeto la linterna debajo del brazo y apoyo las dos manos con mucha suavidad en el recipiente. Inspiro a fondo e intento arrancar la bomba del casco. No lo consiguio. Aumento la fuerza, pero fue en vano. Sin una base firme que le sirviera de apoyo, no podia ejercer la fuerza suficiente para despegar la cinta adhesiva. Se aparto un poco, metio la mano en la bolsa de herramientas que llevaba atada en la pierna y saco un pequeno cuchillo de pescador con la hoja curva.
Echo una ojeada a la esfera naranja de su viejo reloj de buceo Doxa: llevaba sumergido cuatro minutos. Tenia que apurarse antes de que la agente de Specter en la costa se diera cuenta de que algo no iba de acuerdo con el plan. Deslizo cautelosamente hasta donde se atrevio la hoja del cuchillo entre el recipiente y el casco. Luego, como si estuviese aserrando un leno, comenzo a cortar la cinta adhesiva. La persona que habia colocado la bomba habia utilizado suficiente cantidad como para atar a una ballena. A pesar de que habia cortado la cinta en cuatro puntos, el recipiente continuaba pegado al casco.
Pitt guardo el cuchillo en la bolsa, sujeto los extremos del recipiente y a continuacion ejecuto una voltereta para quedar con los pies apoyados en el casco. Rogo para sus adentros que solo una senal electrica la hiciera estallar. El recipiente se desprendio cuando menos lo esperaba y Pitt se vio lanzado hacia el fondo. Consiguio frenar cuando ya habia bajado casi dos metros. Fue entonces, mientras sujetaba la bomba, cuando fue consciente de que respiraba agitadamente y se le habian disparado los latidos del corazon.
Sin esperar a que se normalizaran los latidos y la respiracion, nado a lo largo de la quilla y salio a la superficie junto al timon en la popa. No habia nadie a la vista; todos estaban muy ocupados en la busqueda en el interior de la embarcacion. Escupio la boquilla.
– ?Que alguien venga a echarme una mano! -grito.
No se sorprendio cuando Giordino fue el primero en responder. El pequeno italiano salio por la escotilla de la sala de maquinas y se asomo por la borda.
– ?Que has encontrado?
– Explosivos mas que suficientes para desintegrar un acorazado.
– ?Quieres que suba la bomba a bordo?
– No -jadeo Pitt, cuando una ola paso por encima de su cabeza-. Ata un cabo bien largo a una de las balsas salvavidas y arrojala por la popa.
Giordino no hizo mas preguntas mientras subia por la escalerilla hasta el techo de la timonera. Comenzo a forcejear febrilmente para arrastrar una de las dos balsas montadas en los soportes, donde estaban sin atar para que pudieran flotar libremente en el caso de que la embarcacion se fuera a pique. Renee y Dodge aparecieron en cubierta justo a tiempo para sujetar la balsa mientras Giordino la deslizaba por el techo de la timonera.
– ?Que esta pasando? -pregunto Renee.
Giordino le senalo con un gesto la cabeza de Pitt, que asomaba en el agua a popa.
– Dirk encontro un artefacto sujeto al casco.
Renee miro por encima de la borda la bomba iluminada por la linterna de Pitt.
– ?Por que no la deja caer al fondo? -murmuro, con un tono donde se reflejaba el miedo.
– Porque tiene un plan -le explico Giordino pacientemente-. Ahora echadme una mano para lanzar la balsa al agua.
Dodge no hizo ningun comentario mientras entre los tres levantaban la pesada balsa por encima de la borda y la lanzaban al agua con un chapoteo que cubrio la cabeza de Pitt. Movio energicamente las aletas para elevarse hasta que el agua le quedo a la altura del pecho, levanto el pesado recipiente por encima de la cabeza y lo
