poco despues de la reunion. Supongo que no se molesto en avisarte.

– Seguramente se le paso por alto -senalo Pitt, con tono cinico. Apoyo un brazo sobre los hombros de su amigo-. Hemos pasado juntos algunos momentos inolvidables, Rudi. Siempre es un placer trabajar a tu lado.

– ?Como aquella vez en Mali, cuando me arrojaste de la lancha al rio Niger?

– Si no recuerdo mal, aquello fue una necesidad.

Pitt y Giordino tenian en gran estima al director delegado de la NUMA. Podia parecer y comportarse como un academico, pero Gunn no tenia reparos en arremangarse y hacer lo que hiciera falta para concluir con exito un proyecto de la Agencia. Sus companeros lo admiraban sobre todo porque, por muchas diabluras que hicieran, nunca se chivaba con el almirante.

Metieron el equipaje en el maletero y se acomodaron en el viejo Escort. Gunn se aparto de la fila de coches aparcados delante de la terminal y tomo la carretera que llevaba a los muelles. Condujo a lo largo de la gran bahia de Bluefields con sus extensas playas. El delta del rio Escondido se dividia en varios canales alrededor de la ciudad para desaguar en el estrecho de Bluffs. Las embarcaciones pesqueras llenaban la laguna, las calas y la rada.

– Pareciera como si toda la flota pesquera hubiese decidido pasar la noche en la ciudad -comento Pitt.

– Debido al legamo marron, la actividad pesquera ha sufrido un paro -respondio Gunn-. El camaron y la langosta practicamente han desaparecido y los peces han emigrado a aguas mas seguras. Las flotas pesqueras internacionales, como los barcos de Texas, faenan ahora en otros caladeros.

– La economia local ha de estar en la ruina -opino Giordino, comodamente instalado en el asiento trasero.

– Es un desastre. Todos los que viven en esta zona dependen del mar para ganarse el sustento. Si no hay pesca, no hay dinero. Para colmo, eso es solo una parte del problema. Con la regularidad de un reloj, Bluefields y todo el resto de la costa se ven azotados por un huracan de los grandes. El huracan Joan destruyo el puerto en 1988, y todo lo que habian reconstruido lo ha arrasado el Lizzie.

»Pero si no consiguen eliminar, o por lo menos neutralizar los efectos del legamo marron, hay mucha gente que morira de hambre. Las cosas ya estaban bastante mal antes de la tormenta; la tasa de desempleo rondaba el sesenta por ciento. Ahora esta casi en el noventa. Despues de Haiti, la costa oriental de Nicaragua es la region mas pobre del hemisferio occidental. Antes de que me olvide, ?habeis cenado?

– Estamos bien -respondio Giordino-. Tomamos una comida ligera en el aeropuerto de Managua.

– Te olvidas de las dos copas de tequila -apunto Pitt con una sonrisa.

– No las olvido.

El Escort circulo por las calles de la primitiva ciudad, llenas de baches tan profundos que casi afloraba el agua. La arquitectura de los edificios, que eran poco mas que ruinas, era una mezcla de estilos ingles y frances. En otros tiempos habian estado pintados con colores brillantes, pero ninguno habia recibido una mano de pintura por decadas.

– No bromeabas cuando dijiste que la economia era un desastre -afirmo Pitt.

– Gran parte de la pobreza se debe a la absoluta carencia de infraestructura, y los gobernantes locales no estan por la labor -manifesto Gunn-. Las adolescentes se prostituyen cuando solo tienen catorce anos y los chicos venden cocaina. Nadie puede permitirse pagar la electricidad, asi que conectan cables a las farolas para disponer de luz en sus chabolas. No hay cloacas, y sin embargo la gobernadora se ha gastado todo el presupuesto de un ano en la construccion de un palacio porque considera que es importante recibir con todos los honores a los dignatarios visitantes. Aqui el comercio de la droga es la actividad principal, pero ninguno de los lugarenos se beneficia del contrabando que se realiza en alta mar o en sitios aislados.

Gunn entro en la zona comercial portuaria de El Bluff, situada en la entrada de la laguna y al otro lado de Bluefields. El hedor en la bahia era tremendo. El aceite de los barcos y toda clase de residuos se mezclaban con el agua infecta. Pasaron por delante de barcos en tal estado que parecia que en cualquier momento se hundirian a trozos. La mayoria de los tinglados donde almacenaban las cargas carecia de techo.

Pitt se fijo en un barco portacontenedores del que estaban descargando grandes cajas, con un rotulo que decia MAQUINARIA AGRICOLA. Los grandes camiones en impecable estado que recibian la carga parecian fuera de lugar en un entorno absolutamente misero. El nombre del barco, que apenas se veia por el resplandor de los focos, era Dong He. En el centro del casco aparecia la palabra COSCO. Eran las siglas correspondientes a China Ocean Shipping Company. Se pregunto cual seria el contenido de las cajas.

– ?Estas son las instalaciones portuarias? -pregunto Giordino, incredulo.

– Es todo lo que queda, tras el paso de Lizzie -respondio Gunn.

Cuatrocientos metros mas adelante, el Escort entro en un viejo muelle de madera donde estaban amarrados varios barcos pesqueros, aparentemente abandonados. Gunn aparco el coche delante del unico que tenia encendidas las luces de cubierta. Alumbrada de amarillo, la pintura negra se veia destenida. Habia chorretes de oxido por todas partes, y las redes y enseres de pesca estaban desparramados por la cubierta. Ofrecia a la mirada de cualquier curioso un aspecto exclusivamente utilitario, otro pesquero con las mismas caracteristicas de todos los demas que estaban amarrados a uno y otro lado. Mientras Pitt miraba el barco de proa a popa, donde la bandera nicaraguense azul y blanca colgaba como un trapo, metio la mano debajo de la camisa y se aseguro de que el pequeno paquete de seda plegada seguia alli.

Se volvio ligeramente y miro de reojo durante unos segundos hacia una camioneta aparcada en las sombras de un deposito cercano. No estaba vacia. Vio una silueta oscura sentada al volante y el resplandor rojo de un cigarrillo detras del parabrisas batido por la lluvia. Despues miro de nuevo la embarcacion.

– Asi que este es el Poco Bonito.

– No parece gran cosa, ?verdad? -dijo Gunn, mientras abria el maletero y ayudaba a sacar el equipaje-. Sin embargo, esta equipado con dos motores diesel de mil caballos y lleva un instrumental cientifico por tener el cual la mayoria de los laboratorios estarian dispuestos a matar.

– Aqui hay algo que no encaja -senalo Pitt.

– ?A que te refieres? -pregunto Gunn.

– Este debe ser el unico barco de la flota de la NUMA que no esta pintado color turquesa.

– Conozco la clase Neptuno. Son los barcos de exploracion cientifica mas pequenos de la NUMA -manifesto Giordino-. Estan construidos como un furgon blindado y tienen una estabilidad notable cuando hay mala mar. -Hizo una pausa para mirar a los otros pesqueros amarrados al muelle-. Buen trabajo de camuflaje. Excepto por la timonera, que es mas grande de lo habitual y es algo que no se puede disimular, encaja perfectamente con todos los demas.

– ?Cuando lo construyeron? -pregunto Pitt.

– Hace seis meses -le informo Gunn.

– ?Como se las han apanado nuestros ingenieros para conseguir que parezca tan usado?

– Efectos especiales. -Gunn se echo a reir-. La pintura desconchada y el oxido son unos productos con una formula especial que da ese aspecto.

Pitt salto agilmente a la nave y cogio las maletas y el macuto que le alcanzo Giordino. El ruido de las pisadas y las voces en cubierta alertaron a un hombre y una mujer, que salieron por la escotilla trasera de la cabina. El hombre, de cincuenta y tantos anos, con una barba gris muy cuidada y las cejas muy gruesas, entro en el circulo de luz. Llevaba la cabeza afeitada y el sudor le brillaba en la calva. No era mucho mas alto que Giordino y se encorvaba un poco.

La mujer media casi un metro ochenta y tenia la figura anorexica de las modelos. Su resplandeciente cabellera rubia le rozaba los hombros. Tenia la tez bronceada y los pomulos altos, y cuando sonrio al saludarlos dejo a la vista unos dientes perfectos. Como la mayoria de las mujeres que trabajan al aire libre, llevaba el pelo recogido en una cola de caballo y poco maquillaje, dos cosas que no disminuian su atractivo, al menos en la opinion de Pitt. Observo que si seguia fiel a algunas caracteristicas del arreglo femenino: llevaba pintadas las unas de los pies.

Ambos vestian las tipicas camisas de algodon a rayas de los nativos y pantalones cortos de loneta. El hombre calzaba unas zapatillas rotas, mientras que la mujer usaba unas sandalias de tiras anchas.

Gunn se encargo de las presentaciones.

– La doctora Renee Ford, nuestra experta icticola residente, y el doctor Patrick Dodge, geoquimico marino. Creo que ya conocen a Dirk Pitt, director de proyectos especiales, y Al Giordino, ingeniero naval.

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