pantalla. Leonard. Que le dieran.
Por fin apago el motor, cruzo el aparcamiento, entro en el edificio y arrojo el cigarrillo al suelo, sin importarle donde aterrizaba. El mostrador circular de recepcion estaba desierto, y el telefono sonaba. Un directorio colgado de la pared le indico que Wyatt Productions se hallaba en la primera planta.
Kovac hizo caso omiso del ascensor, subio la escalera y entro en la antesala sin ser visto. Al igual que el resto del edificio, todo era gris. La moqueta, las paredes, la tapiceria de los asientos angulosos… Las paredes aparecian inundadas de fotografias del gran hombre recibiendo condecoraciones por tal o cual hazana, homenajes por el increible y desinteresado servicio que prestaba a la comunidad. Habia fotografias de el con celebridades locales, con leyendas de la ley y el orden, con estrellas de cine convocadas a la fuerza durante el rodaje de peliculas en la zona metropolitana.
Aquel hombre nunca habia ofrecido mas que su mejor perfil a todas las camaras, incluida la de Evelyn Thorne.
Kovac suspiro y desvio la mirada.
En aquel momento, el pomo de la puerta que daba al despacho de Wyatt giro, y Kovac oyo fragmentos de una conversacion.
– … esa clase de publicidad… inaceptable, Gavin -exclamaba la voz de Wyatt.
– … la situacion puede eludirse… desmentir -aseguraba la voz de Gaines.
– Maldita sea, tienes que… imagen… mi publico es toda la clase media americana, por el amor de Dios.
– Lo siento…
La puerta volvio a cerrarse. Kovac se acerco a ella y aguzo el oido. Al poco, Gaines salio con expresion enojada.
– ?Que pasa, colega? -lo saludo Kovac-. ?Has tenido un dia duro?
– Se que no respeta en absoluto lo que hago, sargento -espeto el joven-, pero no hace falta que me lo haga saber cada vez que nos vemos.
– Pero es que me gusta como te pones, Gavin.
Gaines estaba tan tenso que parecia capaz de doblar una barra de hierro con los clientes.
– El capitan Wyatt lleva un rato esperandolo.
– Muy bien. Soy un hombre muy ocupado, ?sabe? -explico Kovac cuando se disponia a entrar-. Por cierto, Gaines, ya puedes marcharte -dijo a la mano derecha de Wyatt-. El capitan no te va a necesitar mas; solo vamos a hablar de los viejos tiempos.
Wyatt miraba por la ventana. La oscuridad habia tomado posesion del mundo una hora antes. Observo el reflejo de Kovac por el vidrio.
– Sin noticias de Rubel -constato mas que pregunto.
– Te enteraras antes que yo.
– ?No deberias participar en la busqueda?
– Pero si ya estan ayudando todos tus ciudadanos. Seguro que te lo traen encadenado. Asi lo podras incluir como invitado especial en tu proximo programa.
– Puede. Me gusta la idea de entrevistar de vez en cuando al malo, para que los espectadores vean como funciona una mente retorcida -replico Wyatt sin rodeos.
Pasaba demasiado tiempo con los vicepresidentes de WB.
– Tengo otros casos en marcha -senalo Kovac-. El asesinato de Mike, el asesinato de Andy…
Al oir aquello, Wyatt lo miro de hito en hito.
– ?No te han llamado? -pregunto Kovac con fingida sorpresa-. Stone cree que alguien estrangulo a Andy y luego lo colgo.
Wyatt palidecio.
– ?Que?
– Ha encontrado unas marcas en el cuello -explico Kovac mientras se deslizaba los dedos por el cuello a modo de demostracion-. Casi invisibles, pero no del todo. El forense que hizo la autopsia no las vio. Pedi a la doctora Stone que revisara la autopsia personalmente, por si el forense nuevo paso algo por alto, con toda la presion que le vino de arriba y tal. Menos mal, ?eh? Si no, habrian enterrado a Andy con ese secreto.
– ?Por que…?
Kovac reparo en que Wyatt se debatia mentalmente en un intento por recobrar el equilibrio y parecer inteligente e ignorante a un tiempo.
– ?Crees que guarda relacion con Rubel?
– A decir verdad, no -repuso Kovac-. Me parece una coincidencia bastante rara que Andy muera y parezca un suicidio, y que a los pocos dias su padre muera y tambien parezca un suicidio. ?No te parece extrano?
Wyatt exhibio su famoso ceno.
– Asi pues, ?crees que Neil los mato a ambos?
Kovac hizo caso omiso de la pregunta, pues estaba demasiado exhausto emocionalmente para dedicarse a piruetas mentales.
– He localizado a Evelyn Thorne. Andy tambien la encontro. ?Crees que acabare como Andy y Mike?
– No se de que me hablas.
– Por el amor de Dios, Ace -espeto Kovac, agotada ya su paciencia-. ?No tengo tiempo para sandeces! Todo se remonta a Thorne. Andy averiguo algo acerca de lo que sucedio esa noche, algo que nadie mas vio por aquel entonces, porque nadie queria verlo o porque todo debe quedar en familia. Era un asunto entre policias. Thorne era policia, tu eras policia, Mike era policia. El unico muerto que no era policia era ese pobre desgraciado de Weagle.
– ?Weagle ataco a Evelyn! -exclamo Wyatt-. La… la pego. La violo. Mato a Bill y disparo a Mike.
– ?Ah, si? -replico Kovac-. Pues yo tengo mis dudas, Ace. No entiendo por que las personas interesadas o relacionadas con ese caso aparecen muertas de repente si todo sucedio tal como nos han explicado.
Wyatt se aparto de el y se atrinchero tras su mesa. Se batia en retirada o bien se protegia… Kovac no aparto la mirada de el ni un instante, los musculos tensos, listo para la accion. Se situo de modo que pudiera ver a Wyatt y la puerta al mismo tiempo.
– ?Que te conto Evelyn? -inquirio Wyatt-. No esta bien; sin duda los medicos te dijeron que a menudo sufre alucinaciones.
– Me dijiste que habias perdido el contacto, que no sabias donde estaba.
– Intentaba protegerla. Evelyn nunca se recupero de lo sucedido. Siempre habia sido una mujer… fragil. Algo se rompio en su mente aquella noche, y los medicos no han sido capaces de curarla. Se refugio en un lugar seguro, un mundo aparte en el que parece vivir feliz casi siempre.
– Me mostro unas fotografias -dijo Kovac-. Fotos del barrio, de barbacoas, de amigos, pero ni una sola de Bill, ni una sola foto de su marido.
– Recuerdos dolorosos.
– ?Como de dolorosos? -insistio Kovac.
Wyatt cerro los ojos y se meso el cabello.
– ?Adonde quieres ir a parar, Sam? Fue hace veinte anos.
Kovac lo observo con detenimiento antes de pasear la mirada por el elegante despacho de ejecutivo, pensando en la carrera que habia iniciado Ace Wyatt la noche en que alguien mato a Bill Thorne. ?Y si todo era mentira, un castillo de naipes, una leyenda escrita con sangre? ?Y si Andy Fallon, al poco tiempo de que el programa de Wyatt empezara a retransmitirse por la television nacional, hubiera encontrado la respuesta a esa pregunta?
– Han muerto varias personas, Ace -le recordo-. Si no entiendes adonde quiero ir a parar, te has equivocado de profesion.
Wyatt adopto su tipica expresion petrea.
– No me has mostrado ninguna prueba de que esas muertes guarden relacion con el pasado. No me lo creo.
– Reconozco que de momento aun estoy dando palos de ciego -admitio Kovac-, como Andy en su momento, supongo. Pero creo que averiguo algo, razon por la que murio, y creo que se donde lo escondio. Si es asi, Ace, lo encontrare. Sera mejor que todo el mundo sea franco ahora, ?me entiendes? Tu, Savard… Se que es la hija de Thorne.
