Capitulo 58

Liz sonrio debilmente al camarero.

– Me largo, Darryl. ?Estas seguro de que te puedes encargar de todo?

El sonrio, y su rostro agradable aunque anodino adquirio cierta personalidad.

– Desde luego, jefa.

– ?Estas seguro de que sabes cerrar? Si tienes alguna duda, me quedare una hora mas y…

– Pierdete -le dijo senalando la puerta-. Tienes un aspecto horrible.

– Muchas gracias -se echo la bolsa a un hombro-. La verdad es que estoy agotada. Llevo trece horas trabajando.

– Venga, marchate. Yo me encargo de todo. Si pasa algo, se donde encontrarte.

Despues de echar un vistazo al local y despedirse de los otros camareros, Liz salio del restaurante y empezo a caminar hacia su coche.

Lo habia dejado en un aparcamiento que se encontraba en la calle Bourbon, a dos manzanas de distancia. No le importaba ir andando, aunque pocas veces se marchaba antes de las diez y media. Aquella zona del barrio frances estaba muy transitada, y cuando salia a la hora del cierre solia acompanarla alguno de sus fieles empleados.

Fieles. A diferencia de Santos.

Dejo de lado el pensamiento y respiro profundamente, llenandose los pulmones con el aire de la noche. Entendia que tendria que seguir adelante. Era una superviviente. En realidad no hacia falta que pasara tanto tiempo en el restaurante, pero preferia trabajar hasta agotarse para tener menos tiempo para pensar en Santos. Asi tendria menos tiempo para echarlo de menos, para sentir aquel profundo dolor.

A pesar de todo lo que habia ocurrido, seguia amandolo.

Dejo escapar el aire de los pulmones, enfadada. No estaba dispuesta a perdonarle lo que le habia hecho, la forma que habia tenido de traicionarla con Glory. Si tuviera forma de obligarlo a pagar por ello, lo haria.

Llego a la calle Bourbon y miro a ambos lados para cruzar. Entonces se detuvo, parpadeando sorprendida. Hope Saint Germaine estaba cruzando la calle desde el otro lado.

Liz fruncio el ceno, disgustada. La vida nocturna del barrio frances no parecia muy adecuada para aquella mujer, a no ser que hubiera decidido ir a soltar discursos sobre los valores morales. Si; probablemente habia ido a amargar a alguien.

Pero le extranaba que estuviera sola a las diez de la noche.

Sin detenerse a pensar en ello, giro en direccion contraria a su coche y siguio a Hope con una curiosidad que se vio recompensada y aumentada cuando, unos minutos despues, entro en Paris Nights, un local de prostitucion que pertenecia a un proxeneta llamado Chop Robichaux. Siempre que se reunia la comunidad de propietarios de comercios del barrio aquel hombre la examinaba con ojo de tratante de ganado, como si intentara calcular su precio en el mercado.

Liz se estremecio. Habia oido hablar de sus problemas con la ley, y los duenos de otros establecimientos le habian contado de el cosas que le provocaban pesadillas.

Sacudio la cabeza y se dijo que los motivos que tuviera Hope para estar en Paris Nights no eran asunto suyo, pero siguio a la madre de Glory al interior del club. Se detuvo junto a la puerta, intentando acostumbrarse al oscuro interior. Entonces vio que Hope Saint Germaine estaba en la barra, hablando con Chop. Pero en vez de marcharse, como si le hubiera indicado donde se encontraba el telefono publico mas cercano o le hubiera permitido ir al servicio, Hope se quedo esperando mientras el propietario rodeaba la barra, y los dos entraron juntos en la parte trasera del local.

Liz entrecerro los ojos. No entendia que podian tener en comun una beata de la alta sociedad y el propietario de una cadena de prostibulos.

Los siguio, aunque con cuidado de mantenerse a cierta distancia. Se habian sentado en una esquina discreta, detras del escenario. Liz miro entre las bailarinas y vio que Hope le entregaba lo que parecia un sobre.

– Hola, guapa -un hombre que apestaba a whisky la sujeto por los brazos-. ?Quieres bailar?

– No, gracias -dijo apartandose disgustada-. Disculpe.

Empezo a salir del club, pero el borracho la siguio.

– Venga, preciosa, estoy seguro de que te mueves mejor que las chicas del escenario.

Liz lo miro, esforzandose por adoptar una expresion fiera.

– He dicho que no.

Intento volver a acercarse a ella y le llevo la mano al pecho. Indignada, Liz le aparto la mano de un golpe y le dio una patada en la entrepierna. El hombre gimio de dolor y cayo al suelo.

Liz se volvio y salio corriendo.

Capitulo 59

Cuarenta y ocho horas despues de que lo arrestaran, Glory saco a Santos en libertad bajo fianza. Se lo llevo directamente al hotel, donde esperaba Jackson.

Santos no perdio el tiempo intercambiando cortesias. Entro corriendo en la habitacion y se coloco frente a su companero.

– ?Se puede saber que esta pasando?

Jackson se cruzo de brazos con calma.

– Parece que Robichaux acudio al fiscal del distrito para decirle que lo estabas arruinando. Dijo que lo amenazabas con atacarlos a el y a su familia si no pagaba.

– ?Que?

– Tranquilo, socio, que hay mas. Chop asegura que hace seis anos eras uno de los policias a los que pagaba por hacer la vista gorda.

Santos se dejo caer en un sillon. El pasado volvia para acosarlo. Recordaba las miradas de desconfianza, la hostilidad abierta de sus companeros de trabajo. Se habia sentido profundamente traicionado, primero cuando descubrio lo que estaban haciendo, y despues cuando uno de ellos lo acuso de estar implicado.

El hecho de que se cuestionara su honradez habia sido lo mas insoportable. Y ahora le estaba ocurriendo de nuevo.

Incapaz de estar quieto, se puso en pie y empezo a recorrer la habitacion.

– Chop afirma -prosiguio Jackson- que no solo eras uno de ellos, sino que eras el cabecilla -continuo-. Dice que te enteraste de que Asuntos Internos te seguia la pista y delataste a tus complices para librarte. Dice que accedio a cooperar porque amenazaste a su familia. Por supuesto, dice que no tiene nada que perder porque le ofrecieron inmunidad.

– Si pudiera ponerle la mano encima…

– Lo que no entiendo -interrumpio Glory- es por que los de Asuntos Internos han dado credito a alguien como el. Por el amor de Dios, todo el mundo sabe a que se dedica.

Jackson sonrio con tristeza.

– Es ridiculo, ?verdad? Pero no es un buen momento para parecer inocente. Se han dado tantos incidentes y tantos escandalos en el departamento relacionados con la corrupcion policial que la gente piensa que todos somos corruptos. Estamos en plena caza de brujas, porque los jefes estan obsesionados con limpiar la policia. En la actualidad, cualquier agente es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Y no paran de volver al hecho de que aquel policia insistio en que tenias algo que ver.

– Asi que Robichaux va al fiscal del distrito con su cuento de hadas, y acuden a Asuntos Internos para llegar a un acuerdo. Robichaux les dice que voy a ir a recibir un pago, le dan los billetes marcados y se encarga de que me los metan en el bolsillo -dejo de pasear y miro a su companero-. Por supuesto, todo el mundo se ha tragado la historia. No solo los de Asuntos Internos, sino tambien los de nuestro departamento. Todos creen a un proxeneta antes que a mi. Estupendo.

– No todo el mundo -dijo Jackson con calma-. Aunque algunos piensan que la cosa tiene mal aspecto, por lo que te ocurrio en el pasado con Robichaux, por la forma que tuviste de hacer las cosas al hablar con el antes de

Вы читаете Fruta Prohibida
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату