homerico, pues los bueyes, para el autor de la
[68] La densa explicacion que Heracles Pontor ofrece del misterio constituye otro refuerzo de la eidesis, pues el Descifrador, de ordinario tan parco, se extiende aqui en largas y bizarras digresiones que avanzan con la lentitud de los bueyes gerionicos. He decidido elaborar una version resumida. Anotare, cuando me parezca oportuno, algunos comentarios originales.
[69] «Podemos imaginar sus risas nocturnas», dice Heracles, «los sutiles contoneos frente al lento cincel de Menecmo, las espaciosas travesuras del amor, los nubiles cuerpos enrojecidos por las antorchas…».
[70] «Y, tras el hechizante sorbo de vino del placer, el agrio poso de las discusiones», dice Heracles.
[71] «?Observa la astucia de Menecmo!», advierte Heracles. «No en vano es un artista: sabe que el aspecto, la apariencia, es un cordial de poderoso efecto. Cuando vimos a Eunio apestando a vino y vestido de mujer, nuestro primer pensamiento fue: 'Un joven que se emborracha y se disfraza asi es capaz de cualquier cosa'. ?He aqui la trampa: los habitos de nuestro juicio moral niegan por completo las evidencias de nuestro juicio racional!»
[72] «?Y el lirio?», objeta Diagoras entonces. Heracles se molesta con la interrupcion, y afirma: «Un detalle poetico, tan solo. Menecmo es un artista». Pero lo que Heracles no sabe es que el lirio no es un detalle «poetico» sino eidetico, y, por tanto, inaccesible a su razonamiento como personaje. El lirio es una pista para el lector, no para Heracles. Prosigo ahora con el dialogo normal.
[73] Un refuerzo de la eidesis, como en capitulos precedentes, para acentuar la imagen de los Bueyes de Geriones.
[74] Claro esta que la «vaca del huerto» -como la «bestia» del capitulo cuarto o las «serpientes» del segundo- es una presencia exclusivamente eidetica, y por ende invisible para los protagonistas. Pero el autor la utiliza como argumento para apoyar las dudas de Diagoras: en efecto, para el lector, la afirmacion es verdad. Me tiembla el pulso. Quiza sea de cansancio.
[75] Una vez cumplida su funcion eidetica, la imagen de la vaca desaparece incluso para el lector, y el huerto queda «vacio». Esto no es magia: es, simplemente, literatura.
[76] Es mi postura preferida. Acabo de abandonarla, precisamente, para reanudar la traduccion. Creo que el paralelismo es adecuado, porque en este capitulo todo parece suceder de forma doble: a unos al mismo tiempo que a otros. Se trata, sin duda, de un refuerzo sutil de la eidesis: los bueyes avanzan juntos, uncidos por la misma yunta.
[77] Ahora se que el individuo que me ha encerrado aqui esta completamente loco. Me disponia a traducir este parrafo cuando alce la vista y lo vi frente a mi, igual que Heracles a Yasintra. Habia entrado en mi celda sin hacer ruido. Su aspecto era ridiculo: se envolvia con un largo manto negro y llevaba una mascara y una desbaratada peluca. La mascara imitaba el rostro de una mujer, pero su tono de voz y sus manos eran de hombre viejo. Sus palabras y sus movimientos (ahora, al continuar la traduccion, lo he sabido) fueron
[78] -?Quien eres? -pregunte.
[79] Creo que aqui no dije nada.
[80] -?A oscuras? ?Yo no quiero estar a oscuras! -exclame- ?Tu eres quien me ha encerrado aqui!
[81] -?Un… masaje? ??Estas loco??
[82] -?Apartate! -chille, y me levante de un salto.
[83] -??No me toques!! -creo que dije en este punto, no estoy seguro.
[84] -Estas… estas completamente loco… -me horrorice.
[85] -?Un favor?… ?Que favor?… ?Traducir la obra?…
[86] -?Dejame salir de aqui, y sere feliz!