Las manos que tiraban de ella la sostuvieron de las axilas, alzandola de nuevo hacia la luz.

En ese instante oyo el trueno, y la luz se hizo enorme.

– Fue entonces cuando morimos todos -le dijo Elisa a Victor diez anos despues.

V LA REUNION

El futuro nos tortura, el pasado nos encadena.

GUSTAVE FLAUBERT

20

Madrid,

11 de marzo de 2015,

23.51 h

– Perdi el conocimiento. Recuerdo la pesadilla de un viaje en helicoptero. Me despertaba, volvia a desmayarme… Me inyectaron sedantes. Durante el trayecto me explicaron que el almacen junto a la casamata militar, que contenia sustancias inflamables, habia estallado porque uno de los helicopteros que estaban aterrizando habia perdido el control accidentalmente y se habia estrellado contra el. Los soldados Mendez y Lee, que se hallaban fuera, habian muerto en la explosion junto con los tripulantes del helicoptero. El sector militar quedo destruido y la sala de control sufrio graves desperfectos. Los laboratorios se desplomaron por completo. En cuanto a nosotros… tuvimos «suerte». Eso nos dijeron. -Lanzo una risita-. Nos encontrabamos a resguardo en la cocina, y eso fue una «suerte»… Pero daba igual, porque ya estabamos muertos y no lo sabiamos. -Tras una pausa agrego-: Por supuesto, no nos contaron toda la verdad.

Victor la vio alzar la mano izquierda y experimento un sobresalto.

Vigilaba cada uno de los movimientos de Elisa desde que ella le habia pedido que se introdujera en aquella area de servicio y aparcara el coche. No era que no se fiara, pero la historia que estaba escuchando, la noche que los envolvia y aquel enorme cuchillo que aun le veia sostener distaban de resultarle elementos tranquilizadores.

Sin embargo, lo unico que Elisa hizo fue consultar su reloj-ordenador.

– Se nos ha hecho tarde, son casi las doce. Imagino que tendras muchas preguntas, pero antes debes decidir una cosa… ?Me acompanaras a esa reunion?

La misteriosa reunion de las doce y media. Victor la habia olvidado, absorto como estaba con aquella increible historia. Movio la cabeza asintiendo.

– Por supuesto, si tu… -comenzo. Subitamente, su propia sombra y la de ella cobraron vida en el techo y los laterales de la cabina, proyectadas por un resplandor en el cristal posterior. Al mismo tiempo se oyo un crepitar de guijarros bajo unas ruedas.

– ?Por Dios, arranca! -grito Elisa-. ?Vamonos de aqui!

Victor penso por un instante que no iba a poder cumplir con su papel de conductor experto, pero la realidad le demostro lo contrario. Hizo girar la llave de contacto y acelero casi a la vez. Las llantas se aferraron al asfalto y saltaron con un chirrido que le evoco chispas en la imaginacion. Tras una habilidosa maniobra logro mantener el control.

Cuando regresaron a la carretera de Burgos comprobo dos cosas, a cual mas satisfactoria: que la furgoneta, o lo que fue aquel vehiculo que se les habia aproximado, no los seguia (quiza todo se habia tratado de una coincidencia), y que, pese miedo que sentia y le hacia temblar como un viejo despertador sonando en una mesilla, empezaba a pensar que estaba viviendo la aventura de su vida, y nada menos que junto a Elisa.

La aventura de su vida.

Esto ultimo le hizo sonreir, incluso se permitio aumentar la velocidad (nunca lo hacia) por encima del limite establecido. No queria quebrantar la ley, solo hacer una excepcion durante una noche. Se sentia como si llevara una embarazada con dolores de parto a un hospital. Por una vez podia permitirselo. Elisa, que habia girado el cuerpo para mirar atras, volvio a reclinarse en el asiento, jadeando.

– No nos siguen. Aun no. Quiza podamos… ?No tienes ordenador de conduccion?

– No, ni siquiera GPS o Galileo. Nunca he querido ponerlos. Tengo un mapa de carreteras, a la manera clasica, en la guantera… Caray, menudo susto… Nunca crei que seria capaz de arrancar y salir pitando de esta forma… -Modero un poco la velocidad mientras se mordia el labio-. Luis «Lo-opera» tendria que haberme visto. -Y anadio hacia ella-: Hablo de mi hermano.

Elisa no lo escuchaba. Durante un minuto el la vio desplegar rectangulos de papel y buscar algo bajo la luz amarilla de la cabina. El pelo negro carbon volcado hacia delante le impedia gozar de su hermoso rostro.

– Continua hasta San Agustin de Guadalix y toma el desvio hacia Colmenar.

– De acuerdo.

– Victor…

– ? Si?

– Gracias.

– No digas eso.

Sintio los dedos de ella acariciando su brazo y recordo cierta vez, durante unas vacaciones invernales que habia pasado con la familia de su hermano, en que la subita proximidad de una hoguera le habia producido un hormigueo similar.

– Ahora se admiten ruegos y preguntas -murmuro ella, plegando el mapa.

– Aun no me has dicho lo que ocurrio realmente en la despensa. Afirmas que no te contaron toda la verdad…

– Lo hare enseguida. Primero intentare contestar las dudas que te hayan surgido sobre lo que has escuchado hasta ahora.

– ?Las dudas que me han surgido? Si me preguntaras quien soy en este momento, te aseguro que dudaria… No se por donde empezar. Todo es tan… no se…

– Extrano, ?verdad? Lo mas extrano que jamas has oido. Y por la misma razon, debemos comportarnos como jamas nos hemos comportado. Si queremos entenderlo, debemos ser extranos, Victor.

A el le gusto esa comparacion. Sobre todo que se lo dijera una tia asi, vestida con aquella camiseta de escote tan abierto cazadora negra de cremallera y vaqueros, y portando aquel cuchillo, mientras iban a doscientos por hora en plena noche. Si extranos. Tu y yo. Strangers in the night. Acelero un poco mas Luego penso que habria mas personas en aquella reunion a la que iban y ya no podrian estar solos. Eso le desanimo ligeramente.

Se decidio por una pregunta preliminar.

– ?Tienes pruebas de… de todo esto? Quiero decir… ?Guardaste alguna copia de las imagenes de los dinosaurios y… de esa mujer de Jerusalen?

– Ya te explique que no nos permitieron quedarnos con nada. Y en Eagle aseguran que las unicas copias se destruyeron con la explosion. Quiza sea otra mentira, pero es la que menos me importa.

– ?Y como es que la comunidad cientifica no sabe nada? Ocurrio en 2005, hace diez anos… Los grandes exitos tecnologicos no pueden mantenerse ocultos tanto tiempo…

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