– Esta noche llevo a Jeannie a cenar.
– ?Crees que eso solucionara el problema?
– No puede agravarlo.
– Me sigue pareciendo que al final vamos a tener que anular el acuerdo con la Landsmann.
– No estoy de acuerdo -dijo Berrington-. Jeannie es inteligente, pero una muchacha sola no va a descubrir toda la historia en una semana.
Sin embargo, una vez hubo colgado, se pregunto si debia estar tan seguro de ello.
8
Los estudiantes del Aula de Biologia Humana estaban intranquilos. Su concentracion dejaba mucho que desear y no paraban de agitarse nerviosos. Jeannie conocia el motivo. Tambien ella estaba un poco alterada. La culpa la tenian el incendio y la violacion. Su comodo mundo academico se habia desestabilizado de pronto. La atencion de todos vagaba sin rumbo mientras los cerebros volvian una y otra vez hacia lo sucedido.
– Las variaciones observadas en la inteligencia de los seres humanos pueden explicarse mediante tres factores -manifesto Jeannie. Uno: genes distintos. Dos: entorno diferente. Tres: error de evaluacion.
Hizo una pausa. Todos los estudiantes escribian en sus cuadernos.
Jeannie habia notado aquel efecto. Cada vez que citaba una lista numerada, escribian. Si hubiese dicho simplemente: «Genes distintos, entorno diferente y error experimental», la mayor parte de los alumnos se habrian abstenido de tomar notas. Desde la primera vez que se percato de aquel sindrome, incluia en sus clases tantas listas numeradas como le era posible.
Era una buena profesora…, algo que la habia sorprendido a ella misma. Se daba cuenta de que, en general, sus discipulos distaban mucho de ser brillantes. Ella era impaciente y a veces podia manifestarse un tanto antipatica, como lo fue aquella manana con la sargento Delaware. Pero resultaba buena comunicadora, clara y precisa, y disfrutaba explicando las cosas. No habia nada mejor que la sensacion estimulante que producia ver que el conocimiento alboreaba en el rostro de un estudiante.
– Podemos expresarlo como una ecuacion -dijo; se volvio para escribir en el encerado, con una tiza:
Vt= Vg+ Ve+ Vm
– Vt representa la variante total, Vg el componente genetico, Ve, el del entorno o ambiente y Vm el error de evaluacion. -Todos los alumnos anotaron la ecuacion-. Esto mismo puede aplicarse a la diferencia mensurable entre los seres humanos, desde su peso y estatura hasta su tendencia a creer en Dios. ?Puede alguien encontrar un fallo en esto? -Nadie hizo uso de la palabra, de modo que les dio pie para que interviniesen-. La suma puede ser mayor que las partes. Pero ?porque?
Uno de los jovenes se decidio. Normalmente lo hacian los varones; las mujeres eran irritantemente timidas.
– ?Porque los genes y el entorno actuan uno sobre otro con efecto multiplicador?
– Exactamente. Tus genes te conducen hacia ciertas experiencias medioambientales y te alejan de otras. Los ninos con distinto temperamento obtienen de sus padres tratos distintos. Las criaturas que empiezan a andar solas tienen entonces experiencias distintas a las que aun son sedentarias, incluso aunque vivan en el mismo hogar. En una ciudad, los adolescentes atrevidos toman mas drogas que los chicos del coro. En la parte derecha de la ecuacion debemos anadir el termino Cge, que significa covariacion gen-entorno. -Trazo en la pizarra lo que parecia la hora del reloj Swiss Army que llevaba en la muneca. Las cuatro menos cinco-. ?Alguna pregunta?
Para variar fue una mujer la que entonces intervino. Era Donna-Marie Dickson, una enfermera que habia vuelto a la universidad a los treinta y tantos anos, inteligente, pero algo apocada.
– ?que hay de los Osmond?
La clase solto la carcajada y la mujer se puso como un tomate.
– Explica lo que quieres decir, Donna-Marie -invito Jeannie sosegadamente-. Es posible que en esta clase haya algunos estudiantes demasiado jovenes para conocer a los Osmond.
– Era un grupo pop de los anos setenta, todos hermanos y hermanas. La familia Osmond constituia un mundo musical. Pero no tenian los mismos genes, no eran gemelos. Parece que el ambiente familiar fue lo que influyo para que se hicieran musicos. Lo mismo que los Jackson Five. -Los jovenes de la clase volvieron a echarse a reir y Donna-Marie sonrio, medrosa, y anadio-: Estoy confesando mi edad aqui.
– La senora Dickson acaba de senalar un punto importante, y me sorprende que a nadie se le haya ocurrido -dijo Jeannie. No estaba en absoluto sorprendida, pero era preciso levantarle la moral a Donna-Marie-. Los padres carismaticos y que ejercen su tarea con dedicacion pueden educar a sus hijos conforme a determinado ideal, al margen de los genes, de igual modo que los padres tiranicos pueden convertir a toda una familia en una pandilla de esquizofrenicos. Pero esos son casos extremos. Un nino mal nutrido sera bajo de estatura, aunque sus padres y abuelos sean todos altos. Un nino sobrealimentado sera gordo, aunque sus antecesores sean delgados. Pese a todo, cada nuevo estudio tiende a demostrar, de manera mas concluyente que el anterior, que el predominio de la herencia genetica, mas que el entorno o el estilo de educacion, es lo que determina la naturaleza del nino. -Hizo una pausa-. Si no hay mas preguntas, tened la bondad de leer a Bouchard y otros, en el numero de Science del 12 de octubre de 1990, antes del lunes proximo.
Jeannie recogio sus papeles.
Los alumnos empezaron a guardar sus libros. Jeannie se entretuvo unos instantes con objeto de brindar a los alumnos demasiado timidos para formular preguntas en la clase la oportunidad de hacerselas particularmente, a solas. Los introvertidos a menudo acaban convirtiendose en grandes cientificos.
Fue Donna-Marie la que se le acerco. Tenia cara redonda y rubia cabellera rizada. Jeannie pensaba que debio de ser una buena enfermera, tranquila y eficiente.
– Lamento lo de la pobre Lisa -dijo Donna-Marie-. Lo sucedido fue algo terrible.
– Y la policia lo empeoro aun mas -repuso Jeannie-. El agente que la acompano al hospital era un verdadero patan, francamente.
– Ha tenido que ser espantoso. Pero es posible que atrapen al individuo que lo hizo. Estan distribuyendo por todo el campus octavillas con su retrato.
– ?Estupendo! -El retrato del que hablaba Donna-Marie debia de ser producto del programa informatico de Mish Delaware-. Cuando la deje esta manana Lisa trabajaba en ese retrato con una detective.
– ?Como se siente?
– Aun no ha reaccionado…, pero tambien tiene los nervios de punta.
Donna-Marie asintio. -Pasan por varias fases, lo he visto antes. La primera fase es de negativa a aceptar la situacion. Dicen: «Quiero dejar esto tras de mi y seguir adelante con mi vida». Pero nunca es facil.
– Lisa deberia hablar contigo. Conocer de antemano lo que le espera puede ayudarla.
– En cualquier momento que lo desee -se ofrecio Donna-Marie.
Jeannie cruzo el campus en direccion a la Loqueria. Aun hacia calor. Se sorprendio a si misma mirando en torno con aire vigilante, como un vaquero comido por los nervios en una pelicula del Oeste, como si temiera que alguien doblara la esquina de la residencia de los estudiantes de primer curso dispuesto a atacarla. Hasta entonces, el campus de la Jones Falls parecio siempre un oasis de anticuada tranquilidad en el desierto de una ciudad estadounidense moderna. Lo cierto es que la UJF era como una pequena ciudad, con sus tiendas y sus bancos, sus terrenos deportivos y sus parquimetros, sus bares y sus restaurantes, sus viviendas y sus oficinas. Contaba con una poblacion de cinco mil almas, la mitad de las cuales residian en el campus. Pero se habia convertido en un paisaje peligroso. «Ese fulano no tiene derecho a hacer esto -penso Jeannie amargamente-; que sienta miedo en mi propio lugar de trabajo.»
Tal vez el delito causaba siempre el mismo efecto, conseguir que el terreno firme le pareciese a una inseguro bajo sus pies.
Al entrar en su despacho empezo a pensar en Berrington Jones. Era un hombre atractivo, muy atento con las mujeres. Siempre que salio con el habia pasado un rato agradable. Ademas, estaba en deuda con Berrington, ya que le habia proporcionado aquel empleo.
Por otra parte, era untuosamente zalamero. Jeannie sospechaba que su actitud hacia las mujeres podia
