ciudadano respetuoso de la ley, inocente y cuyo delito mas grave habia sido conducir a noventa y cinco kilometros por hora en una zona de noventa. Ahora era un violador, arrestado, identificado por la victima y acusado formalmente. Ahora estaba atrapado por la maquina de la justicia, en la cinta transportadora. Era un criminal. Por mucho y por muy repetidamente que se recordase que no habia hecho nada malo, le resultaba imposible sacudirse de encima el complejo de infamia e ignominia.
Un poco antes habia visto a la mujer detective, la sargento Delaware. Ahora el otro policia, el hombre, entro en el cuarto, tambien cargado con una carpeta azul. Era de la misma estatura que Steve, pero mucho mas corpulento y ancho de espaldas. Llevaba muy corto el pelo gris acero y lucia un bigote hirsuto. Tomo asiento y saco un paquete de cigarrillos. Sin pronunciar palabra, saco un pitillo, lo encendio y dejo caer la cerilla en el cenicero. Luego abrio la carpeta. Dentro habia otro formulario mas. El encabezamiento de este rezaba:
TRIBUNAL FEDERAL DE MARYLAND
POR…(CIUDAD/CONDADO)
La mitad superior estaba dividida en dos columnas tituladas DEMANDANTE y ACUSADO. Un poco mas abajo decia:
El detective empezo a rellenar el impreso, sin abrir la boca. Tras escribir unas cuantas palabras levanto la hoja blanca de arriba y comprobo cada una de las cuatro hojas para copias con papel carbon: verde, amarillo, rosa y marron.
Leyendolo al reves, Steve vio que el nombre de la victima era Lisa Hoxton.
– ?Como es? -pregunto.
El detective le miro.
– El cabron se calla -dijo.
Dio una chupada al cigarrillo y continuo escribiendo.
Steve se sintio denigrado. Aquel hombre se complacia en ultrajarle y el no podia hacer nada para impedirlo. Era otra fase en el proceso destinado a humillarle, de hacerle sentirse insignificante e impotente. Hijo de puta, penso, me gustaria encontrarte fuera de este edificio, sin esa maldita pistola que llevas.
El detective empezo a especificar las acusaciones. En la casilla numero uno anoto la fecha del domingo, luego, «en el gimnasio de la Universidad Jones Falls, Baltimore (Maryland)». Un poco mas abajo escribio: «Violacion, primer grado». En la casilla siguiente puso el lugar, repitio la fecha y, a continuacion: «Asalto e intento de violacion».
Cogio una hoja suplementaria y anadio dos cargos mas: «agresion» y «sodomia».
– ?Sodomia?-dijo Steve en tono cargado de sorpresa.
– El cabron se calla.
Steve estuvo en un tris de asestarle un punetazo. Esto es deliberado, se dijo. El tipo trata de provocarme. Si le sacudo, tendra una excusa para llamar a otros tres fulanos que me sujetaran mientras el me muele a patadas. No, no lo hagas.
Cuando hubo terminado de escribir, el detective volvio los dos formularios y los empujo a traves de la mesa, hacia Steve.
– Te has metido en un buen lio, Steve. Pegaste, violaste y sodomizaste a una chica…
– No hice nada de eso.
– El cabron se calla.
Steve se mordio el labio y guardo silencio.
– Eres basura. Eres mierda. Las personas decentes ni siquiera querran estar en la misma habitacion que tu. Has pegado, violado y sodomizado a una muchacha. Se que no es la primera vez. Llevas haciendo lo mismo una temporada. Eres astuto, lo planeas con anticipacion y hasta ahora siempre te salio bien. Pero esta vez te han echado el guante. Tu victima te ha identificado. Otros testigos te situan en las proximidades de la escena del crimen. Dentro de una hora, mas o menos, en cuanto el comisario de guardia haya firmado y de a la sargento Delaware la orden de busca y captura, te llevaremos al hospital Mercy, te haremos un analisis de sangre, te pasaremos el peine por tu vello pubico y demostraremos que tu ADN coincide con el que se encontro en la vagina de la victima.
– ?Cuanto tardara esa… prueba del ADN?
– El cabron se calla. Estas atrapado, Steve. ?Sabes lo que te espera?
Steve guardo silencio.
– La sentencia por una violacion en primer grado es cadena perpetua. Vas a ir a la carcel. ?Y sabes lo que te va a pasar alli? Vas a comprobar a que sabe la medicina que estuviste administrando. ?Un jovencito tan agraciado como tu? Miel sobre hojuelas. Te van a sacudir, violar y sodomizar. Vas a descubrir como se sintio Lisa. Solo que en tu caso sera durante anos y anos y anos.
Hizo una pausa, cogio el paquete de tabaco y ofrecio un cigarrillo a Steve.
Sorprendido, Steve denego con la cabeza.
– A proposito, soy el detective Brian Allaston. -Encendio un pitillo-. En realidad no se por que te cuento esto, pero hay un modo de que la cosa mejore algo para ti.
Steve enmarco las cejas, curioso. ?Que venia ahora?
El detective Allaston se puso en pie, anduvo en torno a la mesa y se sento en el borde de su superficie, con un pie en el suelo y muy cerca de Steve. Se inclino hacia delante y hablo en voz un poco mas baja.
– Deja que te eche una mano. La violacion es coito vaginal con empleo o amenaza de empleo de la fuerza, contra la voluntad o sin el consentimiento de la mujer. Para que sea violacion en primer grado ha de existir un factor agravante como secuestro, desfiguracion o violacion por parte de dos o mas personas. Las penas por violacion en segundo grado son menores. Es decir, que si consigues convencerme de que lo tuyo solo fue violacion en segundo grado, podrias hacerte un inmenso favor.
Steve no dijo nada.
– ?Quieres contarme lo que sucedio?
Por fin, Steve hablo:
– El cabron se calla -dijo.
Allaston entro en accion con celeridad. Quito la nalga de encima de la mesa, agarro a Steve por la pechera de la camisa, lo levanto de la silla y lo proyecto contra la cenicienta pared del bloque. La cabeza de Steve salio despedida hacia atras, choco contra el muro y produjo un angustioso repique. Fue un impacto muy duro. Al detective Allaston le sobraban algunos kilos y su condicion fisica era bastante deficiente: Steve sabia que tumbar a aquel hijo de puta solo le llevaria unos segundos. Pero tenia que controlarse. Todo lo que podia esgrimir era su inocencia. Si golpeaba a un policia, al margen de si este le habia provocado, seria culpable de un delito. Y entonces lo mismo podia rendirse ya. De no contar con aquel sentido de justa indignacion que lo mantenia a flote, podria darse por perdido. De modo que permanecio alli derecho, rigido, con los dientes apretados, mientras Allaston lo separaba de la pared y lo volvia a golpear contra ella, dos, tres, cuatro veces.
– Ni se te ocurra hablarme asi otra vez, capullo -advirtio Allaston.
La colera de Steve empezo a diluirse. Allaston ni siquiera le estaba haciendo dano fisico. Comprendio que todo aquello era teatro. Allaston interpretaba un papel y lo estaba haciendo fatal. Era el tipo duro, en tanto que Mish era la detective buena. Pero ambos tenian el mismo objetivo: convencer a Steve para que confesara haber violado a una mujer a la que nunca llego a conocer y que se llamaba Lisa Margaret Hoxton.
– Corta ese mal rollo, detective -dijo Steve-. Ya se que eres un violento hijo de perra al que le crecen cerdas en las fosas nasales, del mismo modo que sabes tambien que si estuvieramos en cualquier otro sitio y no llevases al cinto ese pistolon, te iba a sacudir una paliza de muerte, asi que vamos a dejar de ponernos a prueba.
Allaston puso cara de sorpresa. Sin duda habia supuesto que Steve estaria demasiado asustado para hablar. Le solto la pechera de la camisa y se encamino a la puerta.
– Me dijeron que eras un enterado -declaro-. Bueno, permiteme decirte lo que voy a hacer para que tu educacion sea un poco mas completa. Vas a volver a las celdas y te vas a pasar alli cierto tiempo, pero esta vez vas a tener compania. Veras, las cuarenta y una celdas vacias de ahi abajo estan todas fuera de servicio, asi que vas a tener que compartir la tuya con un projimo llamado Rupert Butcher, conocido por el apodo de
