– ?Alguna pregunta? -dijo la comisaria.
Steve respiro hondo.
– Deseo solicitar una fianza -empezo-. Soy inocente…
– Senor Logan -le interrumpio la mujer-, esta usted ante mi acusado de varios cargos de delitos mayores incluidos en el articulo 638B del reglamento del tribunal. Lo que significa que yo, como comisaria, no estoy capacitada para, en su caso, adoptar una decision respecto a la fianza. Eso solo lo puede hacer un juez.
Fue como un punetazo en pleno rostro. La decepcion fue tan intensa que Steve se sintio enfermo. Se la quedo mirando, incredulo.
– ?A que viene entonces toda esta farsa? -pregunto Steve en tono furioso.
– En este momento su detencion no esta acogida a ninguna clase de fianza.
– Asi pues, ?por que me ha hecho todas esas preguntas y ha alimentado mis esperanzas? -alzo Steve la voz-. ?Pense que podia salir de aqui!
La mujer se mostro impasible.
– Los datos que me ha proporcionado relativos a su direccion y demas los comprobara un investigador preproceso, el cual informara al tribunal -dijo sosegadamente-. Manana se presentara su solicitud de fianza y sera el juez quien tome la decision pertinente.
– ?Me mantienen en una celda con este! -Steve senalo al dormido
– Las celdas no estan bajo mi responsabilidad…
– ?EI tipo es un asesino! ?Si no me ha matado ya es porque no puede mantenerse despierto, esa es la unica razon! Ahora me quejo formalmente ante usted, como funcionaria judicial, de que se me esta torturando mentalmente y de que mi vida corre peligro.
– Cuando estan ocupadas todas las celdas, se han de compartir…
– Todas las celdas no estan ocupadas, no tiene usted mas que asomarse a la puerta y comprobarlo. La mayoria de ellas estan vacias. Me han puesto con el para que me muela a golpes. Y si ese individuo lo hace, emprendere una accion judicial contra usted, personalmente, comisaria Williams, por permitir que eso suceda.
– Echare un vistazo. -La comisaria se suavizo un poco-. Ahora le paso estos documentos. -Le entrego el sumario de los cargos la declaracion de causa probable y otros varios papeles-. Tenga la bondad de firmar cada uno de ellos y quedese con una copia.
Frustrado y abatido, Steve tomo el boligrafo que le ofrecia y firmo los documentos. Mientras lo hacia, el carcelero sacudio a
– Diga su nombre.
Steve enterro la cabeza entre las manos.
18
Jeannie fijo la mirada en la puerta de la sala de entrevistas, que se abria lentamente.
El hombre que entro era el doble exacto de Steve Logan.
Junto a si, Jeannie oyo el grito sofocado de Lisa.
Dennis Pinker era fisicamente tan identico a Steve que Jeannie no hubiera sido capaz de distinguir a uno de otro.
El sistema funcionaba, penso triunfalmente. Se habia reivindicado. Aunque los padres negaran con toda la vehemencia del mundo que cualquiera de aquellos dos jovenes pudiese tener un hermano gemelo, ambos eran tan iguales como dos gotas de agua.
El rizado pelo rubio peinado del mismo modo: lo llevaban muy corto y con raya. Dennis se arremangaba los punos de la camisa del penal de manera identica a como lo hacia Steve con los de su camisa azul de hilo. Dennis cerro la puerta tras de si con el tacon, tal como lo hiciera Steve cuando entro en el despacho de Jeannie en la Loqueria. Al sentarse dedico a la doctora una sonrisa atractiva y juvenil, exactamente igual a las de Steve. Jeannie a duras penas podia creer que aquel muchacho no fuera Steve.
Miro a Lisa. Esta contemplaba a Dennis con los ojos desorbitados, redondos como platos, y con una expresion aterrada en su palido semblante.
– Es el -jadeo.
Dennis miro a Jeannie y aseguro:
– Vas a darme tus braguitas.
La fria seguridad con que lo dijo dejo a Jeannie helada, pero tambien intelectualmente excitada. Steve jamas hubiera pronunciado una cosa asi. Alli estaba, el mismo material genetico transformado en dos individuos radicalmente distintos: uno convertido en un encantador universitario, el otro, en un psicopata. Pero ?la diferencia era solo superficial?
Robinson, el guardia, advirtio en tono suave:
– Vamos, Pinker, reportate y se buen chico, si no quieres verte en un apuro muy serio.
Dennis repitio su sonrisa juvenil, pero sus palabras tenian una inflexion escalofriante.
– Robinson ni siquiera sabra que ocurrio, pero tu si -dijo a Jeannie-. Cuando salgas de aqui, sentiras el aire sobre tu culito desnudo.
Jeannie se tranquilizo. Aquello era pura fanfarronada. Ella era inteligente y dura: a Dennis no le resultaria nada facil atacarla, incluso aunque se encontrara sola. Con un alto y robusto guardia de prisiones cerca, provisto de porra y arma de fuego, estaba perfectamente a salvo.
– ?Te encuentras bien? -le murmuro a Lisa.
Lisa estaba blanca como el papel, pero sus labios apretados trazaban una linea de determinacion.
– Me encuentro estupendamente -dijo, torva la voz.
Al igual que sus padres, Dennis habia rellenado previamente varios impresos. Lisa empezo ahora con unos cuestionarios mas complicados, que no podian cumplimentarse marcando simplemente con una cruz las casillas. Durante la operacion, Jeannie pasaba revista a los resultados y comparaba a Dennis con Steve. Las semejanzas eran asombrosas: perfil psicologico, intereses, aficiones y pasatiempos, gustos, habilidades fisicas… todo era identico. Dennis tenia incluso el mismo cociente intelectual, sorprendentemente alto, del que estaba dotado Steve.
Que despilfarro, penso Jeannie. Este joven podria llegar a ser un cientifico, un cirujano, un ingeniero, un disenador de programas informaticos. Y en cambio esta aqui, vegetando.
La gran diferencia entre Dennis y Steve estribaba en su mundologia. Steve era un hombre maduro, cuya capacidad para alternar con la gente superaba el nivel medio, sabia comportarse cuando le presentaban a alguien desconocido, estaba preparado para aceptar a la autoridad legitima, se sentia a gusto entre amigos, le encantaba formar parte de un equipo. Dennis tenia las aptitudes interpersonales de un chiquillo de tres anos. Se apoderaba de lo que queria, le costaba trabajo compartir algo con los demas, temia a los desconocidos y cuando no lograba salirse con la suya perdia los estribos y se tornaba violento.
Jeannie se acordaba de cuando tenia tres anos. Era su recuerdo mas antiguo. Se veia a si misma asomandose por el borde de la cuna en la que dormia su hermana recien nacida. Patty llevaba un pijamita rosa con flores de color azul claro bordadas en el cuello. Jeannie aun tenia presente la inquina que le habia embargado mientras miraba aquel rostro diminuto. Patty le habia robado a mama y a papa. Jeannie deseo con toda el alma matar a aquella intrusa que le arrebato gran parte del carino y de las atenciones reservadas hasta entonces en exclusiva para Jeannie. Tia Rosa le habia dicho: «Quieres mucho a tu hermanita, ?verdad?», y Jeannie replico: «La odio, me gustaria que se muriese» Tia Rosa la habia abofeteado y Jeannie se sintio doblemente maltratada.
Jeannie crecio, lo mismo que lo hizo Steve, pero Dennis no habia madurado. ?Por que era Steve distinto a Dennis? ?Le salvo su educacion? ?O la diferencia era solo aparente? La sociabilidad de Steve, sus aptitudes para alternar con el projimo ?no eran mas que una mascara que ocultaba al psicopata que habia debajo?
Mientras observaba y escuchaba, Jeannie percibio otra diferencia. A ella, Dennis le asustaba. No podia poner el dedo sobre la causa precisa, pero alrededor de Dennis flotaba un aire de amenaza. La doctora tuvo la sensacion de que Dennis era capaz de hacer cualquier cosa que se le antojase, sin tener en cuenta para nada las
