motor y lo sentia planear, sentia la helice bombeando aire y el viento alzando las anchas alas de tela, como se sentia una cometa al sujetar el hilo. Tal sensacion no existia en un avion cerrado.
Sin embargo, percibir la lucha del pequeno aeroplano por volar le causaba una sensacion molesta en el estomago. Las alas eran simples objetos fragiles de madera y lona; la helice podia atorarse, romperse o desprenderse; el viento a favor podia cambiar y soplar en contra; cabia la posibilidad de encontrar niebla, rayos o tormentas.
Todo esto parecia improbable, no obstante, mientras el avion ascendia hacia el sol y su morro apuntaba con gallardia en direccion a Irlanda. Nancy experimentaba la sensacion de cabalgar a lomos de una gigantesca libelula amarilla. Era aterrador pero divertido, como la noria de un parque de atracciones.
Pronto dejaron atras la costa de Inglaterra. Nancy se permitio un breve momento de triunfo cuando se desviaron hacia el oeste sobre las aguas. Peter no tardaria en subir a bordo del
Aunque alcanzara a Peter, le quedaba una dura batalla por delante. Para derrotarle no bastaba presentarse en la junta de accionistas. Deberia convencer a tia Tilly y a Danny Riley de que la mejor alternativa era retener sus acciones y apoyarla.
Queria explicar la vil conducta de Peter a todos, para que se enterasen de que habian mentido y conspirado contra su hermana. Queria aplastarle y mortificarle, revelando a todos que era un ser rastrero. Sin embargo, tras un momento de reflexion, llego a la conclusion de que no era una decision inteligente. Si se mostraba furiosa y resentida, pensarian que se oponia a la fusion por motivos emocionales. Tenia que hablar con calma y frialdad sobre los proyectos de futuro, y actuar como si su desacuerdo con Peter fuera un mero asunto de negocios. Todos sabian que ella manejaba los negocios mejor que su hermano.
En cualquier caso, su argumento era muy sensato. El precio que les ofrecian por sus acciones se basaba en los beneficios de «Black’s», que eran bajos por culpa de la mala gestion de Peter. Nancy sospechaba que obtendrian mas cerrando la fabrica y vendiendo todas las tiendas. Aunque lo mejor seria reestructurar la fabrica de acuerdo con su plan para que volviera a rendir beneficios.
Habia otro motivo para esperar: la guerra. La guerra beneficiaba, en general, a los negocios, sobre todo a las empresas como «Black’s», que suministraban articulos a los militares. Era posible que los Estados Unidos no intervinieran en la guerra, pero se acumularian las existencias como medida de precaucion. Los beneficios, por tanto, aumentarian de todos modos. Por eso Nat Ridgeway queria comprar la empresa.
Medito sobre la situacion mientras cruzaban el mar de Irlanda, recitando su discurso mentalmente. Ensayo frases fundamentales, articulandolas en voz alta, confiando en que el viento borrara las palabras antes de que llegaran a los oidos de Mervyn Lovesey, cubiertos por el casco, a un metro de distancia de ella.
Se quedo tan absorta en su discurso que no advirtio el primer fallo del motor.
– La guerra de Europa duplicara el valor de esta empresa en doce meses -recito-. Si los Estados Unidos entran en guerra, el precio se volvera a doblar…
La segunda vez que ocurrio, se desperto de su ensueno.
El rugido continuado se altero un momento, como el sonido de un grifo atascado. Se normalizo, volvio a cambiar y adopto un tono diferente, un sonido entrecortada mas debil, que puso muy nerviosa a Nancy.
El avion empezo a perder altura.
– ?Que sucede? -chillo Nancy, pero no hubo respuesta.
Lovesey no la oia, o estaba demasiado ocupado para contestar. El tono del motor cambio de nuevo, aumentando de intensidad, como si recibiera mas combustible, y el avion se ladeo.
Nancy estaba frenetica. ?Que pasaba? ?Era un problema serio? Tuvo ganas de ver la cara de Lovesey, pero continuaba mirando con determinacion al frente.
El sonido del motor ya no era constante. A veces, parecia recuperar su anterior rugido gutural; despues, temblaba y oscilaba. Nancy, asustada, miro hacia delante, intentando distinguir alguna alteracion en el giro de la helice, pero no observo ninguno. Sin embargo, cada vez que el motor tartamudeaba, el avion perdia un poco mas de altura.
Nancy ya no podia soportar la tension. Se desabrocho el cinturon de seguridad, se inclino hacia adelante y apoyo la mano en el hombro de Lovesey. Este volvio la cabeza.
– ?Que pasa? -grito en su oido Nancy.
– ?No lo se!
Ella estaba demasiado asustada para aceptarlo.
– ?Que sucede? -insistio.
– Creo que no funciona un cilindro del motor.
– ?Cuantos cilindros tiene?
– Cuatro.
El avion sufrio otra brusca bajada. Nancy se sento a toda prisa y volvio a abrocharse el cinturon. Sabia conducir, y tenia la idea de que un coche continuaba funcionando aunque fallara un cilindro. Sin embargo, su Cadillac tenia doce. ?Podia volar un avion con tres de los cuatro cilindros? La duda la torturaba.
Estaban perdiendo altura sin cesar. Nancy supuso que el avion podia volar con tres cilindros, pero no durante mucho rato. ?Cuanto tardarian en caer al mar? Escruto la lejania y, para su alivio, vio tierra delante. Incapaz de contenerse, se desabrocho el cinturon de nuevo y hablo a Lovesey.
– ?Podremos llegar a tierra?
– ?No lo se!
– ?Usted no sabe nada! -grito Nancy. El miedo convirtio su grito en un chillido. Se obligo a serenarse-. ?Cuales cree que son nuestras posibilidades?
– ?Cierre el pico y dejeme concentrarme!
Nancy se sento. Voy a morir, penso; combatio el panico y trato de pensar con calma. Menos mal que he criado a los chicos antes de que esto ocurriera, se dijo. Sera un duro golpe para ellos, sobre todo despues de perder a su padre en un accidente de automovil, pero son hombres, grandes y fuertes, y nunca les faltara dinero. Lo superaran.
Ojala hubiera tenido otro amante, Ha pasado…, ?cuanto tiempo? ?Diez anos! No es extrano que me haya acostumbrado. Para el caso, igual podria ser una monja. Tenia que haberme acostado con Nat Ridgeway; lo habria hecho bien.
Se habia citado un par de veces con un hombre nuevo, justo antes de partir hacia Europa, un contable soltero de su edad, pero no deseo haberse acostado con el. Era amable pero debil, como casi todos los hombres que conocia. Intuian su fortaleza y deseaban que cuidara de ellos. ?Pero yo quiero que alguien cuide de mi!, penso.
Si sobrevivo a esta, juro que tendre otro amante antes de morir.
Comprendio que Peter iba a ganar. Que verguenza. El negocio era todo cuanto le quedaba de su padre, y ahora seria absorbido y desapareceria en la masa amorfa de «General Textiles». Papa habia trabajado duro toda su vida para levantar esa compania, y a Peter le habian bastado cinco anos de indolencia y egoismo para hundirla.
A veces, todavia echaba de menos a su padre. Era un hombre tan habil… Siempre que surgia un problema, ya se tratase de una grave crisis financiera, como la Depresion, o de un pequeno problema familiar, como el escaso rendimiento de uno de los muchachos en la escuela, papa daba con la manera mas positiva de afrontarlo. Era muy bueno para las cosas mecanicas, y la gente que manufacturaba las grandes maquinas que se usaban en la fabricacion del calzado solian consultarle antes de dar el visto bueno a un diseno. Nancy entendia perfectamente el proceso de produccion, pero era mas experta en predecir los estilos que el mercado esperaba, y desde que se habia hecho cargo de la fabrica, los beneficios procedian en mayor medida del calzado femenino que del masculino. Nunca se habia sentido eclipsada por su padre, como le habia ocurrido a Peter; ella simplemente le echaba de menos.
De pronto, la idea de que iba a morir le resulto ridicula e irreal. Seria igual que si cayera el telon antes de que acabara la obra, mientras el protagonista se hallaba en mitad de un monologo; no era asi como ocurrian las cosas. Durante un rato se sintio irracionalmente animada, con la seguridad de que viviria.
El avion seguia perdiendo altura, pero la costa de Irlanda se acercaba con rapidez. Pronto podria divisar los
