Por la manana llame a mi madre mientras me tomaba el primer cafe del dia.

– ?Menudo culebron el de la bisabuela! -le solte a modo de saludo.

– De modo que ya te has enterado de lo que paso…

– De todo no, pero de una parte si, y desde luego era una senora muy peculiar para haber vivido en aquellos anos. Vamos, que se puso el mundo por montera.

– Cuentame…

– No, no te voy a contar nada, prefiero terminar la investigacion y escribir la historia tal y como me ha pedido la tia Marta.

– Me parece muy bien que no se lo cuentes a la tia Marta, pero yo soy tu madre y te recuerdo que la primera pista te la di al decirte que fueras a hablar con don Antonio, el cura de nuestra parroquia.

– Ya se que eres mi madre, y como te conozco, se que no vas a poder resistir la tentacion y se lo vas a contar a tus hermanos, de manera que no te voy a explicar nada.

– ?No confias en mi!

– Claro que confio en ti, eres la unica persona en quien confio, pero para las cosas importantes; como esto no lo es, prefiero no decirte una palabra, al menos por ahora, pero te prometo que seras la primera en conocer toda la historia.

Discutimos un rato pero no tuvo mas remedio que aceptar mi decision. Luego llame a la tia Marta, mas que nada para que no creyera que me estaba gastando su dinero sin trabajar.

– Quiero que vengas al despacho y me informes de como va la investigacion.

– No voy a contarte nada hasta que no te entregue la historia por escrito tal y como me pediste. Ya te he dicho que he podido encontrar el rastro de mi bisabuela, bueno, de tu abuela, y que por fin la familia se va a enterar de lo que paso, pero necesito trabajar a mi aire y sin presiones.

– Yo no te presiono, yo te pago para que investigues una historia y por tanto tienes que rendirme cuentas de como estoy gastando mi dinero.

– Te aseguro que no he hecho ningun dispendio, y que te dare incluso el tiquet de los taxis, pero por ahora, te pongas como te pongas, no voy a desvelarte nada. Estoy empezando la investigacion y solo queria decirte que he conseguido los primeros frutos; vamos, que estoy sobre la pista de Amelia Garayoa. No creo que tarde demasiado en terminar la investigacion, y entonces escribire el relato y te lo entregare.

No le dije a mi tia que habia conocido a unas primas de la bisabuela y que habia cerrado un acuerdo con ellas: su ayuda a cambio de leer el manuscrito y dar su visto bueno antes de entregarselo a mi familia. Ya afrontaria ese problema mas adelante.

Tambien me habia comprometido con mi madre a que seria la primera en conocer toda la historia de nuestra antepasada, asi que, llegado el momento, decidiria quien seria la primera o primeras en enterarse; hasta entonces, lo que necesitaba es que me dejaran tranquilo.

La tia Marta acepto a reganadientes. Luego volvi a llamar a mi madre, porque estaba seguro de que mi tia la iba a llamar presentandole una lista de quejas sobre mi.

PIERRE

1

Durante los siguientes dias intente poner sobre el papel de manera ordenada todo lo que me habia contado Edurne. Esperaba que las ancianas Garayoa me telefonearan, puesto que sin ellas dificilmente podia llevar a cabo la investigacion.

Se me ocurria que debia intentar buscar a la tal Lola, pero la pobre estaria ya en el otro mundo; en cuanto a Pierre, realmente me intrigaba. «?Menudo pajaro! -pense-, hay que echarle mucha cara para birlarle a otro la mujer en nombre de la revolucion.»Era dificil que Pierre viviera aun, a no ser que fuera centenario, algo harto improbable, ya que habia creido entender a Edurne que cuando Pierre conocio a Amelia le sacaba a esta unos cuantos anos. Ella tenia dieciocho y el pasaba de los treinta; por tanto, las probabilidades de que Pierre estuviera vivo eran nulas.

Cuando por fin me llamo Amelia Maria Garayoa suspire aliviado; la verdad es que habia llegado a temer que las ancianas se arrepintieran de su oferta y hubieran decidido impedir que continuara mi investigacion.

– Mi tia quiere verle -me espeto a modo de saludo.

– ?Cual de ellas?

– Mi tia Laura.

– ?Y su tia Melita?

– Esta muy resfriada y no se encuentra bien.

– Oiga, una curiosidad: dona Amelia y dona Laura, ?son hermanas? Por lo que lei en el diario de mi bisabuela y me conto Edurne, la mejor amiga de Amelia era su prima Laura. Me hago un poco de lio -intentaba resultarle simpatico.

– A lo mejor todo esto es demasiado para usted -respondio ella, dejando clara su poca confianza en mi.

– Reconocera que la existencia de tantas Amelias sorprende a cualquiera -me defendi yo.

– Pues, no, vera, una de las bisabuelas de mis tias abuelas se llamaba Amelia, una mujer al parecer muy guapa y querida por toda la familia; tanto, que sus nietos decidieron que si tenian hijas les pondrian el nombre de su abuela. Y eso es lo que hicieron Juan y Armando Garayoa, poner el nombre de Amelia, el de su abuela, a sus primogenitas.

– ?Vaya lio!

– Sera un lio para usted, para nuestra familia las cosas estan muy claras.

– Que yo sepa, algo tengo que ver con su familia…

– Eso esta por ver.

– ?Pero si le ensene la partida de bautismo de mi abuelo Javier!

– Mire, tengo mis dudas sobre usted; pero es que, ademas, aunque usted sea nieto del hijo de Amelia Garayoa, ?a que viene aparecer de repente con esa estupida historia de que va a escribir un libro sobre su bisabuela?

– Yo no he dicho que vaya a escribir un libro sino un relato que mi tia Marta encuadernara y lo regalara a toda mi familia en Navidades.

– ?Conmovedor! -Amelia Garayoa lo dijo en un tono de burla que me fastidio.

– Escuche, entiendo sus reticencias, pero yo he sido sincero desde el primer momento y, ademas, le guste o no, somos familia.

– ?Ah no! En eso se equivoca. Usted y yo no somos nada por mas que se empene en buscar parentescos. ?No pretendera que ahora de repente los Garayoa nos reencontremos con los Carranza como si se tratara de un folletin?

– Oiga, en eso tiene razon, porque la verdad es que lo de mi bisabuela huele a folletin… pero no, no tengo la mas minima intencion de proponer que celebremos las Navidades juntos.

– Ni se le ocurra la idea de que debamos conocernos las dos familias.

– No es mi intencion, bastante tengo con sobrevivir a la mia para tener que soportar a otra familia con usted incluida.

– ?Es usted un grosero!

– No, no lo soy, simplemente quiero decirle que estoy de acuerdo en que el pasado, pasado esta.

– Dejemos esta discusion inutil. Mi tia lo espera manana a las doce. Sea puntual.

Amelia Maria Garayoa colgo el telefono sin despedirse. Realmente le caia mal.

Al dia siguiente acudi puntual a la cita con un ramo de rosas de color rosa. El ama de llaves me acompano a la biblioteca donde me esperaba dona Laura.

Estaba sentada y tenia un libro sobre las rodillas.

Вы читаете Dime quien soy
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату