– Don Pablo, me llamo Guillermo Albi Carranza. Me ha dado su telefono dona Laura Garayoa, creo que ha hablado con usted sobre la investigacion que estoy llevando a cabo.
– Asi es.
El hombre no parecia muy hablador, asi que fui yo quien continuo hablando.
– Si no es molestia, me gustaria que me recibiera para que me aclarara algunas cosas sobre Amelia Garayoa, que no se si se lo ha dicho dona Laura, pero era mi bisabuela.
– Me lo ha dicho, si.
– Bueno, pues, ?cuando podria ir a verle?
– Manana a las ocho en punto.
– ?De la noche?
– No, de la manana.
– ?Ah!, bueno, pues… bien… si me da usted la direccion alli estare.
Me lamente de mi suerte. Me hubiera gustado recuperarme del sueno y del whisky, pero no tenia mas remedio que meter cuatro cosas en una bolsa e ir al aeropuerto para coger el primer puente aereo a Barcelona. Menos mal que la tia Marta no estaba escatimando fondos, porque tendria que dormir alli, y tal y como me encontraba no estaba dispuesto a irme a un hotel de menos de cuatro estrellas.
Pablo Soler resulto ser un anciano alto, delgado, muy tieso para su edad, ya que sobrepasaba los ochenta, aunque mantenia una agilidad sorprendente. Me abrio el mismo la puerta de su casa, un atico situado en una zona residencial de Barcelona.
?Vaya con el comunista!, pense al entrar en el espacioso piso decorado con elegancia. En las paredes distingui un Mompo, dos dibujos de Alberti, un Miro… o sea, una pasta gastada en decoracion.
– ?Le interesa la pintura? -me pregunto al ver que se me iban los ojos a los cuadros.
– Pues si, soy periodista, pero estuve dudando si estudiar Bellas Artes.
– ?Y por que no lo hizo?
– Para no morirme de hambre. Se que carezco del talento necesario para hacer algo grande, claro que como periodista tampoco es que me vaya muy bien.
Pablo Soler me condujo a su despacho, cuyas paredes estaban revestidas de arriba abajo por estantes repletos de libros. El retrato de una joven ocupaba el unico hueco de la pared donde no habia libros. Me distraje mirando el cuadro, porque la joven pintada parecia mulata.
– Es mi mujer -dijo el.
– ?Ah! -fue lo unico que se me ocurrio responder.
– Bien, vamos a lo nuestro. Usted dira.
– Le habra contado dona Laura que…
– Si, si -me corto-, ya lo se, esta usted intentando conocer la vida de Amelia.
– Pues si, de eso se trata. Era mi bisabuela, pero en mi familia no sabemos nada de ella, ha sido siempre un tema tabu. Mire, traigo una copia de una vieja foto. ?La reconoce?
Pablo Soler miro la foto con detenimiento.
– Fue una mujer muy bella -murmuro.
Cogio una campanilla que agito haciendola sonar. Acudio al instante una doncella filipina, perfectamente uniformada. Yo no salia de mi asombro habida cuenta de que le tenia por un revolucionario. Pidio que nos trajera cafe, lo que le agradeci porque normalmente a las ocho de la manana no suelo estar en mi mejor momento.
– ?Por donde quiere que empiece? -me pregunto sin mas preambulos.
– Habia pensado en que me contara si usted vio a Amelia precisamente aqui, en Barcelona, cuando ella se escapo con Pierre. Por lo que me ha contado dona Laura, precisamente en esos dias su madre lo trajo a vivir aqui. Y bueno, si usted pudiera informarme sobre quien era realmente Pierre…
– Pierre Comte era un agente del INO.
– ?Y eso que es? -pregunte estupefacto, puesto que jamas habia escuchado esas siglas.
– Departamento Exterior de Inteligencia, una seccion de la NKVD, que a su vez procedia de la Cheka creada en 1917 por Felix Dzerzhinsky. ?Sabe de lo que le estoy hablando?
Pablo Soler me miraba con curiosidad puesto que yo me habia quedado con cara de alelado en vista de su revelacion. Me acababa de enterar que aquella bisabuela mia se habia fugado con un agente sovietico como quien se va de paseo.
– Se quien fue Felix Dzerzhinsky, un polaco que se encargaba del servicio de seguridad de Lenin y que termino poniendo en marcha la Cheka, una policia cuyo objetivo era perseguir a los contrarrevolucionarios.
– Si quiere decirlo asi… La Cheka fue aumentando su poder y sus funciones y paso a llamarse GPU, que son las siglas de Direccion Politica del Estado, y luego OGPU, que significa Direccion Politica del Estado Unificada. Hasta que en 1934 fue incorporado a la NKVD. Pero a usted le sonara mas el nombre de KGB, que es como se llamo a partir del cincuenta y cuatro. En aquel entonces la NKVD estaba organizada como un ministerio; de ellos dependia todo: la policia politica, los guardias de frontera, el espionaje exterior, los gulag, y dentro de la NKVD estaba el INO, que estaba formado por un autentico ejercito en la sombra que actuaba en todas partes del mundo. Sus agentes eran temibles.
– ?Caramba con mi bisabuela!
– Cuando Amelia se fugo con el camarada Pierre, no tenia ni idea de a lo que se dedicaba este. Ni Josep ni Lola le habian dicho nada sobre el, salvo que era un librero de Paris, y un camarada comunista; tampoco sabian que Pierre era un agente sovietico. Y eso que tanto Josep como Lola eran comunistas convencidos, capaces de hacer cualquier cosa que les hubiesen pedido.
– Creia que su madre era socialista.
– Y lo fue al principio, pero termino militando con los comunistas; a ella no le gustaban las cosas a medias. Lola era todo un caracter.
– Me sorprende que cuando habla de sus padres lo haga con sus nombres de pila…
– Es bueno poner distancia cuando se trata de resaltar unos hechos historicos, pero en mi caso empece a pensar en ellos como Josep y Lola cuando llegue a la adolescencia. Y, si, eran comunistas de una pieza, nada ni nadie habria logrado hacer tambalear sus convicciones. Eran tremendos. ?Sabe? Nunca he dejado de admirarles por su fe en una causa, por su honradez, por su sentido de la lealtad y del sacrificio, pero tampoco he dejado de reprocharles su ceguera.
– Perdone, profesor, le voy a hacer una pregunta que quiza le puede parecer una impertinencia: ?es usted comunista?
– ?Cree que hubiese podido dar clases en Princeton si lo fuera? Bastante tuve con mis padres… No, no soy comunista, y nunca he participado de ello, de su idea pueril del paraiso. Me rebele contra mis padres como suelen hacerlo los jovenes; en mi caso por cuestiones personales, sobre todo con mi madre, pero
Si quiere saber que pienso, se lo resumire: aborrezco todos los «ismos»: comunismo, socialismo, nacionalismo, fascismo… En definitiva, todo lo que lleva el germen del totalitarismo.
– Pero tendra usted alguna ideologia…
– Soy un democrata que cree en la gente, en su iniciativa y en su capacidad para salir adelante sin tutelas politicas ni religiosas.
– De manera que le salio usted rana a sus padres…
– ?Como dice?
– Es una expresion coloquial. Supongo que los hijos solemos terminar decepcionando a nuestros padres, nunca somos lo que sonaron que seriamos.
– En mi caso le puedo garantizar que asi fue.
– Perdone mi indiscrecion, procurare no volver a interrumpirle.
Pablo comenzo su narracion.
«Josep admiraba a Pierre. Creo que, aunque no sabia que era un agente de los sovieticos, por sus idas y venidas y su colaboracion con la Internacional Comunista, intuia su importancia, sobre todo porque era evidente que Pierre se dedicaba a recoger informacion. Le interesaba todo, desde como se organizaban los comunistas
