— ?A que prueba?

El muchacho enarco las cejas.

— Eso ya no es de nuestra competencia. Seguramente, empezaran por calmarlos… Se les inyectara un suero que disminuye la actividad vital. Y cuando el tigre queda temporalmente debilitado, aprende mucho…

Un sonido fuerte y vibrante interrumpio al joven. Una masa oscura descendia lentamente. El calvero se inundo de cegadora luz. Las listadas fieras fueron recluidas en blandos containers para cargamentos fragiles. La mole de la aeronave, poco visible en la sombra, desaparecio dejando abierto el calvero a la serena luz de las estrellas. Con los tigres habia marchado uno de los cinco muchachos, y su caballo se lo entregaron a Mven Mas.

Los caballos del africano y Chara iban juntos. El camino bajaba hacia el valle del rio Galle, junto a cuya desembocadura, en la costa, se encontraba una estacion sanitaria y la base del destacamento.

— Desde que estoy en la isla, es la primera vez que voy a la orilla del mar — dijo Mven Mas, rompiendo el silencio —. Hasta ahora el mar me parecia un muro que me apartaba para siempre de mi mundo.

— ?La isla ha sido para usted una nueva escuela? — le pregunto, afirmativa y gozosa, Chara.

— Si. En este breve lapso de tiempo he sentido y reflexionado mucho. Todos estos pensamientos vagaban en mi mente desde hace anos…

El africano confio a Chara sus viejos temores de que la humanidad se desarrollaba de un modo demasiado racional, demasiado tecnico, repitiendo — en una forma incomparablemente menos monstruosa, claro estaba — los errores de la antiguedad. Le parecia que en la Epsilon del Tucan, la poblacion, muy parecida a la nuestra y tan magnifica como ella, se preocupaba mas de perfeccionar el lado emocional de la psique.

— Yo tambien he sufrido mucho al percibir que no estaba en completa armonia con la vida — repuso la muchacha tras de unos instantes de silencio —. Necesitaba mas de lo antiguo y bastante menos de todo lo que me rodeaba. Sonaba con la epoca de las fuerzas y los sentimientos no derrochados, que se habian ido acumulando, por seleccion primitiva, desde el Siglo de Eros que floreciera en la antigua cuenca del Mediterraneo. Y siempre he procurado despertar en mis espectadores una verdadera fuerza del sentimiento. Pero tal vez solo Evda Nal me haya comprendido por entero.

— Y Mven Mas — agrego serio el africano, y le conto como se le habia aparecido en forma de la hija cobriza del Tucan.

Ella alzo el rostro, y el, a la timida luz del alba, vio sus ojos, tan grandes y profundos, que sintio un ligero vertigo y se aparto riendo.

— Hubo un tiempo en que nuestros antepasados nos presentaban en sus novelas acerca del futuro como unos seres febles, raquiticos, de craneo desmesurado. A pesar de los millones de animales torturados y muertos por ellos, tardaron mucho en comprender el mecanismo cerebral humano, porque metian el bisturi donde hacian falta finos instrumentos de medicion, sumamente precisos en escala molecular y atomica. Ahora sabemos ya que una gran actividad de la razon requiere un cuerpo robusto, pleno de energia vital, pero ese cuerpo engendra fuertes emociones.

— Y nosotros seguimos viviendo encadenados por la razon — asintio Chara.

— Mucho se ha hecho ya, y sin embargo, en nosotros el lado intelectual se ha adelantado, mientras que el emocional ha quedado a la zaga… De este ultimo lado hay que cuidar para que no requiera las cadenas de la razon y para que, a veces, sea el quien encadene a ella. Esto me parece tan importante, que he decidido escribir un libro sobre el particular.

— ?Muy bien, desde luego! — exclamo Chara con calor. Turbose un poco y prosiguio —:

Pocos grandes hombres de ciencia se han consagrado a investigar las leyes de la belleza y de la plenitud de los sentimientos… No me refiero a la psicologia.

— ?La comprendo! — contesto el africano, contemplando involuntariamente a la muchacha, que, en su confusion, habia erguido orgullosa la cabeza ofreciendo el rostro a los rayos del sol naciente. La luz del nuevo dia volvia a dar a su piel un matiz de cobre rojizo.

Manteniendose en la silla con naturalidad y sin esfuerzo, Chara montaba un caballo negro, de gran alzada, que acompasaba su paso al del bayo de Mven Mas.

— ?Nos hemos quedado atras! — dijo la muchacha aflojando las riendas del caballo, que al instante, avanzo impetuoso.

El africano la alcanzo, y ambos siguieron cabalgando, raudos y juntos, por el viejo camino. Cuando llegaron a la altura de sus jovenes companeros, refrenaron los brutos; Chara se volvio hacia Mven Mas.

— ?Y esa muchacha?… Onar…

— Le convendria estar en el Gran Mundo. Usted misma ha dicho que ella se quedo en la isla casualmente, por carino a la madre, la cual habia llegado aqui y murio hace poco. A Onar le vendria bien trabajar con Veda, en las excavaciones, donde hacen falta las delicadas y sensibles manos femeninas. Aunque tambien son precisas en miles de otros asuntos. Y el nuevo Bet Lon, que volvera a nuestro seno, ?la encontrara tambien renovada!

Chara fruncio las cejas y clavo en Mven Mas sus ojos, penetrantes.

— ?Y usted no abandonara a sus estrellas?

— Cualquiera que sea la decision del Consejo, continuare la obra de explorar el Cosmos. Pero antes, tengo que escribir acerca de…

— ?Las estrellas de las almas humanas?

— ?Cierto, Chara! Asombra y maravilla su gran diversidad… — y Mven Mas callo al advertir que ella le miraba con tierna sonrisa —. ?No esta usted de acuerdo con esto?

— ?Claro que si! Estaba pensando en su experimento. Lo hizo usted llevado por el ardiente deseo de ofrecer a las gentes la plenitud del mundo. En este aspecto usted es tambien un artista, y no un hombre de ciencia.

— ?Y Ren Boz?…

— Para el, la experiencia era solamente un paso mas en el camino de sus busquedas.

— ?Me disculpa usted, Chara?

— Por completo. Y estoy segura de que no soy yo sola, sino multitud de personas, ?la mayoria!

Mven Mas se paso las riendas a la mano izquierda y tendio la derecha a Chara. Ambos entraron en la pequena barriada de la estacion sanitaria.

Las olas del Oceano Indico batian el acantilado de la costa. Y su fragor recordaba a Mven Mas la ritmica sucesion de notas graves en la sinfonia de Zig Zor dedicada a la vida, que tendia afanosa hacia el Cosmos. Un fa azul, la nota esencial de la naturaleza terrestre, cantaba potente sobre el mar obligando al hombre a responder, con toda su alma, fundiendose con la Tierra que lo engendrara.

Espejeaba el oceano transparente, no ensuciado ya por los desechos, limpio de feroces tiburones, de venenosos peces, de moluscos y peligrosas medusas, como estaba limpia del rencor y los miedos de los pasados siglos la vida del hombre moderno. Pero en la inmensidad del oceano habia aun escondidos, sin embargo, rincones donde germinaba la semilla, no destruida aun, de la vida perniciosa, y solo a la vigilancia de los destacamentos sanitarios se debia la seguridad y la limpieza de las aguas oceanicas.

?Acaso no surgian igualmente, de subito, en la cristalina alma del joven la obstinacion rencorosa, la petulancia del cretino, el egoismo de la bestia? Y entonces, si el ser humano, en vez de someterse a la autoridad de una sociedad tendente a la sabiduria y al bien, cedia a sus ambiciones casuales y sus pasiones personales, el valor se convertia en ferocidad; la creacion, en cruel astucia; la fidelidad y la abnegacion, en base de la tirania, de la explotacion implacable y del ultraje desenfrenado… El velo de la disciplina y la cultura social se arrancaba facilmente, bastaban para ello una o dos generaciones de vida mala. Mven Mas habia visto aquella faz de la fiera alli, en la isla del Olvido. Y si no se la refrenaba y se le daba rienda suelta, renaceria pujante el monstruoso despotismo, que todo lo pisoteaba e imponia, durante tantos siglos, al genero humano una arbitrariedad desvergonzada.

Lo mas sorprendente en la historia de la Tierra era el surgimiento del odio inextinguible al saber y la belleza, companero inseparable de los ignorantes daninos. El odio aquel, el temor y la desconfianza pasaban a traves de todas las sociedades humanas, empezando por el miedo a los hechiceros y brujas primitivos y terminando por las torturas de los pensadores que se habian adelantado a su epoca en la Era del Mundo Desunido. Aquello habia ocurrido tambien en otros planetas de civilizaciones muy desarrolladas, pero que no habian sabido preservar a su regimen social de los desmanes de pequenos grupos de individuos: de la oligarquia, que surgia de pronto, perfidamente, bajo las mas diversas formas… Mven Mas recordo las informaciones transmitidas por el Gran Circuito sobre mundos habitados donde las mas grandes conquistas de la ciencia eran

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