A las ocho y media de la noche interrumpio enojado las negociaciones, encendio un puro y bajo al salon de baile. Se apoyo sobre la barandilla del paraiso, contemplando a los clientes que bailaban. Eric, que estaba alli bailando con una joven, lo vio en seguida.
– Lo siento, dulzura, en otra ocasion sera -dijo, y subio en seguida a reunirse con su hermano-. Has terminado muy pronto, Jack.
– Si, bueno, me he aburrido de eso, ?que pasa?
Eric, que conocia bien las senales de enfado de su hermano, no insistio en el tema. En lugar de eso, dijo:
– Estaba pensando, Jack, ?estas seguro de que no quieres llevarte a algunos de los muchachos cuando hagamos esa visita que tenemos prevista?
– ?Que estas tratando de decirme ahora? – espeto Jack dando rienda suelta a la furia que sentia-, ?que no puedo ocuparme de ese pequeno bribon sin ayuda? ?Que necesito ir acompanado?
– No queria decir eso, Jack, solo estaba pensando…
– Tu piensas demasiado, muchacho -le corto su hermano-. Vamos, te lo demostrare. Iremos a ver a ese pequeno bastardo irlandes ahora mismo.
Poco despues, el Humber, conducido por el propio Eric, giro en Cable Wharf, apenas diez minutos despues de que se hubiese marchado la camioneta.
– Esa es la casa, la que esta en el extremo mas alejado -dijo Eric.
– Muy bien, dejaremos el coche aqui y caminaremos. No quiero alertarlos. -Carver saco la Browning del bolsillo y le quito el seguro-. ?Llevas la tuya?
– Claro que si, Jack -contesto Eric sacando un revolver Webley del 38.
– Buen chico. Vayamos entonces a darle su merecido.
Mary estaba sentada ante la mesa, leyendo, y Ryan estaba agitando el fuego de la chimenea cuando la puerta de la cocina se abrio de sopeton y los Carver entraron en la estancia. Mary lanzo un grito y Ryan se giro, con el atizador en la mano.
– No, no lo hagas -dijo Carver extendiendo un brazo, con la Browning rigida en la mano-. Si haces un solo movimiento en falso te vuelo la cabeza. Ocupate de la pajarita, Eric.
– Sera un placer, Jack. -Eric se guardo el revolver en el bolsillo, se coloco por detras de Mary y le puso las manos sobre los hombros-. Y ahora,se buena chica.
La beso en la nuca y ella se revolvio, sintiendo nauseas.
– ? Basta!
Ryan dio un paso hacia el.
– ?Dejala!
Carver le golpeo suavemente con el canon de la Browning.
– Soy yo quien da las ordenes aqui, de modo que cierra el pico. ?Donde esta el?
– ?Donde esta, quien? -replico Ryan.
– El otro cabron. El que fue a bailar al Astoria en compania de la palomita. El astuto y pequeno bastardo que le volo media oreja a mi hermano.
– Han llegado demasiado tarde, porque ya se han marchado -contesto Mary con tono desafiante.
– ?De veras? -replico Carver. Luego, dirigiendose a Eric, anadio-: Dejala. Comprueba las habitaciones de arriba, y asegurate de llevar el arma en la mano.
Eric salio y Carver hizo gestos hacia una silla.
– Sientate -le ordeno a Ryan. El irlandes hizo lo que se le ordenaba, y Carver encendio un cigarrillo-. Ella no solo se refirio a el, sino a «ellos».
– ?Y que? -replico Ryan.
– ?Como que y que? ?Quien era ese compinche tuyo y con quien anda mezclado? Quiero saberlo y tu me lo vas a decir.
– No le digas nada, tio Michael -grito Mary.
– No sere yo, muchacha.
Carver le golpeo en la cara con la Browning, y Ryan cayo hacia atras, contra la silla. Mary lanzo un grito.
– Deberias haberte quedado en los pantanos, que es el lugar al que perteneces, tu y tu companero -dijo Carver.
Eric regreso en ese momento.
– Eh, ?que me he perdido?
– Solo estaba ensenandole buenos modales. ?Has encontrado algo?
– Absolutamente nada. Solo un uniforme de mayor en uno de los dormitorios.
– ?De veras? -Carver se volvio a mirar a Ryan, a quien le brotaba la sangre del rostro-. Esta bien, no dispongo de toda la noche.
– Jodete.
– Un tipo duro, ?eh? Vigila a la chica, Eric.
Eric se situo por detras de ella y la levanto de la silla, sujetandola con un brazo alrededor de la cintura.
– Te gusta esto, ?eh? A todas les gusta.
Ella gimio, tratando de desprenderse de el. Carver tomo el atizador de la chimenea y lo coloco en el fuego.
– Muy bien, hombre duro, pronto vamos a ver lo que te gusta esto. O me dices lo que quiero saber o le acercare esto a la cara de tu sobrina, una vez que este bien calentito. No es que su aspecto sea muy agraciado, pero esto habra terminado con ella para siempre.
Mary forcejeo, tratando de moverse, pero Eric la retuvo, riendo.
– ?Bastardo! -exclamo Ryan.
– Eso ya me lo han dicho antes -replico Carver-, pero no es cierto. Podrias preguntarselo a mi vieja.
Saco el atizador del fuego. Estaba al rojo. Lo aplico a la parte superior de la mesa y la madera seca se incendio. Luego se volvio hacia Mary y la muchacha lanzo un grito de horror.
Y fue aquel grito lo que obligo a Ryan a gritar a su vez.
– Esta bien…, te lo dire,
– De acuerdo -dijo Carver volviendose a mirarlo-. Su nombre.
– Devlin… Liam Devlin.
– Del IRA, ?verdad?
– En cierto modo, si.
– ?Quien estaba con el? -Al ver que Ryan vacilaba, Carver se volvio hacia la muchacha y toco el jersey de lana de esta con el atizador; arranco humo-, No estoy bromeando, amigo.
– Estaba haciendo un trabajo para los alemanes. Sacando a un prisionero que tenian en Londres.
– ?Y donde esta ahora?
– Se dirige a un lugar cerca de Romney. Va a ser recogido por un avion.
– ?Con esta niebla? Tendra una condenada suerte si lo consigue. ?Como se llama ese lugar al que se dirigen?
Ryan volvio a vacilar, y Carver acerco el atizador al cabello de Mary. El olor a quemado fue terrible y la muchacha volvio a gritar. Ryan se desmorono por completo. Era un buen hombre, pero le resulto imposible aceptar lo que estaba sucediendo.
– Como ya he dicho, a un lugar cerca de Romney.
– No se lo digas, tio Michael -grito Mary.
– A un pueblo llamado Charbury. La casa se llama Shaw Place.
– Maravilloso -dijo Carver dejando el atizador en la chimenea-. No ha sido tan malo, ?verdad?
– Se volvio a mirar a Eric-. ?Te apetece un pequeno paseo por el campo?
– No me importaria, Jack. -Eric volvio a besar a la muchacha en la nuca-. Siempre y cuando pueda pasar diez minutos arriba con esta pequena dama, antes de marcharnos.
Ella grito de horror y repulsion, se aparto a un lado y le arano la cara. Eric la solto, lanzando un aullido de dolor. Luego se volvio y la abofeteo. Ella retrocedio al tiempo que el avanzaba lentamente. Mary logro abrir la puerta de la cocina, pero el la sujeto mientras ella le lanzaba patadas. Mary retrocedio por la terraza, contra la barandilla. Se escucho un feo sonido, como un crujido seco, y la barandilla cedio. Mary desaparecio en la
