Fitzgerald dejo escapar un suspiro y movio la cabeza.
– Con todo el dinero que nos gastamos en sus dichosos aparatitos, va y nos dice que lo que pasa es que hay algo en las muestras que falla. Si tengo que serte franco, Stella, nunca he comprendido por que deberiamos aceptar que la cantidad de carbono radiactivo que se produce en la atmosfera sea siempre constante. ?Sabias que Sacher analizo una vez la cantidad de carbono radiactivo de una una viva y el resultado fue que su propietario llevaba tres mil anos muerto?
– Ya lo habia oido -admitio.
– Bueno, querras un permiso para dejar las clases temporalmente y dedicarte a la investigacion, ?verdad?
– Si, en efecto. En este momento estoy redactando y elaborando una solicitud para conseguir una subvencion de la Fundacion Nacional de la Ciencia y de la National Geographic Society con el proposito de ir al Himalaya a estudiar in situ el entorno donde fue hallado el craneo.
– Supongo que sabes que soy miembro del comite asesor de la Fundacion Nacional de la Ciencia.
En el mundo de la investigacion cientifica academica, las solicitudes para la concesion de subvenciones se dejan en manos de relevantes expertos, que son quienes pueden juzgar los meritos de las personas que las presentan.
– Si, ya lo se.
– En este momento andamos bastante escasos de dinero. Asi que en tu lugar me dirigiria primero a la National Geographic. Y si consigues la subvencion, Stella, podrias llegar a ser famosa.
Swift asintio.
– Esta idea ya se me habia pasado por la cabeza.
– Me lo creo -dijo el haciendo una mueca-. Si senor, podrias llegar a ser tan famosa como Mary Leaky. No le vendria nada mal a esta ciencia una reputacion femenina. Y no hablemos de la celebridad que aportarias a Berkeley.
Fitzgerald tamborileo con los dedos sobre la mesa con entusiasmo.
– Tu investigacion podria ser la mas importante realizada aqui en el campo de la antropologia desde los tiempos de Vince Sarich. Senor, espero que sea realmente asi, Stella. Nunca he sentido mucha simpatia por esos quimicos. Yo soy una persona a quien solo le importan los fosiles. Siempre lo he sido y siempre lo sere. Toda la bioquimica del mundo no cambiara el hecho de que son huesos, Stella. Son los huesos lo que cuenta.
Swift salio del despacho de Fitzgerald con la impresion de que las cosas empezaban a ir por buen camino.
Lo que contaba eran los huesos. Si senor, una gran verdad. En el campo de la paleoantropologia habia muchos mas cientificos que fosiles. Pero los fosiles lo eran todo. Todo consistia, desde luego, en hacerse con ellos. Hasta que no los tenias en tus manos, lo unico que tenias eran teorias y la mayor parte de ellas, la totalidad casi, estaban basadas en los hallazgos que habian efectuado otros.
No era que las teorias no tuvieran tambien sus alicientes.
Se habia pasado el invierno anterior trabajando con Byron Cody con la esperanza de poder elaborar sus propias teorias; le habia ayudado a reunir el material que habia recogido en su libro sobre los gorilas, que era ahora un exito de ventas. Habia sido una experiencia que recordaba con placer.
Hubo un momento de su vida que Swift iba a guardar siempre en la memoria como un tesoro: el momento en que se sento en una jaula con un gorila joven de las montanas. Lo miro fijamente a los ojos y el gorila, en lugar de apartar la vista, como solia ser el caso, le sostuvo la mirada, y a ella le invadio una sensacion que le llego a lo mas hondo, aunque era incapaz de explicarla. Percibio en su mirada interrogacion y asentimiento a la vez; la mejor forma de describirla era compararla con la mirada impavida de una criatura. No recordaba haber experimentado nunca un sentimiento de tan profunda empatia por ningun ser vivo.
Un gorila, al igual que un nino, es capaz de derramar lagrimas. Y Swift habia llegado a la conclusion de que lo que definia al hombre no eran tanto las emociones como el lenguaje. Es un hecho que muchos animales se comunican a un nivel rudimentario y simbolico. Como Chomsky, no obstante, Swift creia que lo que hace del hombre un ser unico es su ilimitada capacidad de expresarse y, en consecuencia, su ilimitada capacidad de imaginar y pensar.
Le gustaba hacer a sus alumnos la siguiente pregunta: si tuvierais un perro que pudiese hablar, un perro que fuera tan hablador y ocurrente como Robin Williams, ?seguiriais tratandolo como si fuera un perro o lo tratariais como si fuera un ser humano?
A veces, para recalcar la importancia del lenguaje humano o a la hora de definir que significa ser humano, mencionaba a sus alumnos algunos casos de ninos salvajes o ninos lobo, ninos que nunca habian aprendido a hablar y que se comunicaban mediante un reducido numero de simbolos. Y entonces les preguntaba si tratarian a aquellos ninos como si fueran humanos o mas bien como si fueran perros.
Sin lenguaje, les decia, no habria conciencia; y el lenguaje no es mas que el medio susceptible de ser transportado y mas accesible del que disponia el hombre primitivo para trasladar una cultura de un lugar a otro en los periodos de cambios climaticos; hubo una explosion de la poblacion hominida en el corazon de Africa en el Pleistoceno superior, desde el ano 70000 hasta el 80000 a. J.C.
La mayor ambicion de Swift habia sido hallar un fosil que le aportase un indicio de la existencia de la capacidad linguistica en los albores de los tiempos y, por tanto, de la aparicion del nacimiento de la conciencia humana.
Los albores del hombre.
Pero en aquel momento se dijo que quiza estuviera en posesion de algo mas valioso que un simple hueso. Los huesos siempre son materia de disputa. Tenia la sensacion de que aquello acabaria por manifestarse como algo procedente de un pasado que no habia desaparecido, algo perdido pero no irrecuperable.
SIETE
La ciencia ha de considerar primero los mitos y la critica de los mitos.
Sir Karl Popper
El reloj del campanario acababa de tocar las seis cuando Swift se subio a su Chevy Camaro. Convencida de que probablemente estaba perdiendo el tiempo y de que la razon por la cual Jack tenia el telefono descolgado era que estaba con alguna chica que se habia ligado cuando se fue a escalar al valle, se dirigio hacia el interior en direccion este por la interestatal que llevaba a Diablo State Park y a Danville con la esperanza de poder ver a Jack y regresar a Berkeley antes de la hora del almuerzo.
La suavidad de la autopista contrastaba con la intolerancia de los conductores del norte de California; a pesar de lo temprano de la hora y de que solo circulaban unos cuantos camiones, sus conductores parecian considerar a una mujer que iba al volante de un cupe rojo llamativo un desafio a su hombria. En varias ocasiones se vio metida en una guerra encarnizada de gestos obscenos.
En momentos como aquellos, Swift pensaba que los hombres no eran mejores que los monos, capaces como eran de pelearse por cosas de lo mas ridiculas. Se pregunto por que la especie humana seria tan numerosa y no una especie en extincion, como lo era el oso panda gigante.
Danville es un pueblecito rodeado de onduladas tierras de labranza y campamentos que se halla a corta distancia de Mount Diablo, un trayecto que el autobus del condado de Contra Costa recorre en pocos minutos. Sesenta anos atras, el habitante mas famoso del pueblo era el dramaturgo Eugene O'Neill. Pero en la actualidad la mayoria de los lugarenos ya no saben quien era O'Neill; para ellos, el habitante mas famoso del pueblo es el alpinista numero uno de Norteamerica, Jack Shackleton Furness.
Jack, al igual que O'Neill, vivia en un pequeno rancho situado a unos cuantos kilometros del pueblo, en las colinas que se hallan al pie de Mount Diablo. Swift paso dos veces por delante del camino anonimo por el cual se iba a la casa de Jack sin distinguir el lugar en el que arrancaba oblicuamente de la carretera principal y bajaba por
