?No es acaso indiferente la montana?

Ah, pero el hombre debe aspirar a alcanzar lo inaccesible; ?para que, si no, existe el cielo?

Robert Browning

NUEVE

El fin maximo de la vida no es el conocimiento sino la accion.

T. H. Huxley

Es un mundo aparte, extrano, como un cuerpo que navega a la deriva en el espacio, un asteroide o un cometa, un lugar hostil, separado del resto de la tierra, helado, un mundo de nieve y roca, perdido, abstracto, en el que el tiempo y el espacio tienen significados diferentes y a veces no tienen ningun significado en absoluto. Diez minutos o diez kilometros no son nada, una forma vacia, sin contenido, de medir el tiempo y el espacio. En el Himalaya, el reloj avanza mas lentamente que en el resto del mundo, y lo unico que cuenta es la distancia que se puede recorrer o la altura a la que se puede escalar, o desde la que se puede descender, desde las primeras luces del dia hasta el anochecer. Las montanas hacen que todo sea muy relativo.

Swift percibia por todos sus poros su presencia arcana e inquietante, como si sintiera la presencia de hombres venerables de tiempos muy remotos, cuyos cuerpos estuvieran amortajados, desde sus puntiagudas cabezas hasta los enormes dedos de los pies, con largas vestiduras blancas de nieve, porque quien sabia si sus rostros eran demasiado viejos, demasiado arrugados y terribles para ser contemplados.

Al igual que sus companeros de equipo, despues de una caminata de seis dias que iniciaron en Chomrong, Swift apenas hablaba y, en medio del silencio de las montanas que sentia como algo antinatural, empezo a redescubrir la intimidad callada de su propia mente. Era como entrar en un jardin rodeado de muros, abandonado desde hacia mucho tiempo y cubierto de maleza.

No era de extranar, penso, que el Himalaya fuera considerado un lugar sagrado, donde, en medio de un silencio helado, glacial, hostil, no se oia otra cosa que el ruido apagado de los propios pasos hundiendose en la nieve compacta; en un lugar como aquel era facil confundir la voz queda y delgada de la conciencia con las palabras reales pronunciadas por un ser inmanente.

Mientras caminaba lentamente por el sendero empinado que llevaba al Santuario del Annapurna, Swift meditaba sobre lo fuerte que debio de sonarle al hombre de epocas remotas aquella voz callada. ?Era asi como habian sucedido las cosas? ?En que otra parte si no en las montanas podian los dioses hablarles a los hombres? En el Himalaya, la cordillera formada por montanas muchisimo mas altas que las mas altas montanas que poblaban el mundo de las religiones y de los mitos, reinaba un silencio mucho mas profundo, de voces mucho mas claras y de un sentido de la epifania mucho mas sagrado. Para un cientifico de finales del siglo xx esta percepcion de lo eterno y de lo numinoso es a un tiempo vivificante y aterradora.

El Santuario del Annapurna, el valle de un glaciar protegido y sagrado, tal como su nombre indica, es un anfiteatro natural formado por diez montanas cuyas cumbres son las mas altas del mundo. Era la cuarta vez que Jack iba al santuario pero, al igual que en las restantes ocasiones, tambien esta vez, al ver ante el la vertiente noroeste del Machhapuchhare, una montana de siete mil metros de altura que es un simbolo de Siva y que marca la entrada al Santuario, se sintio como un ladron de tumbas al que pillan en el momento en que se dispone a profanar la piramide de un antiguo rey y robar un objeto precioso.

El campamento base del Annapurna, o el CBA, como familiarmente era conocido, se extiende en el extremo superior de un valle cubierto de metros y metros de nieve. De alli partio la expedicion que en 1970 escalo con exito una de las grandes paredes del Himalaya, a pesar de que en aquel momento, al alzar la vista y mirar la masa compacta de roca, Jack vio reflejado en ella su fracaso por coronarla, y le parecio casi inconcebible que alguien hubiera podido hacerlo.

A fin de cuentas, tal vez fuera esta la razon por la cual habia fracasado. Una duda, la que sea, puede ser mortal en una montana como el Annapurna.

Era como estar ante una ola de roca y nieve que amenazaba con avanzar y tragarle a uno en cualquier momento. Aunque al hallarse tan lejos del pie de la montana, el campamento base del Annapurna era un sitio bastante seguro, salvo que se produjera un desprendimiento de nieve y hielo autenticamente catastrofico.

Alli, a una altura de cuatro mil cien metros, el aire estaba sensiblemente enrarecido. Por encima de los tres mil metros, la cantidad de oxigeno concentrado en el interior de los pulmones humanos empieza a descender. Con el objeto de asegurarse de que todos los integrantes de la expedicion se aclimataran sin problemas, Jack insistio mucho en que tenian que efectuar la caminata desde Chomrong hasta el Santuario.

Los ultimos cuatrocientos metros, desde el campamento base del Machhapuchhare (CBM), fueron los mas duros de todos y algunos de los miembros del equipo se resintieron ya de la extrema dificultad de la caminata. Llegaron cincuenta minutos despues que Jack y el sirdar (el jefe de los sherpas), extenuados, sin aliento y mareados, preguntandose, irritados, que se habia hecho de las chozas de piedra que, en teoria, debian estar alli y que en las guias se las describia como simples refugios para los turistas que se dejaban ver por aquella zona en la temporada de trekking. Ninguno de los integrantes de aquel equipo mixto de cientificos y escaladores se consideraba a si mismo un turista, pero, despues de andar seis dias seguidos en las condiciones meteorologicas mas diversas, todos anhelaban hasta la mas basica de las comodidades ofrecidas a los turistas. Pero el misterio de los refugios desaparecidos quedo en seguida resuelto: Jack, que no habia dudado ni un instante de que estaban alli, ordeno a los porteadores que empezaran a excavar en la nieve.

Habia preferido montar el campamento en el CBA, en lugar de hacerlo en el CBM, que estaba mas cerca del Machhapuchhare, la montana prohibida a la que Swift queria limitar su rastreo por varias razones: los refugios del CBA eran, para empezar, mejores; por otro lado, esperaba que el equipo se aclimatara a una altitud ligeramente superior; y, lo mas importante de todo, deseaba mantener en secreto el hecho de que la zona que de verdad iban a explorar era el Machhapuchhare, pues debian ocultarselo a las autoridades todo el tiempo que les fuera posible. En cuanto estas sospecharan que el objetivo de la expedicion era infringir lo estipulado en el permiso, su oficial de enlace en Khat obligaria a los sherpas a abandonarlos.

Boyd localizo algunos de los suministros mas pesados, incluida la tienda principal, que un helicoptero del ejercito procedente de Pokhara habia arrojado cerca de alli. Mientras el meteorologo montaba la tienda, Jack descendio por un pozo vertical de nieve, que tenia varios metros de profundidad, y horado el techo de bambu de uno de los habitaculos enterrados, el llamado refugio Jardin del Paraiso, hasta caer en su interior, que estaba perfectamente seco. Descendio por otro pozo, perforo otro techo, y pronto estuvieron excavados dos tuneles horizontales que comunicaban las dos puertas de entrada de los dos refugios. Al cabo de unas horas, Jack y los sherpas nepalies habian localizado los cuatro refugios y los habian comunicado unos con otros a traves de un laberinto helado de tuneles excavados en la nieve. Colocaron escaleras de aluminio en dos de los pozos verticales para poder entrar y salir de ellos, e instalaron un sistema de luces halogenas a fin de que los ocho miembros del equipo, los sherpas y los porteadores, que por lo menos eran doce, pudieran alojarse sin problemas en aquellos refugios que se hallaban bajo una espesa capa de nieve y cuyo mobiliario era muy simple: unas literas, unas mesas y unas sillas sencillas.

La tienda principal, suministrada por la compania de Boyd y construida para poder ser utilizada en la Antartida, iba a ser el laboratorio de la expedicion, el centro de comunicaciones y el lugar en el que pasarian la mayor parte del tiempo. Jack, que se tenia a si mismo por un experto en tiendas a prueba de tempestades, se quedo impresionado por la estructura de aquella, porque no parecia una tienda en absoluto, sino mas bien un edificio hinchable, de un tipo similar a los que uso el ejercito de Estados Unidos en la operacion Tormenta del Desierto durante la guerra del Golfo.

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