capa de poliuretano. Pero que no daria los mismos resultados.
Bowen habia vuelto al objetivo de 800 para echar una mirada mas de cerca al cuerpo desnudo de Gay Gilmore. Ahora Gay se estaba tocando por todas partes, casi como si supiera que habia gente mirandola. Se le ocurrio la idea de que quiza estuviera actuando como distraccion para que la gente no dejara de mirar lo que pasaba en el jacuzzi en lugar de observar otras cosas. Pero, despues de borrar todo el bote con la camara, no parecia haber mucho mas que ver. Solo Vallbona hablando por el telefono celular.
– Me gustaria saber con quien habla Nicky por su Nokia – murmuro.
– En este momento con su corredor de apuestas -respondio Kate.
Bowen levanto un momento los ojos, sorprendido.
– ?De verdad puedes saberlo desde aqui?
– Claro. Tenemos un Sistema Cellmate -dijo Kate-. Hemos interceptado una llamada que creo que encontrara especialmente interesante.
Fue hasta el hombre con los auriculares y le dio un golpecito en el hombro. El hombre, barbudo y con aspecto ajado, como si necesitara aire y sol, se quito los auriculares de unas orejas adecuadamente grandes.
– Colin; este es Kent Bowen, el responsable de esta operacion. ?Podrias pasarle la cinta SYT que tenemos?
– Claro, Kate.
Colin se acerco su portatil, selecciono un menu y escogio un archivo de entre la lista de grabaciones que habia hecho. El Cellmate estaba conectado con el ordenador, mediante un cable SCSI, y con una grabadora digital, por medio de una interfaz paralela. El Cellmate en si parecia un telefono celular mas grande y con algunos controles adicionales.
– Ahora saldra el archivo SYT -dijo Colin y toco la tecla de retorno de su ordenador.
– La primera voz que oiga -explico Kate-, el tipo con acento espanol, es el consignatario, Juan Sedeno. La segunda es Nicky Vallbona.
Bowen asintio y acercando una silla se puso a escuchar:
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La conversacion termino y la cinta se desconecto automaticamente.
– ?Quiere volver a oirla? -pregunto Colin.
– Diablos, no. Esta mas claro que el agua, ?verdad? Es evidente que el barco no esta en condiciones de navegar por si mismo porque el casco probablemente esta hecho de pura cocaina. Asi que van a hacer lo que yo siempre sospeche. Conseguir que alguien lo lleve a traves del Atlantico. Ademas, bien pensado, es una cobertura perfecta. El barco de Rocky Envigado codeandose con lo que pasa por ser la alta sociedad por aqui.
Al escuchar a Bowen apropiandose de su teoria, o por lo menos de la mitad de ella, Kate sintio que se le endurecian los musculos de la mandibula. Le hubiera gustado recordarselo, decirle que era un mentiroso de mierda y que le daba asco. Solo que el seguia hablando y hablando, como uno de esos politicos caraculo que salen por la tele. En un mundo perfecto habria cogido el mando a distancia y apretado el boton para quitar la voz. O quizas le habria metido el mando por su estupida bocaza y se lo habria incrustado bien en la garganta a taconazos. Pero lo unico que hizo fue volverle la espalda en un esfuerzo por esconder la rabia que la poseia.
– Lo unico que queda por decidir es que hacemos al respecto -continuaba Bowen-: si decidimos trasladar la cuestion a la policia espanola o montar algun tipo de operacion secreta nosotros mismos -Se detuvo un momento y miro alrededor-. ?Que opinas Kate?
Kate carraspeo y trato de salir del pozo de resentimiento en el que se encontraba. Pero cuando contesto, la respuesta le salio amarga y sarcastica.
– ?Yo? ?Que que pienso yo? -Una risa hueca se le escapo de la boca-. ?Que? ?Se lo digo, para que luego me lo pueda decir a mi? ?Es esa la clase de «que opinas» a la que se refiere, senor?
Bowen fruncio el ceno y pregunto:
– ?Te preocupa algo, Kate?
Incluso cuando se mostraba ofensiva, el no se enteraba de que iba con el. Kate sacudio la cabeza, compadeciendolo, como habria compadecido a un perro al que han dejado dentro de un coche en un dia de calor.
Solo que Bowen tambien se las arreglo para malinterpretar ese gesto.
– Bien -dijo-, porque, ?sabes?, marzo esta a la vuelta de la esquina. Y no hay tiempo que perder.
A Kate le habria gustado saber exactamente como habia llegado Kent Bowen al puesto que ocupaba y si habria alguna politica de discriminacion positiva dentro del FBI a favor de los ayudantes de sheriff de Kansas estupidos. Con voz controlada dijo:
– Tengo algunas ideas.
– Bien, pues me gustaria oirlas.
Lo llevo a la habitacion del otro lado de la sala, le senalo con un gesto un gran sofa en forma de herradura, y se dirigio al minibar.
– ?Quiere algo de beber?
– Solo una Diet Cola.
Kate volvio con dos Coca Colas normales con hielo y las puso sobre una mesa hecha con una encimera redonda de cristal colocada sobre un capitel corintio. No era solo el Pier Top lo que resultaba cursi; tambien lo era el mobiliario. Pero, en Florida, pasaba lo mismo en todas partes; solo habia que mirar el ejemplar de
– ?Le importa si fumo? -dijo, y cogiendo un paquete de Doral encendio un cigarrillo sin esperar respuesta.
– No, no, adelante -dijo Bowen y reacciono con un gesto de disgusto a la primera inhalacion de Kate.
