Evocaba imagenes de su amada como un angel. Un angel chico que ahora bajaba del cielo extendiendo sus alas para venir a buscarle. Llevarlo consigo. Alli donde siempre iban a permanecer juntos. Siempre.

La puerta volo y golpeo contra la pared. El chico seguia gritando. Fuera habia tres hombres, mas o menos vestidos. Miraban con los ojos muy abiertos sin comprender la escena que tenian ante si.

Hakan asintio despacio, reconociendolo.

Despues grito:

– ?Eli! ?Eli!

Y se echo el acido clorhidrico concentrado en la cara.

?Se dichoso! ?Se dichoso! ?Se dichoso en tu senor y Dios! ?Se dichoso! ?Se dichoso! ?Honra a tu rey y Dios!

Staffan se acompanaba a si mismo y a la madre de Tommy al piano. Se miraban a los ojos de vez en cuando, se sonreian y los ojos les hacian chiribitas. Tommy estaba sentado en el sofa de piel aguantando. Habia encontrado un agujero pequeno en uno de los reposabrazos, y mientras Staffan y su madre cantaban, el trabajaba para hacerlo mas grande. El dedo indice excavaba dentro del relleno mientras se preguntaba si Staffan y su madre se habrian acostado juntos en ese sofa alguna vez. Bajo los barometros.

La comida habia sido aceptable, un pollo marinado con arroz. Despues de la comida Staffan le habia mostrado la caja fuerte donde guardaba sus pistolas. Estaba en el dormitorio, debajo de la cama, y Tommy se habia hecho alli la misma pregunta: ?se habrian acostado juntos en aquella cama? ?Pensaba su madre en su padre cuando Staffan la acariciaba? ?Se ponia el caliente pensando en las pistolas que tenia debajo del colchon? ?Se ponia ella?

Staffan toco el acorde final, dejandolo morir en el aire. Tommy saco el dedo del, a esas alturas, considerable agujero del sofa. Su madre hizo a Staffan una inclinacion con la cabeza, cogio su mano y se sento junto a el en el asiento del piano. Desde el angulo donde se encontraba Tommy, la Virgen Maria colgaba justo por encima de sus cabezas como si fuera un efecto calculado, ensayado de antemano.

Su madre miro a Staffan, le sonrio y se volvio hacia Tommy.

– Tommy, queremos contarte una cosa.

– ?Os vais a casar?

Su madre dudo. Si lo habian estado ensayando antes con escenografia y todo, entonces aquella replica, evidentemente, no estaba incluida.

– Si. ?Que te parece? Tommy se encogio de hombros.

– Vale. Hacedlo.

– Hemos pensado… para el verano, quiza.

Su madre lo miraba como preguntandole si tenia una propuesta mejor.

– Si, si. Claro.

Volvio a meter el dedo en el agujero, lo dejo alli. Staffan se inclino hacia delante.

– Ya se que no puedo… sustituir a tu papa. De ninguna manera. Pero espero que tu y yo podamos… conocernos mejor y… bueno. Que podamos llegar a ser amigos.

– ?Y donde vais a vivir?

Su madre se puso triste de pronto.

– Vamos, Tommy. Se trata tambien de ti, claro. No sabemos. Pero habiamos pensado en comprar una casa en Angby, quiza. Si podemos.

– Angby.

– Si. ?Que te parece?

Tommy miraba el cristal de la mesa donde su madre y Staffan se reflejaban medio transparentes, como fantasmas. Seguia con el dedo en el agujero, arranco un trozo de espuma.

– Caro.

– ?El que?

– Una casa en Angby. Es caro. Cuesta mucho dinero. ?Teneis tanto dinero?

Staffan estaba a punto de contestar cuando sono el telefono. Acaricio la mejilla de la madre de Tommy y se dirigio hasta el aparato en la entrada. La madre se sento en el sofa al lado de Tommy, le pregunto:

– ?No te parece bien?

– Me encanta.

Desde la entrada llegaba la voz de Staffan. Parecia alterado.

– No me digas… si, voy inmediatamente. Vamos… no, entonces cojo el coche y bajo alli directamente. Bien. Adios. Volvio de nuevo al cuarto de estar.

– El asesino esta en la piscina de Vallingby. No tienen gente en la comisaria, asi que tengo…

Entro en el dormitorio y Tommy pudo oir como se abria y se cerraba la caja de seguridad. Staffan se cambio de ropa alli dentro y despues de un rato salio con todos los arreos de policia. Los ojos parecian levemente los de un psicopata. Dio un beso en la boca a la madre de Tommy y a el un golpecito en la rodilla.

– Tengo que irme inmediatamente. No se cuando volvere. Ya seguiremos hablando en otro momento.

Salio apresuradamente al pasillo y la madre de Tommy lo siguio.

Tommy oyo algo de «ten cuidado» y «te quiero» y «te quedas» mientras iba hasta el piano y, sin saber por que, alargo el brazo y cogio la escultura del tirador de pistola. Pesaba por lo menos dos kilos. Mientras su madre y Staffan se despedian -les gustaba aquello: el hombre que se va a la guerra, la mujer anhelante-, Tommy salio al balcon. El aire frio de la tarde penetro en sus pulmones y pudo respirar por primera vez en un par de horas.

Se inclino sobre la barandilla del balcon, vio que debajo crecian setos bien tupidos. Sujeto la escultura fuera por encima de la barandilla, la solto. Cayo en el seto con un crujido.

Su madre salio al balcon y se puso a su lado. Despues de un par de segundos se abrio el portal y salio Staffan casi corriendo hacia el aparcamiento. Su madre le decia adios con la mano, pero Staffan no miro hacia arriba. Cuando paso por debajo del balcon, Tommy sonrio.

– ?Que ocurre? -pregunto su madre.

– Nada.

Solo que un chico pequeno con pistola esta en el seto apuntando a Staffan. Solo eso.

Tommy se sintio bastante bien, pese a todo.

El grupo se habia fortalecido con Karlsson, el unico de los colegas con un «trabajo de verdad», como el mismo lo llamaba. Larry habia obtenido la jubilacion anticipada, Morgan trabajaba ocasionalmente en un desguace y Lacke no se sabia a ciencia cierta de que vivia. A veces tenia algo de dinero, solo eso.

Karlsson tenia empleo fijo en la jugueteria de Vallingby; habia sido el dueno tiempo atras, pero se vio obligado a vender por «dificultades economicas». Con el tiempo, el nuevo dueno le empleo porque, como Karlsson decia, no se podia negar «que uno, despues de treinta anos en el sector, tenia cierta experiencia».

Morgan se recosto en la silla, abrio las piernas y cruzo las manos detras de la cabeza, mirando fijamente a Karlsson. Lacke y Larry se hicieron una sena. Ya empezaba.

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