desde un avion. Algunas figuras oscuras se movian entre las lapidas. Su madre se dirigio a la tumba de su padre con el farol balanceandose en la mano. Tommy se fijo en su espalda estrecha y de pronto se sintio triste. No por el, ni por su madre, no; por todo. Por todas las personas que andaban por alli entre las luces que temblaban en la nieve. Ellas mismas no eran mas que sombras que estaban al lado de las piedras, mirando las piedras, tocando las piedras. Aquello era tan… tonto.

La muerte es la muerte. Punto.

Sin embargo Tommy siguio a su madre, se puso de cuclillas junto a la tumba de su padre mientras ella encendia el farol. No queria tocar las letras cuando su madre estaba alli.

Permanecieron asi un rato, mirando como la debil llama resaltaba las vetas del marmol, como si se movieran. Tommy no sentia nada aparte de un poco de verguenza. El participando en este simulacro. Despues de un poco se levanto y empezo a caminar hacia casa.

Su madre le siguio. Demasiado pronto, le parecio. Ella podia quedarse llorando si queria, toda la noche. Llego a su altura y paso con cuidado su brazo por debajo del de Tommy. El lo dejo estar. Caminaron el uno al lado del otro contemplando el pantano de Racksta que habia empezado a helarse. Si el frio continuaba se podria patinar alli en unos dias.

Un pensamiento machacaba todo el tiempo la cabeza de Tommy como un terco riff de guitarra.

La muerte es la muerte. La muerte es la muerte. La muerte es la muerte.

Su madre temblo, se apreto contra el.

– Es terrible.

– ?Te parece?

– Si, Staffan me conto una cosa horrible.

Staffan. ?Es que no podia ni siquiera ahora dejar de hablar de…?

– Ah, ?si?

– ?Has oido lo del incendio en una casa de Angby? La mujer que…

– Si.

– Staffan me conto que le habian hecho la autopsia. A mi me parece que eso es tan desagradable. Que hagan esas cosas.

– Si, si, claro.

Un pato caminaba por la fragil capa de hielo hacia el agujero que se formaba en el hielo junto a uno de los desagues a un lado del lago. Los pequenos peces que se podian pescar alli en verano olian a desague.

– ?De donde viene ese desague? -Pregunto Tommy-. ?Viene del crematorio?

– No se. ?No quieres escucharme? ?Te parece desagradable?

– No, no.

Y entonces ella empezo a contarselo mientras iban por el bosque hacia casa. Despues de un rato, Tommy comenzo a interesarse, a hacer preguntas que su madre no podia responder; ella solo sabia lo que Staffan le habia contado. Bueno, Tommy hacia tantas preguntas y parecia tan interesado que Yvonne se arrepintio de haberselo comentado siquiera.

Mas tarde, por la noche, Tommy se encontraba sentado en una caja en el refugio, dandole vueltas a la pequena escultura del tirador de pistola. La coloco encima de las tres cajas que contenian los radiocasetes, como un trofeo. Coronando la obra.

?Mangado a un… policia!

Cerro cuidadosamente el refugio con la cadena y el candado, puso la llave en el escondite y se sento pensando en lo que su madre le habia contado. Despues de un rato oyo pasos sigilosos que se acercaban al trastero. Una voz baja que decia:

– ?Tommy?

Se levanto de la butaca, fue hasta la puerta y la abrio con rapidez. Alli estaba Oskar y parecia nervioso, con un billete en la mano.

– Toma. Tu dinero.

Tommy cogio el billete de cincuenta coronas y estrujandolo se lo metio en el bolsillo, sonrio a Oskar.

– ?Te vas a hacer cliente de aqui o que? Entra.

– No, tengo que…

– Entra, digo. Te quiero preguntar una cosa.

Oskar se sento en el sofa agarrandose las manos. Tommy se desplomo en la butaca mirandolo.

– Oskar. Tu eres un chico espabilado. Oskar se encogio timidamente de hombros.

– ?Sabes la casa que ardio en Angby? ?La vieja que salio al jardin y se quemo?

– Si, lo he leido.

– Me lo imaginaba. ?Han escrito algo de la autopsia?

– No que yo sepa.

– No. Pero se la hicieron. Le hicieron la autopsia. ?Y sabes que? No encontraron humo en sus pulmones. ?Sabes lo que eso significa? Oskar penso.

– Que no respiraba.

– Si. ?Y cuando se deja de respirar? Cuando se esta muerto, ?no?

– Si -Oskar se animo-. He leido sobre eso. Precisamente. Por eso hacen la autopsia a los que han ardido. Para descartar que… alguien haya provocado el fuego para ocultar que ha matado al que habia dentro. En el fuego. Lei en… si, fue en la revista Hemmets Journal, que un tio en Inglaterra que habia matado a su mujer y sabia esto pues habia… antes de iniciar el fuego habia puesto un tubo en la garganta de ella y…

– Bueno, bueno. Tu sabes. Bien. Pero aqui no habia humo en los pulmones aunque la mujer habia salido al jardin y habia estado alli dando vueltas un rato antes de morir. ?Como puede ser eso?

– Contendria la respiracion. No, claro. Eso no se puede, lo he leido en algun sitio. Por eso la gente siempre…

– Vale, vale. Explicamelo entonces.

Oskar apoyo la cabeza en las manos, pensando. Luego dijo:

– O han tenido algun fallo o ella estaba de pie y corriendo aunque estaba muerta. Tommy asintio:

– Justo. ?Y sabes que? No creo que esos tios cometan ese tipo de fallos. ?Tu que crees?

– No, pero…

– La muerte es la muerte.

– Si.

Tommy tiro de un hilo de la butaca, hizo una bolita con los dedos y la lanzo.

– Si. A uno le gustaria creerlo.

Tercera Parte

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