Domingo 8 de Noviembre
El puente de Traneberg. Cuando lo inauguraron en 1934 significo un pequeno orgullo nacional. El puente de hormigon de un solo tramo mas grande del mundo. Un imponente arco tirado entre Kungsholmen y la Zona Oeste, que en aquel tiempo estaba formada por pequenos centros horticolas en Bromma y en Appelviken. Y en Angby, las pequenas casas prefabricadas tan de moda.
Pero la modernidad estaba en camino. Los primeros suburbios propiamente dichos, con edificios de tres pisos, ya estaban listos en Traneberg y en Abrahamsberg y el estado habia comprado grandes extensiones de terreno al oeste para, en el plazo de unos anos, empezar a construir lo que llegaria a ser Vallingby, Hasselby y Blackeberg.
Para todos ellos, el puente de Traneberg se convirtio en un paso obligado. Todos los que tienen que entrar o salir de la zona de Vasterort pasan por el.
Ya en los anos sesenta hubo informes alarmantes acerca de que el puente se estaba descomponiendo lentamente como consecuencia del intenso trafico que soportaba. Fue reparado y reforzado en varias ocasiones, pero la gran reconstruccion, o la construccion de uno nuevo de la que tanto se hablaba, quedaba aun lejos en el tiempo.
Asi que la manana del domingo 8 de noviembre de 1981 el puente parecia cansado. Un viejo harto de vivir que pensaba desconsolado en aquellos tiempos en que los cielos eran mas claros, las nubes mas ligeras y cuando era el puente de hormigon de un solo tramo mas grande del mundo.
El hielo habia empezado a deshacerse a medida que avanzaba la manana y el agua del deshielo corria por las grietas de la construccion. Ya no se atrevian a echar sal, puesto que eso podia acelerar el proceso de corrosion del viejo puente de hormigon aun mas.
No habia mucho trafico a aquellas horas, y menos un domingo. El metro habia dejado de funcionar por la noche y los pocos automovilistas que pasaban a esas horas anoraban llegar a sus camas o volver a ellas.
Benny Melin era la excepcion. Bueno, claro que tenia ganas de llegar a casa y a la cama, pero probablemente estaba demasiado contento para poder dormir.
En ocho ocasiones habia conocido a igual numero de mujeres a traves de los anuncios de contactos, pero Betty, con quien habia quedado el sabado por la tarde, era la primera… la primera con la que habia sentido ese «clic».
Aquello prometia. Los dos lo sabian.
Habian bromeado acerca de lo ridiculo que iba a sonar: Benny y Betty. A pareja de circo a algo asi, pero ?que le iban a hacer? Y si tenian hijos, ?que nombre les iban a poner? Lenny y Netty.
Si, la verdad es que lo pasaban bien juntos. Habian estado en el pisito de ella en Kungholmen hablando de sus vidas, intentando hacerlas coincidir con bastante buen resultado. Al despuntar el dia unicamente quedaban dos cosas que pudieran hacer.
Y Benny, no sin cierta resistencia, eligio la que le parecia correcta: despedirse con la promesa de volver a encontrarse el domingo por la tarde. Sentado al volante, condujo hacia casa pasando por la estacion de Brommaplan cantando
Desde luego a Benny no le quedaban energias para apreciar siquiera el lamentable estado en que se encontraba el puente de Traneberg aquella manana de domingo. Era la mismisima pasarela al paraiso, al amor.
Fue justo al llegar al final del puente por el lado de Traneberg, y tras haber empezado a darle al estribillo tal vez por decima vez, cuando aquella figura de color azulado aparecio a la luz de los faros, en medio de la carretera.
Alcanzo a pensar:
El impacto fue tan violento que se le taponaron los oidos cuando el coche choco y se desplazo a lo largo de la mediana. Uno de los espejos retrovisores salio disparado y la puerta de su lado se abollo hacia dentro hasta rozarle la cadera antes de que el vehiculo fuera despedido de nuevo a la carretera.
Intento evitar el derrape, pero el coche se deslizo hasta el otro lado y golpeo contra la barandilla de la acera. El segundo espejo retrovisor se rompio y salio volando por encima del pretil dirigiendo hacia el cielo el reflejo de las luces del puente. Freno con cuidado y el patinazo siguiente fue mas suave: el coche solo rozo la mediana.
Consiguio detenerlo despues de que se hubiera deslizado cien metros aproximadamente. Respiro aliviado, se quedo quieto con las manos apoyadas en las rodillas y el motor todavia en marcha. Sabor a sangre en la boca; se habia mordido el labio.
Miro por el espejo interior y pudo ver a la luz amarillenta del alumbrado del puente a una persona que seguia caminando dando tumbos hacia delante, en medio de la carretera, como si no hubiera pasado nada. Se cabreo. Un loco, claro, pero todo tenia un limite.
Intento abrir su puerta pero no lo consiguio. La cerradura se habia quedado bloqueada. Se quito el cinturon y paso como pudo al asiento del copiloto. Antes de abrir la puerta para salir del coche puso los intermitentes. Se quedo al lado del vehiculo con los brazos cruzados, aguardando.
Vio que la persona que avanzaba por el puente iba vestida con algun tipo de bata de hospital y nada mas. Los pies descalzos, las piernas desnudas. Iba a ver si se podia razonar con el de
El tipo se acercaba. Salpicando agua con los pies descalzos, caminaba como si llevara una cuerda atada al torso que lo arrastrara inexorablemente. Benny dio un paso hacia el y se detuvo. El tipo estaba ahora a unos diez metros y Benny pudo ver claramente su… cara.
Benny lanzo un resuello, se apoyo contra el coche. Despues consiguio volver a meterse dentro rapidamente a traves del asiento del copiloto, puso la primera y salio de alli a tal velocidad que las ruedas de atras despedian agua y probablemente salpicaron a… aquello que se acercaba.
Cuando llego a casa se puso un buen whisky y se bebio la mitad. Despues llamo a la policia. Les conto lo que habia visto, lo que habia pasado. Cuando se termino el whisky y, a pesar de todo, empezaba a considerar la idea de irse a la cama, el dispositivo de busqueda ya estaba en marcha.
Rastrearon todo el bosque de Judarn. Cinco perros, veinte policias. Hasta un helicoptero, lo cual era inusual en este tipo de persecuciones.
Un hombre herido, perturbado. Un solo guia de perros habria sido suficiente para dar con el.
Pero se hizo asi en parte porque el caso habia tenido una gran repercusion en los medios de comunicacion (dos agentes de policia designados unicamente para tratar con los periodistas que se agolpaban en torno a los viveros de Weibull al lado de la estacion de metro de Akeshov) y querian demostrar que no habian pillado a la policia en la cama aquella manana, y en parte porque ya habian encontrado a Bengt Edwards.
Mejor dicho: se habia dado por supuesto que se trataba de Bengt Edwards, puesto que lo que habian encontrado llevaba una alianza nupcial con el nombre de Gunilla grabado en el interior.
Gunilla era la mujer de Benke, eso lo sabian sus companeros de
