de la mesa de la cocina.
El se quedo sin respiracion. Penso que iba a morirse. Se pregunto si podria matarse por el sencillo procedimiento de negarse a respirar. Se sintio mal y se sento en la silla con la cabeza gacha y las manos entre las rodillas, y oyo a su madre vagar por el apartamento sollozando y murmurando y maldiciendo en un lenguaje sucio a todas las personas a las que culpaba de todo lo que le habia ocurrido, maldiciendo a veces a su madre muerta y balbuceando luego: «Dan, Dan, Dan», una y otra vez.
– ?Sabes lo que me dio tu padre? -chillo-. ?Sabes lo que me dio de esas mujeres de los barrios bajos? ?Sabes con que me dejo…?
Aquellas palabras aterrorizaron a Toby.
El apartamento apestaba a alcohol. Toby queria morir. Pero Emily y Jacob estaban a punto de llegar en el autobus de St. Charles a solo una manzana de alli. Corrio a la tienda de la esquina, compro una botella de bourbon aunque no tenia la edad, la llevo a casa y obligo a su madre a tragarlo, sorbo a sorbo, hasta que ella se derrumbo sin sentido sobre el colchon.
Despues de aquel dia, sus maldiciones arreciaron. Mientras los ninos se vestian para ir a la escuela, los llamaba con los peores nombres imaginables. Era como si un demonio viviera en su interior. Pero no era un demonio. El alcohol se le estaba comiendo el cerebro, y Toby lo sabia.
Su profesora le regalo un nuevo laud, un laud precioso, mucho mas caro que el que se rompio.
– Te quiero por esto -le dijo a ella, y la beso en la mejilla empolvada, y ella le repitio que algun dia se haria un nombre por si mismo con su laud y un largo listado de grabaciones propias.
»Dios me perdone -rezo, arrodillado en la iglesia del Santo Nombre, alzando la vista desde la larga nave en sombra hacia el altar-. Quiero que mi madre se muera. Pero no puedo quererlo.
Los tres hijos limpiaban el apartamento a fondo los fines de semana, como siempre habian hecho. Y ella, la madre, estaba tendida, borracha, como una princesa encantada por un hechizo, con la boca abierta, la piel lisa y joven, el aliento casi dulce, como el jerez.
– Pobre mami borracha -susurro Jacob, entre dientes.
Aquello hirio a Toby tanto como la vez en que Emily dijo una cosa parecida.
Mas o menos mediado el curso superior, Toby se enamoro. Fue una chica judia de la Newman School, la escuela preparatoria mixta de Nueva Orleans del mismo nivel que los jesuitas. Se llamaba Liona y fue a los jesuitas, una escuela solo de chicos, para cantar el papel principal en un musical al que Toby encontro tiempo para asistir, y cuando el le pidio que fuera su pareja en el baile de la gala, ella dijo que si de inmediato. El se sintio abrumado de felicidad. Tenia enteramente para el a una preciosa muchacha de cabello oscuro con una maravillosa voz de soprano.
Pocas horas despues de la gala, fueron a sentarse al jardin trasero de la hermosa casa de ella en Nashville Avenue, en la parte alta de la ciudad. En aquel lugar calido y fragante el no pudo contenerse y le hablo a ella de su madre. Ella reacciono con simpatia y comprension. Antes de que amaneciera se habian deslizado en el interior del pabellon de invitados de la familia de ella y habian tenido relaciones intimas. El no queria que ella supiera que era su primera vez, pero cuando Liona le confeso que para ella lo habia sido, acabo por admitirlo.
El le dijo que la amaba. Eso hizo que ella llorara y le contestara que nunca habia conocido a nadie como el.
Con su largo cabello negro y sus ojos oscuros, su voz suave y aterciopelada y su comprension instantanea, parecia encarnar todo lo que el podia desear. Poseia una fortaleza que el admiraba mucho, y una inteligencia aguda. Toby sintio el horrible temor de perderla.
Liona bajaba en los dias mas calurosos del verano a Bourbon Street para acompanarlo cuando tocaba; le llevaba gaseosas frias de la tienda de comestibles y se quedaba a pocos pasos de el, escuchando. Solo los estudios la apartaban de el. Era inteligente y tenia un gran sentido del humor. Le gustaba el sonido del laud, y comprendia por que el amaba tanto aquel instrumento, debido a su tono unico y su hermosa forma. El amaba la voz de ella (mucho mejor que la suya propia), y pronto ensayaron algunos duos. Sus canciones eran melodias de Broadway, y el amplio asi su repertorio y, cuando lo permitia el tiempo de que ambos disponian, tocaban y cantaban juntos.
Una tarde (su madre parecia encontrarse perfectamente por un corto tiempo), llevo a casa a Liona, y por mucho que lo intento ella no pudo disimular su consternacion ante aquel pequeno apartamento abarrotado de gente, y las maneras descuidadas de borracha con que su madre se sento a fumar y a hacer solitarios en la mesa de la cocina. Toby se dio cuenta de que Emily y Jacob se sentian avergonzados. Jacob le pregunto, despues:
– Toby, ?por que has tenido que traerla aqui con mami tal como esta? ?Como has podido hacerlo?
Tanto su hermana como su hermano lo miraban como si les hubiese traicionado.
Esa noche, despues de que Toby acabara de tocar en Royal Street, Liona fue a esperarlo y de nuevo hablaron durante horas, y se colaron a oscuras en el pabellon de invitados de los padres de ella.
Pero Toby cada vez se sentia mas avergonzado por haber confiado a alguien sus secretos mas reconditos. Y sentia en el fondo de su corazon que no era digno de Liona. La ternura y la calidez de ella lo desconcertaban. Ademas estaba convencido de que pecaba al hacer el amor con ella cuando no existia la menor posibilidad de que se casaran alguna vez. Sus preocupaciones eran tantas que un noviazgo normal a lo largo de sus anos de estudiantes parecia una imposibilidad absoluta. Su temor mas profundo era que Liona sintiera compasion de el.
Cuando llego la epoca de los examenes finales, ninguno de los dos tuvo tiempo de ver al otro.
La noche de su graduacion en la escuela superior, la madre de Toby empezo a beber a las cuatro, y al final el le dijo que se quedara en casa. No pudo soportar la idea de verla bajar a la ciudad con la braga asomando por encima de la cintura de la falda, el rojo de labios corrido, las mejillas demasiado empolvadas y el cabello enredado. Intento durante un rato cepillarle el pelo, pero ella se lo saco de encima a sopapos una y otra vez hasta que, con los dientes apretados, el la sujeto por las munecas y le grito:
– ?Basta ya, mama!
Y rompio a llorar como un nino. Emily y Jacob estaban aterrorizados.
Su madre gimoteo con la cara enterrada en los brazos cruzados sobre la mesa de la cocina, mientras el se quitaba el traje bueno. De todas formas no iba a ir a la ceremonia de la graduacion. Los jesuitas le enviarian el diploma por correo.
Pero estaba furioso, mas furioso que en ningun otro momento antes, y por primera vez en su vida la llamo borracha y guarra. Temblaba y hablaba a gritos.
Emily y Jacob sollozaban calladamente en la otra habitacion.
Su madre empezo a alborotar. Dijo que iba a matarse. Lucharon los dos por apoderarse de un cuchillo de cocina.
– Para, para -decia el por entre los dientes apretados-. De acuerdo, ire a buscarte esa maldita bebida.
Y salio a buscar un pack de seis cervezas, una botella de vino y otra de bourbon. Ahora ella tendria la reserva casi inagotable por la que suspiraba.
Despues de beberse una cerveza, ella le rogo que se tendiera en la cama a su lado. Bebio el vino a largos tragos. Lloriqueo y le pidio que rezara el rosario con ella.
– Es un ansia que llevo en la sangre -dijo. El no contesto. La habia llevado muchas veces a las reuniones de Alcoholicos Anonimos. Nunca se habia quedado mas de quince minutos.
Por fin, se sento al lado de ella. Y rezaron el rosario juntos. En voz baja, sin dramatismo ni lamentos, ella le hablo de como su padre, un hombre al que el no habia llegado a conocer, habia muerto por la bebida, y antes que el su abuelo. Le hablo de todos los tios suyos, tambien desaparecidos, que habian sido alcoholicos.
– Es un ansia que llevamos en la sangre -repitio-. Una verdadera ansia en la sangre. Tienes que quedarte conmigo, Toby. Tienes que rezar el rosario conmigo otra vez. Dios bendito, ayudame, ayudame, ayudame.
– Escucha, Ma -le dijo el-. Voy a ganar mas y mas dinero con mi musica. Este verano me han contratado a tiempo completo para tocar en el restaurante. Todo el verano voy a ganar dinero por las noches, siete noches a la semana. ?No ves lo que eso significa? Tendre mas dinero que nunca. -Siguio hablando mientras los ojos de ella se empanaban y el vino la volvia sonolienta-. Ma, tendre un titulo del conservatorio. Podre dar clases de musica. Puede que consiga grabar un disco alguna vez, ?sabes?
»Tienes que dejar de beber. Tienes que creer en mi. -Ella lo miraba con ojos adormilados-. Mira, despues de la semana proxima tendre lo bastante para pagar a una mujer que vendra a hacer la colada y todo, y ayudara a Emily y Jacob a hacer los deberes. Trabajare todo el tiempo. Tocare en la calle hasta que abran el restaurante. -
