»?Iba a decir a un cristiano que tenia dos hijas que serian criadas como judias? ?Cual seria su respuesta? Por supuesto, el podia tener cantidad de bastardos en la Roma que me describia y con las companias mundanas que frecuentaba y de las que no hablaba sino con un desprecio nada disimulado.
»Lo cierto es que no quise causarle un disgusto ni confesarle los sufrimientos que habia padecido por mi parte. Nuestras cartas estaban llenas de poesia y de pensamientos tan profundos que se despegaban tal vez de la realidad, y yo deseaba mantener asi las cosas porque, en verdad, aquella relacion era para mi mas real que la vida de todos los dias. Ni siquiera el milagro de aquellas dos ninas hizo disminuir mi creencia en el mundo que edificabamos con nuestras cartas. Nada podia conseguirlo.
»Pero justo en el momento en que tome la decision de guardar un escrupuloso silencio sobre ese tema, llego una carta muy sorprendente de Godwin, que quiero recitaros de memoria tan bien como pueda. De hecho conservo la carta en mi poder, pero escondida en un lugar seguro entre mis cosas, y Meir nunca la ha visto, y no puedo soportar la idea de sacarla para darle lectura, de modo que os contare su contenido con mis propias palabras.
»De todos modos, creo que mis palabras son las mismas que utilizo Godwin. Dejad que os lo explique.
»Empezaba como en otras ocasiones con sus descripciones de la vida en la Ciudad Santa.
»“De haberme convertido a tu fe -escribia-, y si nosotros dos fueramos un hombre honrado y su esposa, pobres y felices con toda probabilidad, eso seria preferible a los ojos del Senor, si el Senor existe, que una vida como la que llevan aqui unos hombres para quienes la Iglesia no es otra cosa que una fuente de poder y de codicia.”
»Pero luego explicaba un suceso extrano.
»Al parecer, habia ido muchas veces a visitar una tranquila pequena iglesia, y alli, sentado en el suelo de piedra con la espalda apoyada en el muro frio, hablaba con desprecio al Senor de las ingratas perspectivas que veia para si mismo como sacerdote u obispo mujeriego y bebedor. “?Como puedes haberme enviado aqui - preguntaba a Dios-, a vivir entre seminaristas al lado de los cuales mis amigos de francachelas de Oxford parecen unos santos?” Rechinaba los dientes mientras murmuraba estas frases, e incluso insultaba al Creador de todas las cosas recordandole que el, Godwin, no creia en El y consideraba su Iglesia como un edificio construido sobre las mentiras mas ignominiosas.
»Siguio con sus burlas despiadadas al Todopoderoso. “?Por que he de llevar los habitos de tu Iglesia si solo siento desprecio por lo que veo, y no deseo servirte? ?Por que me has negado el amor de Fluria, el impulso mas puro y desinteresado de mi corazon sediento?”
»Podeis imaginar como me estremeci al leer esta blasfemia, que el dejo escrita, con todas las letras, antes de describir lo que ocurrio despues.
»Cierta noche en que repetia los mismos reproches al Creador, lleno de odio y de rabia, meditando y hablando para si mismo, e incluso recriminaba al Senor que le hubiera arrebatado no solo mi amor sino el amor de su padre, aparecio delante de el un joven, y sin mas preambulo empezo a hablarle.
»Al principio Godwin creyo que aquel joven estaba loco o era una especie de nino grande, porque era muy bello, bello como los angeles pintados en los murales, y tambien porque hablaba de una forma tan directa que impresionaba.
»De hecho, por un momento Godwin llego a sospechar que podia ser una mujer disfrazada de hombre, cosa no tan extrana como yo podria pensar, dijo Godwin, pero pronto se dio cuenta de que no se trataba en absoluto de una mujer, sino de un ser angelico que se le habia aparecido.
»?Y como lo supo Godwin? Lo supo por el hecho de que aquella criatura conocia los rezos de Godwin y le hablo directamente de su dolor profundo y de sus ocultos propositos destructivos.
»“A tu alrededor -dijo el angel o la criatura o lo que quiera que fuese-, solo ves corrupcion. Ves lo facil que es destacar en la Iglesia, lo sencillo que resulta estudiar palabras solo por las palabras y codiciar solo por codicia. Tienes ya una querida, y estas pensando en buscarte otra. Escribes cartas a la amante a la que renunciaste sin miramientos por como pueden afectarla a ella y a su padre, que la ama. Maldices tu destino a cuenta de tu amor por Fluria y de tu decepcion, y buscas mantenerla todavia ligada a ti, sea ello bueno o malo para ella. ?Viviras una vida vacia y colmada de amargura, una vida egoista y profana, porque te ha sido negado algo precioso? ?Desperdiciaras todas las oportunidades de adquirir honores y de ser feliz en este mundo, solo porque han frustrado tus esperanzas?”
»En ese momento, Godwin se dio cuenta de su locura. Estaba edificando su vida sobre la rabia y el odio. Y asombrado de que aquel ser le hablara de esa manera, le pregunto: “?Que puedo hacer?”
»“Entregate a Dios -dijo el extrano-. Entregale todo tu corazon, toda tu alma, toda tu vida. Colocate por encima de todos los demas, de tus companeros egoistas que aman tu oro tanto por lo menos como a ti, y del padre furibundo que te ha enviado aqui para que seas un hombre corrompido e infeliz. Colocate por encima del mundo que quiere hacer de ti una persona corriente, cuando tu puedes ser excepcional. Se un buensacerdote, se un buenobispo, y antes de llegar a serlo, desprendete de todo lo que posees, hasta el ultimo de tus muchos anillos de oro, y conviertete en un humilde fraile.”
»Godwin se sintio todavia mas asombrado.
»“Conviertete en un fraile, y te resultara mucho mas facil ser bueno -dijo el extrano-. Esfuerzate en ser santo. ?Que mayor cosa puedes conseguir? Y la decision te pertenece a ti. Nadie puede arrebatartela. Como solo en tu mano esta tambien el renunciar a ese camino y seguir para siempre en tu libertinaje y tu miseria, saliendo del lecho de tus amantes para escribir a la pura y santa Fluria, de modo que esas cartas sean lo unico bueno de tu vida.”
»Y entonces, tan silenciosamente como habia venido, el extrano desaparecio en la semioscuridad de la pequena iglesia.
»Estaba alli, y en el instante siguiente ya no estaba.
»Godwin se quedo solo en el frio rincon de piedra de la iglesia, mirando las lejanas velas del altar.
»Me escribio que en ese momento la luz de las velas le parecio la luz del sol poniente o del sol naciente, algo precioso y eterno y un milagro de Dios, realizado en ese momento y solo para sus ojos, para que comprendiese la magnitud de todo lo que Dios habia hecho al crearle a el y crear todo el mundo que le rodeaba.
»“Procurare ser santo -se juro alli y entonces-. Buen Dios, te entrego mi vida. Te entrego todo lo que soy y lo que puedo llegar a ser, y todo lo que puedo hacer. Renuncio a todo instrumento del mal.”
»Eso es lo que escribio. Y ya veis que he leido la carta tantas veces que me la se de memoria.
»La carta seguia diciendo que el mismo dia se habia dirigido a la orden de los dominicos y habia pedido que lo admitieran entre ellos.
»Lo recibieron con los brazos abiertos.
»Les complacio que fuera un hombre instruido, que conociera la lengua hebrea antigua, y todavia les gusto mas que les entregara una fortuna en joyas y telas preciosas para que las vendieran y repartieran el producto entre los pobres.
»A imitacion de Francisco, se despojo de las ropas lujosas que vestia, y les entrego tambien su baston de oro y sus botas con incrustaciones de oro fino. Y recibio de ellos un habito negro gastado y remendado.
»Llego a decir que olvidaria su educacion y rezaria de rodillas el resto de su vida, si era eso lo que querian de el. Banaria leprosos. Atenderia a los agonizantes. Haria todo lo que el prior le ordenara hacer.
»El prior se echo a reir. “Tu educacion es un tesoro para nosotros. Son demasiados los que quieren estudiar teologia sin tener ningun conocimiento de las artes y las ciencias, pero tu lo posees todo, y podemos enviarte ya a la Universidad de Paris, a estudiar con nuestro gran maestro Alberto, que ensena alli. Nada nos hara mas felices que tenerte en nuestra comunidad de Paris y enfrascado en las obras de Aristoteles y en las de tus colegas de estudios, para aguzar tu elocuencia a la luz de los espiritus mas refinados.”
»No fue eso todo lo que me conto Godwin.
»Se adentro en un autoexamen despiadado como nunca habia leido antes en sus cartas.
»“Sabes perfectamente bien, mi amada Fluria -escribio-, que esta ha sido la venganza mas cruel contra mi padre que nunca habria podido imaginar: convertirme en fraile mendicante. De hecho, mi padre escribio inmediatamente a mis conocidos de aqui para que me secuestraran y me enviaran mujeres hasta que recuperase mi buen sentido y renunciara al capricho de convertirme en un mendigo y un predicador de pueblo, vestido de harapos. Puedes estar segura, bendita mia, de que no ha ocurrido nada asi de sencillo. Voy camino de Paris. Mi padre me ha desheredado. Mi bolsa esta tan vacia como lo estaria de habernos casado tu y yo. Pero he asumido mi Santa Pobreza, para decirlo con las palabras de Francisco, que es tan estimado entre nosotros como nuestro
