habia dejado tocar el caballo- se empeno en que esa era la razon de la derrota: el pequeno bastardo habia traido mala suerte a toda la contrada.
Furibundo, le dijo a su hija que cogiera al pequeno, volviera a Roma y no regresara a casa hasta que hubiese encontrado marido. Y eso hizo. Volvio a Roma y encontro marido, un buen hombre que era
De todos modos, todos los veranos, Alessandro tenia que pasar un mes en la granja de sus abuelos en Siena, para conocer a sus primos y alejarse de la gran ciudad. Aquello no fue idea del abuelo -ni de su madre-, sino fruto de la insistencia de su abuela. Lo unico de lo que no logro convencer al anciano Marescotti fue de que lo dejase asistir al Palio. Iban todos -primos, tios, tias-, pero Alessandro tenia que quedarse en casa, porque su abuelo temia que diese mala suerte al caballo del Aquila. O eso decia. De modo que se quedaba en la granja solo y organizaba su propio Palio montando el viejo caballo de labranza. Mas adelante aprendio a arreglar motos, y su Palio fue casi tan peligroso como el de verdad.
Alessandro termino no queriendo volver a Siena porque, siempre que iba alli, el abuelo lo atormentaba con comentarios sobre su madre, que, como es logico, no lo visitaba. Asi que acabo sus estudios, ingreso en la policia, como su padre y sus hermanos, e hizo todo lo posible por olvidar que era Romeo Marescotti. Desde entonces se hizo llamar unicamente Alessandro Santini, y viajo todo lo lejos que pudo de Siena, con las misiones de paz que le proponian en otros paises. Asi fue a parar a Iraq, donde perfecciono su ingles discutiendo con los soldados estadounidenses y se libro por los pelos de salir volando cuando los insurgentes estrellaron un camion repleto de explosivos contra la central de los
Cuando volvio por fin a Siena, no le dijo a nadie que estaba alli, ni siquiera a su abuela, pero la vispera del Palio fue a las cuadras de la contrada. No lo tenia previsto; no pudo resistirse. Su tio estaba alli, custodiando el caballo, y cuando Alessandro le dijo quien era, se emociono tanto que le dejo tocar el
Por desgracia, durante el Palio del dia siguiente, el jinete de la Pantera, la contrada rival, agarro al del Aquila por esa misma chaqueta y ralentizo tanto al caballo que perdieron la carrera.
Llegados a este punto de la historia, no pude evitar volverme para mirar a Alessandro.
– No debiste de pensar que era culpa tuya, ?no?
Se encogio de hombros.
– ?Que iba a pensar? Que le habia dado gafe a nuestro
– Venga ya… -empece.
– ?Chis! -Me tapo la boca con la mano-. Tu escucha. Desapareci una larga temporada y apenas hace unos anos que volvia Siena. Justo a tiempo. Mi abuelo estaba muy cansado. Recuerdo que estaba sentado en un banco, contemplando las vinas, y no me oyo hasta que le puse una mano en el hombro. Se volvio, me miro y se echo a llorar de alegria. Aquel fue un dia genial. Hubo una gran comida y mi tio dijo que no volverian a dejarme ir. Al principio no estaba seguro de querer quedarme en la ciudad; nunca habia vivido en Siena, y tenia muy malos recuerdos. Ademas, sabia que chismorrearian sobre mi si averiguaban quien era: la gente no olvida el pasado. Asi que empece por pedir un permiso. Pero entonces ocurrio algo. Corrimos en el Palio de julio y esa fue una de nuestras peores carreras de todos los tiempos. En toda la historia del Palio, dudo que ninguna otra contrada haya perdido de ese modo. ibamos a la cabeza desde el principio, pero, en la ultima curva, nos adelantaron los de la Pantera y ganaron. -Suspiro al revivir el momento-. No hay peor forma de perder el Palio. Nos llevamos un disgusto. Luego tuvimos que defender nuestro honor en el Palio del mes de agosto y a nuestro
»Mi abuelo se disgusto tanto que le dio un infarto de pensar que el Aquila no podria correr en el Palio en los dos anos siguientes. Tenia ya ochenta y siete anos. Tres dias despues, fallecio. -Alessandro hizo una pausa y miro hacia otro lado-. Pase con el esos tres dias. Estaba furioso consigo mismo por haber perdido tantisimo tiempo, y queria mirarme a los ojos todo lo posible. Al principio pense que se habia enfadado conmigo por haber vuelto a llevarles la mala suerte, pero entonces me dijo que no era culpa mia, sino suya, por no haberlo entendido antes.
– ?Entender el que? -tuve que preguntar.
– A mi madre. Sabia que lo que le habia pasado a ella
Me incorpore.
– ?Que clase de machismo asqueroso…?
– ?Giulietta, por favor! -Tiro de mi para que volviera a apoyarme en su hombro-. Nunca comprenderas esto si no escuchas. Lo que mi abuelo entendio fue que habia un mal antiguo que habia despertado despues de muchas generaciones y me habia elegido a mi por mi nombre.
Se me erizo el vello de los brazos.
– ?Elegido… para que?
– Ahora… -dijo volviendo a rellenarme la copa- es cuando viene lo de Carlomagno.
VII. II
Se murio el simio. Habra que conjurarlo. Yo te conjuro, por los brillantes ojos de Rosalinda, y por su hermosa frente y labios escarlata.
Los Marescotti son una de las familias nobles mas antiguas de toda Siena. Se cree que el nombre proviene de Marius Scotus, un general escoces del ejercito de Carlomagno. La mayoria de los Marescotti se afincaron en Bolonia, pero la familia estaba muy diseminada y la rama de Siena era particularmente celebre por su valor y su liderazgo en tiempos de crisis.
Sin embargo, como es bien sabido, nada grandioso lo es eternamente, y la celebridad de los Marescotti no es una excepcion. Hoy en dia, casi nadie recuerda su pasado glorioso en Siena, claro que la historia siempre ensalza mas a los que viven para destruir que a los que se empenan en proteger y preservar.
Romeo nacio cuando la familia todavia era ilustre. Su padre, el comandante Marescotti, era muy admirado por su moderacion y su decoro, e invertia tanto en esos valores que ni siquiera su hijo -de sobrada avaricia e indolencia- lograba dilapidar su fortuna.
Sin embargo, la fortaleza moral del comandante fue puesta a prueba cuando, a principios de 1340, Romeo conocio a Rosalinda. Esta estaba casada con un carnicero, pero todos sabian que no eran felices juntos. En la version de Shakespeare, Rosalinda es una joven belleza que atormenta a Romeo con su voto de castidad; la verdad era bien distinta. Rosalinda era diez anos mayor que el, y se convirtio en su amante. Romeo paso meses intentando convencerla de que se fugara con el, pero Rosalinda era demasiado astuta para fiarse del joven.
Justo despues de las Navidades de 1340 -no mucho despues de que Romeo y Giulietta murieran aqui, en Rocca di Tentennano-, Rosalinda tuvo un bebe, y todos vieron en seguida que el carnicero no era el padre. Fue un gran escandalo, y Rosalinda tenia miedo de que su marido averiguara la verdad y matase al nino, asi que le llevo el recien nacido al comandante Marescotti y le pidio que lo criara en su casa.
Pero el comandante se nego. No se creyo la historia y la rechazo. Sin embargo, antes de marcharse, Rosalinda le dijo:
– Algun dia lamentareis lo que nos habeis hecho a mi y a este nino. ?Algun dia Dios os castigara por negarme la justicia que os pido!
El comandante se olvido de todo aquello hasta que, en 1348, llego la peste negra a Siena. En unos meses murio mas de un tercio de la poblacion, y la mortandad fue mayor en la ciudad. Los cadaveres se apilaban en las
