El retrasado dio un paso hacia ellos y se detuvo. Sin dejar de grunir con una furia que parecia inmensa, de repente se dio un punetazo en un lado de su propia cabeza. El golpe resono en el pasillo. Lo siguio un segundo punetazo, y un tercero, que se oyeron con fuerza. Empezo a sangrarle la oreja.
Ni Peter ni Francis se movieron.
El hombre solto un grito, mezcla de triunfo y de angustia. Francis no supo si era un desafio o una rendicion.
Luego se detuvo, resoplo y se enderezo. Miro a Francis y Peter, y sacudio la cabeza como para aclararse la vision. Arrugo la frente de un modo socarron, como si se le hubiese ocurrido una pregunta importante y en el mismo instante hubiera visto la respuesta. Entonces, con otro grunido y una media sonrisa se marcho por el pasillo, farfullando para si.
Francis y Peter lo observaron alejarse vacilante.
– ?Que ha sido eso? -pregunto Francis.
– Esa es la cuestion -respondio Peter a la vez que meneaba la cabeza-. Aqui nunca se sabe. Es imposible saber que provoca que alguien estalle asi. O no. Dios mio, Pajarillo. Espero que sea el sitio mas extrano en el que tengamos la desgracia de estar.
Volvieron a apoyarse contra la pared. Peter parecia preocupado por el reciente conato de pelea, como si le hubiera indicado algo.
– ?Sabes que, Pajarillo? En Vietnam sabiamos que era probable que pasaran cosas extranas en cualquier momento. Cosas extranas y mortiferas. Pero, por lo menos, tenian algun sentido y alguna razon. Al fin y al cabo, estabamos ahi para matarlos, y ellos para matarnos a nosotros. Tenia cierta logica perversa. Y, cuando volvi a casa y me incorpore al departamento de bomberos, a veces en un incendio las cosas podian ponerse bastante peligrosas. Paredes que se desmoronan, suelos que ceden, calor y humo por todas partes. Pero, aun asi, existia cierta logica. El fuego arde siguiendo patrones definidos, y tu puedes tomar las precauciones adecuadas. Sin embargo, este sitio es otra cosa. Es como si todo estuviera en llamas todo el rato, como si todo estuviera oculto y hubiera bombas trampa.
– ?Habrias peleado con el?
– ?Habria tenido eleccion?
Echo un vistazo a los pacientes que se movian por el pasillo.
– ?Como puede sobrevivir alguien aqui? -pregunto.
Francis no tenia la respuesta.
– No estoy seguro de que se suponga que debamos hacerlo -susurro.
Peter asintio y esbozo su sonrisa ironica.
– Puede que eso, mi joven y loco amigo, sea la cosa mas atinada que hayas dicho en tu vida.
13
Cuando Lucy salio del despacho de Evans, llevaba un bloc en la mano derecha y una expresion de desagrado en la cara. Una larga lista de nombres garabateados aprisa llenaba un lado de la primera pagina del bloc. Se movia con rapidez, como si una sensacion de consternacion la llevara a apretar el paso. Alzo los ojos y vio que Francis y Peter la esperaban, y sacudio atribulada la cabeza mientras se acercaba.
– Habia pensado, de modo bastante tonto, que seria una mera cuestion de comprobar las fechas en los expedientes hospitalarios. Pero no es tan sencillo, sobre todo porque los expedientes hospitalarios son bastante caoticos y no estan centralizados. Sera muy trabajoso. Mierda.
– ?El senor del Mal no ha sido tan servicial como habia prometido? -comento Peter maliciosamente.
– No -respondio Lucy.
– Vaya -dijo Peter impostando un ligero acento britanico en imitacion de Tomapastillas-. Estoy anonadado. Totalmente anonadado…
Lucy siguio avanzando por el pasillo a un paso tan rapido como sus pensamientos.
– ?Que pudo averiguar? -pregunto Peter.
– Que tendre que comprobar los demas edificios. Y, encima, encontrar los datos de todos los pacientes que hayan podido tener un permiso de fin de semana que coincida con los asesinatos. Y, para complicar mas las cosas, no estoy segura de que exista ninguna lista concreta que facilite el trabajo. Lo que tengo es una lista de nombres de este edificio que, mas o menos, encajan en el perfil buscado. Cuarenta y tres nombres.
– ?Ha eliminado a alguien por la edad? -pregunto Peter, y la jocosidad habia desaparecido de su voz.
– Si. Es lo primero que hice. A los abuelos no es necesario interrogarlos.
– Creo que podriamos considerar otro elemento importante -sugirio Peter, y se froto la mejilla con la mano como si eso le permitiera liberar algunas ideas encalladas en su interior.
Lucy lo miro.
– La fuerza fisica -aclaro Peter.
– ?Que quieres decir? -quiso saber Francis.
– Que se necesita fuerza para cometer el crimen que estamos investigando. Tuvo que dominar a Rubita, arrastrarla hasta el trastero. Habia signos de lucha en el puesto de enfermeria, de modo que sabemos que no se le acerco con sigilo por detras y la dejo inconsciente de un punetazo. De hecho, sospecho que le apetecia pelear.
– Cierto -suspiro Lucy-. Cuanto mas la golpeaba, mas se excitaba. Eso encajaria con lo que sabemos sobre esta clase de personalidad.
Francis se estremecio, y espero que los demas no se diesen cuenta. Le costaba comentar con tanta frialdad y tranquilidad esos hechos horrorosos.
– De modo que buscamos a alguien con cierta musculatura -prosiguio Peter-. Eso descarta a muchos, porque aunque es probable que Gulptilil lo niegue, este sitio no atrae a gente lo que se dice en forma. No hay demasiados corredores de maraton ni culturistas. Y tambien deberiamos reducir la lista de posibles sospechosos a un limite de edad. Y hay otra area que nos permitiria afinar mas la lista: el diagnostico. Quienes tengan antecedentes de comportamiento violento. Quienes sufran trastornos mentales que podrian incluir el asesinato. Esos son los verdaderos sospechosos.
– Exacto -corroboro Lucy-. Si obtenemos un perfil del hombre que estamos buscando, veremos las cosas con claridad. -Se volvio hacia Francis-: Pajarillo, necesitare tu ayuda.
– ?Que necesita? -pregunto Francis, ansioso.
– Creo que no conozco la locura.
Francis parecio confundido y Lucy sonrio.
– No me malinterpretes -aclaro-. Conozco el lenguaje psiquiatrico, los criterios de diagnostico, los tratamientos y el material bibliografico. Pero no se como se ve desde dentro, al mirar hacia fuera. Tu podrias ayudarme en eso. Necesito saber quien podria haber cometido estos crimenes y sera dificil encontrar pruebas consistentes.
– De acuerdo… -dijo Francis, a pesar de no estar seguro.
Peter asentia con la cabeza, como si viese algo que fuera evidente para el y tuviera que serlo para Lucy, pero que Francis no captaba.
– Estoy seguro de que puede hacerlo. Posee un talento innato. ?Verdad que podras, Pajarillo?
– Lo intentare.
En una parte muy profunda de su ser oia un murmullo, como si hubiera estallado una discusion entre su poblacion interior hasta que, por fin, distinguio a una de las voces: Cuentaselo. No pasa nada. Diles lo que sabes. Dudo un instante y hablo con la sensacion de ser una marioneta:
– Hay algo que deberian tener en cuenta.
Lucy y Peter lo miraron como si les sorprendiera que aportara algo a la conversacion.
– ?Que? -pregunto la fiscal.
– Peter tiene razon en eso de que el asesino tiene que ser fuerte -asintio en direccion a su amigo-. Y tambien en que no hay muchas personas asi en el hospital. Imagino que eso es logico, pero no del todo. Si el angel oia voces que le ordenaban atacar a Rubita y a esas otras mujeres… bueno, no es imprescindible que sea tan fuerte
