yo tenia unos ocho anos. Solia pasarse meses fuera, y luego aparecia. Nos traia regalos, y a ella, dinero. Luego volvia a marcharse.
– Eso debe de haber sido duro para ti -dijo el.
– Yo queria que se divorciaran para que mi madre siguiese adelante, pero ella no queria. Decia que era el amor de su vida. Yo pensaba que era un imbecil que no soportaba tener que ser responsable de su familia. Pero esa es una discusion fascinante para otra ocasion. Pasaron los anos, todos crecimos. Entonces, hace unos tres meses, Ruth reaparecio en nuestra puerta. Dijo que llevaba mucho tiempo queriendo reconciliarse con su hija, pero que Fraser se interponia. Como el ya no estaba, era libre de hacer lo que quisiera y de recuperar a su familia. Asi que ahora tenemos una abuela.
«Yuna herencia potencial», penso el.
– ?Ella volvio con vosotras?
– Eso he oido. Mi madre nos llamo y nos pidio que fueramos todas a cenar. Entramos y alli estaba Ruth. Es raro descubrir a los parientes despues de tanto tiempo.
– ?Que piensas de ella? -pregunto Ryan.
– Se queja mucho-dijo ella-. Es muy elegante, pero distante y… no se. Realmente no la conozco. Supongo que me molesta porque rechazo a su unica hija. De acuerdo, no aprobaba lo que mi madre hizo, pero de ahi a no volver a verla, hay mucho. Nos dio la espalda a todas. ?Ahora dice que lo siente y se supone que tenemos que perdonarla? ?Fingir que todos esos anos sin ella no importan?
Ryan se encontro a si mismo queriendo defender a su tia. Cosa ironica, teniendo en cuenta que el tambien la consideraba una persona dificil. Aun asi, la queria.
– Se esta haciendo vieja -dijo el-. Quiza el perder a su marido ha hecho que se de cuenta de lo que es realmente importante.
– No me digas que eres el mediano de tres hermanos -dijo ella.
– Soy hijo unico.
– Pues no lo pareces. Willow es la mediana de las tres hermanas y siempre esta viendo el punto de vista de todo el mundo. Es una caracteristica increiblemente molesta.
– En mi negocio, es importante ver todos los lados de una situacion.
– No creo que esa sea una buena excusa.
Ryan deseaba creerla. No habia imaginado eso, pero tampoco habia imaginado muchas ottas cosas.
– No estoy tratando de sacar conclusiones precipitadas -dijo ella-, pero te daras cuenta de que, a pesar de todo esto, no podemos implicarnos emocionalmente.
– ?Por que?
– Por la loca de mi abuela y la loca de tu tia.
– No estamos emparentados.
– Es el dinero. Si salimos juntos, todo el mundo pensara que es por la millonaria oferta. Tu lo pensarias. No lo entiendo. No eres el tipo de hombre que necesite ayuda para conseguir una mujer. ?Por que iba entonces a hacer eso?
– Ruth tiene ideas particulares sobre la vida y sobre su lugar en la vida de los demas -dijo el. Tal vez su tia pensase realmente que una de sus nietas podria atrapar a Todd. Pero Ryan estaba dispuesto a apostar por su primo. Todd no estaba interesado en tener nada serio, y nadie le haria cambiar de opinion.
– Lo que yo he dicho. Loca -dijo Julie- Pero ahora tenemos un problema.
– ?Estas diciendo que las cosas serian mejores si yo fuera un vendedor de zapatos? -pregunto el.
– En cierto modo. Aunque eso suena mas a siglo XIX. ?No podrias ser un profesor de matematicas de instituto o un programador de ordenadores?
– Podria serlo, pero no lo soy.
– ?Entonces que? -pregunto ella mientras se ponia la bata-. Supongo que querras volver a verme. Principalmente porque te he dado muchas oportunidades de escapar y no las has aprovechado.
– ?Deseas que lo hubiera hecho?
– No. Me gusta tenerte por aqui. Ayer a estas horas, temia conocerte. Deseaba que cualquiera de mis hermanas pudiera ocupar mi lugar. Pero ahora… -le acaricio la mano-. A veces perder es algo bueno.
Ryan sintio una presion en el pecho al darse cuenta de la verdad. Fuera lo que fuera lo que Todd y el habian pensado de Julie Nelson, se habian equivocado. No estaba en eso por dinero. Estaba en eso simplemente porque queria hacer feliz a su abuela y habia perdido un estupido juego.Al darse cuenta de lo que habia hecho, de como lo habia fastidiado todo, se sintio enfermo. Habia imaginado que seria una zorra y, sin embargo, era la mujer mas alucinante que jamas habia conocido. Y la habia pifiado. Totalmente.
– ?Todd? -dijo ella-. ?Que pasa? Tienes una mirada muy extrana.
– Yo… -maldijo en silencio. ?Como explicarlo?-. No soy Todd Aston.
Capitulo Cuatro
Julie sabia que tenia que decir algo, pero su cerebro no parecia funcionar. La falta de sueno y el exceso de sorpresa hacian que pensar resultase imposible.
– ?No eres Todd? -pregunto, mas para ella misma que para el.
– Julie, mira… -comenzo a decir el, pero ella levanto la mano para interrumpirlo.
– No eres Todd -repitio, mirando al hombre desnudo en su cama. El hombre con el que habia hecho el amor varias veces-. ?No eres Todd? -en esa ocasion, las palabras salieron de su boca como un grito que daba paso a la furia y el horror que crecian en su interior. Salio de la cama y se ato la bata-. ?Que diablos quieres decir con que no eres Todd?
– Soy su primo, Ryan Bennett. Todd y yo sabiamos lo que Ruth habia hecho, y pensamos que cualquiera que hubiera aceptado las condiciones estaria metida en esto solo por dinero. Fui a la cita pensando que iba a ensenarte una leccion. Ya sabes, fingir que era Todd y luego marcharme.
– ?Su primo? ?Esto era un juego para ti? ?Es tu idea de pasar un buen rato?
Todd o Ryan o como diablos se llamase salio de la cama y se coloco frente a ella. Desnudo. Maravilloso. Pero eso no debia ser una sorpresa. ?Por que los bastardos mentirosos no podian ser guapos tambien?
– Julie, espera. No es lo que piensas.
– Ni lo intentes -dijo ella-. No pienses que puedes salir de esta con palabras bonitas.
– No quiero salir de esto. Quiero explicarme. No era mi intencion que esto ocurriese.
?Esto? ?El sexo? La rabia iba creciendo en su interior y de pronto se sintio aterrorizada porque le entraron ganas de llorar. Se negaba a derrumbarse delante de esa sabandija.
– ?El que no era tu intencion? -pregunto con la voz cargada de odio-. ?Cenar conmigo? ?Decirme que eras Todd?
– Pensamos que…
– ?Pensasteis que? ?Que seria divertido? No, espera. ?Que es lo que has dicho? Que ibas a ensenarme una leccion. ?Quien diablos te crees que eres para ser juez y jurado? ?Que te he hecho yo?
– No me has hecho nada -dijo el-. Nada en absoluto. Tu eres la parte inocente en esto. Lo siento.
– Sentirlo no sirve de nada.
– Lo se. Cuando la tia Ruth le dijo a Todd lo que habia hecho, lo que os habia prometido a tus hermanas y a ti, se puso furioso. El siempre tiene mujeres codiciosas detras de el y no necesitaba tres mas yendo detras de su riqueza.
– Todd tiene que superarlo -dijo ella amargamente-. No se trataba del dinero, ya lo sabes. Se trataba de descubrir que tenia una abuela y de mantener una buena relacion con ella. Nadie penso que su oferta fuese real. ?Pero que pasa con vostros?
– No tienes ni idea de como es -dijo el.
– Oh, pobre nino rico. Que mal lo debes de pasar.
El seguia desnudo, y Julie maldijo la parte de su cerebro que fue capaz de detenerse y apreciar la perfeccion de su cuerpo. Sus entranas se revolvieron al recordar los torridos momentos que habian compartido.
Tomo aliento y senalo hacia la puerta.
