– Yehonala, hija de Hui Cheng Yehonala, es seleccionada como la consorte imperial del cuarto rango. Su titulo es el de dama de la Mayor Virtud.

Mire mi ruyi; era de jade. En lugar de parecer setas, las cabezas eran nubes flotantes interconectadas por una varita de zahori. Recorde que mi padre me habia dicho una vez que, en el simbolismo imperial, las nubes flotantes y la vara representaban la constelacion estelar del dragon.

Los siguientes ruyi fueron para Yun y Li. Fueron declaradas consortes imperiales del segundo y el tercer rango y ambas recibieron el titulo de dama de la Superioridad. Su ruyi tenia la forma de una seta lingzhi, conocida por su poder curativo. Las cabezas estaban decoradas con murcielagos, simbolos de la bendicion y la prosperidad.

Despues de Yun y Li, les toco a Mei y Hui. Su rango fue el sexto y el septimo, damas de la gran Armonia. Me costaba recordar quien era quien, porque Mei y Hui se parecian y vestian como gemelas. Las cabezas de su ruyi representaban una campana de piedra, el simbolo de la celebracion.

Nuharoo fue la ultima; fue proclamada emperatriz y le concedieron el ruyi mas preciado. El cetro era de oro con joyas y fragmentos de jade incrustados. El fuste estaba labrado con simbolos de la cosecha: cereales y ramas de frutales, melocotones, manzanas y uvas. Las tres cabezas eran granadas de oro, que significaban numerosos vastagos e inmortalidad. Los ojos de Nuharoo brillaban e hizo una pronunciada reverencia.

Encabezadas por Nuharoo, las siete nos levantamos y nos arrodillamos una y otra vez. Postramos la frente ante el emperador Hsien Feng y la gran emperatriz. Recitamos con una sola voz lo que nos habian ensenado: «Deseo a vuestras majestades diez mil anos de vida. ?Que vuestra suerte sea tan colmada como el mar del Este de China y vuestra salud tan lozana como las montanas del Sur!».

Capitulo 5

Me sentia como en un sueno cuando me llevaron hasta mi familia en un palanquin escoltado por un grupo de eunucos. Estaba envuelta en un vestido dorado como un regalo caro. El jefe eunuco le dijo a mi madre que debia quedarme en casa hasta el dia de la ceremonia de la boda imperial.

Conmigo iban tambien obsequios del emperador para mi padre, mi madre, mi hermana y mi hermano. A mi padre le regalaron un conjunto de ocho broches de plumas para un sombrero de mandarin de la corte. Cada cilindro hueco de porcelana se usaba para sujetar una pluma de pavo real, y una anilla en la parte superior del tubo lo conectaba con el sombrero. El regalo pasaria a mi hermano.

A mi madre le dieron un ruyi lacado especial, decorado con dibujos auspiciosos. En un extremo aparecian los tres dioses estelares, que concedian bendiciones, salud y longevidad. En el centro figuraba un murcielago sujetando una campana de piedra y un pez doble, simbolos de la abundancia. En la base tenia rosas y crisantemos, que representaban la prosperidad.

Rong recibio una caja de la buena suerte, de madera de sandalo magnificamente tallada, con una serie de incrustaciones de jade verde. A Kuei Hsiang le concedieron diversos ganchos de cinturon esmaltados y adornados con cabezas de dragon en la parte superior. En los ganchos podia colgar su espejo, su bolsa, su sello, un arma o un monedero.

Segun el astrologo de la corte, entrariamos en la Ciudad Prohibida el decimo dia del mes a las dos en punto del mediodia. Los guardias imperiales vendrian a buscarme cuando llegara el momento. El jefe eunuco instruyo a mi familia acerca del ritual y la etiqueta de la corte, y repaso pacientemente los detalles con nosotros. Kuei Hsiang ocuparia el lugar de mi padre y a Rong se le regalaria un vestido para la ocasion. A mi madre le concedieron diez mil taels para amueblar la casa. Se quedo boquiabierta cuando vio entrar los taels en cajas. Enseguida temio que nos robasen y pidio a Kuei Hsiang que mantuviera las puertas y las ventanas cerradas en todo momento. El jefe eunuco le dijo a mi madre que no se preocupara, pues ya estaban custodiando ferreamente la casa.

– No entrara ni una mosca, senora.

Le pregunte al jefe eunuco si se me permitia visitar a mis amigas. Deseaba despedirme de Hermana Mayor Fann.

– No -me respondio.

Eso me entristecio. Le pedi a Rong que le devolviera el vestido a Hermana Mayor Fann y que le diera trescientos taels como regalo de despedida. Rong fue inmediatamente y regreso con las bendiciones de Hermana Mayor Fann.

Durante varios dias, mi madre y Rong fueron de compras mientras Kuei Hsiang y yo limpiabamos y decorabamos la casa. Contratamos peones para hacer el trabajo pesado. Pusimos un tejado nuevo, reparamos las paredes viejas, cambiamos las ventanas y arreglamos la puerta rota. Mi tio pudo pedir una puerta de madera roja absolutamente nueva, con una elaborada talla del dios del dinero. Cambiamos los muebles viejos y pintamos las paredes. Contratamos a los mejores carpinteros y artistas de la ciudad. Todo el mundo considero su tarea como un gran honor. Crearon elegantes dibujos en los marcos de las ventanas y los umbrales de las puertas, imitando el estilo imperial. Los artesanos hicieron incensarios, mesas de altar y escaleras. A veces tenian que trabajar con cuchillos del tamano de un palillo para labrar los detalles deseados.

El jefe eunuco acudio a inspeccionar la casa una vez concluido el trabajo. No hizo comentarios y su expresion era poco reveladora. Sin embargo, al dia siguiente aparecio con una cuadrilla. Destrozaron el lugar entero y dijo que tenian que empezar de cero. El tejado, las paredes, las ventanas, incluso la puerta nueva de nuestro tio… todo desaparecio.

– ?No se os entregara el decreto si vuestra puerta esta orientada hacia la direccion equivocada! -advirtio el jefe eunuco a mi madre y a mi tio.

Nerviosos, mi madre y mi tio pidieron consejo.

– ?En que direccion creeis que debeis arrodillaros para dar gracias al emperador? -pregunto el eunuco, y luego el mismo respondio a su propia pregunta-. Hacia el norte, porque el emperador siempre se sienta mirando hacia el sur.

Mi familia perseguia al jefe eunuco mientras deambulaba por la casa, senalandolo todo con el dedo.

– El tono de la pintura esta mal. -Trazaba circulos con la mano en la habitacion-. Deberia ser un ocre calido en lugar de un ocre frio. ?Su majestad espera alegria!

– Pero Orquidea nos dijo que su majestad no se presentaria en nuestra casa -dijo mi madre-. ?Es que Orquidea lo entendio mal?

El eunuco nego con la cabeza.

– Teneis que comprender que ya no sois quienes erais. Os habeis convertido en parte de su majestad y vosotros representais la estetica y los principios imperiales. ?Lo que hagais con vuestra casa puede arruinar la apariencia del hijo del cielo! Mi cabeza no estaria en su sitio si os permitiera hacer lo que os diera la gana. ?Mirad que cortinas! ?Son de algodon! ?No os he dicho que el algodon es para gente ordinaria y la seda para la familia imperial? ?Es que mis palabras os entran por un oido y os salen por el otro? ?Atraereis la mala suerte sobre vuestra hija si sois ronosos!

Ante mis repetidas suplicas, el jefe eunuco consintio en dejarnos salir de la casa mientras sus hombres llevaban a cabo la restauracion. Mi madre nos llevo a las casas de te mas prestigiosas de Pekin, situadas en un barrio comercial carisimo llamado Wangfooching. Por primera vez mi madre dilapido como una dama adinerada. Dio propinas al ayudante de camarero, al cocinero e incluso al chico de los fogones. Los propietarios nos sirvieron en la mesa los mas exquisitos vinos. Me alegraba ver feliz a mi madre. Mi eleccion habia cambiado su estado de salud de la noche a la manana. Tenia buen aspecto y estaba de excelente humor. Bebimos y lo celebramos. En realidad yo no tenia ningun motivo para sentirme orgullosa, porque mi buena apariencia no era merito mio, pero me felicite por haber tenido el arrojo. Habria perdido la oportunidad si hubiera vacilado o me hubiera comportado mal.

Mi madre queria saber si las recien elegidas concubinas imperiales se llevarian bien viviendo juntas en la Ciudad Prohibida. No queria preocuparla, asi que le dije que ya habia hecho amigas. Le describi la belleza de Nuharoo, sus admirables modales y conocimiento. Tambien describi a la dama Yun. No sabia demasiado sobre su caracter ni sobre su familia, asi que me concentre en su belleza. Luego mencione a la dama Li. Describi la

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