diferencia de caracteres. Mientras que Yun era atrevida y le importaban muy poco las opiniones de los demas, Li se preguntaba si era ella el motivo de que la gente carraspeara.

Rong se puso un poco celosa cuando mencione a la dama Soo, la mas joven, que lloraba delante de sus majestades. La sensibilidad de Soo necesitaba ternura y carino. Era huerfana, habia sido adoptada por su tio a los cinco anos y, como es logico, estaba triste y asustada. Los medicos de la gran emperatriz la examinaron y llegaron a la conclusion de que tenia problemas mentales. El llanto de Soo no ceso despues de ser elegida oficialmente. Los eunucos la llamaban el Sauce Lloron. A la gran emperatriz le preocupaba la calidad de los «huevos» que Soo pusiera. «Si no hay huevos de calidad, no hay senorio», nos dijo a todas. Si Soo continuaba asi, la emperatriz la echaria.

– Pobre nina -suspiro mi madre.

Segui hablando de la dama Mei y la dama Hui, las dos que parecian gemelas. No eran tan bellas, pero tenian cuerpos robustos. Eran las favoritas de la gran emperatriz. Tenian pechos tan grandes como melones y nalgas del tamano de una almofia. Eran muy aduladoras y seguian a Nuharoo como perritos. Alegres y animadas delante de la gran emperatriz, eran inexpresivas y calladas cuando estaban solas. No les gustaba leer, ni pintar, ni bordar; su unico entretenimiento era vestirse igual.

– ?Se parece la gran emperatriz Jin a los retratos que hemos visto? ?Es hermosa y elegante?

– Debio de ser una belleza en su juventud -respondi-. Yo diria que hoy el diseno de su vestido es mas interesante que su aspecto.

– ?Como es? -se interesaron mi madre y Rong-. ?Que espera de ti?

– Esa es una pregunta dificil. Por un lado, se espera que sigamos las reglas. «Como miembros de la realeza -dije imitando a la emperatriz-, vosotras sois los modelos de la moralidad de nuestra nacion. Vuestra pureza refleja las ensenanzas de nuestros antepasados. Si os sorprendo pasandoos libros de naturaleza salaz, sereis ahorcadas como otras antes que vosotras.» Por otro lado, la gran emperatriz espera que nos acostemos con el emperador Hsien Feng tan a menudo como podamos. Nos dijo que su exito dependera del numero de herederos que produzcamos. Se espera que el emperador supere a su padre y al padre de su padre. El emperador Kang Hsi, bisabuelo de Hsien Feng, engendro cincuenta y cinco hijos y el emperador Chien Lung, abuelo de Hsien Feng, veintisiete.

– Eso no deberia ser un problema. -Kuei Hsiang sonrio timidamente mientras se metia un punado de nueces tostadas en la boca-. Su majestad tiene mas de tres mil damas, todas para el. Apuesto a que no dara abasto.

– Pero hay impedimentos -le dije a mi madre.

El rendimiento de Hsien Feng en el Libro de registro de la fertilidad imperial, un diario que llevaba el eunuco jefe Shim y que detallaba la actividad del emperador en la alcoba, era pobre. La gran emperatriz acuso al emperador de «malgastar deliberadamente las semillas del dragon». Se decia que su majestad concedia sus favores con demasiada frecuencia a una sola concubina, olvidando su deber de esparcir sus semillas acostandose con diferentes damas cada noche. La gran emperatriz hablo con enfado de antiguas concubinas que habian sido posesivas con su majestad. Las consideraba «mentes perversas» y no dudo en castigarlas severamente.

Le conte a mi madre que la gran emperatriz nos habia llevado a la sala de castigo, donde vi por primera vez a la famosa bella dama Fei. Era la concubina favorita del emperador Tao Kuang, pero ahora vivia en una tinaja. Cuando vi que la dama Fei no tenia extremidades, casi me desmayo. «La dama Fei fue sorprendida acaparando al emperador para si sola, pero se enganaba a si misma», dijo friamente la gran emperatriz. La unica razon por la que se mantenia con vida a la dama Fei era para que sirviera de escarmiento.

Nunca olvidare el horror que senti aquella tarde al ver a la dama Fei. Su cabeza descansaba sobre el borde de la tinaja, con la cara sucia y una mucosidad verde que le resbalaba por la barbilla.

Mi madre me cogio por los hombros.

– Prometeme, Orquidea, que tendras cuidado y seras prudente.

Yo asenti.

– ?Y las miles de bellezas que han seleccionado? -pregunto Kuei Hsiang-. ?Se anima a su majestad a tomar a esas damas si le apetece? ?Puede tomar a una sirvienta que este barriendo el patio?

– Puede hacer lo que se le antoje, aunque su madre no le anima a tomar barrenderas de patios - respondi.

Rong se dirigio a mi madre.

– ?Por que iba su majestad a querer una sirvienta cuando tiene hermosas esposas y concubinas?

– Solo dijo que es posible que el emperador se resienta del hecho de no poder dormir cada noche con la mujer que ama.

Nos quedamos en silencio un rato.

– El emperador probablemente odia a las damas que le imponen su madre y los eunucos -prosiguio mi madre-. Debe de sentirse como un berraco arrastrado por el hocico.

– Orquidea, ?que vas a hacer? -me pregunto Rong-. Si cumples las normas, no atraeras la atencion del emperador, pero si tratas de seducirlo y su majestad te desea, la gran emperatriz puede cortarte las extremidades.

– Vayamos al templo de la Misericordia y consultemos al espiritu de tu padre -sugirio mi madre.

Subimos cientos de peldanos hasta llegar al templo, situado en la cima de la montana Ganso. Prendimos incienso e hicimos la donacion mas cara, pero no recibi consejo alguno del espiritu de mi padre. Tenia problemas, y era muy consciente de que estaba sola.

La tumba de mi padre se hallaba en la ladera de la montana que mira hacia el noroeste de Pekin. Su ataud descansaba bajo una hierba tan alta que nos llegaba hasta las rodillas. El vigilante del cementerio, un viejo que fumaba una pipa de arcilla, nos dijo que no nos preocuparamos por los ladrones.

– Los muertos de este lugar son famosos por sus deudas.

Y nos indico que el mejor modo de demostrar respeto a nuestro padre era comprandole una sepultura en la zona soleada de la colina, situada mas arriba.

Le di cincuenta taels y le pedi que guardara a mi padre de los perros salvajes que desentierran los cadaveres en busca de comida. Al hombre le extrano tanto mi generosidad que se le cayo la pipa.

Llegaron regalos del palacio imperial en grandes cajas que llenaron hasta el ultimo rincon de la casa. Las cajas se apilaban en mesas y camas. No habia donde sentarse ni donde dormir, y aun asi seguian llegando regalos. Una manana nos entregaron seis caballos mongoles. Nos regalaron pinturas, antiguedades, rollos de seda y bordados de Suchou. Ademas me ofrecieron magnificas joyas, vestidos, tocados y zapatos esplendidos. A mi madre le regalaron juegos de te de oro, vasijas de plata y cuencos de cobre.

Ordenaron a nuestros vecinos que nos prestaran sus casas para guardar los regalos. En la vecindad excavaron grandes hoyos en el suelo para que sirvieran de refrigeradores donde almacenar carne y verduras para el inminente banquete de celebracion. Se encargaron cientos de jarras de vino centenario, ademas de ochenta corderos, sesenta cerdos y doscientos pollos y patos.

El banquete se celebro en el octavo dia del mes. El jefe eunuco, que se encargo de todo, invito a cien personas, entre ellos nobles, ministros, funcionarios de la corte y miembros de la familia imperial. Sirvieron veinte platos a cada invitado y la comida duro tres dias.

Sin embargo para mi fueron momentos insoportables. Oia las canciones, las risas y los gritos de los borrachos a traves de las paredes, pero no se me permitia unirme al banquete. Ya no me autorizaban a salir a la luz. Estaba encerrada en una habitacion decorada con cintas rojas y doradas. Alrededor de la habitacion habian colgado calabazas pintadas con caras de ninos y me dijeron que mirara las caras para estimular mi fertilidad.

Mi madre me traia comida y agua y mi hermana venia a hacerme compania. El jefe eunuco educaba a mi hermano para que cumpliera la funcion de mi padre: despedirme cuando llegara el dia. Cada seis horas, un mensajero del emperador mantenia a mi familia al corriente de lo que pasaba en la Ciudad Prohibida.

Hasta mas tarde no supe que Nuharoo habia sido la eleccion no solo de la gran emperatriz sino tambien del clan de los ancianos. En realidad la decision de que fuera la emperatriz se habia tomado un ano antes. La corte habia debatido durante ocho meses hasta llegar a esa conclusion. El tratamiento honorario dado a la familia de Nuharoo era cinco veces superior al de la mia. Ella entraria en la Ciudad Prohibida por la puerta central; las

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