movimiento bajo la mano que apoyaba en el vientre de Antonia.
– Es un presagio -dijo casi con temor. -?Por que el nino se ha puesto tan inquieto en tu seno, Antonia? Seguro que es una senal de alguna clase.
– Nuestro hijo sabe que digo la verdad, esposo mio -dijo ella. -O quiza son los dioses que te hablan a traves del bebe.
«Que tonto es», penso Antonia. Si los dioses existieran, y francamente Antonia no estaba segura de que asi fuera, ?por que iban a preocuparse por un hombre tan estupido y supersticioso como aquella bestia que yacia a su lado?
– Mi hermano y su familia llegaran dentro de unos dias -dijo el por fin. -Solo tiene una esposa y nunca ha podido tener mas, pero ahora, por supuesto, eso cambiara. Es mas joven que yo, pero tuvo su primer hijo con su esposa cuando tenia catorce anos. Tiene ocho hijos vivos. Seis varones.
– Que estupenda familia -dijo Antonia con sequedad, pensando que ya vivia mucha gente en aquella horrible casa que habia construido para sustituir a su hermosa villa, la villa que el habia destruido. Diez personas mas aumentarian el bullicio y la suciedad. ?Por los malditos dioses! Echaba de menos su bano, con su adorable vapor rejuvenecedor y su deliciosa agua caliente. Cuanto se burlaban de ella las otras esposas de Ragnar cuando insistia en lavarse en una pequena banera de roble llena de agua caliente. Pero no le importaba. ?Apostaria a que la muy zorra de Cailin Druso poseia mejores instalaciones de bano! -Ragnar -dijo a su esposo, que ya casi dormia.
– ?Que quieres? -gruno el.
– Si Caddawic esta realmente tan bien fortificada que no puede ser tomada por la fuerza, tendremos que pensar en otra manera de apoderarnos de ella.
El meneo la cabeza.
– No hay manera. Ese maldito Puno de Hierro la ha construido muy bien y es inexpugnable. Incluso tienen asegurado el suministro de agua. No soy hombre que admita facilmente la derrota, Antonia, pero Caddawic no puede ser conquistada. ?Simplemente no se puede!
– Dejame contarte una historia de los tiempos antiguos, Ragnar -dijo Antonia con paciencia, pero el la hizo callar con un gesto.
– En otro momento, mujer -gruno y la atrajo hacia si. -Tengo otras cosas pensadas para ti y necesito dormir. Por la manana podras contarme tu fabula, pero ahora quiero follarte.
– Tus necesidades son tan elementales… -siseo ella suavemente mientras el la penetraba con brusquedad. - Si eres tan buen guerrero como amante, esposo mio, no te costara tomar Caddawic una vez yo te haya ensenado como… ?Aaaahhh, si, Ragnar! ?Si, asi…!
Caddawic. Ragnar pensaba en la casa mientras embestia infatigablemente a Antonia. Las tierras eran buenas, la casa solida y Cailin un regalo exquisito. La habia visto varias veces, pero no podia quitarsela de la cabeza. ?Que fuego interior tenia! El imaginaba que seria fuerte y dulce como sus esposas sajonas y lasciva como Antonia. Era una combinacion perfecta y el estaba decidido a poseerla. Sin embargo, habia tiempo. Ni ella ni Wulf Puno de Hierro irian a ninguna parte. Habian dejado bien claro que la tierra lo era todo para ellos. Tendria tiempo mas que suficiente para conquistar las tierras del sur. Para establecer a su hermano y su familia en una propiedad cercana. Para encontrar a Gunnar una segunda esposa con una buena dote. Oh, si, habia mucho tiempo.
Llego el otono y Nuala dio a Rio de Vino un hijo sano y robusto al que llamaron Barre. El nombre significaba puerta entre dos lugares. Nuala lo considero adecuado, pues Barre en verdad era un puente entre la antigua Britania y la nueva Britania. Cailin estuvo presente en el parto y se maravillo del tamano del nino y de lo fuerte que succionaba del pecho de su madre cuando se lo acercaron para que lo alimentara.
– Pronto tu tambien tendras un hijo -bromeo Nuala. -Seguro que tu y Wulf no pasais el rato en la buhardilla hablando, prima. -Solto una risita. -?Yo no lo haria!
– Acabas de parir y hablas como una desvergonzada -dijo Cailin fingiendo escandalizarse. -Para tu informacion, a Wulf le gusta mirarme cuando trabajo en el telar, Nuala. Y, por supuesto, tambien cantamos.
Nuala parecio sorprendida.
– ?Bromeas! -exclamo.
– Te aseguro que es cierto -replico Cailin con calma.
– Claro que lo es -intervino Wulf, que habia oido las palabras de su esposa. -Cuando estamos juntos en la buhardilla, Cailin me hechiza y canta canciones apasionadas mejor de lo que puedas imaginar.
Nuala se echo a reir, comprendiendo que le estaban tomando el pelo. El bebe al que amamantaba cogio hipo y se puso a gemir.
– ?Oh, mira lo que habeis hecho con Barre! -les regano, de pronto maternal y carinosa. -Ya esta, corazoncito. No te inquietes.
En las fiestas de invierno, Cailin anuncio que llevaba otro hijo en su seno, para jubilo de todos. Naceria, dijo, despues de Beltane.
– Y es un nino -aseguro a Wulf, -estoy segura.
– ?Como lo sabes? -pregunto el sonriendo.
Ella se encogio de hombros.
– Simplemente lo se -respondio. -Las mujeres intuimos estas cosas, ?no es asi? -Se volvio a las otras mujeres presentes en busca de apoyo, y todas asintieron. -?Lo ves?
Llego el invierno y las tierras que rodeaban la casa se quedaron blancas y silenciosas. Los dias eran cortos y pasaban rapido. En las largas noches se oia aullar a los lobos alrededor de Caddawic, y los sabuesos de la casa respondian inquietos al notar la presencia de los depredadores tras las puertas de hierro y roble.
Wulf y Cailin estaban solos, pues los demas habian regresado a sus respectivas aldeas despues de la fiesta de invierno. Cailin echaba de menos a Nuala. Nellwyn, aunque dulce y leal, no resultaba una compania interesante para conversar junto al fuego. Sin embargo Aurora la adoraba y tacitamente, la ex esclava de Cailin se convirtio en la ninera de la nina. A Cailin no le importaba, pues en realidad no necesitaba una doncella personal. Su madre la habia educado para ser una persona util que podia hacerse las cosas por si misma. Ahora, como ama de Caddawic, era responsable del bienestar de todos los que estaban a su cargo.
Por fin los dias empezaron a ser mas largos y el aire mas calido. La nieve se derretia rapidamente y la tierra poco a poco se iba calentando. Brotaron campanillas, narcisos, violetas y otras flores silvestres. Cailin se alegro de descubrir varios grandes ramos que crecian cerca de las tumbas de su familia. La lapida de marmol no se habia terminado, y ahora era poco probable que se hiciera. Rezaba simplemente: FAMILIA DE GAYO DRUSO CORINIO. Cailin la miro y suspiro, llevandose la mano al vientre hinchado en gesto protector. ?Cuanto habrian mimado a sus hijos sus padres y hermanos!
– Este hijo que llevo en mi vientre es un varon -les dijo. -?Ojala estuvierais aqui para verle cuando nazca! Se llamara Royse. Aurora esta muy entusiasmada con el bebe. ?Oh! -Cailin levanto la mirada cuando un brazo la rodeo por los hombros. -?Wulf, me has asustado!
– Echas de menos a tu familia, ?verdad? Yo ni siquiera recuerdo a mi madre. A menudo me pregunto como era.
– Hasta que les asesinaron, lo eran todo en mi vida -respondio Cailin. -No puedo evitar preguntarme como habria sido mi vida si no hubieran muerto. Mis padres, por supuesto, no habrian cambiado, pero mis hermanos si. Ahora serian hombres cabales y con familia. ?Cuanto habria disfrutado mi abuela con sus biznietos! Me parece que a quien echo mas en falta es a Brenna… Todo esto debe de sonarte muy extrano.
– Lamento no haberles conocido -dijo el. Luego regresaron juntos a casa, donde su hija corrio a abrazarles.
Avanzada la primavera, una manana abrieron las puertas del muro y encontraron a una joven acurrucada en el suelo. Avisaron a Wulf y a Cailin.
– ?Por todos los dioses! -exclamo Cailin. -?Esta chiquilla ha sido azotada cruelmente! ?Esta muerta? ?Como ha venido a Caddawic?
La muchacha gimio y se dio la vuelta lo suficiente para revelar unas formas mas maduras de lo que aparentaba. Era menuda y delgada, pero evidentemente mayor de lo que habia parecido al principio.
Cailin se arrodillo y le toco el brazo.
– ?Me oyes, muchacha? ?Que te ha sucedido?
La chica abrio los ojos lentamente. Eran de color verde palido y su expresion era de total confusion.
