– ?Y recuerda algo mas de la visita? -pregunto ella.

– Recuerdo que sabia muchisimo. Es estupendo tener un visitante tan preparado en historia y brujeria. Por regla general, la gente no sabe nada; la mayoria ni siquiera distingue un chupaleches de unas calzas de muerto. -Por el gesto de los visitantes, se dio cuenta de que se trataba de dos de esa misma especie-. ?Que tal si empezamos dando un paseo por el museo y les explico lo mas importante que tenemos expuesto? Mientras, podemos charlar de su amigo.

?ora y Matthew se miraron, se encogieron de hombros y siguieron al joven hacia el interior del museo.

– Ignoro si saben mucho o poco de estos temas, pero seguramente lo mejor es contarles lo mas esencial. - ?orgrimur se acerco a una pared donde colgaba el pellejo de un animal desconocido. La piel estaba vuelta hacia la pared, pero en el cuero que daba hacia fuera habia un signo magico grabado, aunque mucho mas habilmente que el encontrado en el cuerpo de Harald. En la pared, debajo de la piel, habia una caja de madera que parecia un plumier de los de antes. Estaba entreabierta, parecia llena de pelo y contenia tambien una moneda de plata. En el cierre estaba grabado un signo magico bastante complicado, y encima habia una cosa informe que a lo que mas se parecia era a un puercoespin mutante-. En la epoca de las brujas, las condiciones de vida de la gente baja del pais no eran nada boyantes. Unas poquisimas familias eran duenas de la mayor parte de las tierras agricolas, mientras las grandes masas pasaban hambre y privaciones. No parecia existir escapatoria alguna a la miseria excepto recurriendo a la magia y a las fuerzas sobrenaturales. En esa epoca, esas cosas no se consideraban innaturales; por ejemplo, se pensaba que el demonio estaba siempre rondando a las personas, a la caza de almas. -Se volvio hacia la piel de la pared-. Este es un ejemplo de brujeria para enriquecerse: el signo del raton de mar o yelmo de anillo. Hacia falta una piel de gato macho y luego dibujar en ella el signo magico con la sangre menstrual de una doncella intacta.

Matthew fruncio las cejas y echo la cabeza a un lado, para ver si ?orgrimur contaba algo mas del signo. El otro se dio cuenta y dijo secamente al aleman:

– Utilizamos tinta roja oscura. -Luego continuo-. Era preciso cazar una especie de gusano marino que, segun de las leyendas populares, vivia en las costas del pais y se llama raton de mar. Habia que cazarlo con una red hecha con pelo de una doncella intacta. -?ora sintio que Matthew le pasaba la mano por su largo cabello. Hizo lo posible por no echarse a reir y le aparto la mano como si nada-. Luego habia que preparar para el raton un nido o madriguera con una caja de madera y el cabello, y colocar alli un penique robado, y entonces el raton se dedicaria a traer tesoros del mar a la caja. Despues se tenia que poner encima el yelmo de anillo para que el raton no se escapara, provocando una tormenta en el mar. -Se volvio hacia ellos-. Ese era el abracadabra, por asi decir.

– ?Anda!-respondio Matthew senalando una pared en la que, dentro de una vitrina de cristal, habia algo parecido a la parte inferior de un cuerpo humano-. ?Que demonios es eso?

– Ah, eso es uno de los objetos mas populares del museo. Calzas de muerto. Tambien con ellas podia hacerse uno rico. -?orgrimur se dirigio hacia la vitrina-. Naturalmente, esto es una reproduccion artificial… obviamente. -?ora y Matthew asintieron energicamente con la cabeza. Lo que se veia detras del cristal era la piel de la parte inferior del cuerpo de un varon, al que se habia eliminado el contenido… Aquel objeto le recordaba a ?ora unas mallas de punto de color rosa, sin desbastar, peludas y con organos sexuales-. Para hacerse con unas calzas de muerto, habia que firmar un contrato con una persona viva a fin de poder quitarle la piel de la parte inferior del cuerpo cuando muriese. Cuando fallecia la persona en cuestion, era preciso sacar el cuerpo de la tumba y despellejarlo de cintura para abajo… en una sola pieza. De este modo se preparaban unas calzas de muerto, que se calzaba la otra parte firmante del contrato. Las calzas de muerto crecian a la vez que la persona, y si se metia una moneda en el escroto (moneda que tenian que haber robado a una viuda pobre en Navidades, Pascua o domingo de Pentecostes) nunca se le quedaria vacia la bolsa, pues la del muerto estaria siempre llena de dinero.

– ?No podrian haber elegido un sitio mejor? -pregunto ?ora con una mueca. ?orgrimur se limito a encogerse de hombros.

– ?Y que es esto? -pregunto Matthew, y el guia fue con ellos hacia una gran fotografia de una mujer con vestido largo, al estilo de las mujeres de siglos atras. Estaba sentada y tenia levantada la falda hasta dejar el muslo al descubierto. Sobre este habia una verruga o alguna otra cosa horrible, que destacaba encima de la piel.

– Naturalmente, ya sabran que en Islandia fueron varones la mayoria de los ejecutados por brujeria, veinte por una sola mujer. Se piensa que era porque fueron hombres en su mayor parte quienes practicaban la brujeria en este pais, a diferencia de otros paises de Europa. Este conjuro, llamado chupaleches, es peculiar porque se trata del unico conjuro islandes que solo las mujeres podian practicar. Para conseguir crear un chupaleches, habia que robar una costilla de una tumba, el domingo de Pentecostes, envolverla en lana y llevarla entre los pechos, ir tres veces al altar y derramar vino de misa sobre aquella abominacion, pues de este modo volvia a la vida. El chupaleches empezaba a crecer, y para poder seguir ocultandolo debajo de sus ropas, la mujer tenia que formar una verruga artificial con piel en su muslo. De ella obtenia el chupaleches su alimento… cuando no estaba dedicado a recorrer la comarca durante la noche para chuparles la leche a vacas y ovejas. Despues, al llegar la manana, la escupia en la mantequera de su duena.

– El bichejo este no era precisamente simpatico -dijo ?ora senalando al objeto alli expuesto: una imitacion del chupaleches envuelto en lana, y por lo mismo apenas visible, pero con la boca desdentada abierta y dos ojitos blancos, sin pupilas.

A juzgar por el gesto de Matthew, el era de la misma opinion.

– Esa unica mujer a la que se quito la vida por brujeria, ?fue acusada de este conjuro?

– No, en realidad no. Si que hubo un caso en el suroeste en el ano 1635, una mujer y su madre sospechosas de poseer un chupaleches. Se investigo pero no se llego a ningun resultado, de modo que no se tomo medida alguna.

Continuaron por el museo observando los objetos expuestos. Lo que mas impresiono a ?ora fue un poste de madera y una pila de lena. Mientras estaba contemplandolos en silencio, vino ?orgrimur y le explico que todos los quemados por brujeria, veintiuna personas en total, habian sido puestas vivas en la pira. Le dijo tambien que hubo tres que intentaron escapar de la pira al quemarse las ligaduras con las que estaban atados. Volvieron a echarlos al fuego, donde murieron. Senalo que la primera ejecucion tuvo lugar en 1625, pero que la autentica caza de brujas comenzo en Trekyllisvik, en la zona norte de los Fiordos Occidentales, en el ano 1654. ?ora calculo mentalmente que breve era el tiempo transcurrido desde entonces.

Despues de mirar todo lo que quisieron, ?orgrimur subio con ellos al piso superior. En el camino pasaron junto a un cartel que advertia de la prohibicion de sacar fotografias dentro del museo: el mismo que ?ora habia visto en una de las fotos del ordenador de Harald. El guia les llamo la atencion de un gran arbol genealogico en el que se representaban las relaciones de parentesco de las personas mas destacadas de la brujeria del siglo XVII. Les mostro como la clase dominante habia situado esplendidamente a sus descendientes, algunos fueron gobernadores regionales, y senalo los que habian actuado como jueces. Despues de mirar el arbol genealogico, ?ora tuvo que mostrarse de acuerdo con el. Matthew no presto demasiada atencion a aquello. Les dejo y fue a una vitrina en la que habia copias de prontuarios de conjuros y otros manuscritos. Cuando ?ora y ?orgrimur llegaron hasta el, se hallaba inclinado sobre la vitrina.

– Es realmente increible que se hayan podido conservar libros de brujeria -dijo ?orgrimur senalando uno de los manuscritos.

– ?Quiere decir por lo antiguos que son? -pregunto ?ora inclinandose para mirar.

– Si, tambien, pero sobre todo porque ser hallado en posesion de uno de ellos significaba la sentencia de muerte -respondio ?orgrimur-. Algunos estan copiados a mano de manuscritos mas antiguos y ya muy deteriorados, de forma que los originales no son todos de los siglos XVI y XVII.

?ora se incorporo.

– ?Existe algun catalogo de los signos magicos que se conocen?

– No, y es curioso. Nadie se ha puesto a ello, que yo sepa. -Con un movimiento circular de la mano atrajo la atencion hacia sus palabras-: Aqui se exponen muchisimos signos, y estas son solo algunas paginas de los manuscritos y listas de conjuros… una exposicion minima. Asi que pueden imaginarse la cantidad de signos que existen.

?ora asintio con la cabeza. Demonios. Habria sido estupendo que ?orgrimur les hubiera referido alguna lista de signos en la que encontrar el signo de brujeria desconocido. Se dispuso a mirar mas manuscritos. El expositor estaba en mitad de la sala y se podia pasear alrededor de el. Enseguida, Matthew senalo algo con el dedo.

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