perdicion. Y fijate… para realizarlo es precisa una parte del cuerpo que, sin duda, seras capaz de adivinar.
– Los ojos -dijo ?ora convencida.
Matthew movio la cabeza en senal de asentimiento.
– Pero espera un poco mas. Cuando Pall le explico el conjuro a Harald, este se puso de lo mas nervioso y se empeno en que le explicara exactamente como se llevaba a cabo el conjuro. Pall se lo explico todo por telefono y luego le envio una copia escaneada de la descripcion del conjuro y del manuscrito en el que estaba.
– Si. ?Y que mas? -mascullo ella, impaciente.
– Pues simplemente funciona de la siguiente forma: quien desea buscar venganza hace un contrato con otra persona para que lleve a cabo el conjuro tras su muerte. Mas o menos como aquello de las calzas de muerto. En el contrato tienen que escribir el signo sobre un trozo de piel, para lo cual han de utilizar una mezcla de sangre de los dos y de un cuervo. No basta solo con unas cuantas gotas, porque debajo del signo hay que escribir que X promete llevar a cabo el conjuro para Y, y entonces X e Y deben confirmarlo escribiendo sus propios nombres. - Matthew tomo un sorbo de cafe antes de continuar-. Y ahora viene lo mejor: tras la muerte de Y, X grabara el signo en el cuerpo y sacara de el suficiente cantidad de sangre para poder escribir con ella y (de nada, fue un placer) extraera los ojos del cadaver.
– ?Dios mio!-exclamo ?ora con un estremecimiento-. ?Para que demonios… no basta con escribir con sangre y grabar un signo sobre el cuerpo?
Matthew sonrio.
– Evidentemente, no. Segun dijo Pall, habia que grabar el signo en el cuerpo para recordar al muerto que los ojos le habian sido arrancados por su propio deseo. De otro modo, se levantaria de la tumba y se lanzaria a buscar sus ojos… y seguramente a matar al amigo que se los habia arrancado. Ademas, la sangre ha de usarse para escribir el sortilegio que corresponde al signo, ese sortilegio que se ha perdido. Despues de mezclarla con sangre de cuervo.
– Lo que explica los restos de sangre de ave de presa que se encontraron al analizar la sangre -intervino ?ora. «El cuervo es la principal ave de presa de Islandia». Las ciencias naturales de los anos de colegio estaban siempre a mano, para cuando fueran necesarias.
– Bueno, pero a cambio no es necesario anadir la sangre del superviviente. Luego hay que envolver los ojos en la piel que lleva el sortilegio y hacer llegar ambas cosas a manos de quien danaba al muerto, y de quien este quiere vengarse. Despues de esto, no podra estar a salvo en ningun sitio; el muerto le seguira y le estara recordando constantemente sus afrentas, hasta que la persona en cuestion se rinda y sucumba de una horrible muerte.
– Y el sortilegio es el mismo que recibio la madre de Harald -dijo ella acongojada. Que cosa tan espantosa. ?Que podia haber provocado en Harald un odio tan visceral hacia su madre? ?Que cosa tan horrible habia podido hacerle aquella mujer? Claro que todo podia ser pura imaginacion; a lo mejor Harald simplemente estaba trastornado y culpaba a su madre de sus desgracias-. Pero aguarda un momento… ?tambien le llegaron los ojos?
– No -contesto Matthew-. No estaban incluidos. No tengo ni idea de por que. Quiza se perdieran, o se estropearan; no lo se.
?ora se quedo pensativa un momento.
– Halldor, el estudiante de Medicina. Naturalmente, el fui quien mutilo el cuerpo -dijo ?ora-. Asi que el mato a Harald.
– Eso parece -respondio Matthew-. A menos que Harald fuera el responsable de su propia muerte y Halldor entrara despues en escena.
– ?Pero como? -pregunto ella-. Fue estrangulado.
– ?No podria haber estado practicando el sexo con asfixia? Por lo menos es una posibilidad que no debemos olvidar. Bueno, o que fue cualquier otro quien mato a Harald o hizo el contrato con el. Lo cierto es que todos pusieron la misma cara de tontos cuando les ensenamos el signo magico. De modo que a fin de cuentas bien podria ser que Hugi hubiera hecho el trabajito.
– Tendremos que hablar otra vez con Halldor… eso esta claro. Y, a ser posible, con todos. Si conseguimos volver a echarles el lazo, despues de nuestra reunion.
Matthew sonrio a ?ora.
– No somos tan rematadamente tontos. Hemos progresado bastante. Lo unico que falta en el cuadro es el dinero. ?Que puede haber sido de el?
La abogada se encogio de hombros.
– A lo mejor Harald consiguio comprar ese desagradable manuscrito de brujeria, eso lo explicaria.
Matthew paso un rato meditando sobre aquellas palabras.
– Quiza. En realidad lo dudo, porque Pall dijo que pertenecia a la Biblioteca Nacional de Noruega. Esa es ademas, precisamente, la causa de que la policia no haya llegado hasta el signo: es muy poco conocido; en realidad no lo conoce nadie en este pais, con excepcion de Pall, que esta estudiando en el extranjero. Por eso nunca recurrieron a el para averiguar el origen del signo.
– Pero a lo mejor introdujo el dinero en el pais con la intencion de comprar informacion de Pall y conseguir el libro de la biblioteca, y lo asesinaron por causa de alguno de esos supuestos amigos suyos. Se podrian haber quedado con el dinero, ?no? Hay quien comete un asesinato por mucho menos.
Matthew se mostro de acuerdo. Miro el reloj y luego a ?ora, ensimismado.
– El avion de Francfort aterrizo a las tres y media.
– ?Demonios!-exclamo ella-. Yo no puedo hablar con la madre ahora… es que no puedo. ?Y si me pregunta por mis hijos? ?Que voy a decirle? Pues si, senora, mi hijo es muy precoz… ?no se lo habia dicho? Va a ser papa.
– Creeme, no estara demasiado interesada en tus hijos -dijo el con tranquilidad.
– No sera mucho mejor tener que hablar de ella sobre su propio hijo. ?Como voy a mirarla a la cara y decirle que Harald hizo un trato con el demonio, o casi, para convertir su vida en un infierno y empujarla finalmente a la muerte? -?ora miro a Matthew, esperando una respuesta constructiva.
– Sere yo quien se lo comunique, no te inquietes. Pero no te libraras de hablar con ella. Si no lo haces hoy tendras que hacerlo manana. Esa mujer ha hecho este largo viaje solamente para hablar contigo, ?recuerdas? Cuando me dijo que queria conocerte personalmente y tener una charla contigo en privado, su voz era mas debil de lo que se la he oido jamas. No tienes por que tener ningun miedo.
?ora tuvo la sensacion de que Matthew no sonaba del todo convincente.
– Llamaran cuando lleguen al hotel. -Miro el reloj-. Probablemente dentro de muy poco. Si lo prefieres, puedo llamarlas yo.
Uff. Quien golpea primero, golpea dos veces. ?ora no podia permitirse que la pillaran desprevenida.
– Si, llama tu -le dijo rapidamente, aunque al momento anadio-: ?No, no lo hagas!
Antes de que pudiese volver a cambiar de opinion, sono el movil de Matthew. ?ora exhalo un suspiro mientras el cogia el telefono, lo miraba y decia:
– Son ellas -apreto el boton de respuesta y dijo-: Hola. Soy Matthew.
?ora solo escucho la mitad de la conversacion, aunque podia distinguir el sonido de una voz al otro lado mientras Matthew escuchaba. Parecian hablar de cosas muy superficiales: «?Fue bien el viaje?». «Ah, me alegro». «?Estais en el hotel, verdad?», y cosas por el estilo. La conversacion termino cuando Matthew dijo:
– Nos vemos, entonces. Hasta luego. -Miro a ?ora y sonrio-. Eres afortunada, abuelita.
– ?Que pasa? -pregunto ?ora expectante-. ?No ha venido?
– Si, si que ha venido. Pero tiene migrana y prefiere aplazar vuestro encuentro hasta manana. Quien estaba al telefono era Elisa; van en un taxi camino del Hotel Borg. Quiere que nos veamos dentro de media hora.
Capitulo 29
La joven no compartia ninguno de los rasgos de su madre, pero el aspecto general era basicamente el mismo. Tenia la fisonomia oscura como su padre, y en general se parecia bastante a el, a juzgar por las fotos de familia que ?ora habia visto. Todo en su talante carecia del menor asomo de ostentacion, el largo cabello liso se
