sabia que alguien debia hacerlo.
Golpearon la puerta y aparecio la senora Rolt con una expresion de asombro en la cara. Despues oi una voz; la senora Rolt se aparto y yo crei estar sonando, porque era como un sueno… un largo sueno acariciado que se hacia realidad.
Kim venia hacia mi.
* * *
Aquellas fueron, creo, las semanas mas felices de mi vida. Ahora es dificil dejar constancia exacta de lo que sucedio. Recuerdo que el me levanto en sus brazos; recuerdo su cara junto a la mia, sus ojos risuenos.
—No les permiti que mencionaran mi nombre. Queria sorprenderte.
Recuerdo a la senora Rolt de pie en el vano; su distante murmullo: ' ?Valgame!'
Kim no habia cambiado mucho; asi se lo dije. Me miro antes de responder.
—Tu si. Yo solia decir que te estabas convirtiendo en una mujer muy fascinante. Ahora ya lo eres.
?Como podre describir a Kim? Estaba alegre, lleno de brios, burlon, bromista y con todo, al mismo tiempo, tierno. Tenia ingenio, mas nunca lo usaba para hacer dano a otros; creo que eso era lo que lo convertia en una persona muy especial. Se reia con la gente, nunca de ella. Hacia sentir a una que era importante para el… tan importante como lo era el para una. Quiza yo lo viese en un rosado resplandor porque estaba enamorada de el; tan pronto como volvio supe que estaba enamorada de el y que lo habia estado ya desde esa noche en que el habia salvado a Joe.
Me dijo que su padre habia muerto; cuando se retiro como marino, ambos se habian establecido en Australia, donde compraron una granja. La habian comprado barata y obtuvieron dinero criando ganado; despues, repentinamente, el habia decidido que tenia dinero suficiente; la vendio por una cifra elevada y volvio a su pais con una fortuna. ?Que opinaba yo de esa historia de triunfos?
Yo pense que era maravilloso. Pense que todo era maravilloso… la vida, todo… porque el habia regresado.
Tanto hablamos, que el tiempo paso volando. Le conte todo lo ocurrido desde su partida; como Mellyora y yo habiamos trabajado en el Abbas, como yo me habia casado con
Johnny. Kim me tomo las manos y me miro con suma atencion.
—?Asi que te casaste, Kerensa?
Le hable de la desaparicion de Johnny, del alejamiento de Justin al morir Judith, de como habian empezado tiempos dificiles para nosotros y por eso se alquilaba el Abbas.
—?Cuantas cosas sucedieron aqui! —exclamo el—. ?Y yo sin saberlo!
—Pero debes de haber pensado en nosotros. De lo contrario, no habrias querido volver.
—He pensado en ustedes continuamente. Con frecuencia decia: 'Quien sabe lo que esta pasando alla, en mi patria. Un dia ire a ver…' Y alli estaba Kerensa casandose con Johnny, y Mellyora… Mellyora, como yo, nunca se caso. Debo ver a Mellyora. Y tu hijo, debo verlo. ?Kerensa con un hijo! ?Y lo llamaste Carlyon! Oh, recuerdo a la senorita Carlyon… Vaya, Kerensa, eso es propio de ti.
Lo lleve a la Casa Dower. Mellyora, que acababa de regresar de un paseo con Carlyon, miro a Kim con fijeza, como si fuese una vision. Luego, riendo —y casi llorando, creo— se echo en sus brazos.
Los observe. Se saludaban como amigos que eran. Pero ya mi amor por Kim empezaba a tomar posesion de mi. No me gustaba que su atencion se apartase ni por un momento de mi.
* * *
Visitaba todos los dias a abuelita Be porque algo me decia que no podria hacerlo durante mucho tiempo mas. Solia sentarme alli, junto a su lecho; entonces ella me hablaba del pasado, que era lo que le encantaba hacer. Habia ocasiones en que parecia perderse en el pasado, como quien vaga en una niebla; en otras solia estar lucida y muy perspicaz. Un dia me dijo:
—Kerensa, nunca has estado tan bella como ahora. Es la belleza de una mujer enamorada.
Me ruborice. Temia hablar de este sentimiento que abrigaba hacia Kim. Me sentia supersticiosa al respecto. Queria olvidar lo sucedido antes; deseaba otro tipo de vida, gobernada por emociones diferentes.
Me sentia frustrada porque cada dia se estaba haciendo mas claro para mi que queria casarme con Kim. Y ?como podia hacerlo cuando no sabia si mi marido estaba vivo o no?
Abuelita queria hablar sobre Kim y estaba decidida a ello.
—De modo que el ha vuelto, preciosa. Nunca olvidare la noche en que trajo a Joe desde el bosque. Fue tu amigo desde esa noche.
—Si —repuse—. Que asustadas estabamos entonces, pero no teniamos por que estarlo.
—Es un buen hombre, y fue el quien hablo con el senor Pollent. Cuando pienso en lo que le debe nuestro Joe, lo bendigo con todas mis fuerzas, si senor.
—Tambien yo, abuelita.
—Ya lo veo. Hay otra cosa que quisiera ver, nieta mia —dijo. Aguarde y ella prosiguio con suave voz—: Nunca hubo barreras entre nosotras dos. Tampoco debe haberlas jamas. Quisiera verte casada y feliz, Kerensa, como no lo has estado todavia.
—?Con Kim? —pregunte con voz queda.
—Si, el es el hombre para ti.
—Tambien yo lo creo, abuelita. Pero tal vez nunca sepa si estare libre para casarme.
Cerro los ojos, y cuando yo pensaba que tal vez se habria extraviado en los sinuosos senderos del pasado, dijo repentinamente:
—Muchas veces lo tuve en la punta de la lengua para decirtelo y pense: 'No, mejor que no' Pero ya no digo 'no', Kerensa. No creo que vaya a estar contigo mucho tiempo mas, hija.
—No lo digas, abuelita. Si tu no estuvieras, no podria soportarlo.
—Oh, hija mia, has sido un verdadero consuelo para mi. Con frecuencia he pensado en el dia en que llegaste con tu hermanito… ?viniste en busca de abuelita Be! Ese fue uno de los dias felices de mi vida, que he tenido muchos. Es una gran cosa casarte con el hombre a quien amas, Kerensa, y tener hijos suyos. Me parece que es una de las verdaderas razones para vivir. No elevarse por sobre la propia cuna, ni obtener mansiones. Quisiera que conozcas la clase de felicidad que yo tuve, Kerensa, y se la puede hallar dentro de cuatro paredes de barro y paja. Debes saberlo ahora, nina, porque ahora tienes el brillo del amor y si estoy en lo cierto, eres libre.
—Abuelita, ?tu sabes que Johnny esta muerto?
—No lo vi morir, pero se lo que pasa y creo tener razon…
Me acerque mas a la cama. ?Acaso ella sonaba? ?Pensaba realmente en Johnny, o su mente se habia perdido en el pasado?
Leyo mis pensamientos, ya que con dulce sonrisa dijo: —No, Kerensa, mi mente esta despejada y ahora te dire todo lo que ocurrio y que condujo a esto. No te lo dije antes porque no estaba segura de que te conviniera saberlo. ?Puedes rememorar una noche en que viniste a verme desde el Abbas? Entonces eras doncella de compania de la que cayo por la escalera, y estando aqui viste una sombra en la ventana… ?Lo recuerdas, Kerensa?
—Si, abuelita, recuerdo.
—Era alguien que se asomo porque queria verme y quiso asegurarse de que nadie la veia venir. Era Hetty Pengaster; estaba embarazada de cinco meses y asustada. Dijo que temia ser descubierta por su padre, tan estricto, y ella comprometida con Saul Cundy y no podia ser de el. Estaba asustada, pobre muchacha. Queria borrar todas las senales de sus andanzas y empezar de nuevo. Habia comprendido que Saul era el hombre para ella y deseaba no haber escuchado cuando el otro fue a cortejarla…
—?Su hijo era de Johnny? —pregunte con voz queda.
Abuelita continuo:
—Le dije: 'Dime quien es el padre', pero ella se nego. Dijo que no debia revelarlo, el se lo habia dicho. Dijo que el iba a hacer algo por ella, tendria que hacerlo. La noche siguiente se iba a encontrar con el, y ella le haria ver que debia hacer algo por ella. Creia que tal vez se casaria con ella, pero me di cuenta de que se enganaba. Luego se fue, aturdida como estaba. Su padre era tan estricto y ella estaba comprometida con Saul. Se fue asustada de Saul. Saul no era hombre de permitir que otro le quitara lo que era suyo…
